2 sept. 2009

Eternal Love

Titulo: Eternal Love
Extensión: One-Shot
Autor: Lucy
Pareja: YunJae






Mientras miraba por la ventana la gente pasar por las calles, sentía su mirada fija en mí. Aunque no lo había visto por cerca de 6 años, nada había cambiado en él; sus ojos, sus labios, su aroma… todo seguía igual, perfecto…

Luego de tomar aire y calmarme, voltee y mi mirada se encontró con la suya. Por un momento el tiempo pareció detenerse solo para los dos, para que nos perdiéramos en la mirada del otro, para que reviviéramos los momentos que pasamos juntos…

-JaeJoong? – JunSu habló a mi lado, sacándome de mis cavilaciones – estás callado, pasa algo?

-Nada, Su… - traté de sonar convincente, pero al parecer no lo logré, pues esas miradas de preocupación seguían en los rostros de mis ex-compañeros de TVXQ.

-Si no te tomas tu café, se va a enfriar… - esta vez fue el turno de ChangMin para hablar.

Yo solo asentí con mi cabeza, tomando un sorbo del liquido. La mirada de YunHo aun estaba pegada a mí, mas intensa que nunca.

-Siento el ambiente un poco tenso~… no nos hemos reunido así en varios años, acaso no están contentos? – preguntó YooChun, sentado a mi lado, palmeándome el hombro.

-Yo si estoy contento…- escuche la voz de YunHo, en un tono tan suave… como el que se repetía en mi mente a cada segundo durante estos últimos años de distanciamiento; solo que ahora era real… todo era real…

-Bien! Es un comienzo~~ - rieron JunSu y YooChun. ChangMin solo sonrió dándole otra mascada a una de sus donas. La gente que pasaba cerca de nuestra mesa en la cafetería se nos quedaba mirando, pero no importaba.

Después de que dejáramos TVXQ, cada uno se fue por su lado; YunHo a Japón, JunSu y Chun a USA, ChangMin aquí en Korea y yo… aquí en Seoul. Y, a pesar de lo que todos puedan pensar, no supe de YunHo, hasta ahora. Ya para todos los chicos era sabido que YunHo y yo, después de ser ‘casi-novios’ durante nuestra carrera como TVXQ, cuando nos separamos, todo quedó en nada. Todas las palabras dulces, todos los casi-besos, los casi-te amo quedaron inconclusos, esperando quizás una oportunidad… pero en vano esperé todo este tiempo una llamada de su parte, un mensaje en mi mail, algo que me diera a conocer que aun pensaba en mi, pero nada de eso pasó.

Pronto deje mis esperanzas de lado. Seguí con mi vida, aunque nunca volví a sentir por nadie mas ese sentimiento tan profundo… que aun estaba guardado en el fondo de mi corazón para YunHo.

Un funesto día una de mis hermanas tuvo un accidente… un terrible accidente y, aunque los doctores hicieron lo que pudieron, ni ella ni su esposo se salvaron. Toda mi familia lloró a mares su muerte, y sintieron en su corazón el peso de su partida; pero más aun sentimos la tristeza por HanSaeng, mi pequeña sobrina. Tenía solo 5 años de edad, y ya era huérfana… Mi madre estaba dispuesta a tomar la responsabilidad de cuidarla, pero yo me ofrecí. Después de todo, vivía –y aun vivo- solo y mi trabajo me daba dinero suficiente como para mantenerme a mí y a la niña. Mi madre se mostró reacia al principio, pues no quería hacerme cargar a mí con esa responsabilidad, pero luego de mucho insistir, cedió. Durante estos últimos 5 años ella me ha hecho compañía, y yo la cuido. Es realmente como la hija que nunca tendré; ella aprendió a decirme Appa, y a decirles Omma a todas mis hermanas, y a ninguno de nosotros nos molesta en absoluto.

-Hyung… tu celular está sonando…- me dice ChangMin, alertándome. De inmediato lo saco de mi bolsillo y contesto, viendo antes de quien se trata:

-Hola?

-Appa… donde estas… dice con voz somnolienta

-Con unos amigos, linda. Estas aburrida? Donde está Omma?

