22 oct. 2009

¿Neh, Hyung...?

Titulo: ¿Neh, Hyung...?
Autor: Sayuri
Pareja: JaeMin







Calor. Era todo lo que había en la mente del más joven de los TVXQ. Ya llevaban más de 2 horas parados bajo el ardiente sol. Todo lo que se escuchaba eran las instrucciones de los fotógrafos y el Click de las cámaras al tomar las fotos. Estaban realizando una nueva sesión para una revista juvenil, y ciertamente, a Changmin ya se le estaba agotando la paciencia.

- OK, estamos listos, Changmin, Jaejoong, terminamos con uds. Micky, Yunho, Xiah- Dijo por medio de un megáfono el director.
- Gracias por el buen trabajo - Dijo en un grito casi desesperado el pequeño Min. El resto le respondió lo mismo.

Estaban en un parque. Lleno de árboles, arbustos, y flores de todos colores y tamaños. Un lugar perfecto para tomar buenas fotos. Pero al parecer nadie había tomado en cuenta el "factor sol". En realidad era casi obvio. Los habían vestido a todos con ropas de otoño y en tonos oscuros. El mismo vestía una camisa negra abrochada sólo hasta la mitad, dejando al descubierto parte de su pecho, y unos pantalones oscuros, ni muy sueltos ni muy ajustados, incluso pensó que serían cómodos hasta para bailar.

- Que calor - Se quejó en castaño sentándose pesadamente a la sombra de un árbol, alejado de las cámaras, maquillaje y del malhumorado director.
- Si, hoy el sol está muy fuerte ¿No?- Dijo una voz tras el.

Giró un poco la cabeza para encontrar a Jaejoong, apollado en el grueso tronco del ábol. Su pelo rubio bien arreglado y su cara llena de base. Vestía una camisa blanca, y unos pantalones identicos a los del menor. Changmin notó que su Hyung había abierto por completo su camisa - debido al calor probablemente- dándole una visión perfecta de su bien trabajado abdomen.

No podía dejar de mirarle. Era simplemente una imágen digna de conservar en su memoria. Y agradeció muy a su pesar a los kilos de polvo base que le habían puestó para la sesión de fotos, ya que así Jaejoong no notaría el rubor que teñía de rojos sus mejillas.

- Esta cosa del maquillaje si que molesta- Se quejó el mayor, sentándose al lado de su compañero.
- Pero es necesaia.- Respondio Changmin - Si no te pusieran tanto polvo en la cara de seguro te verías transparete.
- Jajaja, tienes razón - Rió el rubio.
- Por lo menos ya terminamos - Dijo rápidamente el más alto de los dos, en un intento de detener la risa de Jae. No porque le molestara, si no por que le gustaba demasiado.
- Eso es porque tu lo haces muy bien Minnie.-
- Gracias- Y nuevamente agradeció a la base. De no haberla tenido puesta, habría parecido uno de esos payasos que animan fiestas de niños pequeños.
- Te envidio de veras- Confesó- Eres el que menos errores comete. No sólo en sesiones de fotos, si no cuando grabamos o videos y canciones-
- No es cierto, Hyung.-
- Oh si lo és- Sonrió-Te lo dice la persona que tuvo que repetir mil veces las mismas escenas cuando grababamos los Dramas.
- Hyung, tu eres un caso aparte-

Ambos rieron. Changmin miró hacia el horizonte, y luego miró a Jaejoong. Tenía claro que aquel hombre le gustaba. Si era maricón. ¿Y qué con eso? Su hyung era una persona bella en todo sentido, era imposible no enamorarse de el. Con sus ojos profundos, sus labios gruesos, su piel suave, su pelo con olor a frutilla, su risa adorable y su voz angelical... Sin haber mencionado aún su trabajado cuerpo. El pequeño podría apostar toda su fortuna a que hasta el hombre más heterosexual del mundo dudaría de su sexualidad después de mirar a Jae salir de la ducha, con una simple toalla amarrada a la cintura.

- One touch - Dijo de repente el menor, golpeando levenmente el brazo de su Hyung-
- Oh, Minnie, ya no me quieres tanto como antes- Se quejó de forma infantil-
- Hyung...- Rió Changmin antes de abalanzarse sobre Jaejoong.

Comenzaron a jugar, tan cual lo harían unos niños del jardín de infantes, revolcandose en pasto y dándose golpes. Y sin saber como, el celular del más alto salió rodando.

- Opss.- Rió. Ambos pararon de rodar-
- Ya lo alcanzo- Dijo Jaejoong parándose para ir a buscar el aparato-
- Gracias - le respondió su compañero, sentándose en el pasto. Ya se habían alejado bastante del set.
- Aquí lo tengo - Lo tomó con cuidado y enseguida empezó a revisar su contenido-
- Neh, hyung, no hagas eso- Se quejo Min.
- Woah, que linda chica.- Dijo mirando la foto de una jovencita, de ojos y cabellos castaños- ¿Quién es, tu ex novia o algo? Se parece mucho a ti...-
- Ella es mi hermana- Le arrebató el movil de las manos, y se volvió a sentar a la sombra de unos arboles.-
- Oh, ya veo...Es bellísima-
- Es de familia - Bromeó-
- Me imagino que salió a su hermano mayor - Le sonrió.

Definitivamente lo tenía vuelto loco. Cada gesto, cada palabra por parte del mayor hacía su mundo temblar. Y entonces, le entró una duda...

- ¿Neh, Hyung...?- Lo llamó algo tímido.
- Dime -
- ¿Cómo es tu pareja ideal?-




……………………………….




- ¿Eh? - Jaejoong lo miró un tanto confundido. - ¿ A qué viene esa pregunta Minnie? - Preguntó mirándole a los ojos.
- Sólo por saber - Respondió mirando su celular mientras apretaba nervioso los botones al azar.
- ¿Estás tratando de ocultar que temes que me gusten así como tu hermana?- Se burló el rubio - No seas tonto - Le golpeó despacito en su brazo.-
- Hyung, no es por eso - Dijo mirándole a los ojos.- Sólo quería saber -

Changmin bajó la vista, nervioso. Sabía que la cara que tenía Jae en esos momentos era de absoluta confusión. ¿Y cómo no? Si la última vez que tocaron el tema de su hermana había sido en un TV Show, y el menor había dejado más que claro que no permitiría que ningún miembro del grupo saliera con ella. Era casi obvio que Jaejoong estaba mentalmente preparado para un ataque de histeria causado por el "Síndrome de hermano mayor". O por lo menos una simple queja por su parte.

