26 ago. 2009

Deseos (cap 3)

CAPÍTULO 3. LA AVENTURA COMIENZA

- bueno, al menos está siendo civilizada, yo temía que en cualquier momento fuera a espetarles su condición celestial y bla, bla, bla… - opinó Afrodita, que junto con Atena y Démeter, observaban a Artemisa y su actuar en la Fuente de los Espejismos.

- está en su naturaleza divina anteponer el bienestar de cualquier ser en formación, por eso es protectora de los embarazos… - explicó la diosa de la Fertilidad.

- y recordar que casi te suplicó no ir cuando le dijiste quién era la persona a la que tú habías destinado ayudara, y que ahora sean dos… y sean chicos… yo solo espero que lo pueda controlar, con lo impulsiva que puede llegar a ser… - comentó Atena.

- vamos a darle nuestro voto de confianza… - sugirió Démeter con una dulce sonrisa.

…………

- disculpe, dra… eso es imposible, por si no lo ha notado, somos hombres… - el moreno trata de hacerle ver a esa loca Dra. que estaba muy mal al señalar tal diagnóstico.

- claro que lo noté, hombres muy atractivos si me permite decirle… - sonrió, le encantaba saber que tenía ese poder sobre los hombres, de hacerlos sonrojar antes sus halagos. Pero Yunho estaba más ocupado en drenarse el cerebro buscando una forma de hacer recapacitar a esa loca sustituta del Dr. Lee, hombre 100% cuerdo que jamás habría dicho tal tontería. ¿Él embarazado? Simplemente no, no podía ser… Min aún estaba inconsciente y Junsu estaba como ido, con la vista perdida en ningún punto en particular y una mano en su vientre… - e insisto en que no puedo darles una explicación científica que explique cómo es que lo están, pero el hecho es ése… tómenlo como, un milagro de vida. Además, aunque tiene los síntomas, tiene razón joven Yunho, usted no está embarazado, sino su pareja, el joven Jaejoong…

El nombrado palideció aún más (si es que eso es posible). Yunho abrió los ojos con sorpresa, varias cosas pasando por su mente en ése momento.

- cómo sabe… por… por qué piensa que Jae y yo… ¿él embarazado?... – hiló, más o menos coherentemente, el moreno.

- cómo sé que es su pareja?, bueno, he visto miles de parejas pasar por mi consultorio, una aprende a observar y darse cuenta de los lazos que unen a las personas con solo una mirada. La forma en que lo mira, el hecho de que cuando yo diera el diagnóstica usted lo volteara a ver primero a él… - … - y porque dice su nombre con especial cariño; ahora, ciertamente usted presentó los síntomas, pero los resultados de la prueba dieron negativo; asumo que el lazo que los une es muy fuerte y que usted inconscientemente siempre está dispuesto a cargar con los pesares de él; por otro lado, con solo ver al joven Jaejoong puedo saber que él sí que está embarazado, seguramente ha tenido cólicos, dolores de cabeza y un incremento de micción, ¿no es así?... – cuestionó directamente al mayor.

- sí… - murmuró, tragó saliva con nerviosismo, de pronto se sentía mareado y le faltaba la respiración. Yunho lo miró aún más sorprendido, como siguiera así le iba dar un ataque al miocardio ahí mismo. Cómo es que él no notó nada de eso en su novio?

- estoy… embarazado… - salió de su ensimismamiento el castaño, una sonrisa pura y brillante se curvó en sus labios. Sus ojos se anegaron de lágrimas de felicidad… - Chunnie… -

- Su, qué pasa, estás bien… - atendió el pelinegro, preocupado de que se fuera a desmayar o algo así… ¿iban a ser padres?

- ¡vamos a ser padres!... – acto seguido se aferró en un abrazo a su novio, comenzó a sollozar escondiendo su rostro entre el hombro y el cuello del ratón, sin siquiera reparar en el hecho de que estaban reafirmándose como la otra pareja del grupo ante la desconocida Dra. Missa Bin.

- Dra. dijo que podía disipar dudas con algo más… - el mayor se acercó al escritorio, tomando lugar en donde antes estuviera Junsu, el moreno le tomó la mano como muestra de apoyo. Si era cierto que iban a tener un bebé, él estaría ahí más que nunca.