-En la cocina, haciendo galletas, aunque…- baja la voz para no ser oída por nadie mas [i]- las tuyas son mucho mejores, Appa~

-No te preocupes, finge que te gustan. Cuando llegue a casa te prepararé algo delicioso~ pero con una condición…

-Cual?

-Que me des un graaaaaaaaaaaan abrazo~

-Eso es fácil! Trato hecho~

-Bien. Pórtate bien con Omma hasta que llegue, ok?

-Si, Appa! Pero no te olvides que prometiste llevarme al templo…

-Al… templo…? – intenté recordar mi promesa, con mucha dificultad, hasta que luego vino a mi memoria. Le había prometido a Hannie llevarla al templo para que escribiera sus deseos en un papel y luego colgarlos en una rama de bambú. Creo que se debía a una festividad de Japón de la que escuchó hablar en la escuela, pero no estoy muy seguro. – Para lo de los deseos?

-Si!! No lo olvides! Es importante, Appa!!

-Ok, no lo olvidaré… Te quiero! Nos vemos!

Corté, sintiendo de pronto muchas miradas sobre mí. Guardé mi celular y los enfrenté, con expresión confundida. Esperaba que me dijeran algo, acaso tenia algo en la cara?

-No sabia que tenías una hija…-finalmente YooChun habló, un poco serio.

-Emm… si… de hecho, si…- no me molesté en contar toda la historia. YooChun pareció sorprendido; también los demás. Un silencio aun mas incomodo tomó lugar, y todos esperábamos que alguien dijera algo, lo que sea…

-AWWWW, YA NO SOY HIJO UNICO~~~!!! – gritó ChangMin, llamando la atención de casi todos los presentes, y haciendo gestos de melodrama.

JunSu no podía parar de reír. YooChun sonreía ante la situación. Yo me sentía mas aliviado ahora gracias a la broma de Min. Y YunHo… parecía pensativo, distante…

Conversamos un rato mas, contando de nuestras vidas, hasta que ya fue hora de irme, o si no ya no podría llevar a Hannie al templo. Me despedí de los chicos, prometiéndoles que saldría con ellos uno de estos días. Con una última mirada me alejé de la cafetería, con el corazón aun mas pesado que antes; como si el amor que sentía por YunHo ahora se hubiera multiplicado dolorosamente.

Las preguntas que tantas veces me hice, y que pensé que ya había enterrado para siempre en el recuerdo, volvieron a renacer, con aun mas fuerza: ¿Por qué YunHo me dejó así como así? ¿Acaso no sentía nada por mí? ¿Acaso era solo un juego de fanservice para él? ¿Por qué nunca me llamó ni trató de comunicarse conmigo?

Sin darme cuenta llegué a mi casa, encontrándome con mi hija esperándome, lista para salir, y JinHee viendo televisión con ella.

-Appa!! Llegaste! – Saltó a mis brazos muy contenta – Vamonos, antes que se haga tarde!

-No ha parado de hablar de la famosa festividad esa… como se llamaba?

-Tanabata, Omma! Es la celebración de Tanabata~!

-Ah, si. –sonrió mi hermana a su sobrina, depositando un beso en su mejilla antes de levantase del sofá y acercarse a mi.

-Me voy ahora, hermanito. Diviértanse – con una suave sonrisa se despidió de ambos una vez más y salio de la casa.

-Bien! Vamonos!! – grito HanSaeng tirando de mi brazo para salir de la casa también.

De camino al templo, en el auto, sentí como la mirada de mi hija se posaba en mí insistentemente de vez en cuando, lo que me indicaba que quería decirme algo. Mientras esperaba que el semáforo cambiara, la enfrenté.

-Pasa algo?

Ella pareció dudar un momento, mirando por la ventana, pero luego volvió con una respuesta.

-Appa, tu te has enamorado alguna vez?

La miré incrédulo un segundo, pues no creí que me preguntara algo así. En sus grandes ojos se reflejaba la curiosidad y, más que nada, las ansias de obtener una respuesta a su pregunta, así que decidí no mentir y solo decir la verdad.

-Si, una vez. Fue hace mucho mucho tiempo… cuando aún pertenecía a TVXQ…

-Ah… entonces…

-Entonces?