- Bueno...- Empezó el mayor
- ¿Hyung? - Changmin levanto la vista nuevamemente. Ahora Jaejoong estaba sentado contra el troncó del gran árbol que les hacía sombra, y sus brazos rodeaban sus piernas, atrayéndolas hacia su cuerpo.
- Para empezar, y creo que ya lo debes saber- Dijo - Lo primero que veo en una persona son las manos.
- Siempre lo dices en las entrevistas- Murmuró Min, más para el mismo que para su Hyung.
- Lo sé. Y es que es verdad. Busco una persona con manos bonitas.- Sonrió, aún mirando al cielo. - Y a ver, que más...-

El más pequeño miró con discreción sus manos. Eran bastante grandes, sus uñas estaban cortas y bien cuidadas. Sus dedos eran largos y delgados. Y su piel, era suave como la seda, o al menos eso le decían muy a menudo. Volvió su vista hacia su Hyung.

<< Hermoso... >>

Resonaba en su mente sin parar. Verle así, con su frente en alto, su cabello arreglado, sus ojos fijos en alguna nube, y sus rosados labios entreabiertos en una tímida sonrisa... Simplemente le daban ganas de no dejar de mirarle nunca.

- Mmmm, ¿Sabes, Min?- Le dijo tras pensar un poco- Esa persona ideal para mi, tiene que tener linda voz- Rió un poco.
- ¿No te da miedo que te haga la competencia, Hyung?- Se burló. Muy para sus adentros ese comentario le había dado esperanzas.
- Jajaja no, tonto. ¿me ves cara de envidioso?

<< Si la envidia tuviera esa cara, no me molestaría para nada atentar en contra de la iglesia. >>

-Y tiene que estar en forma- Dijo serio- No soy superficial, pero...Preferiría estar al lado de una persona que se cuide tanto como yo.-
- ¿Ah si?-
- Por supuesto, una persona que mantiene su cuerpo en buenas condiciones por lo general mantiene una buena salud.-
- Ya veo - Otro punto a su favor.
- Otra cosa. Tiene que trabajar muy duro para conseguir lo quiere, tiene que ser una persona que me haga reir y pasar buenos ratos...Que no aburse fisicamente de mi- Luego de eso último golpeó a Changmin con uno de sus llenos de amor "One Touch".

El pequeño lo devolvió como siempre hacía, aunque su mente rogaba agritos que aquel comentario hubiese sido una simple broma. Hubo risas, y luego un silencio que se le hizo de lo más incómodo. Pero Jaejoong paraceía estar en las nubes. Miraba el horizonte. Suspiró. Y Changmin no pudo evitar posar su vista en los gruesos labios del mayor. Los deseaba. Y ahora que su brillante color rosa era resaltado por el maquillaje que llevaba puesto, los deseaba aún más.

<< Pareciera que la frutilla es la fruta de Jaejoong hyung. Esta en su pelo, sus ropas, y hasta en sus labios...Rosados. Como los chicles de frutilla. >>

Estaba perdido en él. Imposible de escapar. ´Lo tenía bajo su piel. Podría apostar su vida a que Jaejoong tenía el mismo efecto hipnotizante en él, que el que tenía su MV Mirotic sobre las fans. Y también podría jurar que dicha canción estaba decicada a él. De Kim Jaejoong, para Shim Changmin...

Y hablando de "Mirotic"... Por Dios, lo que desearía por poder volver a grabar ese video. Ver nuevamente a su Hyung con esas provocativas ropas, y realizando todos esos sensuales pasos era uno de sus deseos más profundos. Pensándolo bien, deseaba con todas sus fuerzas volver a trabajar en algún video como ese. Con una canción que amerite salcar el lado "sexy" de todos. Pero no sólo veía al rubio como objeto sexual, en realidad, eso era loq ue menos le importaba. Prefería mil veces verle equivocarse una y otra vez al grabar comerciales, videos, o algún Drama. Esa risa llena de nerviosismo al hecharlo todo a perder era sin duda uno de sus encantos.

Definitivamente todo en su querido Jaejoong era perfecto...

- Ahora que lo pienso, esa persona especial por la que me preguntas tiene que ser mona - Confesó de repente, soltando una pequeña risita.
- Neh, Hyung...No hay mucha gente "mona" por aquí cerca- Dijo sonriente, a pesar de que ese comentario lo quebró por dentro.
- ¿Bromeas? - Lo miró a los ojos. Su cara tenía escrito "¿Esque acaso estás ciego?" o algo por el estilo.
- No...- Chamgmin no estaba entendiendo nada ¿Tan distintos eran sus gustos entonces?
- Estoy rodeado de gente así, tonto- Le dió otro "One Touch" al menor, como reprimienda por ser tan despistado. - Incluso, yo creo que tu eres bastante mono Minnie.-
- ¿Yo?- Preguntó sorprendido.
- Sip - Respondió como si nada.- Y una última cosa...- Dijo- Esa persona ideal para mi tiene que bailar bien-
- ¿Por qué?- Aquello le extrañó...¿bailar bien?
- Porque me encantaría poder tener a mi pareja junto a mi en un escenario...Y luego, le dedicaría cada una de nuestras canciones de amor- Su tono de voz era suave, como si soñara despierto.
- Que exigiente Hyung...No creo que hayan muchas chicas por ahí que puedan llegar a ser parte del Staff- Le dijo Changmin.-

Jaejoong se levantó de golpé, se limpió el polvo y el pasto que se había pegado a su ropa, y empezó a caminar en dirección al Set.

- ¿Y quién te dijo que mi pareja ideal tiene que ser una chica?-




- ¿Y quién te dijo que mi pareja ideal tiene que ser una chica?-

Aquellas palabras resonaban en su cabeza una y otra vez. Su mirada estaba perdida en el horizonte, donde ya no podía siquiera distinguir la figura del rubio que hace unos momentos se encontraba sentado a su lado. Podía sentir como su corazón intentaba volver su pulso a la normalidad, aquello lo había tomado por sorpresa.

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El sólo hecho de pensarlo le revolvía el estómago. Changmin ahora sentía que se le abrían miles de puertas. ¡Si Jaejoong resultaba gustar de chicos, entonces había una posibilidad! Pero… También podría ser que su pareja ideal fuera algún miembro del Staff, o incluso, alguno de los mismos miembros de TVXQ.

