20 ago. 2009

Destiny (cap 3)

ADVERTENCIA: Lemon

CAPÍTULO 3. CONOCIENDO A LOS HERMANOS SHIM

*************

La cena en el departamento de Yoochun terminó, pero el YunJae no partió sino hasta cerca de medianoche, porque Junsu había tenido a los tres muy entretenidos contándoles sobre muchas de las cosas que le pasaron en la Isla… como cuando nadando en un río, un pez le mordía los dedos de los pies haciéndole reír a carcajada limpia, o como cuando trepado en un árbol cortando fruta, un ave le picoteó la cabeza porque se encontraba cerca de su nido…

- bueno, ya nos vamos porque es tarde y no les hemos dejado descansar, nos veremos en otra ocasión… - el pelioscuro se acercó al pelinegro abrazándolo con fuerza y dándole un beso en la mejilla… cosa que hizo que algo se moviera nuevamente incómodo en el estómago del pelirrojo… - tenemos mucho que mostrarte de la ciudad… - abrazó a Junsu y le besó la frente… casi le hizo recordar a su madre con ese gesto…

- JaeBoo, como no empieces a llevarlo por todas las tiendas departamentales… - el moreno abrazó a los dos chicos mientras esperaba ver el ceño fruncido de su novio…

- Yunho tonto, lo dices como si fuera lo único que sé hacer… - se defendió, pasando su mano por su lacio cabello para no bufar de molestia…

- bueno… - comenzó el moreno… y el pelinegro rió cuando el pelioscuro tiró de su novio llevándolo fuera del departamento, discutiendo como cada que el tema sale a colación…

- listo, ahora podemos descansar… - Park cerró la puerta cuando vio que sus amigos entraban en el ascensor…

- qué haremos mañana, ratoncito… - preguntó con una sonrisita, los ojos tan brillantes como si no tuviera ni pizca de cansancio o enfado por el viaje y el ajetreo de ese primer día en Seúl…

- mh, pues… - recordó a su prometida… - iremos de compras al Mall, y por la tarde yo tendré que atender unos asuntos, así que puedes quedarte aquí y hacer lo que quieras, o podemos hablar con Yunho y Jaejoong a ver si quieren llevarte a conocer algún lado…

- y no puedo ir contigo?... – porque no quería apartarse ni un momento de él… porque era con Yoochun con quien se sentía más a gusto y seguro…

- lo siento… no a lo que voy a hacer, pero no te preocupes, solo serán un par de horas, nos veremos después de la cena… - trató de animarlo, caminando hacia su habitación, el pelirrojo detrás de él…

- Chunnie?... – el pelirrojo parando en la entrada de la habitación del pelinegro, tomando su mano antes de que entrara en ella… - muchas gracias… - sonrojo… - buenas noches… - y otra vez ese beso en la mejilla que le aceleraba el pulso a Park…

- por nada, buenas noches, Junsu ah… - y ve que el pelirrojo entra en su habitación sonriendo ampliamente… - al final, no te hablé de Yu Lin… - suspirando, el pelinegro se metió en su propia habitación…

……………………………………

Ya hacía como media hora que se había acostado, pero todavía no lograba conciliar el sueño, su cama era demasiado amplia y la habitación olía a nuevo… y él no estaba a su lado… que rápido se había acostumbrado a su compañía, a su calor, a su aroma… a todos esos detalles que hacían que confiara en él y se sintiera contento y agradecido de haberse conocido…

- ya se habrá dormido?... – dando una vuelta más sobre la cama tamaño matrimonial, el pelirrojo suspiró al darse cuenta de que por más fuerte que cerraba los ojos o pensaba en contar estrellas, el sueño simplemente no lo visitaba…

Y mordiéndose el labio inferior, apartó la sábana y salió de su alcoba para ir a la de su amigo… tocó un par de veces con suavidad… no hubo respuesta… volvió a golpear con un poco más de fuerza… un adormilado Yoochun abriendo…

- qué pasa, no puedes dormir?... – cuestionó mientras se tallaba los ojos y prendía la luz de su cuarto que iluminaba apenas el pasillo hacia la estancia…

- no… - murmura avergonzado, porque ve cuánto le cuesta al pelinegro mantener los ojos abiertos, seguro que había caído rendido al sueño y él lo había despertado…