- sin duda la prueba más acertada es una ecografía, intuyo que tendrán poco más de seis semanas de gestación, si es así, la ecografía nos permitirá ver al ser que se está desarrollando en sus vientres…

………

Un par de horas después, Yoochun conducía de regreso al departamento, Junsu a su lado con radiante expresión de contentura, nunca había visto ese brillo en sus ojos, pero le encantaba y era idéntico al de su propio mirar.

Jae y Yunho todavía parecían estar digiriendo la noticia, y es que sinceramente hasta el momento no habían hablado sobre familia y ahora, de pronto, por un… “milagro de vida”, el castaño oscuro iba a darle un hijo propio.

- voy a tener un hermanito y a ser tío… - comentó repentinamente el menor, por fin despertando de su letargo, sonriendo de oreja a oreja… - ¡Felicidades a los cuatro!

Ya en el Departamento…

- vamos a festejar todos, Umma, te ayudo a cocinar, hagamos algo delicioso, sí?... – el delfín estaba que no cabía de felicidad, si por él fuera habría gritado a los cuatro vientos.

- espera un momento, Junsu, quiero hablar con él antes, en privado… - el moreno se llevó a su novio a la habitación. Yoochun los miró con desconcierto.

- ¡Ay, Minnie! ¡Estoy tan feliz!… - el castaño ya se había colgado del cuello de su hermanito.

- ¡oye!... ¡me asfixias!... ¡suelta, suelta!... – batallaba el menor tratando de librarse del abrazo asfixiante de su hyung, sin éxito alguno. Yoochun solo observaba, estaba realmente contento. Finalmente podría ser completamente feliz a lado de su delfín.

En la habitación JaeHo…

Ambos estaban sentados en el borde de la cama.

- sé que no habíamos hablado nada respecto a formar familia, pero… ¡wow! Todavía no me creo que esto esté pasando, que… estés esperando un hijo nuestro… - el moreno solo quería transmitirle seguridad a su pareja.

- Yunho… no estoy seguro de querer esto… - sinceró el castaño oscuro, dejándose caer sobre la cama, cubriendo su rostro con sus manos.

- JaeBoo, sé que es difícil, sobre todo para ti que eres quien lleva a nuestro hijo en su vientre… -

- es que Yunho, cómo haríamos para sobrellevarlo, para ocultarlo porque está claro que no podemos hacerlo público, cómo haremos para cumplir con los compromisos del grupo, son nueve meses, bueno ocho ya, pero igual es mucho tiempo, y un embarazo no es fácil de ocultar; imagínate, en unas cuantas semanas ya no podría hacer la mayoría de las coreografías, no sé... es demasiado... – argumentó sin parar...

- pero Jae, entiendo todo lo que dices, yo también lo he pensado, sin embargo, esto es algo que tal vez nunca se vuelva a repetir... es nuestro hijo, Boo; nuestro...

- tengo miedo Yunnie... – el chico se aferró en un abrazo a su novio, que le acariciaba tiernamente la espalda.

- también yo, pero encontraremos la solución para llevar tu embarazo, y el de Junsu, a buen término... – alentó el moreno.

- me lo promete? No me dejarás en cuanto me crezca el vientre y empiece a ganar peso?... – cuestionó haciendo pucheros, viéndose realmente adorable haciendo esos gestos.

- te lo prometo, Boo; porque ahora te amo más de lo que ya te amaba... JaeBoo, vamos a ser padres... – sonrió emocionado, posó una mano en el vientre aún plano de su novio... – muero porque ya pasen los meses que faltan para tener a nuestro hijo en brazos...

- Te amo, Yunnie ah... – sonrió contento, conmovido por el amor incondicional de su pareja. Comenzaron a besarse lento, despacio, tierno... – te imaginas que realmente hubieras sido tú el embarazado?... – cuestionó juguetón, acariciándole el abdomen.

- gracias a dios la naturaleza es sabia, porque tú eres perfecto para ese papel...

- porque soy muy femenino, o qué... – arqueó una ceja en fingida molestia.