-No, nada – me sonrió, haciendo como si nada pasara. Su tierna mirada de niña me decía que me estaba ocultando algo…

º~º~º~º~º~º~º~º~º

Demasiado temprano para mi gusto, sentí el pequeño cuerpecito de mi hija saltar a mi cama, despertándome. Metí mi cabeza aun mas bajo la almohada, pero su vocecita me llamaba a despertar y comenzar el día:

-Appa~! Un joven te llama. Dice que es un viejo amigo tuyo… de TVXQ creo… Te traigo aquí el teléfono!- aun somnoliento me incorporo, tomo el teléfono y, no sin antes darle un beso de buenos días a HanSaeng, contesto:

-Hola…?

-JaeJoong…

-YunHo?

-HanSaeng es un lindo nombre… tu lo elegiste? –dice algo serio; puedo saberlo por el tono de su voz.

-Emmm… no… su mamá lo hizo… por qué lo preguntas? A que debo tu llamada? – tal vez soné un poco cortante, pero de veras me parecía muy extraña su acción. ¿Por qué llamar ahora, cuando tuvo 6 años para haberlo hecho?

-Nada, solo… quiero verte. Necesitamos hablar- su voz parecía muy seria.

-Y de qué, si puedo saber?

-De muchas cosas, BooJae…

-Que extraño… suena ese sobrenombre después de tanto tiempo…- dije fingiendo naturalidad, aunque la verdad es que escuchar ese apodo de sus labios hace que mi corazón vuelva a latir fuerte, que mi piel vuelva a ansiar tener los brazos de YunHo abrazándome fuerte…

Mis mejillas se tiñen un poco de rosado, cosa que no pasa desapercibida para Hannie, aunque no dice nada al respecto y solo sigue sentada a mi lado en la cama.

-Te molesta que te llame así?

-No, puedes llamarme como quieras…

-Ok… entonces, podemos vernos?

-Creo que si… donde?

-No te preocupes. Yo te paso a buscar… como a las 6?

-Ok, entonces nos vemos.

-Si, bye!

Corté el teléfono y me encontré con la carita de duda de Hannie.

-Quien era él, Appa?

-Un amigo, linda. De cuando estaba en TVXQ. Hace tiempo que no hablamos, y quería que saliéramos hoy en la noche. No importa?

-Nops! Para nada. De hecho… Appa, quería ir a la casa de la abuela hoy… JinHee Omma prometió llevar a SunKyung para que jugáramos…

SunKyung es la hija de mi hermana JinHee. Debe tener casi la misma edad que HanSaeng, por lo que se llevan muy bien.

-Ah si? Y que planes tienen?

-Omma nos va a llevar al parque de diversiones, luego a arrendar películas, comprar palomitas de maíz y quedarnos a dormir en la casa de la abuela~

Dudé un momento, solo para verla hacer ese pucherito adorable con su labio inferior, y accedí, solo con la condición de que mañana JinHee tendría que venir a dejarla no muy tarde.

-Gracias Appa~~! . - Me dijo abrazándome y llenándome de besos. Cuando logre quitármela de encima –no sin antes hacerle cosquillas y robarle unos cuantos besos yo también- la dejé ir a prepararse, pues mi hermana vendría a buscarla, por lo que supe, pronto.

º~º~º~º~º~º~º~º~º

A las 5:30 ya estoy listo. Los nervios me carcomen y no me dejan en paz. La casa está muy silenciosa, demasiado para mi gusto, y eso me incomoda. El hecho de que HanSaeng haya tenido planes justo para esta noche me parece una coincidencia muy grande. No es que me moleste, pero es demasiado perfecto…

No es que piense que va a pasar algo, porque no es así!

Me siento en el sofá, viendo de nuevo la hora, descubriendo que solo han pasado 5 minutos. Mis mejillas arden, y decido no seguir pensando en lo que puede pasar, porque, de hecho, nada va a pasar. Solo vamos a hablar. Me levanto y voy a mirarme al espejo de nuevo. Al parecer todo está en orden, excepto el palpitar de mi corazón que parece querer salirse por mi garganta.

Repaso el orden de la casa, preocupándome de los más mínimos detalles, de modo que YunHo lo vea todo perfecto.