- ven, duerme conmigo… - poco consciente de sus propias palabras, pero pensando que no tenía muchas opciones ahora, el pelinegro simplemente se hizo a un lado para que pasara y luego se metió a la cama sin esperar a si el pelirrojo decía que sí o que no…

Por supuesto, Junsu encantado se metió a la cama recostándose a su lado, después de haber apagado la luz… sonrió ampliamente al sentir ese calor que el otro cuerpo emana y que lentamente cubre el suyo, aspirando ese aroma a Yoochun que tanto le gusta… sonrojándose cuando el pelinegro da la vuelta y le abraza por la cintura, completamente dormido… y en cosa de un par de minutos, ya el pelirrojo respira acompasadamente rendido ante el sueño…

Cuestión aparte fue despertar y notar cómo nuevamente Yoochun ya no estaba a su lado, pero podía escuchar el sonido de la regadera en el baño de afuera, por lo que, sonriendo ampliamente y dándose cuenta de que ahora su pijama tiene el aroma del ratón, acomodó la cama y salió hacia su cuarto para elegir ropa que ponerse y tomar la ducha también…

*************

No podía creer cuán grande y novedoso le resultaba todo en la ciudad, el pelirrojo levantaba la vista admirando lo alto de algunos rascacielos, sonreía como niño pequeño cada que pasaban por alguna tienda de dulces o algún tipo de comida o chucherías, logrando varias paradas antes de poder llegar al Mall donde Yoochun planeaba mantenerlo entretenido toda la mañana…

Y para cuando hubieron llegado a su destino, ya era cerca de mediodía…

COEX Mall

El centro comercial más grande del continente asiático tenía asustado y embobado al pelirrojo, Yoochun le había comentado que es uno de los lugares más populares entre los capitalinos para encontrarse y salir, que hay innumerables tiendas, almacenes comerciales, dos patios repletos de restaurantes de comida rápida típica coreana, un multicine de 16 salas donde poder ver películas de todo tipo, un enorme acuario y el museo del Kimchi; además de una zona de juegos construida y patrocinada por Microsoft Xbox. La mayoría de las cosas que el pelinegro le dijera no las comprendió, pero su amigo le dijo que no se preocupara que al fin y al cabo la mejor forma de entender era viéndolo con sus propios ojos…

Junsu se asustó al ver tanta gente viniendo de aquí para allá en ese enorme lugar, con bolsas en las manos o simplemente riendo con las personas que les acompañaban, y veía también parejas que tomados de la mano caminaban deteniéndose ante escaparates de distintas tiendas… y de pronto sintió sus mejillas arder cuando se dio cuenta de que él iba tomado de la mano con Yoochun… de que algunas personas se les quedaban viendo, y volteó entonces a ver al pelinegro, que sonreía un tanto nervioso caminando a su lado…

Será que le incomoda que lo haga? Aunque ahora que lo piensa y mira a todas esas personas a su alrededor, descubre que son los únicos chicos que caminan tomados de la mano… así que, retira suavemente su mano avergonzado y extrañando el calor de su agarre…

El pelinegro voltea a verlo cuando siente que le ha soltado, encontrándose con el perfil de un pelirrojo sonrojado que sonríe suavemente antes de salir disparado hacia un aparador de peluches…

- mira, ratoncito, es un delfín *0*… - todo emocionado, el pelirrojo señalaba el peluche al otro lado del vidrio de esa tienda de curiosidades… la gente viéndolo raro…

- nunca habías visto un delfín de peluche?... – el pelinegro ignorando esas miradas, observaba entre todos los muñecos a ver si veía uno de tamaño gigante que comprar para su amigo…

- no… - respondió sin borrar esa sonrisa de su boca… - recuerdo un poco que tenía peluches cuando era niño, pero creo que eran los típicos osos de felpa que los papás dan a sus hijos de bebés…

- oh… - sí, incluso él tiene fotografías de cuando era un pequeño en pañales, con un montón de osos de felpa en su cuna o donde quiera que lo fotografiaran… - pero los has visto en vivo, no? En la Isla aquella una vez dijiste que te tocó ver delfines saltando en las aguas del mar…

- sí, pero estaban algo lejos, no se acercan demasiado a la playa porque pueden quedar atrapados y morir… además, a un peluche lo podría abrazar todo cuanto quisiera *o*…

- cierto… - y lo tomó por el brazo jalándolo dentro de la tienda… - elige lo que quieras… - le dijo regalándole una sonrisa cariñosa…

- de verdad?... – el pelinegro asintiendo… - gracias… - y comenzó a ver todo en la tienda, le daba una sensación de ternura que no podía describir, y más por saber que el pelinegro observa a su lado… - comprarás algo para ti?