- porque eres tierno...- un beso... – buen cocinero... – uno más... – hermosos... – más profundo... – gran cantante y bailarín... – más pasión... – eres la madre de nuestros otros críos... – picardía en sus labios... – simplemente te sienta bien un embarazo... – mirada lasciva...

- Yunnie tonto... – otro beso, más rico, apasionado. Las manos del moreno colándose bajo su camisa... – estate quieto...

- estaba recordando aquella noche... – instó a Jae a sentarse sobre sus caderas... – me encantó que fueras el seme... – el mayor se sonrojó... – quiero que lo repitamos más a menudo... – le sacó la camisa con una velocidad increíble, ahora besaba tiernamente ese cuello blanquecino, deslizando suavemente sus manos por su pecho y espalda...

- quieres hacerlo ahora? ... – el moreno solo siguió a lo suyo, palpando por sobre el pantalón la entrepierna del castaño oscuro... – Yunnie, no deberíamos... aahhh... – echó la cabeza hacia atrás, dejándole espacio a su novio para que le besara y diera ligeras mordidas a su manzana de adán... – los chicos, es... mmhhh... están afuera, y.... aahhh, dios... – la mano del líder ya se había apoderado de su erección, preparándolo para un momento de pasión sin reservas...

...........

- irán a durar mucho hablando?... – cuestionó con inocencia el delfín, seguía con la idea de preparar una rica comida de celebración. Changmin rodó los ojos ante su comentario, Yoochun sonrió con picardía.

- no creo que estén hablando, hyung... – cuando el castaño entendió el sentido de las palabras del peque, se sonrojó violentamente. A lo lejos, un gemido ronco.

- vamos a comprar algo afuera, dejémoslos solos un bueeen rato... – el ratón arrastró a su novio y a Min fuera del departamento..

- no puedo creer que se lo hayan montado con nosotros en la sala esperándolos... – Junsu todavía se sentía avergonzado, bien que tengan relaciones durante las noches cuando se supone todos duermen. Pero en el día, a sabiendas de que ellos esperaban... le daba harta pena ajena.

- no seas tan puritano, Junsu; que tú y el ratón lo hacen cada que pueden... – molestó el menor, cuando ya estaban a bordo de la van.

- pero cuando nadie anda rondando por ahí... – se defendió el castaño. El móvil del pelinegro vibró con un mensaje entrante, al leerlo solo sonrió pero no contestó... – quién era... – inquirió celoso.

- nadie importante... – aseguró Yoochun, centrando su atención en el camino pues él iba conduciendo...

- si no es nadie importante entonces dime quién era... – exigió, cruzándose de brazos, mirándole retadoramente, pero el pelinegro solo lo miró de soslayo.

- estás celoso?... – cuestionó divertido...

- debo estarlo?... – preguntó a su vez el castaño, frunciendo el ceño con molestia. En el asiento trasero, Min solo observaba entretenido una auténtica scene jealousy YooSu.

- claro que no... – más no respondió la primer pregunta.

- pues lo estoy, quién era... – al parecer los cambios de humor habían comenzado ya, porque Junsu sí era celoso, pero nunca había sido tan terco de sonsacarle información.

- una amiga saludándome, Yuri noona, te acuerdas de ella?... – respondió el pelinegro, sonriendo por la expresión de su novio, le encantaba que lo celara, que le recordara de esa forma obsesiva que era suyo, como su delfín le pertenece a él.

- ah... – musitó Junsu, no del todo conforme, pero recordando que igual su pareja tiene derecho a privacidad; además, si es una chica (esa chica en particular) no tiene nada de qué preocuparse, cierto?

- ay delfín excepción a la regla, no seas paranoico, en dado caso si el ratón te quisiera engañar lo haría con una mujer tipo Hwang Bo o un espécimen tipo Bi Rain... – opinó el menor con la sola intención de molestar a su hyung.

- Min, no me ayudes quieres... – Micky se preocupó de que Xiah hubiera fruncido más el ceño, capaz que se creía esas tonterías, él no lo engañaría nunca con nadie.

