20 ago. 2009

Destiny (cap 2)

CAPÍTULO 2. CONOCIENDO AL YUNJAE

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Apenas el pelirrojo abrió los ojos, sintiendo una ligera sensación de desorientación al sentir mucha suavidad cubriendo su cuerpo; se estiró largando un bostezo mientras sus extremidades espabilaban el sueño y pestañeaba varias veces acostumbrándose a esa luz que se filtraba por la ventana de la habitación…

Y lo recordó apenas pudo enfocar bien todo a su alrededor, recordó que no estaba en su cama mullida que ni siquiera estaba provista de colchón, sino en esa blanda cama enorme cubierta de suaves sábanas y finas cobijas… y lo recordó a él, pero no estaba a su lado durmiendo, ni estaban tampoco sus ropas o el pijama… y se asustó, salió rápido de la cama y caminó fuera buscándole por toda la habitación sin éxito de por medio… una terrible ansiedad se apoderó de él, comenzando a respirar agitadamente y sintiendo que los ojos se le abnegaban en lágrimas que en cualquier momento terminarían por desbordarse…

Pero la puerta se abrió… y un muy fresco Yoochun entraba sonriendo, la verdad es que había despertado con esa sonrisa plasmada en sus labios, por el simple hecho de haber visto a ese pequeño durmiendo a su lado como un angelito, tan lindo con su respiración acompasada y todo despatarrado en la cama… que si no hubiera sido tamaño Queen seguro que lo habría botado de ella, o bien dejado sus piernas en alguna parte de su cuerpo…

- Chunnie!… - y casi sintió que se le cortaba la respiración cuando el pelirrojo se le lanzó aferrándose a él con piernas y brazos, haciéndole casi caer al suelo, de no ser porque su espalda chocó contra la puerta de la habitación… menudo golpe se llevó ante la acometida de su pequeño amigo… - pensé que me habías dejado… - el pelirrojo escondió su rostro en el espacio entre su hombro y cuello, no pudiendo evitar que un par de lágrimas brotaran de sus ojos…

- pero que tontería, Junsu ah… - recuperando un poco de oxigeno, el pelinegro apretó fuerte a su amigo por la cintura, realmente no era muy pesado, pero que se le aventara de esa forma a los brazos siempre lo pillaba por sorpresa…

- es que no estabas cuando desperté, y bueno, nos conocemos apenas hace unas semanas, y luego todo ha sido muy bonito desde que te conocí, pero… - apartó el rostro para poder verle a la cara… - pensé por un momento que tal vez solo te divertirías trayéndome acá y dejándome solo… - puchero, cristalinas lágrimas resbalando por sus blancas mejillas, un sollozo…

- hey… - el pelinegro lo instó a que por lo menos bajara las piernas para poder soltar así su cintura y llevar sus manos a las mejillas de su amigo, limpiando con sus pulgares el camino húmedo de su llanto; el pelirrojo hubiera querido no tener que apartarse nunca de él, porque le gustaba ese calor que desprendía el mayor, pero tuvo que soltarlo mientras disfrutaba de sus suaves caricias y escuchaba sus palabras… - no seas tonto, ya sé que no nos conocemos así, mucho, mucho, pero no quiero que vuelvas a pensar que yo te dejaría votado por ahí, o que solo trato de no sé, jugar contigo o algo así…

- de verdad, Chunnie…

- de verdad…

- y entonces a dónde te fuiste que no estabas cuando desperté… - puchero, el pelinegro sonriendo por volver a ver esa expresión infantil en su rostro de ángel…

- fui a atender una llamada… - porque su prometida le había llamado desde Seúl (y eso que la diferencia horaria era considerable) para decirle cuánto le extrañaba y que llegando esperaba que la acompañara a ver los arreglos florales del Salón para la Recepción de la Boda… y recordar aquello logró que su sonrisa casi desapareciera… porqué se sentía de pronto todavía más inconforme con su compromiso? Si él en verdad quería a Yu Lin, la amaba, cierto? No tenían un compromiso solo porque sí, no era que lo hubieran obligado a establecer una relación con la muchacha, él en verdad se había enamorado de ella, era la razón por la que se levantaba cada día… aunque admite que haberse comprometido fue casi precipitado, ello no implicaba que sus sentimientos por su prometida no fueran profundos…