- nop… - la imagen de su prometida en sus pensamientos… - pero tal vez lleve uno para alguien más…

- para Yunho y Jae?... – cuestiona inocente el pelirrojo…

- eh… no, no para ellos, Junsu ah… - y de pronto recordó que aun no ha hablado con el delfín acerca de Yu Lin… y que una vez más se descubre a sí mismo reacio a hacerlo… sin comprender exactamente el porqué…

- mira, un ratón *O*… - el pelirrojo apuntó hacia un peluche que era un Micky Mouse de tamaño mediano… - lo compramos, sí, sí… - tiraba de la manga de su camisa con el brillito en sus ojos marrón, había mas personas haciendo compras también, algunas parejas y padres de familia con sus hijos…

- está bien, Junsu ah… - el pelinegro sonrió acalorado, comenzaba a pensar que llevarlo ahí no había sido la mejor de sus ideas… demasiada gente, demasiadas miradas sobre ellos… muchas mentes pensando lo que no es, porque está seguro que por la forma en que los miran y el que el pelirrojo parezca algo infantil o bien para algunos femenino, los estaba haciendo pensarse que son pareja… - … - pensó preocupado…

Junsu ni enterado de la sombra que atravesó el rostro de Yoochun, porque estaba pidiéndole al empleado que le diera ese ratón y un delfín de mas o menos el mismo tamaño, caminando luego hacia la caja detrás del empleado que le había indicado que lo siguiera para que pagara si es que era todo lo que iban a llevar…

- Chunnie!... – la voz chillona del pelirrojo llamándole desde caja hizo que el pelinegro se sobresaltara y se diera cuenta de que se había quedado absorto en sus pensamientos… - la señorita dice que si tienes tarjeta de crédito o pagarás en efectivo… - informó una vez que su amigo lo hubo alcanzado…

- efectivo… - frunció un poco al ceño al ver que la muchacha detrás del mostrador no le quitaba la vista de encima a Junsu… - gracias… - y apenas pagó y les pasaron los peluches en dos bolsas, el pelinegro tiró de su amigo para sacarlo lejos del alcance de esa mirada femenina…

- están muy bonitos, los puedo poner en mi cama?... – el pelirrojo llevaba una bolsa mientras que su amigo llevaba la otra…

- claro, ahora son tuyos, puedes ponerlos donde quieras… - el delfín notó en su tono de voz que estaba molesto…

- porqué te enojaste? Si no querías comprarlos podrías haberme dicho… - el pelirrojo dejó de sonreír, haciendo nota mental de no querer comprar prácticamente todo lo que ve…

- qué?... – parpadeó confundido, dándole sentido a las palabras que su amigo dijera… - no, no, Junsu ah, no estoy enojado, y por supuesto no tengo problema en comprarte todo lo que quieras… - se apresuró a aclarar, apartándose un poco del tumulto de gente que se dirigía tal vez al multicinema…

- pero te escuchaste como si lo estuvieras… - el pelinegro se golpeó mentalmente por su imprudencia, debía tener cuidado con lo que haga o diga, y cómo lo haga…

- no, es que… - suspiró… - vi algo que me molestó, pero no fue tu culpa… - técnicamente no lo fue, cierto? Además, no sabe porqué sintió ese chispazo de celos ante esa muchacha que había mirado a SU delfín… o sea, es un chico, su amigo… un muchacho de 19 años con espíritu de niño que redescubre el mundo… solo eso y nada más, verdad?

- seguro?... – el pelinegro asintiendo sonriéndole ampliamente… - a dónde vamos ahora, entonces… - sonriendo contento otra vez, el pelirrojo comenzó a mirar para todos lados preguntándose qué podrían hacer a continuación…

- mh… - su móvil distrayéndolo sonando en el bolsillo de su pantalón… - espera un momento… - y contestando la llamada, el pelinegro comenzó a hablar con su madre al otro lado de la línea, alejándose un poco más recargándose de lado en un muro… - si mamá, ya hablamos de eso… - la Sra. Park recordándole el tema de su boda…