- ahora tal vez no, pero... – comenzó a sollozar... – cuando me crezca la tripa y pese toneladas, ya no me querrás (deja vu)... – cubrió su rostro con sus manos, llorando desconsoladamente. Max se arrepintió al instante de su comentario y se juró ahí mismo no volver a bromear con eso durante el embarazo del castaño.

- Susu ah, no seas tontín, jamás te engañaría ni te voy a dejar de querer, y te vas a ver más bello con tu vientre abultado, de no ser porque no lo van a prohibir en algún momento, te haría el amor día y noche, porque me enloqueces cada día más... – conduciendo con una sola mano, el pelinegro usó la otra para apartar las de su novio y le permitiera ver su rostro... – yo solo tengo ojos y corazón para ti, soy todo tuyo y de nadie más...

- de veras, de veritas, ratoncito pervertido... – preguntó entre sollozos, sonriendo con timidez, apretando entre sus manos la de su novio.

- claro que sí, delfincillo de mi alma, Te Amo... – tomó una mano del castaño y la besó tiernamente... – te besaría en los labios, pero no quiero solo un pico y si te devoro como quiero hacerlo no estampamos en algún lado... -

- sigue conduciendo... – asintió el castaño, sonriendo de oreja a oreja.

- hyung, perdóname... – pidió el menor, genuinamente avergonzado... – no debí decir nada...

- lo sé, solo estabas jugando, pero creo que todo esto de las hormonas me ha puesto algo susceptible... – pasó su mano por encima del asiento para revolverle el cabello a Min... – mejor cuéntanos, qué tal las cosas con Kohei?

- ¡super! Voy a conocer a su familia cuando estemos en Japón... aunque, como me va a presentar como su novio, estoy algo nervioso, aunque él dice que no tengo nada de que preocuparme porque sus padres lo apoyan en su preferencia...

- ah, que bonito, eso es muy bueno Minnie, no tendrán que preocuparse... le menor sonrió con marcado nerviosismo, era lógico que de cualquier forma tuviera temor... – ya verás como todo marcha bien...

- es que me asusta algo más... – bajó la mirada apenado...

- no me digas que también lo embarazaste!... – cuestionó sorprendido. Micky solo escuchaba atentamente.

- ¡no!... creo que no... – meditó unos segundos, pero no, su novio no ha tenido síntomas... – lo que pasa es que ha estado muy... romántico últimamente, tiene detalles muy tiernos conmigo y... bueno, cuando le presentas tu pareja a tus padres suele ser porque quieres dar el gran paso en la relación, no?...

- te va a pedir matrimonio? (si bien no algo legal, espiritualmente sagrado)... – ahora sí que el delfín estaba sorprendido. Min por otra parte, había palidecido.

- Min, no te habías planteado la posibilidad de que Kohei quisiera formalizar tanto la relación?... – le preguntó Yoochun, mirándolo por el retrovisor.

- bueno, francamente, no... no sé, es que... mis padres, mis verdaderos padres no saben nada aún y... no sé, estoy confundido, lo quiero mucho pero, además de que soy muy joven, no estoy seguro de amarlo... – sinceró el menor, se sentía mal por pensar así, no le gustaría llegar a lastimar a alguien tan maravilloso como Kohei.

- deben hablar de esas cosas Min... – continuó el pelinegro... – aún cuando solo puedas decirle ahora sobre confusiones e inseguridades, es mejor que quedarse callado...

- es cierto, Kohei es un chico bastante maduro, sabrá escucharte y respetar cómo te sientes ahora, igual él está seguro de lo que siente por ti, pero si tú no lo estás, háblenlo, no vaya a ser que después se hagan daño, Minnie... – secundó Junsu.

- gracias hyung´s... – el menor sabía ahora qué sería lo próximo que conversaría con su novio. Ahora bien... – eh, Micky?

- qué?...

- a dónde vamos?... – cuestionó al ver que el pelinegro daba vuelta una vez más, pero él seguía sin reconocer el camino.

- eh... – sonrió distraídamente... – a dónde quieres ir, yo solo estoy conduciendo a lo tonto... – el menor rodó los ojos...

- ¡Chunnie!... – se exasperó el castaño... – tienes idea del hambre que tengo y tú conduciendo sin más, llévame a un restaurante o algún lado, quiero comer... – exigió haciendo berrinche.

