4 sept. 2009

Causa y consecuencia




Titulo: Causa y consecuencia
Autor: Ally
Pareja: JaeMin








Una vez Changmin leyó en un manga “No existen las coincidencias, solo lo inevitable”, y aunque nunca admitiría en donde fue que lo leyó, puesto que con certeza era alguno de aquellos mangas para niñas que según él compró por accidente, aquella frase quedó grabada a fuego y ultranza en su cerebro, casi tanto como su madre recordando una y otra vez que jamás embarazase una niña antes de los 20, o Yunho hyung recalcando que no debía portarse como un completo fanboy con respecto a ciertos Super Junior por mucho que les quisiera.

Debido a esto, la primera vez que Jaejoong terminó en su cama a causa de “Una mala tarde con fulanita de tal” (La linda novia que Changmin jamás tuvo interés en conocer a pesar de la insistencia… de solo dos semanas), miró el techo por cinco segundos cuestionando cuanta milésima de pregunta moral pusiese caber en tal volátil instante, y luego tiró todo al caño.

“Después de todo las cosas pasan por algo ¿O no?”…

Decir que el hecho de que Jaejoong le ignorase durante una semana completa después de tal incidente, ocultando su rostro mientras un tono carmesí entre vergüenza y algo más aparecía en sus mejillas no dolía sería mentir, o mejor dicho “Ocultar convenientemente la verdad”, palabras del sabio Yoochun, aquel día en que por algún motivo paso a tirar al peluche de Yunho al cesto de ropa sucia y con ello a la súper lavadora de carga completa.



-Hyung…-

-Mmmm ahora no Minnie…-



¿Cómo puedes confrontar a ese que es como tu hermano mayor con un “Tuvimos sexo ¿Ahora si quieres hablar de lo sucedido?” si ni siquiera quiere verte? Imposible, Jaejoong había hecho cosas inimaginablemente estúpidas en pro de evadirlo, entre las cuales cabía destacar tirarse por la ventana (Aunque por suerte estaban en el primer piso), golpear a Chunnie en el estómago y aludir que necesitaba llevarle a dormir por una indigestión, tirarse sobre Junsu preguntando mil y un cosas de su vida con un hermano gemelo y decir realmente a Yunho que había pasado con ‘Bambi’ cosa que terminó en el mayor siguiendo a otro de sus compañeros durante casi diez minutos hasta que pudo darle caza.



-Hyung, ahora SI-



Changmin sabía que no existían las coincidencias y por ello inevitablemente podía cantar victoria ante el hecho de que Jaejoong se encontraba tres pisos por encima del nivel de la calle, en un cuarto del cual la única puerta, aparte del baño, era aquella en que Changmin reposaba.



-¿Qué… que quieres?-

-Hyung tu sabes que quiero… ¿Acaso no es obvio después de tantos días tratando de hacer que me hables?-



Y era obvio para el mayor pero ¿Qué costaba hacerse el lerdo un poquito más?

Para Jaejoong la vida era toda una causa y consecuencia de algo, una coincidencia absoluta que conspiraba en su contra. Desde la chica que conoció en la florería de una de sus hermanas y con la cual actualmente tenía una “Relación” (Si se podía llamar a eso relación), hasta el hecho de que por algún motivo extraño hubiese terminado encima de Changmin gritando como cordero para año nuevo mientras quitaba al menor su inocencia… Aunque Changmin de inocente no tenía nada.


“Fue culpa de esa carta” Y es que Jaejoong podría estar acostumbrado a que las mujeres le acosasen, después de todo sus pequeñas y tiernas Cassiopeias parecían salidas de una película de James Bond, pero no soportaba que robasen su aire y cuando la chica en cuestión había llegado con un peluche de rosa, con una tarjeta llena de vuelitos, cubierta de corazones que incluso decoraban las “I” y técnicamente le había comprometido en matrimonio (A pesar de llevar solo DOS semanas saliendo) supo que algo andaba mal, se emborrachó como todo macho que se respeta y entró por error al cuarto de Minnie… cuarto en que solo estaba Minnie de momento ¿Qué más coincidencias que esas? “Algo así no se deja pasar no señor”


-¿Y qué quieres?-


A pesar de ello, Jaejoong ni en un millón de años podría ser capaz de engañar a una chica estando sobrio, eso simplemente no se hacía.


-Saber porque mierda entraste en mi habitación, técnicamente me violaste y decidiste que era divertido escapar de mí luego de ello-

-Ohhh verás, esa es una historia graciosa…-



Changmin sabe que lo inevitable es… bueno… inevitable ¿No? Y por ello mismo le importa poco lo que Jaejoong tenga que decir acerca de sus historias graciosas, porque cuando lo mira su pulso acelera y cuando le toca se siente vibrar, es por ello que decide que estar con él es un destino ya decidido y le importa muy poco rosabella de los campos, clementina chiguagua o como sea se llame la muchacha con la que su hyung anda “Si la amara no se habría ido a meter en mi cama”.