Junsu caminando lentamente hacia un lado atraído por todo lo que podía ver alrededor, mezclándose entre las personas que siguen yendo y viniendo por todos lados… hasta que sin darse cuenta, se percató de que ya no estaba cerca de Yoochun, y estirando el cuello trató de ubicarlo sin tener éxito… se asustó un poco y comenzó a caminar alrededor tratando de recordar el último lugar donde le había visto…

- ay no, porqué seré tan distraído y curioso… - aferrado a su bolsa donde casualmente va el Micky Mouse, el pelirrojo no sabía qué hacer ahora para volver a encontrarse con Yoochun… dos chicos pasando a su lado…

- te digo que no, Mizuki, no podemos comprar eso… - un chico de cabellos oscuros, alto de estatura y muy delgado; caminaba a lado de una chica también alta, le llegaba más o menos a la altura del mentón, tenía el pelo oscuro pero reflejaba un tono violeta y sus mechones ondulados caían graciosamente en su espalda…

- pero será el regalo perfecto para los dos, es su aniversario de bodas… - replicaba sonriendo con un puchero hacia el morocho. El pelirrojo pensando en que nunca tuvo la oportunidad de pensar en regalos para sus padres… … - anda, hyung… - el chico frunciendo el ceño…

- no soy tu hyung, Mizuki… - refunfuñó, como le sacaba de sus casillas que se hiciera la graciosa llamándole así…

- anda, ChangMin, compremos ese paquete para nuestros padres… - insistía poniéndole morritos en busca de convencerle…

- disculpen… - el pelirrojo se acercó sonriendo tímidamente…

- sí… - atendieron ambos, el morocho con el ceño fruncido, la chica sonriéndole ampliamente…

- yo… conocen a Yoochun?... – ambos chicos se quedaron pensando, conocían a algún que otro chico con ese nombre por toda la universidad, pero no podrían saber por quién preguntaba…

- qué Yoochun?... – cuestionó Mizuki sin dejar de sonreírle… el morocho rodó los ojos, como si en verdad pudieran ayudarle estando ahí…

- mh, Park Yoochun… - sí era así como se llama, cierto? Después de todo tan solo una vez se presentaron con apellido y todo; después de eso, Chunnie, o ratoncito, había sido su forma favorita de llamarlo…

……………………………………

Yoochun colgó la llamada de su madre. En serio que lo sacaba de sus casillas que su madre intentara casi decidir por él y su prometida lo que deben tener y hacer para la recepción de la boda…

- presión tras presión para el matrimonio… - murmuró cansinamente… - Junsu ah, vamos… - pero a su lado no estaba el pelirrojo… - Junsu?... – volteando a todas partes… - Junsu?... – sin lograr ubicar a su amigo… - ay dios, a dónde se habrá metido…

Y comenzó a caminar en busca de su amigo, pensando en que de haber pensado antes en comprarle un móvil ahora podría simplemente marcarle y preguntar por él, aunque no conozca dónde esté, podría darle señas de lugar y él lo encontraría rápidamente… y no tendría que sentir esa angustia en el pecho por de pronto pensar en la de cosas que le pueden estar pasando a su delfín lejos de él…

………………………………………

- bueno, como no sabemos exactamente de quién estás hablando, se puede saber cómo es que estás perdido, no eres de aquí o qué?...

- hyung!... – respingó la muchacha…

- que no soy tu hyung!... – refunfuñó el morocho…

- claro que sí… - aseguró ella cruzándose de brazos cual niña chiquita haciendo berrinche…

- que no, hasta cuándo te vas a meter en la cabezota que tienes que eso solo se dice entre chicos, y tú eres una chica…

- pero eres mayor que yo… - resolvió ella con una sonrisa autosuficiente…

- no entiendo cómo puedes ser mi hermana… - la venita de su sien palpitaba por su molestia…

- pero si nos parecemos mucho… - el morocho rodando los ojos, tenía un par de argumentos para refutar eso, e iba a comenzar a soltarlos cuando ella volvió a hablar… - verdad que sí… - sonrió dirigiéndose nuevamente a un pelirrojo que simplemente había estado sonriendo divertido al verlos discutir…

- bueno… - en realidad, a él le había parecido más que veía a un matrimonio discutiendo si es blanco o negro, como algunas ocasiones sus padres llegaron a hacer…

- por cierto, me llamo Shim Mizuki, y la garrocha ésta… - señaló al morocho…

- no te pases, hermana… - gruñó entre dientes… su hermana ignorándole olímpicamente… el pelirrojo sonriendo… le caían bien…