Podría ser el líder Yunho…Siempre se llevaron bien. Y además cabe destacar que U-know quedó entre los mejores cuerpos de Asia, según encuestas que había leído por ahí. ¿O podría ser Yoochun? El más sensual de todos, que a pesar de su imagen es el más sentimental de los cinco, y además, toca el piano y escribe canciones hermosas. Pero…También estaba Junsu, su “enemigo” mortal. ¡Era tan tierno! Y su aguda voz lo hacía aún más adorable, por mucho que Changmin lo negara en público.

- ¡Minnie! ¡Minnie! – Escuchó una aguda voz de delfín llamándolo desde lejos. Era Junsu, no cabía duda.
- Por aquí…- Changmin levantó sus brazos para avisar a los cuatro jóvenes que se acercaban con rapidez.
- ¿Qué haces por aquí?- Preguntó Micky
- Escapaba del sol – Respondió.
- Que idota Changmin – Se burló Junsu.
- Bueno, nos vamos a casa- Los paró Yunho antes de que empezaran a pelearse.
- Ya es casi hora de almuerzo.- Murmuró Jaejoong- Tengo ganas de preparar algo rico.- Sonrió, y de pronto a todos se les iluminó el rostro.

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Pensaba el pequeño Max, mientras esperaba la comida que su Hyung estaba preparando, y de seguro sería algo delicioso. En pocas palabras, amaba la comida que preparaba Hero.

- Minnie- Y entonces esa voz de ángel que tanto adoraba, lo llamó desde la cocina- ¿Puedes venir un segundo?
- Si – Respondió casi automáticamente. De todos modos hubiera ido, anque hubiese estado de lo más ocupado, no podía negarle nada a su querido Hyung.
Caminó tratando inútilmente de disimular su apuro. No iba a hacerlo esperar si quiera un segundo de más. Entró a la cocina, y vio a Jaejoong revolviendo con entusiasmo una olla. Estaba concentrado, o al menos eso dedujo Changmin al darse cuenta que el rubio no había notado su presencia aún, a pesar de que había incluso cerrado la puerta bastante fuerte.

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Pensó embobado. Y luego una idea se asomó por su cabeza. ¿Qué tal si lo asustaba? El sólo imaginar la linda cara de susto de su Hyung sólo lo convencía más de llevar a acabo su “macabro” plan. Pero también cabía la posibilidad de que se enojara con el – y su rostro enojado era tan tentador como su cara de espanto- … ¿Y si mejor lo abraza por la espalda? Así como en las películas esas llenas de romance, donde el chico rodea con sus brazos a la chica desde atrás. Sería una buena oportunidad para ponerle las manos encima al joven y de paso podría embriagarse del rico aroma a fresas que despedía siempre.

Estaba decidido. La última opción era mucho mejor que la primera. Así que se acercó con cautela al rubio que seguía revolviendo algo muy atentamente, estaba a unos pocos pasos de distancia. Se posó silenciosamente tras el, para después rodear la pequeña cintura de Jaejoong con sus fuertes brazos.

- Neh, Hyung- Susurró, casi de forma provocativa, al oído del mayor.
- ¡Minnie! – Gritó sorprendido, o más bien, asustado. Changmin pudo sentir como el rubio había saltado, y como se le erizaba la piel.- Me asustaste- Dijo ya más calmado
- Lo siento Hyung- Se disculpó soltándole, muy en contra de su voluntad.
- No está bien, pero no vuelvas a asustarme así – Dijo medio en broma, medio en serio, mientras el menor se ubicaba a su lado.- No te sentí llegar-
- Es que estabas en tu mundo- Se burló – Hubieras visto tu cara de concentración-
- Jaja, chistosito.- Rió con sarcasmo.
- ¿Me llamaste?- Preguntó Changmin cambiando el tema-
- Ah, si- Respondió
- ¿Qué preparas?- Preguntó el menor, mirando la olla, en ella había una especie de salsa.
- Para eso te llamaba, preparo esta salsa para comerla con el arroz, y quería que tu la probaras- Sonrió.
- Oh, claro, úsame como conejillo de Indias- Se quejó fingiendo indignación.
- Minnie, no seas tonto- Le dijo, no notando la farsa del menor- Yo quiero que seas el primero, porque me importa lo que piensas tu-
- ¿En….enserio?- Changmin estaba sorprendido.
- Si- Lo miró tiernamente. Luego tomó una cuchara y sacó un poco del contenido de la olla- Abre la boquita- Dijo de forma maternal.

El menor hizo caso. Jaejoong se acercó aún más a Changmin, y se puso de puntitas para alzar su boca, sin embargo, algo salió mal. El rubio perdió el equilibrio, cayendo ambos contra el frío piso de cerámica. Para cuando el más alto de los dos abrió los ojos, la cuchara estaba a metros de distancia, la salsa – que estaba ardiendo- estaba quemando su cuello, y su Hyung se hallaba aferrado a su pecho con los ojos cerrados.

- ¿Mi…Minnie…?- Lo llamó, abriendo los ojos despacio. Grande fue su sorpresa cuando se encontró a centímetros de tocar los labios de su pequeño compañero.
- ¿Hy…Hyung?-




………………………….




Era una imagen de lo más tentadora. Jaejoong lo miraba nervioso, y era de esperarse, ya que sus labios estaban a sólo centímetros de tocarse. Podía sentir como la respiración del mayor se agitaba, y chocaba son la suya. Para que negar que estaba igual de nervioso. ¿Quién no lo estaría? Estaba bajo el hombre más perfecto sobre la faz de la tierra, y estaba casi besándolo.

Estaba decidido, iba a desaparecer la insignificante distancia que lo privaba de ser feliz. Pero…

- Tsk – Se quejó, cerrando los ojos, al sentir un ardor en su cuello, casi llegando a su hombro. Se había olvidado por completo de la salsa que había sido derramada sobre el cuando cayeron.
- Oh ¡Min! – Jaejoong se levantó súbitamente, aún se encontraba posicionado sobre el menor, pero ahora con ambas piernas a cada costado del chico.- ¡Te quemaste! Yo….Lo siento, no…no te muevas –

Era tan obvio que el rubio estaba nervioso. Su cuerpo temblaba y su voz se quebraba por causa de toda la vergüenza que trataba en vano de disimular. De haber sido cualquier otra persona, Changmin habría reaccionado de manera distinta, quizás hasta violenta, pero siendo su torpe Hyung, no podía hacer más que sentir, además de sorpresa, una extraña felicidad. Y es que la cara de Jaejoong, la voz de Jaejoong, y sus acciones en esos instantes, lo convertían – según el menor- en la persona más hermosa y tierna del universo.