- Chunnie?... – el pelirrojo se preguntaba qué tanto pasaba por la mente del pelinegro cuando se perdía en sus pensamientos, tanto que hasta parecía que olvidaba que existía algo más alrededor de él… - Yoochun ah… - lo movió por el hombro, sacudiéndolo suavemente para ver si reaccionaba y volvía a la realidad…

- perdón, me decías algo?... – Park se sintió un poco tonto al ver el rostro confundido de su amigo, y le daba un vuelco en el estómago cada que notaba esas pupilas marrón mirarle profundamente…

- no, te quedaste callado y mirando fijo, pero creo que no veías nada en especifico, decías algo de una llamada…

- sí… eso… bueno… - porqué se sentía tan nervioso… , suspiró… una brisa cálida golpeó contra sus labios, solo entonces se dio cuenta de cuán cerca de él se encontraba el pelirrojo… y enrojeció furiosamente por ello… - qué haces?... – se habrá notado lo alterado del tono de su voz?

- llevo rato hablándote pero te has quedado otra vez en tu mundo… - fue toda la explicación que el pelirrojo le diera, sonriendo ampliamente, un dejo de burla en su expresión… - recuerdo que mis padres hacían eso, se quedaban solo mirando al frente, solía pasar cuando pensaban en el otro, y tú haz suspirado… - … - tal como lo hacían en ellos, en quién pensabas, Yoochun ah… - y por un segundo, el pelirrojo sintió algo incómodo moverse en su interior…

- en nadie en especifico… - … - pensaba que se nos está haciendo tarde, y todavía quiero que vayamos a comprarte algo de ropa, después de desayunar, y alcanzar el vuelo a Seúl por la tarde…

- comprarme ropa? me gusta la tuya… - el pelirrojo se abrazó a sí mismo, como si temiera que el pelinegro lo fuera a despojar del pijama… con lo mucho que huele al ratón…

- pero no puedes ir por la vida con mi ropa, Junsu… - acotó el pelinegro sonriendo suavemente, viendo cómo su amigo se aferraba al pijama que le prestó…

- porqué no, me gusta… y huele a ti… - murmuró por último, sintiendo otra vez el calor en sus mejillas… porqué era que se sonrojaba tan a menudo con el pelinegro? Qué significaba ese revoloteo en su estómago?

- que huele a mí?... – algo en esa frase no encajó del todo para gusto del pelinegro, no cree que sea agradable usar ropa de otra persona y que huela a ella… porque, oler… bueno, hay un amplio espectro en torno a esa palabra, será que huele bien o mal? Bueno, dijo que le gusta, y… mejor detiene su carro de debrayes… - Junsu, mi ropa te queda un poco larga por aquí y otro tanto grande por allá, y ajustada de… - sonrojo, porqué se le tenía que quedar viendo a esa parte de la anatomía tan pronunciada del pelirrojo…

- Chunnie… - murmura sintiéndose avergonzado, cubriendo con sus manos su trasero, mordiendo su labio inferior… es oficial, algo pasa con él y no tiene idea de lo que es, porque le da una sensación grata que el pelinegro se le quedo viendo con esa cara de… eh, en realidad, es casi imposible descifrarla… pero de que le agrada, le agrada…

- bueno, ya… este… vamos a desayunar… - tratando fuerte de espabilar cualquier pensamiento insano que pudiera formarse en su mente que tenía imágenes muy claras del trasero del pequeño, el pelinegro lo arrastró de regreso a la alcoba indicándole que se duchara mientras le prepara algo de ropa (suya) y poder bajar a desayunar…

……………………………………………….