- se llama Shim ChangMin, somos hermanos… - terminó de presentarlos…

- mucho gusto, me llamo Kim Junsu… - la chica le estrechó la mano con suavidad, e igual tuvo que hacer el morocho dado que es ante todo, educado…

- Junsu, que bonito nombre, puedo decirte Junsu oppa… - el morocho frunció el ceño, no le estaba gustando la actitud de su hermana, a su parecer, estaba comenzando a tontear con el pelirrojo…

-cla…

- a quién dijiste que estabas buscando?... – interrumpió ChangMin…

- a Yoochun… - los ojos marrón del pelirrojo brillaron con intensidad al recordarlo… es que por esos instantes hasta se había olvidado que estaba extraviado…

- ya, y en serio, que no eres de por acá?... – volvió a su pregunta el morocho, su hermana estuvo a punto de replicar, pero el pelirrojo comenzó a hablar…

- bueno, se supone que soy de aquí, pero hace muchos años que no venía, y por andar de curioso me extravié y ahora no sé dónde está Yoochun… - los dos muchachos podían notar el temor deslizándose en la aguda voz del pelirrojo…

- recuerdas qué había alrededor la última vez que estabas con tu amigo?... – cuestionó tiernamente la chica, de pronto le parecía que ese chico era muy lindo y mono… el chico ideal como para ella…

- pues… - trató de pensar… - acabábamos de salir de una tienda de peluches…

- oh, creo que sé dónde, ven, vamos a ir a averiguar si es donde creo y tu amigo esté por ahí… - acto seguido se ve a Mizuki tomando del brazo a un Junsu que emocionado por encontrarse pronto con el pelinegro, no dio importancia a ese gesto… aunque la venita en la sien de ChangMin volviera a latir con molestia…

Caminaron un rato platicando de cosas triviales, la chica aprovechaba para tratar de averiguar un poquito más del chico lindo… ChangMin caminaba atrás de ellos con cara de pocos amigos, realmente no le estaba gustando nada que su hermanita tonteara con el chico ese al que ni siquiera conocen…

- Junsu!... – el pelinegro lo vio a unos cuantos pasos e inmediatamente se apresuró hacia ellos…

- Chunnie!... – y el pelirrojo demasiado emocionado de volverle a ver (como si se hubiera perdido por tanto tiempo) no se preocupó por nada más que lanzarse a los brazos del pelinegro… - creía que me había perdido… - aferrándose a la camisa del ratón, la bolsa del peluche tirada en el suelo a lado de ellos…

- me sacaste un buen susto, delfín… - apartándolo suavemente, que importaba que una de sus camisas favoritas hubiera quedado completamente arrugada por la fuerza con que esas manos se habían aferrado a él, lo tenía de vuelta consigo y eso valía mucho más… - no vuelvas a separarte de mí, quieres?... – la vista del pelinegro reparando en los hermanos Shim…

- oh, así que tú eres su amigo Yoochun… - el morocho sonrió suavemente… podría ser que aliviado… aunque, no debe tener motivo, verdad? Últimamente sentía que le estaban pasando cosas que no podía entender… - bueno, ya que tu amigo te ha encontrado, nosotros nos vamos… - dio la vuelta con toda la intención de marcharse y alejar a su hermana de ese chico pelirrojo…

- muchas gracias… - se apresuró a decir Junsu… - ellos me ayudaron a volver, Chunnie…

- ah, les agradezco… - una reverencia hacia los dos… realmente su corazón palpitaba aliviado…

- fue un placer… - la chica se veía ligeramente decepcionada… - hasta luego; Junsu oppa… - esa palabra hizo que nuevamente el pelinegro, y el morocho, fruncieran el ceño…

- hasta luego, Mizuki y ChangMin… - correspondió todo sonrisas el pelirrojo… claro, como ya estaba otra vez con el ratón…

Y cuando los hermanos Shim dieron la vuelta…

- y ahora tú, porqué esa cara… - cuestionó el morocho al notar la mirada triste de su hermana… cierta incomodidad en la boca de su estómago…

- un pretendiente más que se me va… - dramatizó… y eso de alguna manera hizo que algo se tranquilizara en el interior de su hermano… - yo que ya me estaba ilusionando… pero por la forma en que se abrazaron, yo creo que son más que amigos *0*…

- que rápida eres para sacar conclusiones de tipo social, pero para la escuela, nada más no, verdad Mizuki… - sonrisa divertida…