............

Artemisa volvió al Olimpo con más confusiones de las que podía aceptar. Había esperado una reacción diferente en los chicos, quién sabe, tal vez algo similar a una solución rápida del tipo “dígame qué hago para interrumpirlo”; entiende la necesidad de un hombre y una mujer de procrear hijos, pero; ¿porqué un par de chicos desean con tal intensidad descendencia? ¿es eso amor? ¿es egoísmo?

- no intentes encontrarle respuesta a tus cuestionamientos ahora, porque no darás con ninguna que satisfaga tu inquietud... – a veces le intrigaba la facilidad en que Démeter podía leer sus pensamientos con solo mirarla.

- porqué ellos, Démeter... quiero decir, yo lo causé en Jaejoong y Yunho, pero, tú porqué elegiste a Junsu y Yoochun?...

- porque tienen derecho a alcanzar la felicidad que desean...

- si fuera así, toda la humanidad viviría en un mundo de ensueño, la utopía que solo idealizan e inspira a unos pocos dejaría de ser un sueño, no crees...

- no, Artemisa, no lo olvides, la única forma en que las virtudes de los dioses cumplan los deseos de un humano es porque éste es puro, no motivado por el egoísmo ni requerido para tener poder sobre otros...

- pero ellos llamaron tu atención por algo, no elegiste a otros humanos, sino a ellos en específico, porqué...

- porqué los observaste tú por semanas?... – regresó la pregunta, dispuesta a enmarañar los pensamientos de la menor tanto como sea necesario con tal de lograr acercarla a la humanidad, que deje de verles como seres inferiores o egoístas.

- no lo sé... – respondió la rubia después de un largo silencio, un cielo con tonos rozados completando aquel pacífico cuadro, dos diosas sentadas en la pileta de un monumento de mármol, rodeado aquel lugar de vegetación y sonidos naturales. Por primera vez en largo tiempo sentía que pensaba más allá de su divinidad, como un ser en búsqueda de una especie de trascendencia.

- pero lo sabrás, después de todo te has tomado ya varias molestias por ellos, no es así, Artemisa... – Démeter le sonrió con complicidad, dio la vuelta y se marchó dejando a la rubia con sus recuerdos y una ligera sonrisa curvada en su boca, comenzando a entender a la mente humana.

....................

- ¡hola! Ya volvimos... – el menor entró a hurtadillas en el departamento, asomando con cautela su cabeza por el pasillo que da a la sala, donde Jae y Yunho estaban sentado viendo la tele.

- se puede saber qué haces, Minnie... – cuestionó el líder, viéndolo son una sonrisa desde el sofá, en serio que Max podía llegar a parecerle un verdadero crío con la de cosas que se le ocurre hacer.

- asegurándome de que Umma y Appa no estuvieran ocupados... – sonrió el menor...

- y Junsu y Yoochun?... – el mayor trató de ignorar el comentario de su crío, aunque el sonrojo delatara su vergüenza. Todavía no podía creer que haya hecho el amor cuando ellos todavía estaban ahí. Y más pena le daba al ver a Yunho tan despreocupado... – pervertido... – pensó...

- aquí... - el castaño venía con dos bolsas, detrás de él, s novio con... bastantes más...

- se puede saber porqué no me ayudaste, Min... – el pelinegro dejó las bolsas en el suelo, estaba sudando y agitado...

- lo hice... – el menor enseñó un par de pequeñas bolsas que había llevado, sonriendo con inocencia. Micky simplemente lo fulminó con la mirada, ya que recuperara el aliento molería a golpes a su pequeñajo hermano. Se dejó caer pesadamente sobre el sofá.

- pues qué tanto compraron... – cuestionó curioso el líder. Jae ya se había parado para indagar con sus propios ojos.

- a Su le nacieron un montón de antojos en el restaurante y pidió comida para llevar... – comenzó a explicar Min, ayudando al delfín y su Umma a ordenar aquel arsenal alimenticio.

- después fuimos al súper... y prácticamente se le antojaba todo lo que fuera comestible... – concluyó el ratón, cansándose otra vez de solo recordar la travesía.