Después del desayuno… y a pesar de que Junsu seguía negándose dando un montón de argumentos, entre ellos que no quería hacerle gastar por su causa (al parecer al pelirrojo no le ha quedado del todo claro lo que significa que Yoochun es millonario), o que se les haría tarde y no alcanzarían a irse al aeropuerto y el vuelo los dejaría… al final, pasó largos minutos en una tienda de ropa de marca, haciendo caso de las recomendaciones del pelinegro acerca de lo que le iba mejor, probándose uno tras otro conjuntos, pantalones, camisas, playeras y hasta trajes que le parecían demasiado estorbosos e innecesarios…

- cierto, ahora no es que los necesites, pero más adelante tal vez sí, Junsu ah… - eran las palabras que tan sabiamente el ratón le había soltado al pelirrojo, sonriendo divertido al ver el mohín de molestia y desagrado por parte del delfín…

- estoy cansado, Chunnie, podemos dejarlo ya, además, se hará tarde, y muero por volver a Seúl… - el pelirrojo le miraba con ojitos de cachorrito, con un puchero en los labios y rezando internamente porque el pelinegro no lo torturara más de compras…

- bueno, está bien, pero cuando estemos en Seúl igual te compraré más ropa, ahora solo llevaremos estos… - el pelinegro le indicó al empleado que le cobrara algunas prendas, varios pantalones, camisas y playeras casuales… - además, nos falta el calzado, no te lastima el que te presté… - cierto, no había reparado en eso…

- nop… - el pelirrojo le sonrió suavemente… era la verdad, el calzado del pelinegro era cómodo, aunque tal vez le quedaba un poquito grande…

- de cualquier forma, vamos, hay que comprarte por lo menos un par de tenis ahora…

- T__T más de esto… - el pelinegro sonrió, en verdad que el pelirrojo no había nacido para las compras…

- te prometo que no tardaremos tanto… - el pelirrojo sonrió ampliamente….

Y ya una vez que tenían listo todo, habiendo comprado ropa y calzado básico para Junsu, ambos se fueron directo al Aeropuerto Internacional de Miami, tomando a tiempo el vuelo a Seúl, con algunas escalas en otras ciudades en su camino… lo que implicó… luchar contra la curiosidad del pelirrojo matizada en sus ojos, que a Yoochun le quedaba claro que su pequeño amigo daría lo que fuera por visitar algunos lugares y conocer el mundo…

- poco a poco, Junsu ah; te prometo que más adelante viajaremos juntos por muchas bonitas ciudades del mundo… - le había asegurado cuando finalmente iban rumbo fijo a Corea…

- gracias, Yoochun ah… - y una vez más, el pelirrojo lo apresó en un fuerte abrazo, casi cortándole la respiración al pelinegro, pero éste le palmeó tiernamente la espalda, ambos sentados en su asiento en el avión, Junsu de lado de la ventanilla, se notaba que le encantaba ver las nubes y la panorámica más abajo del mar, o ciudades… y para él era perfecto, la verdad es que le tiene cierto temor a las alturas…

Y ya al llegar al Aeropuerto Internacional de Seúl, el pelinegro no se extrañó cuando el pelirrojo volvió a aferrarse a su mano y caminar bien pegado a él, sonriendo ampliamente y mirando todo a su alrededor, la mayoría de las personas eran de sus mismos rasgos faciales, pero también las había muchas extranjeras… había quienes se les quedaban viendo y sonreían como divertidos, él no comprendía porqué… para Yoochun era claro que el motivo era que iban tomados de la mano y caminando como una pareja más; como alguien de su familia o amigos suyos o de su prometida lo vieran, tendría mucho que explicar… además, él solo pensaba presentarlo con sus amigos Yunho y Jaejoong, que ya agitaban su mano a la distancia pues les fueron a recibir…

- ése es el chico del que nos habló por teléfono?... – el moreno cuestionó mirando hacia su novio, a unos pasos de que su amigo y el nuevo amigo de éste llegaran hasta ellos…