- Me caí…Es que, soy tan torpe a veces, y tu eres tan alto…- Hablaba rápido, y a penas modulaba. Con su mano derecha apoyada a un costado de Changmin, se acercó un poco al sector que ahora le causaba dolor.
- Jae…- Min intentaba calmar a su compañero, pero este estaba en otro mundo, aún tratando de formular una disculpa apropiada.
- Debí haber pensado en eso…Como se me ocurre tratarte como a un bebé…Yo soy más bajo que tu, y… Dios, es que eres tan alto- Volvió a repetir. Con su mano libre limpió la salsa aún caliente que se posaba a la altura del hombro del menor- Lo siento…Mira está todo rojo…-

Sin siquiera limpiarse los dedos, acercó su rostro al cuello del Changmin, y luego, sopló sobre la ahora herida que este tenía. Aquello lo estremeció. El sólo sentir la respiración del rubio tan cerca ya lo volvía loco, y ahora no sólo era eso, si no que soplaba sobre el, y en su punto más sensible. Sólo el podía provocarle esto, y es que lo amaba demasiado.

- Debe arder mucho… ¿No Min? Por favor, perdóname Minnie, yo…- Iba seguir disculpándose – y estaba casi al borde de las lágrimas debido a la desesperación y a la culpa que lo llenaba-
- Hyung…- Lo interrumpió el pequeño, y en un rápido movimiento se sentó, tomó la mano izquierda del mayor, y lamió de forma provocadora sus blancos dedos.- Está buena- Sonrió
- Max…- Jaejoong estaba sorprendido. Aún más que antes- Pero…
- No es tu culpa, es la mía por no agacharme – Rió tiernamente.
- Changmin…-

Sus miradas se encontraron. El más bajo de los dos estaba realmente enternecido ante la reacción del pequeño que estaba ahora sentado en el piso sonriéndole, mientras que el se ubicaba entremedio de sus largas y trabajadas piernas.

Max por su parte, podía sentir su propio palpitar, y juraría que también el de su Hyung. Era como en las novelas. Los dos enamorados se miraban, y luego sellaban su amor con un beso. Y eso tenía en mente. Estaban cerca, muy cerca…

- ¡Jae! ¿Ya está listo el almuerzo?- Súbitamente la aguda voz de Junsu hizo eco por todo el lugar.
- Junsu déjalo cocinar tranqui…- Yoochun entró también a la cocina, y se detuvo sorprendido al encontrarse con sus compañeros en tan comprometedora situación.
- ¿Jae….Qué hacían ustedes dos…?
- Yo…- Intentó responder el aludido. Ninguno de los dos jóvenes que se encontraban sentados en el piso sabían que responder.
- No es lo que creen…- Changmin empezó. Y no ayudaba mucho que aún siguieran en la misma posición. A decir verdad, estaban aún más cerca dado que el mayor había buscado refugio en los brazos del menor al sentir la puerta abrirse de golpe.
- Jajajajajaja- Junsu se largó a reír-
- Hyungs- el más alto de todos los presentes rogaba por comprensión.
- Promiscuos – Se burló el de la voz aguda.
- ¿Qué es eso en el cuello de Minnie?- Preguntó Yoochun al divisar la marca roja que traía Changmin.
- Esto…- A medida que se levantaban, Jaejoong trataba de explicar lo sucedido, pero Junsu lo cortó.
- LE HICISTE UN CHUPON- Gritó casi con espanto, apuntándole acusadoramente con el dedo índice.
- ¿Qué yo qué? – El rubio preguntó casi en grito.
- ¿Qué está pasando aquí? – preguntó Yunho entrando a la cocina.

Todo era un desastre, eso pensaba, o al menos eso dedujo Changmin a juzgar por la cara de espanto que puso el líder al entrar a la habitación. Primero estaba Yoochun, que miraba a sus dos compañeros sin comprender nada, a su lado estaba Junsu, que aún apuntaba a Jaejoong con su dedo índice. Unos metros más adelante estaba el rubio, con sus mejillas teñidas de un brillante rosado, y a su lado, en silencio y cubriendo disimuladamente su quemadura con una mano, estaba el menor de los TVXQ. Lo demás estaba en orden, a excepción de las ollas que usaba Jae para cocinar y la cuchara que había salido disparada hacia cualquier parte cuando ocurrió el incidente.

- ¿Alguien me puede explicar que demonios paso aquí? – Yunho se cruzó de brazos esperando una respuesta- ¿Por qué tanto alboroto?-
- No creas nada que Junsu te diga.- Casi rogó Jaejoong.
- Oh, Yunho tienes que creerme, Jae estaba abrzado a Minnie, sentados en el piso, y Min tiene una extrañísima marca roja casi en su hombro – Soltó sentre asustado y divertido.
- Oye, no se que pasó pero lo de la marca es verdad.- Agregó Yoochun con algo de miedo. Changmin no se veía para nada contento.
- Te juro que esa marca no se la hice yo. – Se defendió el rubio. Bueno, sí, pero es una quemadura, pasé a derramarle salsa en el cuello a Minnie…- Intentaba explicar, impresionado de lo poco creíble que estaba sonado su historia.
- Jae, esa no te la crees ni tú – Lo cortó Junsu- ¿Por qué no admites de una vez que siempre habías querido poseer a Changmin? – Bromeó.

Pero para el aludido no sonó para anda a broma. Al contrario, sus ojos se cristalizaron al sentirse tan descaradamente atacado por su compañero. Changmin lo miró unos instantes, se veía indefenso, y se notaba a leguas – o sería quizás porque lo conocía de memoria- que quería llorar.

- Permiso- Fue lo último que escucharon salir de sus rosados labios antes de que saliera casi disparado de la cocina. Su voz se quebraba. Definitivamente estaba herido.
- ¡Oye, Jae!- Gritó Junsu notando el estado en el que había dejado al rubio.
- No lo sigas, Junsu, el no quiere estar con nosotros.- Yoochun lo atrapó antes de que saliera corriendo tras el joven.
- Pero…- Se iba a quejar el de la voz aguda.
- Sabemos que no fue tu intención – Lo trató de calmar Yunho, que miraba de reojo a un ahora enfurecido Changmin.
- ¿Pueden callarse?- Pidió finalmente el menor.-
- ¿Minnie, que te pasa…?- Yoochun miraba preocupado al pequeño mientras salía de la cocina a paso firme.
- Neh Hyung. Esta vez te pasaste.- Sentenció, dejando a tres perplejos miembros de TVXQ solos en la habitación





…………………………..