- también trajimos para todos, no digas las cosas como si todo me lo fuera a comer yo solo... – se defendió el castaño. Yunho ya se había acercado a ayudar.

- crepas de chocolate... – el mayor sonrió complacido, era justo el antojo que acababa de nacerle cuando los chicos llegaron.

- parece que vas a alimentar una legión... – opinó el moreno... – dudo que consumamos algunas cosas para antes de que hayan caducado... – un frío le recorrió la espalda, tímidamente se giró y... ahí estaban su novio y crío middle fulminándole con la mirada...

- eres malo appa, como si no supieras que en este estado vamos a comer hasta por los codos... – Junsu comenzó a sollozar... otra vez.

- Yunho, ¡discúlpate!... – ordenó Jae, abrazando maternalmente al castaño.

- per... pero... – Min se acercó a palmearle la espalda al moreno...

- vete acostumbrando appa, los cambios de humor por la sensibilidad que ocasiona el descontrol hormonal va a ser cosa de las 24 hrs al día por los próximos meses... – el menor fue con su hermano, hablándole despacio, consolándolo. Pero el castaño no dejaba de llorar, por lo que el ratón fue a calmarlo...

- ven, delfincillo travieso, ya no llores... – Junsu se abrazó ahora a su novio... - Yunho no tenía intención de hacerte sentir mal, verdad... – la mirada del pelinegro era como un cañón apuntándole directamente. Min también lo observaba y Jae estaba de brazos cruzados esperando que se dignara a hablar. Al parecer, iba a tener que aprender un montón de cosas y rápido, si quería seguir vivo, con su novio y su hijo embarazados viviendo bajo el mismo techo, su paciencia, capacidad de improvisación y fortaleza tendrían que estar a la orden del día.

- lo siento, Junsu, me alegra que tú si pienses en todo, yo ando medio despistado hoy...- ¡bingo! Dijo lo correcto, porque el chico le sonrió, se enjugó las lágrimas y reinició la tarea de acomodar las cosas.

El día más largo para DBSK por fin terminó, aunque estaban seguros de que en los meses próximos las cosas iban incluso a ser más pesadas, había muchos aspectos de los cuales ocuparse, mucho en qué pensar, un par de embarazos que cuidar, entre otros puntos que tal vez ahora ni siquiera tengan en consideración pero que de seguro los hará pasar noches en vela y alguno que otro trago amargo. Pero confían en que el amor que se tienen diluya cualquier otra fuente de tensión.


Habitación YooSu....

Los chicos estaban tan cansados que apenas si se habían dedicado algunos besos y ahora ya se disponían a dormir...

- Chunnie?

- dime...

- he estado tan contento con la noticia que en ningún momento te pregunté siquiera que opinabas, o si lo quieres tener...

- Susu ah... el pelinegro buscó la mirada del castaño, la luna de octubre estaba más brillante que nunca y su luz se colaba por las cortinas del ventanal... – claro que quiero tenerlo, en ningún momento lo dudé siquiera, estoy tan feliz de este... realmente no encuentro palabras más acertadas que “milagro de vida”, que tengo miedo de dormir ahora y que al despertar me de cuenta de que no ha sido más que un sueño... pero sentirte así, entre mis brazos, sentir tu calor, ver tu semblante radiante, lleno de felicidad, me hace saber que no es un sueño, que es real, y eso me hace muy feliz...

- de verdad, Chunnie, te emociona tanto como a mí el embarazo?... – preguntó con un hilo de voz, lágrimas de felicidad acumulándose en sus ojos...

- sí, Su... todavía habrá muchas cosas que ver, tendremos que encontrar la forma de cuidar de ti y de Jae para que estén tranquilos todos éstos meses, pero... ¡por Dios! Delfín, vamos a tener un bebé propio, solo tuyo y mío...

- gracias Chunnie, gracias por estar conmigo y hacerme tan feliz... – se fundieron en un tierno beso, las lágrimas del castaño terminaron por resbalar por sus mejillas, mezclándose en un beso salado.

- gracias a ti Su, que me has estado enseñando el verdadero amor... – limpió con sus pulgares las mejillas de su novio, ambos sonriéndose con infinito amor... – Te Amo...