- pues debe serlo, no veo a nadie más junto a él, lo que me inquieta es la forma en que viene pegado a él… - el pelioscuro sonrió cordialmente hacia su amigo y el pelirrojo, sin que sus ojos pudieran ocultar la confusión ante el hecho…

- Hola!... – el pelinegro se soltó del pelirrojo para poder estrechar en un abrazo a sus amigos, había sido casi un mes de no verlos, y la verdad es que ahora que los tenía enfrente se daba cuenta de que los había extrañado…

- bienvenido de regreso, Yoochun… - el moreno siempre más masculino, le dio unas fuertes palmadas en la espalda…

- ya sentía que te aventabas otro mes fuera… - mientras que el pelioscuro era más delicado y lo abrazaba suavemente… lo que hizo que algo en el interior del pelirrojo se sacudiera inquieto…

- sí, ya sé que no pueden vivir sin mí… - bromeó el pelinegro; para luego voltear hacia el pelirrojo… - les presento a Kim Junsu, es un amigo que hice en éstas semanas… - el YunJae pensó que nunca habían visto una sonrisa tan amplia en labios de su amigo al presentar a una persona…

- mucho gusto, me llamo Kim Jaejoong, que coincidencia, no?... – le apretó la mano cordialmente, sonriendo al notar que el chico le miraba con algo de timidez…

- sí… - sintiéndose un tanto nervioso ante los amigos del ratón, el pelirrojo esperaba caerles bien…

- qué tal, Jung Yunho… - fue turno del moreno de presentarse, dándole un apretón un poco más fuerte, no por grosero o tratar de intimidarlo, era simplemente que era un poco más así…

- hola… - ya para entonces, y a pesar de que apenas tenía un par de minutos ante ellos, el pelirrojo quería poder estar a solas con el pelinegro… porque quería preguntarle muchas cosas sobre sus amigos, de quienes al fin y al cabo poco le había hablado, y él no quería llegar a quedar en mal ante ellos; porque si eran los mejores amigos de su amigo, entonces él quería poder dar una muy buena impresión ante ellos…

- bueno, presentados todos, vámonos… - el pelinegro comenzó a andar, y antes de que Junsu pudiera haberle tomado la mano otra vez, el moreno le pasó un brazo por el hombro y comenzó a caminar un poco adelantados de los otros dos…

- y cuántos años tienes… - comenzó una charla Yunho, porque como su novio, ahora tenía una inquietud en torno a todo este asunto, y sabía que el pelioscuro abordaría el tema con su amigo Park…

- se puede saber qué exactamente es lo que pasa con ese chico?... – cuestionó el pelioscuro sin rodeo alguno, solo asegurándose de hablar en voz baja para que el par que camina un par de pasos adelante no los escuche…

- oye, ya sé lo que estás pensando y no va por ahí Jae… - su amigo enarcó una ceja incrédulo… - si veníamos tomados de la mano…

- venía pegado a ti… - corrigió el pelioscuro…

- fue solo porque le da temor, vamos piensa un poco, cómo crees que reaccionarías si de pronto llegas a un lugar que te es casi completamente desconocido y nuevo, está un poco asustado y otro tanto emocionado de regresar a su país natal, y es como un niño, todo le da curiosidad pero al mismo tiempo miedo; o es que ves que ha intentado alejarse del abrazo de Yunho?... – lo que en cuanto salió de sus labios le dejó una incomodidad en la boca del estómago…

- de todas formas, deberías de decirle que hay ciertas actitudes que no pueden tenerse, qué pasaría si Yu Lin… - el pelinegro se estremeció… - hubiera venido a recibirte, eh? Lo que por cierto me recuerda justamente ese otro detalle, cómo es que ella no está aquí, Yoochun…

- no le dije que volvería hoy…

- y porqué… - el pelinegro se quedó callado… - Yoochun, no me irás a decir que no le has mencionado nada de Junsu, o sí?... – otro silencio… - y Junsu sabe de ella, sabe que estás comprometido… - un silencio más… - Yoochun!... – entonces sí Yunho y Junsu voltearon hacia atrás al escuchar el grito de Jaejoong…