El portazo que dio Changmin resonó por todo el lugar…

- Minnie…- Murmuró Yoochun con preocupación. Y es que el pequeño se enojaba, pero nunca como ahora.
- No lo hice con esa intención…- Junsu se sentía la peor persona del mundo en esos momentos- Yo… les debo una disculpa-
- No, Junsu, déjalos solos. Changmin está muy enojado como para pensar, y Jae…- hizo una pausa, la verdad no tenía idea alguna de lo que pudiera estar pasándole a su compañero- Sólo déjalo así.- le detuvo Yunho
- Su, no creo que Min piense que lo hiciste con mala intención – le sonrió Yoochun.
- Está bien…-

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Se quejó para sus adentros el castaño. Gruñó. No podía culpar a Junsu hyung. Sabía muy bien que su atolondrado compañero no tenía la culpa de nada, era una inocente broma. Y de todos modos la situación no dejaba mucho a la imaginación. Era sólo que pescaron al pobre de Jaejoong en un mal momento.

Pero eso no quitaba el hecho de que estaba enojadísimo. Y no precisamente con aquel joven bromista de voz aguda. Estaba enojado consigo mismo. Si lo mirabas desde cierta perspectiva, todo lo sucedido había sido su culpa. Él llegó a la cocina y sólo para su deleite asustó a su lindo Hyung abrazándolo por la espalda. Después, por su maldita altura, Jaejoong tropezó al intentar darle de comer, cuando era más fácil que el se agachase. Y cuando estaban en el piso…Fue él quien decidió tomar la blanca y suave mano del rubio, sentarlo entre sus piernas, y luego lamer la bendita salsa de forma provocadora. ¡Todo por necesitaba una excusa para poder ponerle las manos y hasta su boca encima! Y cuando estaban lo bastante cerca, fue él quien se decidió a intentar besarle…

<< Tengo que dejar de pensar en eso, tengo que dejar de pensar en eso>>

Caminó por los pasillos intentando calmarse, hasta que se detuvo frente a una puerta. Era la habitación de Jaejoong… Siempre que su Hyung se sentía mal, iba y se encerraba en su pieza. Y siempre que eso pasaba, olvidaba ponerle seguro a la puerta – estaba demasiado mal como para pensar en eso-

El pequeño joven enamorado no demoró mucho en poner su mano sobre la manilla, y abrir la puerta lentamente, como si estuviese entrando a la habitación de un bebé durmiendo. A penas estuvo dentro, cerró la puerta tras el con el mismo cuidado, pero ahora si, le puso el seguro.

<< Está llorando…>>

Dedujo apenas miró hacia el frente. Jaejoong no lo había notado – cosa que ya se estaba volviendo de lo más normal -. El rubio se encontraba metido bajo sus sábanas, en posición fetal, mirando hacia la ventana, de espaldas al joven que lo observaba. Sollozaba despacio, casi inaudible, pero aún así Changmin logró distinguir el horrible – a sus ojos- escenario. El sólo imaginar la cara de su amado compañero le encogía el corazón. A pesar de que la belleza del hombre que se encontraba llorando era imposible de opacar.

Era una imagen dolorosa, pero a la vez enternecedora. Con el mismo sigilo con el que entró a la habitación, caminó hasta la cama en la que se encontraba Jaejoong, y se sentó sobre esta, a unos centímetros de rozar el cuerpo cubierto por sábanas, del rubio.

- ¿Pero…? – Preguntó enseguida Jaejoong, incorporándose al sentir un peso extra a su lado. – Minnie…- Sus ojos se encontraron, y al instante el mayor se dio media vuelta, quedando de espaldas al joven que lo observaba atentamente.- No me veas…- Dijo avergonzado.
- Hyung…- Chagmin empezó.
- Por favor, no quiero me que veas así…- Lo cortó. A pesar de estar de que sabía que el menor no lo veía, se cubrió la cara con ambas manos – Estoy horrible, y encima llorando…
- Jae…- El castaño se levantó de donde estaba, y caminó hasta el otro lado para quedar frente a su hyung.-
- No…- Dijo metiéndose por completo bajo las sábanas.
- Jaejoong…- Lo llamó nuevamente, y quitó las sábanas que cubrían al aludido con fuerza.
- Minnie…- Se quejó, y se ubicó de boca a la cama, con ambas manos aferrándose a la almohada sobre la que descansaba su cara.
- Hyung – Lo llamó por tercera vez. Tomó el brazo derecho del rubio, y tiró de el con fuerza, pero a la vez con cuidado de no dañarlo.

Jaejoong lo miraba sorprendido. Changmin había logrado dejarle boca arriba en la cama, y ahora buscaba juntar sus miradas, con una expresión seria.

- Mírame.- Rogó con voz firme el menor. Pero sólo consiguió que el mayor girara su cabeza para un lado.
- Te digo que no…- Respondió tratando de sonar convencido de lo que decía.
- Hyung- Se quejó, y sin pensarlo tomó el brazo libre del aludido, y puso ambos a la altura de la cabeza del rubio.
- Min, suéltame, ya te dije que no quiero que me veas así – Forcejeaba el rubio, aún sin poder parar de llorar
- Y yo ya te dije que me miraras- Se posó sobre Jaejoong, con ambas piernas a cada lado del delgado cuerpo del joven- Por favor…-Su voz se quebró, y eso el mayor lo notó.- Sólo mírame.

Y sin poder seguir negándose, Jaejoong miró a Changmin a los ojos.
<< Sus ojos….>>

Pensó el castaño, aún sobre su hyung, al mirarle a los ojos. Era una escena de esas que te hacen pensar “Lindo hasta cuando llora”. Kim Jaejoong se veía hermoso, frágil, y ap pesar de eso, daba rabia verle así. Sus ojos estaban cristalizados, hinchados, y rojos. Sus mejillas tan rosadas como sus labios, y el camino salado que dejaban las lágrimas al vagar por el rostro blanco del mayor se perdían al llegar su mentón.

- Min…- Y una vez más las tan molestas gotas saladas se escaparon de sus ojos.
- No llores…- Le dijo tiernamente Changmin, soltando uno de los brazos qe tenái prisionera para luego limpiar las lágrimas del mayor con sus dedos.
- Minnie, yo de verdad lo siento...- Se disculpó, incorporándose. Ahora ambos estaban sentados, uno al lado de otros, al borde de la cama.
- ¿Por qué?- preguntó confundido.
- No quería que me mirases… Porque no sé todavía con que cara te voy a enfrentar, Min.- Confesó –

- ¿Y quién te dijo que mi pareja ideal tiene que ser una chica?-

- Hoy en el parque…Te dije algo que no debía, y luego…Junsu…- Decía Jaejoong, intentando no volver a llorar
- Jae, eso fue una broma, no creas que yo me lo tomé en serio.-
- Pero lo del parque no lo fue.- Soltó sin poder más.- Yo, por favor no me odies Minnie.
- ¿Y porqué tendría que odiarte? No seas ridículo.-
- Minnie, ¿No te importa que yo sea gay ?-

Hubo una pequeña pausa, Changmin miró a su Hyung sin poder creerlo. Ya sospechaba que gustaba de hombres, pero jamás se imaginó que lo confesara tan abiertamente.