- I love you too... – correspondió el castaño en un fluido inglés como no siempre conseguía.

............

Las náuseas matutinas (que se contagiaron espontáneamente a Jae) siguieron siendo cosas de todos los días. Por eso, antes de partir a Japón los chicos decidieron tener una cita médica con quien se convirtió en su ginecóloga de cabecera, la Dra. Missa Bin, para tomar nota de absolutamente todos los cuidados a tener durante su estancia en tierras niponas.

- recuerden, nada de ejercicios que exijan demasiado esfuerzo, aunque les vendría muy bien practicar la natación (al escuchar esa palabra la mente de Changmin inmediatamente la asoció con Kohei y una sonrisa indescifrable apareció en sus labios), nada de medicamentos, ante cualquier malestar del que no hayamos hablado ya, llámenme inmediatamente y tomaremos las medidas pertinentes. A pesar de que los cambios hormonales les indique calor ante este invierno que acaba de comenzar, será bueno que se abriguen para evitar cualquier resfriado, si alguno llega a enfermar, de lo que sea, deberá tener el menor contacto posible con los dos (Jae y Junsu) para evitar que se contagien. Que más... ah sí, dada la buena salud con que cuentan pueden tener relaciones sexuales con regularidad, solo eviten el sexo salvaje o posiciones que requieran gran esfuerzo, vaya, sean tiernos y suaves al hacer el amor... – los más sonrojados eran Jae y Junsu, pero Yoochun y Yunho hasta habían tomado nota. Min solo suspiraba tranquilo al no haber tenido que escuchar indiscreciones, habría jurado que el pelinegro y el moreno le iban a saltar a las preguntas al respecto a la Dra.

- Dra?... – habló Micky, el castaño y el menor contuvieron el aliento...- Junsu tiene un gemelo, ¿es probable que nosotros también esperemos gemelos?... – su novio y Min respiraron tranquilamente. Habían pensado que preguntaría algo respecto al sexo, menos mal que se equivocaron.

- hay una buena probabilidad por predisposición genética, aunque en el primer eco no quedó claro, hay casos en que uno de los bebés se “esconde” y no es visto sino hasta la segunda o tercera ecografía...

- gracias... – el pelinegro sonrió de oreja a oreja, realmente le encantaría tener a dos gemelitos, que se parezcan a su “mami” para que estén igual de hermosos, aunque, pensándolo bien, eso no sería del todo bueno, tendría que tener ojos por todos lados para cuidarlos. Salió de sus cavilaciones cuando el delfín le tomó la mano y le dedica una brillante sonrisa.

- disculpe, pero no sabemos cuánto tiempo exactamente permaneceremos en Japón, eso podría ser un problema para el Control Natal, qué nos recomienda... – cuestionó Yunho.

- como supongo buscan que esto sea lo más discreto posible me comprometo con ustedes a encargarme personalmente del Control Natal, aunque tenga que llegar a ir a Japón, pero no se preocupen, tengo colegas que ni preguntarían nada si les pido su equipo médico, así podrán estar más tranquilos, y también yo... – sonrió la rubia.

- gracias, es usted muy amable, esperamos no tener que llegar al extremo de incomodarla de tal forma... – opinó Jae...

- no es incómodo para mí... ahora bien, les recomiendo que busquen alguna forma de permanecer estables en un solo lugar, viajar constantemente no es bueno para el desarrollo del embarazo... -

- nos estamos ocupando de ello... – aseguró el líder.

- cualquier cosa, recuerden que pueden llamarme, no importa la hora ni el día, de acuerdo?...

- gracias nuevamente... – los cinco se retiraron. La partida a Japón era al día siguiente y tenían que terminar de empacar. Cuando se hubieron retirado...

- aún tengo pruebas para ustedes, quiero ver si su amor puede ser incondicional ante todo, quiero ver si serán capaces de soportarlo todo, incluso la tentación cuando sus parejas no puedan estar a su lado... – una sonrisa siniestra apareció en ese rostro angelical.



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1 ♥Comentarios♥ :

Anónimo dijo...

no puedo dejar de leer este fic esta genial KATYNA

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