-Ohhh que bien ¿Podrías contarla luego de que me quite la calentura?-



Y antes de que el otro pueda comentar algo, se encuentra pegado a sus labios, encaramado en su regazo y cayendo raudo sobre la cama con hyung y todo, Changmin piensa muchas cosas y la mayoría del tiempo estas se adecuan a su recato innato pero ¿Qué se supone que hace un adolescente con sus hormonas?, Jaejoong luce confuso, muy confuso, pero después de treinta segundos siendo atacado por todos lados se deja llevar y es que ¿Cómo negarse? Que enorme coincidencia del destino… “Hoy tenía una cita con Soo yeang… Yoo mei… como sea que se llame…”



-¿Quién se supone que huye ahora? Cobarde…-Changmin recorre su cuello y él no es capaz de hacer movimiento alguno para detenerle ¿Cómo parar lo imparable? ¿En qué momento Minnie se había vuelto tan fuerte? ¿Por qué no era capaz de pelear contra el deseo? -¿Harás algo al respecto hyung?-


Un susurro en su oído y la firme convicción de que o puede hacer nada para evitar tal destino.


“Neon nareul weonhae neon naege bbajyeo neon naege michyeo~”



-Estoy vibrando…-

-Hyung… creo que es tu celular-


Y efectivamente, era el bendito celular en su bolsillo trasero, le sacó sabiendo de antemano a que atenerse.


-Mmmmm… ¿Diga?-

-Oppa…. ¿No vas a venir? Te estoy esperando oppa…-


No existen las coincidencias, solo lo inevitable y Minnie ve al siempre correcto Jaejoong saltar de la cama en un dos por tres mientras arregla su ropa y corre fuera del lugar, y es que él no puede dejar a una señorita esperando.



-¿Oppa?-

-Va para allá… ¿Cómo podría él olvidar una cita con una dama?-


Corta la llamada sintiendo la frustración arraigar en su pecho.

Changmin es corto en edad pero vasto en conocimiento y en el momento en que el sonido del teléfono replica vacío una y otra vez, sabe que debe decidir entre dos destinos inevitables, Jaejoong se había ido ¿Eso significaba que no le elegía a él? ¿De verdad?... en ese caso debía rendirse, ¿Rendir qué? Meses de calentura psicológica al ver a su hyung, eso mismo, o esperar a que volviese para encararle, después de todo ¿De verdad no lo elegía a él?

Cinco horas más tarde y ya entrada la noche Changmin se encuentra dormido sobre la cama en una posición incómoda, abre los ojos un tanto somnoliento y tiene gran urgencia de ir a vaciar su vejiga, mira alrededor y siente su pecho desfallecer a notar que Jaejoong no ha llegado, sabe que ha perdido.



-Idiota…-


Murmulla por lo bajo apretando los dientes y sintiéndose vencido. O al menos eso supone hasta que pone un pie en el suelo, pisa algo blandito y Jae despierta a la mitad del vecindario porque ‘alguien’ ha pisado a Joongie junior y merece que le frían su aparato reproductor en el infierno por ello.



-Hyung… que… ¿Qué haces allá abajo?-

-¿Aparte de tener un dolor de huevos dices?-

-Ehhh…-

-Espero a que despiertes…-

-¿Esperas a que des…? Ohh-



Era una de aquellas escenas escapadas directamente de las películas más rosa en cartelera, el chico mirando hacia arriba con cara de perdido (Aunque Jaejoong tenía rostro de sufrimiento por tortura china), la muchacha sintiendo la suavidad de la cama desde las alturas mientras sus mejillas comienzan a sonrojarse, las manos temblando en ambos, un beso aproximándose.



-Hyung…-

-Dime Minnie…-

-Tengo que ir al baño…-



Bien, era ‘casi’ una de esas escenas escapadas de las películas rosa.



-Minnie-ah…-


Han pasado un par de minutos y el menor por fin se digna a salir del baño, secando sus manos y con un rostro entre confuso y nervioso.


-Hyung... ¿Por qué has vuelto?-

-Mmmm porque no pude estar más de cinco minutos con ella… sin recordarte a ti… así que terminamos-

-¿Terminaron?-

-La verdad es que me empezó a hablar de hijos, dije lo siento y corrí muy fuerte…-

-Ohhh-


Una vez Changmin leyó en un manga “No existen las coincidencias, solo lo inevitable”, y aunque nunca admitiría en donde fue que lo leyó, mientras ve a su hyung sonreír culpable y acercarse a él para tirarle nuevamente sobre la cama entiende que estaba atado a este destino, al contrario para Jaejoong la vida era toda una causa y consecuencia de algo, una coincidencia absoluta que por primera vez parecía conspirar a su favor.


-¿En qué quedamos Minnie?-

-Hyung cierra la puerta… YooSu mete mucho ruido de noche…-


Y aunque fueran totalmente opuestos, el destino parecía maquinarles juntos.




Fin.






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