- ¿Ves? No me respondes porque te doy asco. Apuesto que acabas de recordar lo que dijo Junsu, te vas a alejar de mí- Jaejoong estaba desesperado- No te culpo si me odias, o si no me vuelves a mirar como antes, sólo me basta con que lo hagas, aunque sea con asco…- Decía sin poder parar, quería decir todo aquello que en estos momentos lo atormentaba- Pero por favor, no me dejes de hablar, no dejes de reír conmigo, yo jamás voy a hacerte nada malo, nada que no quieras, Changmin, por fav…-
- Neh, Hyung.- Lo cortó el castaño.
- Changm…-
- Cállate.-

Y si previo aviso, el pequeño Changan junto sus labios con los de Jaejoong, en un tierno y corto beso.

- ¿Chang…Min?-




……………………………………





- ¿Chang…Min?-

Jaejoong lo miraba aturdido. Changmin ya lo había previsto. Y en todo caso ¿Qué hombre en su sano juicio no se aturde después de ser besado por otro hombre sorpresivamente? Buena pregunta.

A pesar de lo raro que pudiese sonar, al castaño le costaba mirar a su hyung a la cara. Y no porque tuviese vergüenza. Al contrario, estaba seguro de lo que había hecho, y jamás se iba a arrepentir. El sólo recordar los suaves que eran los labios rosados del rubio, lo hacían estremecerse. Pero, no podía mirarlo. Y es que si lo hacía, no iba poder aguantarse las ganas de lanzarse sobre el y comérselo a besos. Jaejoong se veía delicioso . Sus ojos grandes, aún algo hinchados, brillaban iluminando su blanco y peritos rostro. Sus mejillas seguían tan, o quizás más, rosadas como sus labios, que ahora estaban entreabiertos….Provocándolo…

- Heh, Hyung – Lo llamó, sacando al rubio de las nubes, y de paso ahuyentando todos lo impuros pensamientos que involucraban al joven frente a el - ¿No te importa que yo sea gay? – Citó el más alto, con una picara sonrisa en sus labios.
- Minnie, ¿tu eres…?- Intentó preguntar Jaejoong, mientras miraba aún algo confundido a su pequeño compañero.
- Si…- Confesó abiertamente el castaño.
- Pero… No tenías que… ¿Por qué me besaste?- El rubio estaba confundido. Aún no terminaba de procesar todo lo sucedido. Demasiadas emociones fuertes para el en un solo día.
- Jaejoong….- Pronunció con voz profunda el menor.

Su corazón latía tan fuerte que casi sentía que se salía de su pecho. Era ahora o nunca. No sabía si su hyung le correspondía, pero si sabía una cosa. Lo amaba, y estaba dispuesto a confesarlo.

- Te amo –

Nada más dicho, tomó delicadamente la cara de Jaejoong, y lo acercó lo suficiente como para juntar sus labios nuevamente en un tierno beso lleno de sentimientos. Al principio se asustó ya que el mayor no movió ni un músculo.

<< ¿No...me corresponde?>>
La inseguridad tomaba el protagonismo en sus pensamientos, hasta sintió dos frías manos posarse sobre su pecho, y luego unos finos dientes mordiendo su labio inferior.

- Min…- Suspiró Jaejoong rompiendo el beso- Yo también…Te amo…-
- Hyung…- Sonrió, atrapando su pequeña cintura en un abrazo- No sabes lo mucho que deseaba oír eso.
- ¿En… serio? – Preguntó un tanto sorprendido.
- Desde el momento en que te vi – Respondió tiernamente.- Y desde que me robaste mi primer beso…No he podido dejar de pensar en…pues…besar—

Iba a seguir, pero fue cortado por un repentino beso por parte del mayor, quien no podía esconder toda la felicidad que ahora sentía.

- Jae…- Suspiró Max, separándose un poco del rubio, al que aún mantenía abrazado.- ¿Te sientes mejor? – Preguntó tiernamente.
- Contigo, como no sentirme bien – Sonrió, sus ojos ya no despedían lágrimas, pero si brillaban como cristales.-
- ¿Neh, hyung, me estás tratando de provocar?- Preguntó pícaramente, mientras Jaejoong se mordía el labio inferior juguetonamente.
- No lo sé, ¿Tú que opinas?- Rió
- Opino, que tú te lo buscaste.- Y dicho esto, el menor juntó nuevamente sus labios con los rosados labios del rubio, pero esta vez, de forma más pasional, y sin previo aviso, los lamió degustando aquel nuevo sabor que ya lo estaba volviendo loco.
- Ah…- Soltó un leve gemido.
- Mmm – Pronunció el castaño – Frutilla.

Siempre pensó que la frutilla era la fruta de su Hyung, y ahora acaba de compreobarlo. Pero no bastaba sólo con el contacto entre sus labios, quería más. El castaño mordió el suave labio inferior del rubio buscando un contacto más íntimo, el cual capto enseguida, y acompañado por un leve gemido abrió la boca, dejando a Changmin introducir su lengua en la húmeda cavidad.

Las manos de Changmin ahora no sostenían la cintura del mayor, si no que vagaban por la espalda blanca de este, buscando juntar aún más los cuerpos. Jaejoong por su parte, buscó con sus brazos rodear el cuello del castaño, para poder así profundizar el apasionado beso.

-Ngh- Se quejó Changmin al sentir el peso de un brazo de su amado sobre la quemadura en su cuello, de la cual se había olvidado por completo.
- Min, yo…Lo siento – Respondió entrecortadamente, cortando el beso y separándose del joven-
- No es nada – Lo trató de tranquilizar, a pesar de que si le ardía bastante la bendita quemadura.

<> Se quejó para su adentros.

- Mírate aún está roja – Dijo Jaejoong, tocando la herida con sus finos y blancos dedos.
- Tsk.- reprimió un quejido el menor.
- No te muevas.- Le pidió el rubio

Lentamente acercó su rostro al lugar de la quemadura, provocando escalofríos recorrer la espalda del menor al sentir el contacto de la aún agitada respiración de su hyung contra su piel. Y fue aún más placentero el sentir como Jaejoong lentamente daba suaves y cortos besos a la zona afectada.