- vamos, vamos, estoy cansado del viaje y quiero llegar a descansar… - ignorando la expresión de inconformidad por parte del pelioscuro, el ratón se adelantó un poco más para tomar al pelirrojo por el brazo y caminar fuera del aeropuerto hasta donde ya una limousine les esperaba…

- no es nada bueno, eh… - el moreno esperó por su novio, suspirando al notar en el rostro de éste que definitivamente la llegada del pelirrojo significaba también tal vez problemas para el pelinegro…

- no le ha dicho a Yu Lin sobre Junsu, ni a él sobre ella… porqué no le diría, Yunho; si es su amigo y parece que le tiene tanto afecto, porqué le ocultaría a dos personas importantes para él la existencia del otro?...

Moreno y pelioscuro se miraron unos instantes… había solo una explicación posible para esa pregunta… y no se atrevían a decirla… casi se negaban a pensarla…

………………………………………………..

Durante todo el camino rumbo al departamento de Yoochun, el YunJae hizo lo posible por no mostrarse inquietos con su reciente descubrimiento, así que hicieron platica con Junsu, preguntándole acerca de su vida en aquélla Isla; al principio el pelirrojo estaba muy reservado, sonreía y les miraba con timidez, pero con los minutos fue tomando confianza y ahora se sentía más cómodo hablando con ellos. Y de vez en cuando la vista se le iba por la ventana del auto en el que iban, porque veía los enormes rascacielos y comenzaba a saltar a las preguntas sobre qué es, para qué sirven y los muchos porqués que un niño también haría… y eso les generó ternura al YunJae, y Yoochun un poco más acostumbrado a eso, solo podía sonreír ante la actitud del pelirrojo… en verdad quería mostrarle el mundo entero…

- Waaaaa la ciudad se ve muy diferente de lo poco que recordaba… - embelesado, el pelirrojo veía al pasar por las calles, Parques, tiendas de un montón de cosas, la gente caminando para aquí y para allá, escuchaba el bullicio y aunque muy diferente de los sonidos de la naturaleza… también le gustaba… el auto se detuvo en el alto de la calle - una tienda de dulces *0*, Chunnie, Chunnie, compramos dulces, anda sí, anda… - el YunJae rió por eso, el pelirrojo sonreía con los ojos brillantes, apuntando hacia la tienda y tirando de la camisa del pelinegro…

- vale, vale, vamos a comprar dulces… - le indicó al chofer que se estacionara, y en cuanto lo hizo el pelirrojo salió casi disparado del auto rumbo a la tienda…

- creo que no le puedas negar nada a Junsu, Yoochun… - y sí, el moreno se había burlado de él cuando ya los tres siguieron el camino que el pelirrojo tomara…

Entraron en el local, viendo ya que el pelirrojo miraba todo detenidamente, como decidiendo qué quiere llevar… pero todo se veía realmente bueno y se le antojaba… se llevaría la tienda completa si pudiera… Jaejoong aprovechó y poniéndole ojitos de niño bueno a su novio se hizo también de unos cuantos dulces que le recordaban su infancia… y ya en eso, Yunho también se compró algunos… pero Junsu todavía no se decidía…

- delfín, lleva todo lo que se te antoje, pero elige ya, llevamos 15 minutos solo viendo… - el pelinegro se sentía cansado del viaje, en verdad que solo le apetecía ahora una ducha de agua tibia y tirarse en su cama por lo menos un par de horas a dormir despreocupadamente…

- pero es que todo se ve tan rico… - puchero…

- bueno, llevaremos unos pocos dulces ahora y luego seguimos viniendo para que pruebes absolutamente de todo, no olvides que ahora vivirás aquí, hay muchos días por delante que aprovechar para esto y mucho más…