- eh! Qué insinúas, que no soy inteligente… - respingó indignada…

- bueno… - sí, si su hermana le sacaba canas verdes por estarlo molestando con eso de “hyung”, él aprovecharía con lo que pudiera…

- ahora verás, garrocha maltrecha… - y como un par de adolescentes, los hermanos Shim comenzaron a perseguirse por todo el Mall… riendo divertidos, al fin y al cabo, son buenos hermanos que aunque se molestan con cosas que saben enfada al otro, es solo una forma de decirse lo mucho que se quieren…

Tal vez más de lo que debieran…

……………………………………

Yoochun y Junsu siguieron viendo de todo por el Mall durante varias horas más, entre otras cosas, el pelinegro terminó comprándole un móvil explicándole detalladamente cómo funciona…

- he grabado ya el número de mi móvil, el de emergencias y la policía, también están los de Yunho y Jae… y cuando vayas haciendo amigos con el tiempo, también puedes guardar los de ellos, así estaremos más comunicados cuando por algo no podamos estar juntos…

- de acuerdo, gracias ratoncito… - una sonrisa radiante, el pelirrojo se sentía emocionado por tener uno de esos… - puedo tomarte una foto?... – sonrojo…

- eh, bueno… - y sonrió para el pelirrojo mientras le tomaba una fotografía con la cámara de su nuevo móvil…

- haré eso de ponerla para que se vea cuando me llames o me mandes un texto *O*… - decía con tono emocionado y un dejo de timidez… el pelinegro simplemente sonrió…

Luego comieron en uno de los restaurantes de ahí, y cerca de las cinco, volvieron al departamento de Park…

- waaaaaa, ha sido un día muy divertido… - el pelirrojo se dejó caer sobre el sofá, dejando a un lado la bolsa del peluche…

- toma, guárdalos donde quieras… - le entregó el bolso del otro peluche… - voy a preparar ropa para salir como te había dicho, quieres quedarte aquí o prefieres que llame a Yunho y Jae a ver si sales con ellos a alguna parte…

- no, cómo crees, ellos deben tener sus cosas que hacer, aquí me quedo, prometo portarme bien…

*************

Departamento de Jaejoong

Yunho estaba comenzando a repartir sus besos húmedos por el torso desnudo de su novio, recién acababan de llegar del trabajo, aunque con puestos burocráticos gracias a la posición social de cada uno, la verdad es que podía llegar a ser muy estresante… pero la mejor parte de liberar la tensión… era definitivamente ésta…

- Yun… ahh, no seas tan travieso, Yunho… - sonrió al sentir las manos de su novio resbalando con tal suavidad por su piel que le daba una mezcla de cosquillas y excitación…

- me encantas, JaeBoo… - se limitó a decir, al tiempo en que su lengua salía furtiva lamiendo los pezones del pelioscuro…

Y los jadeos y gemidos comenzaron a hacerse más frecuentes y altos conforme el moreno terminaba de desnudarlo sacándole la ropa interior y se apoderaba de su miembro succionándolo con su boca, sintiendo cómo Jae se retorcía bajo su cuerpo gimiendo más ronco pronunciando su nombre. Cuando sintió que estaba más que cerca de correrse, paró… y entonces se acomodó mejor entre sus piernas para atender su propia erección pero introduciéndola en ese estrecho pasaje que tanto placer le genera; preparó su intimidad con cuidado, porque sabe que todavía es doloroso para su novio el que lo penetre aun con sus dedos; y es que después de todo, su relación íntima comenzó apenas hace cerca de tres meses, porque al principio a Jae le daba mucho temor dar ese paso sabiendo que sería el pasivo de la relación…

Pero ahora que habían conseguido alcanzar ese nivel de unión en su relación, no iba a hacer nada que pudiera llegar a lastimarlo por dejarse llevar por la calentura del momento… porque no va a negar que ha habido veces en que se encuentra tan excitado que se le hace eterno el tiempo que tarda en dilatar su pasaje… pero todo vale la pena…

Porque no hay nada como esos sensuales gemidos soltados con puro placer una vez que se ha acostumbrado a su invasión y le pide más de ese ritmo lento y profundo, acelerando el vaivén de caderas que los sume en el delirante placer del ser uno queriéndose como lo hacen, sabiendo que no hay nada más maravilloso que hacer el amor con libertad, acariciarse y besarse mientras se encuentran sumidos en ese ritmo, gemir en el oído del otro cuando se encuentran abrazados y las piernas del pelioscuro se enredan en la cintura del moreno moviéndose con él haciendo de las embestidas una deliciosa fricción de caderas, perlándose los cuerpos de sudor, de esa capa húmeda sobre sus pieles que denota el calor de la excitación…