- Debe de dolerte mucho ¿No? – Pronunció el rubio.
- Jae-ah…-Alcanzó a decir Changmin antes de soltar un fuerte gemido.
- ¿Te agrada?- Preguntó sensualmente Jaejoong, quien ahora lamía la quemadura que tenía el pequeño.
- Mmg, hyung…- El castaño estaba perdiendo ya el poco control que le quedaba sobre si mismo.

Nuevamente se dispuso a tomar el control, tomando al mayor por su -ya tan familiar para el – cintura y luego recostándolo en el la cama. Besó nuevamente a Jaejoong con deseo, sus lenguas un en la boca del otro, saboreando todo a su paso. Sus manos cobrando vida propia, empezando por acariciar sus rosadas mejillas, para bajar por su blanco y apetitoso cuellos, causando escalofríos al rubio que sólo podía intentar reprimir los gemidos de placer que pedían a gritos salir de su boca. No pasó mucho para que Changmin y sus hábiles manos llegaran a la camisa del joven, la cual comenzó a desabrochar lentamente, botón por botón. Para cuando ya estuvo completamente al descubierto el blanco y trabajado pecho de Jaejoong, la boca del castaño se encontraba dando cortos y húmedos besos al cuello del mayor.

-Esto…- Dijo en un suspiro el pequeño, mientras seguía bajando, hasta llegar casi al hombro del rubio.- Es un “chupón”.
- Ah…- Gimió al sentir como su amante dejaba un gran marca roja sobre su piel.-Min…- Lo llamaba, cerrando sus ojos para poder disfrutar mejor del intimo contacto que estaban teniendo en esos momentos.-
-Eres mío – Le aclaró Changmin.- De nadie más.
- Si…- Gimió por millonésima, esta ves debido a que los traviesos dedos de Min jugaban con sus erectos pezones.- Soy tuyo…- Respondió entrecortadamente.

Ahora no sólo eran sus dedos, si no también su lengua se deleitaba jugando en el pecho del mayor, que sólo podía gemir y suspirar como loco. Cada sonido que salía de la boca de Jaejoong, haciendo resonar por toda la habitación su voz angelical, encendía más el deseo que estaba quemando por dentro a Changmin, despertaba esas enormes ganas de tenerlo más y más cerca, de explorarlo por completo, de poseerlo a el, a Kim Jaejoong por completo.

- Changmin-ah…- Pronunció el rubio. – Ahora…Es mi turno…-





………………………………




Las sensuales palabras del mayor hacían eco en la mente del ahora pasmado Changmin. ¿En qué momento su Hyung se había vuelto tan jodidamente sexy? Y más aún, ¿En qué momento, por Dios Santo, Jaejoong se las arregló para quedar sobre el?

- Hyung, pero qu…- Iba a empezar a quejarse el menor, que sólo deseaba seguir dándole placer al rubio.
- Shhh…- El aludido posó uno de sus largos y finos dedos sobre la boca de Changmin, callándolo.- Tu sólo disfruta.- Pronunció en un suspiro, mientras se acomodaba poniendo una pierna a cada lado del castaño.- ¿Sabías que eres hermoso Minnie?- Preguntó el rubio, su vista perdida en el joven que yacía bajo el, y su mano derecha jugando con los castaños y sedosos cabellos del menor.
-¿Jae…?-
- Nunca había visto algo tan lindo como tú – Dijo soltando una risita nerviosa, que intentó reprimir posando su mano izquierda sobre sus labios.

Al pequeño Changmin se le encendieron las mejillas. ¿Hermoso él…? La verdad su auto concepto físico nunca fue malo, pero ¿Qué nunca hubiera visto algo tan lindo como el? Tenía que estar broma. ¿Acaso su Hyung no se miraba al espejo? Se detuvo unos segundos a examinar la situación. Estaban en la pieza de Jaejoong, quien ahora se encontraba sobre el, mirándolo con una extraño brillo en sus bellos ojos. Sus labios siempre entreabiertos, como si lo estuviesen invitando a probarlos de nuevo. Una de sus manos aún acariciaba su cabeza, y sus cabellos. La otra, ahora se posaba en una de sus mejillas, que se encontraban más que rojas. Cerca de su hombro yacía la marca roja que había dejado anteriormente tatuada en la piel de su Hyung. Y su pecho…Su perfecto y delgado abdomen blanco estaba al descubierto, como en el mejor de sus sueños. Una obra de arte.

No supo en que momento Jaejoong lo atrapó en un largo beso. Iba más lento de lo que había ido el menor anteriormente, pero aún así, era placentero. Pronto el mayor se separó, pasando su lengua por los labios del castaño, saboreándolos. No pasó mucho para que pasara de sus labios a su terso cuello, que no dudó en lamer, morder, besar…El rubio se deleitaba al escuchar los leves gemidos que soltaba su pequeño Changmin.

Por su parte, el pequeño TVXQ se dedicaba a disfrutar. El sentir cada escalofrío provocado al tan sólo sentir los largos dedos de Jaejoong recorrer su cuerpo lo estaba volviendo loco. Jamás imaginó que su Hyung sería tan bueno en ese ámbito, y ahora que lo sabía, ni modo cambiarlo.

<>

Pensó, al mismo tiempo que soltó un gemido de placer, más fuerte que los anteriores. Ahora el rubio estaba jugando en su pecho, tal cual lo había echo el pequeño anteriormente. Pero el mayor fue más ambicioso, y mientras su boca se encargaba de brindar placenteras caricias al abdomen de Changmin, su mano derecha siguió bajando, explorando territorios prohibidos, aquello que sólo en sueños había tocado.

- Hyung…- Se quejó el menor al sentir la mano de su amante perderse en su entrepierna.
- Minnie, ¿Te molesta…?- Preguntó Jaejoong, mientras jugaba con el cierre del pantalón del castaño.
- N…No…Sólo yo…- Intentaba responder algo coherente, pero le era imposible, estaba completamente fuera de si.
- Pero Min…- Dijo de forma sensual, mientras su mano masajeaba la intimidad de Changmin por encima de sus boxers. Luego subió su rostro hasta estar a la altura de la oreja del más alto- Aquí alguien ya despertó…- Susurró juguetonamente.
- Ah….- Soltó un sonoro quejido.