- *o* de acuerdo, ratoncito… - el YunJae miró divertido a su amigo, ellos le decían ratón y él respingaba, mientras que con el pelirrojo hasta parecía que le gustaba… la gente alrededor se le quedó viendo raro al pelirrojo porque dio unos saltitos alrededor del pelinegro y luego comenzó a pedir chocolates, paletas y otros dulces típicos del país…

Con unas cuantas bolsas en las manos, finalmente los cuatro salieron de la tienda y retomaron el camino al departamento del pelinegro. El YunJae lo miraba burlesco sentado a lado del pelirrojo, que ya llevaba varios dulces comidos y le ofrecía diciéndole cuán deliciosos estaban; el pelinegro solo podía suspirar derrotado… en verdad que no podía decirle que no cuando era tan adorablemente lindo, sonriendo con inocencia, los ojos brillantes pintados de curiosidad y regocijo, las mejillas con un ligero carmesí producto de la emoción de estar en la ciudad…

***

Departamento de Park Yoochun

Era amplio sin duda, Junsu pensó que esa era la casa más grande que había visto nunca, considerando el hecho de que no conocía realmente muchas, salvo lo poco que recordaba de muy pequeño antes de irse a aquella Isla. Y estaba en un Edificio donde según le dijeron los otros tres, había solo departamentos así. Estaba todo reluciente de limpio, claro que, el pelinegro tenía quien le hiciera la limpieza cuando duraba días fuera del país, mientras que cuando está presente, él se encarga de eso… y no reluce exactamente de limpio pero sin duda es ordenado… los muebles eran de tonos claros, y había dos habitaciones, un baño, cocina, sala, comedor, una sala con una mesa de billar y una pequeña oficina-biblioteca.

- voy a preparar la comida… - el pelioscuro se perdió en la cocina, se movía por ahí como si fuera su propio departamento, porque muchas veces se ha quedado incluso a dormir ahí… pero eso son historias de mas adelante… y a menudo se juntaban Yunho, Yoochun y él a pasar la tarde sin hacer más que desestresarse, así que tampoco esperaba que su amigo pelinegro le fuera a decir que no podía sentirse como en su casa…

- necesitas ayuda?... – preguntó inmediatamente su novio, siguiéndole hasta abrazarlo por la cintura y oler su cabello…

- Yunho, espera, Junsu nos podría ver… - y sí, el pelioscuro tenía razón, el pelirrojo había visto eso y se había extrañado un poco, pero no le resultó incómodo o desagradable, porque se les veía en los ojos que se querían mucho… casi como sus padres se miraban cuando vivían…

- está bien, JaeBoo… - el moreno dejó de abrazarlo, mirando de soslayo que el pelirrojo se les había quedando viendo con una sonrisa en la boca… aunque, será que ese chico deja de sonreír en algún momento?… - me cae bien, aunque apenas lo conozco, creo que es un gran chico…

- es muy inocente e infantil, pero me agrada… - ya dentro de la cocina, y habiendo escuchado claramente que el pelinegro le decía a Junsu que le mostraría el departamento, el pelioscuro se apoderó de los labios de su novio en un apasionado beso, odiaba pasar tanto tiempo a su lado y no poder comérselo a besos…

- no es que ibas a cocinar… - sonrió contra los labios de su novio, entregándose cortos besos antes de fusionarse en uno más profundo, con sus manos acariciando la espalda del pelioscuro, sintiendo las de éste filtrarse bajo su camisa… - Boo, no me enciendas si sabes que no podremos terminar… - porque sus manos cálidas le aumentaba la temperatura con demasiada facilidad…

- cierto… - dejando un último beso más dulce sobre labios del moreno, comenzaron a moverse por la cocina buscando los ingredientes para preparar la comida…

Estando en la habitación que mandó preparar para Junsu, el pelinegro le indicó que podía guardar su ropa mientras la comida está y él se da una ducha… a lo que el pelirrojo accedió más que contento…

- está bien que viva contigo, no será una molestia, Chunnie…

- por supuesto que no, además, dónde más sino conmigo ibas a vivir, eh, delfín… - en un acto inconsciente le apretó las mejillas como lo haría ante un niño…