Y gimen sin reserva cuando más cerca se encuentran del éxtasis… Yunho se separa un poco dejando que Jae se recueste nuevamente sobre la cama, alcanzando así su excitado miembro bombeando al ritmo de sus estocadas, dándole ese doble placer que los arrastra al orgasmo cuando ambos gimen ronco al sentir sus semillas liberarse y quedarse en alguna parte del cuerpo del otro… la intimidad de Jae, y la mano de Yunho…

- delicioso como siempre… - el pelioscuro sonríe más que satisfecho, respirando con los labios entreabiertos esperando que su respiración se normalice…

- eres sensacional, JaeBoo… - le besa los labios con dulzura, luego le aparta los mechones que se han pegado a su frente y se incorpora mientras abandona su interior recostándose a su lado… - quieres salir a cenar?

- suena genial, nos duchamos y vamos a algún bonito restaurante… - se mueve para alcanzar su móvil sobre la mesita de noche… - deberíamos hablarle a Yoochun e invitarlo junto con Junsu, no?

- tú crees que sea buena idea? Digo, Yoochun tal vez ya lo invitó a algún lado, o a lo mejor le vaya a presentar a Yu Lin… - se miraron con marcado nerviosismo en el semblante… conocían bien a su amigo pelinegro…

- no lo hará… - dijeron al unísono mientras largaban un suspiro…

- entonces tal vez debamos comenzar a invitar a Junsu a salir con nosotros, puedo presentarle a un montón de personas agradables… - el moreno le miró con supuesto espanto… - Yunho!... – respingó, porque conocía esa mirada…

- amor, es que me temo que tus conocidos puedan ser un mal ejemplo para alguien como Junsu…

- qué estas tratando de decir?... – enarcó una ceja…

- que muchos de esos conocidos tuyos son una parvada de libertinos que se la pasan fiesta tras fiesta…

- ya… - comprendió, porque no podía refutar del todo las palabras de su novio… - pero por lo menos a que salga con nosotros, presiento que no es lo mejor que solo se la pase pegado a Yoochun…

- cierto… - concluyó el moreno…

*************

Restaurante Ángel Love

Era uno de los restaurantes más populares para parejas en el distrito, no tenía demasiado que lo habían inaugurado, y lo más interesante era que la familia de su prometida era el dueño… de hecho, la idea del concepto romántico del lugar había sido idea de la propia Yu Lin…

Se trataba de un lugar amplio, con tonos suaves que en conjunto con los atavíos de tinte amoroso en muros o centros de mesa, daban ese ambiente romántico que hace que las mujeres que son llevadas ahí por sus novios, prometidos o esposos, se sientan inmensamente felices e importantes para sus parejas…

Yoochun realmente se sintió feliz al verla, tan hermosa vestida con un conjunto de falda y blusa casual en tonos rosas, sus largas piernas blancas al descubierto, sus labios rojos con brillo labial y el cabello largo suelto en cascada en su espalda… su corazón latió emocionado cuando la vio bajar de su auto…

- hola amor… - saludó ella con una radiante sonrisa…

- hola Yu Lin… - y sus labios se unieron en un corto beso…

- que guapo estás… - halagó ella al ver el pulcro pantalón oscuro con la camisa azul pálido y una chaqueta negra…

- gracias… - le tomó de la mano y entró con ella al restaurante…

- tu mamá me habló esta tarde, insiste en que elija la vajilla de plata para la recepción, pero a mí me gustaría que vinieras conmigo mañana a decidir eso, amor…

- mañana?... – había prometido a Junsu llevarlo al Distrito de Jongsan-Gu, donde recuerda vivía con sus padres antes de irse a aquella Isla del Caribe…

- no puedes?...

Hablarle o no hablarle de Junsu, esa era la cuestión… porqué era que simplemente algo en su interior se negaba tan neciamente a mencionar al otro estando con cualquiera de los dos, porque una vez más el día se le había ido sin mencionar su compromiso a Junsu… y estando con su prometida, se siente de pronto entre la espada y la pared, pues sabe que tiene que participar de los arreglos de su boda… pero…



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