Ahora el rubio había introducido su mano por entre su ropa interior. El más mínimo contacto con aquella sensible parte del menor hizo que este se estremeciera. Changmin arqueó la espalda, Jaejoong había decidido deshacerse por fin de los molestos pantalones que traía puestos su pequeño. Pero esto si dejar de darle placer. El pequeño comenzó a agitarse aún más, y sintió un calor que nunca antes había sentido en su estomago…Pronto los gemidos comenzaron a adoptar un nombre.

Jaejoong…

Changmin terminó rápido, avergonzado al haber derramado su semilla sobre la blanca mano de su Hyung. Pero a este parecía no importarle, y con descaro lamió sus dedos, uno por uno para limpiarlos.

- Minnie, ¿te habían dicho que eres delicioso?- Preguntó Jaejoong. Y volvió a buscar aquellos labios a los que ya se había hecho adicto.

Para el castaño todo parecía salido de una película. Era demasiado perfecto. Pero decidió que también quería probar. No podía ser sólo el quien disfrutase. De todos modos, hasta hace sólo unos momentos era su Hyung el que no paraba de gemir.
Con aquellos pensamientos en su cabeza, volvió a dar vuelta la situación, dejando a su acalorada pareja bajo su cuerpo. Volvió a pasar su lengua por el cuello de Jaejoong, y siguió el mismo camino que anteriormente había marcado, pero esta vez, llegó más allá.

Un poco torpe, despojó al rubio de toda prenda restante, y sin dudar, le devolvió el favor. Ahora era su nombre el que hacía eco por todo el lugar. Introdujo el miembro del mayor a su boca, y lo saboreo como jamás se hubiera imaginado. Pronto sintió que su amado estaba por terminar, pero no lo dejaría. Quería más, quería sentirse parte de él.
Dejó la intimidad de Jaejoong, el cual soltó un quejido desconforme. Pero no hizo caso, y mientras masajeaba ambas piernas del rubio con sus manos, las iba abriendo de a poco.

- Hyung…- Más que llamarlo, le estaba preguntando.
- No te detengas- Le dijo el rubio ante la mirada cargada de dudas que le dedicaba su amado.
- Pero te va a doler…- Soltó con preocupación.
- Si es contigo, no me va pasar nada malo Min.-

Changmin asintió, y lentamente se introdujo en la estrecha cavidad de Jaejoong. Con cuidado de no dañarlo fue avanzando, y cuando por fine estuvo dentro…

- Tsk…- Un quejido de dolor por parte del mayor lo hizo detenerse-
- Te estoy lastimando-
- No…Es sólo que no estoy acostumbrado.- Lo trató de calmar- Es mi primera vez…-Aquello lo hizo sentir una inmensa felicidad recorrerlo por completo. Sería la primera vez para ambos.
- Jae…te amo.- Le dijo tiernmanete.
- Yo también.-

Decidido volvió a lo suyo, comenzó a con lentas y suaves embestidas, hasta que sintió que su Hyung se acostumbraba por completo. Los leves gemidos que este soltaba se lo confirmaron. Cuando las largas piernas de Jaejoong se enredaron en su cintura, quedando sentados, juntando aún más los cuerpos bañados en sudor, Changmin aceleró el ritmo. Cada fuerte embestida era recibida con un fuerte gemido de placer. Ambos se susurraban al oído, y ambos pronunciaban el nombre del otro.

Aquellos momentos que les parecieron años, bellos años de estadía en cielo, terminaron cuando ambos alcanzaron el clímax juntos.

- Changmin…- Suspiró Jaejoong…cansado, dejándose caer sobre la cama.
- Eso…- Empezó cansado, saliendo de dentro del rubio, para luego recostarse a su lado- Fue lo más maravilloso que jamás me había pasado- Sonrió.
- Gracias…- Dijo tímidamente el mayor, acomodando su cabeza en el pecho del castaño, quien lo rodeo con sus fuertes brazos.
- No, gracias a ti Hyung.-

<>

Pensó el menor de los TVXQ al ver a cierto rubio sentado en el sillón de la sala. A su lado estaba Yoochun, y más allá estaba Yunho, viendo calmadamente la TV.

- ¿Min?- Preguntó el joven de voz aguda, dándose la vuelta al sentir pasos tras el. –
- Minnie, Jae, hasta que salieron – Dijo Yoochun al ver a ambos chicos parados frente a el.- ¿Estás mejor Jae…?- Preguntó el moreno.
- Si…- Sonrió.
- Estuvieron demasiado tiempo allí adentro – dijo Yunho acercándose a los demás. – Arreglaron las cosas ¿verdad?- Preguntó inocentemente.
- Jae, te juro que todo fue una inocente broma, no quería herir tus sentimientos, y Minnie, en serio, se que se me pasó la mano, pero por favor, no te enojes conmigo yo sólo querí—
- Hyung.- Lo cortó Changmin. Los tres chicos lo miraban expendes, mientras Jaejoong intentaba no reírse. – Está bien, la verdad, es que gracias- Le sonrió
- Nosotros ya estamos listos para irnos a grabar, los vemos en el set, bye.- Dijo el rubio

Ambos salieron, dejando a 3 chicos boquiabiertos, y lo más probable es que también bastante confundidos. Caminaron de la mano hasta llegar a la furgoneta que los llevaría a la nueva locación. Entraron y se sentaron en el asiento de atrás. Changmin deposito un corto, pero lleno de amor, beso en los lindos y rosados labios de su hyung, quien se acurrucó en su pecho, cerrando los ojos, para luego suspirar.

- Te quiero tanto…- Dijo el mayor.- No puedo creer todo lo lindo que me ha pasado hoy.- Sonrió más para si que para Changmin.-
- Si…- Respondió. Hubo una pausa. Aprovechó para extasiarse del rico aroma que despedía su hyung, a frutilla, como siempre.-
- Minnie, tu corazón late fuerte…-
- Es porque estás conmigo, tontito.-
- Jajaja.- Rió. Otra pausa.
- ¿Neh, Hyung…?- Lo llamó el castaño.
- ¿Dime Min?-
- Te amo –

Y volvieron a juntar sus labios en un beso lleno de sentimientos.








Fin










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2 ♥Comentarios♥ :

mini_mini dijo...

awww >w< q lindo!!!!
aunq me enknta el yunjae
el jaemin tambn ta super lindo*0*(y sexi *//*)
aww jae llorando <3
dan ganas de vio....
xD
bueno bye *0*

Anónimo dijo...

ia me encanto
si k feliz soy con leer alguna
buena historia :-/

:a   :b   :c   :d   :e   :f   :g   :h   :i   :j