- T_T me dolió, ratoncito malo… - pero la verdad era que se le había acelerado el corazón al sentir el tacto del pelinegro…

- lo siento… - ligeramente avergonzado al darse cuenta de lo que hizo, le acarició suavemente las mejillas, notando el encendido sonrojo que aparecía en el rostro de su amigo, y que hizo que incluso él se sintiera acalorado… - ya me voy a la ducha… - y salió casi corriendo de ahí… y casi al instante el pelirrojo amplió la sonrisa y siguió como si nada…

- Waaaa tengo mi propia habitación… - se paseó por la alcoba mirando los muebles que parecían nuevos y estaban sin usar, comenzó a desempacar sus cosas y a colocarlas con sumo cuidado en el clóset y los cajones de la cómoda… tenía vagos recuerdos de una habitación propia llena de peluches y juguetes, de vivos colores y una cama con un edredón de algún personaje ficticio… - se siente bien haber vuelto a Seúl… - una lágrima resbaló por su mejilla al darse cuenta de que se sentía como en casa, porque Yoochun ha conseguido hacerle sentir así…

Más tarde, ya los cuatro estaban sentados en el comedor, disfrutando de esos deliciosos platillos que Jaejoong preparó con ayuda de Yunho…

- no hay mejor comida en el mundo que la que prepara mi JaeBoo… - señaló orgulloso el moreno, mirándole con ojos enamorados mientras aprieta cariñosamente la mano de su novio…

- Yunho… - murmuró avergonzado, que aunque está acostumbrado a sus halagos delante del pelinegro, el hecho de sentir la mirada del pelirrojo sobre su persona lo hizo sentir abochornado…

- es lo más rico que he probado, Jaejoong hyung, y eso que he comido mucho desde que estuvimos en el Hotel en Miami… - el móvil del pelinegro sonando desde la estancia, habiéndolo dejado hace unos instantes sobre la mesita a lado de uno de los sofás…

- ya vuelvo… - el pelinegro se levantó a atender, sintiéndose un tanto nervioso al ver el número en el identificador de su teléfono… - hola…

- amor, me da tanto gusto escucharte, cuándo regresas a Seúl… - la voz femenina de su prometida se escuchaba emocionada al otro lado de la línea…

- yo… acabo de llegar Yu Lin… - porque si mentía solo se metería en problemas, más de un conocido le vio durante el camino de regreso, además, está seguro que por más que hubiera intentado, su prometida se habría terminado dando cuenta de su regreso…

- y porqué no me dijiste, quería ir a recibirte al Aeropuerto, Yoochun ah… - porqué era que escucharla con esa voz dulce taladraba en su mente y le generaba un ligero dolor en el corazón…

- es que fue decisión de último momento y… quería darte la sorpresa… - porqué mentía, qué caso tenía hacerlo… porqué temía hablar de ella con el pelirrojo y viceversa…

- eso es romántico, Yoochun ah… cenamos juntos amor?...

- hoy?...

- tienes cosas que hacer?...

- algunas, pero te prometo que mañana salimos, sí?...

- de acuerdo, Te Amo, Yoochun ah…

- y yo a ti, Yu Lin… - y cuando cortó la llamada… sintió que un peso caía sobre sus hombros… como quien carga con el secreto más importante del mundo… dio la vuelta y vio con alivio que al parecer no se habían percatado de su llamada, porque los tres charlaban de lo más entretenidos, Junsu los hacía reír contándoles tal vez alguna de sus aventuras en aquélla Isla… - es una tontería estar ocultándotelo, te hablaré de ella, Junsu ah…

Y caminó de regreso al comedor, sentándose en su lugar a lado del pelirrojo, riendo casi inmediatamente al escucharle hablar… porque tenía ese don con su persona, de hacer que casi olvide todo lo demás con sus ocurrencias, con su forma de ser… con la luz de sus miradas y la sinceridad de sus peculiares sonrisas…





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