No se ni por qué me preocupo tanto de eso…

Me frustra un poco el hecho de seguir amándolo tanto, deseándolo tanto, a pesar de que han pasado 6 años y ninguna llamada… seguramente el ya no siente nada por mi… sin embargo, de que quiere hablarme, entonces?

De pronto suena –por fin- el timbre y me apresuro a abrir, sin parecer demasiado apresurado, claro está.

El rostro sonriente de YunHo me saluda, tan guapo como siempre. Viste una simple camisa celeste y unos jeans negros. Muy casual, como la camiseta rosado pálido y los jeans que yo estoy vistiendo.

-Hola, llegué muy temprano?

-No, pasa.

El mira a su alrededor como inspeccionando, o buscando algo. Yo lo miro confuso, esperando su pregunta.

-Y la niña?

-Con su tía…

-Estas solo? Y tu esposa?

-Mi… que?

-Esposa. La madre de HanSaeng.

-Ahhh… no, Hannie no es mi verdadera hija…- rió un poco ante su cara de confusión –Es la hija de mi difunta hermana y su esposo. Yo decidí hacerme cargo, así que es mi hija ahora…

Intenté sintetizar lo más posible la historia, y él pareció entender. De hecho, parecía un tanto aliviado.

-Quieres… pasar y sentarte un rato? –pregunté tímidamente. Él asintió y entonces comencé a caminar delante de él. Ambos nos sentamos en el mismo sofá, y comenzamos a platicar de cosas triviales. Supe que él estaba trabajando en una importante empresa de Japón pero, debido a que habían inaugurado recientemente una sucursal en Korea, YunHo había pedido el traslado. Por eso aun no tenía una casa del todo decente, y tenia que conformarse con dormir en algún hotel –por supuesto pagado por la empresa- hasta que su casa -también pagada por la empresa- estuviera lista.

Minutos más tarde me pide que le muestre la casa. Empiezo por llevarlo a la cocina, el comedor, luego a la habitación de Hannie y por ultimo a la mía. Durante todo el trayecto permanecimos muy callados. Al llegar a mi habitación, prendí la luz y esperé que dijera algo. De pronto sentí como daba unos pasos para acercarse a mí, y luego puso sus brazos alrededor de mi cuerpo, pegando su pecho a mi espalda y descansando su barbilla en mi hombro. Todos mis músculos se tensaron, mi corazón se aceleró, mis manos comenzaron a sudar frío.

-No sabes cuanto extrañé abrazarte así… extrañé tu aroma… - su voz era nada mas que un susurro; acercó su rostro a mi cabello respirando suavemente. Mis rodillas parecían no querer sostener el peso de mi cuerpo… - Te extrañé tanto…

-…-mi voz no quería reaccionar, a pesar de que mi mente si quería decir muchas cosas. Tomando todo el valor que me fue posible, me separé dando un paso adelante y, apretando los puños, hablé, sin voltearme a verlo –Entonces… por qué nunca llamaste? Por qué no supe de ti hasta ahora? Si tanto me extrañabas… porque no intentaste comunicarte conmigo?

Intenté que mi voz sonara normal, pero al final estaba casi conteniendo las lágrimas, un poco de frustración, un poco de amargura… me mordí el labio inferior para retener los sollozos y esperé una respuesta. Una respuesta a las preguntas que quería hacer desde ya varios años.

-Porque… tenia miedo…- hizo una pequeña pausa, que pareció una eternidad, luego continuo, con voz tranquila. –mientras estábamos en TVXQ, podíamos estar todo el tiempo que quisiéramos juntos, y estábamos a salvo… la gente solo podía especular. Pero una vez que nos separamos, tuve miedo de lo que vendría, por eso me fui… pensé que pronto olvidaríamos todo, y podríamos seguir con nuestras vidas… - de nuevo se calló un momento, acercándose un poco más a mi –Pero yo no pude… lo intenté, y mucho, pero no pude dejar de arrepentirme por nunca haberte dicho que te amaba, más que a un amigo. Nunca deje de arrepentirme por haber dejado pasar el tiempo… intenté llamarte, pero ya habían pasado 2 años, y pensé que ya no querrías saber de mí…

-Y por qué piensas que ahora sí quiero saber de ti…? – dije con voz cortada por las lagrimas. Sus palabras me estaban doliendo más de lo que pensé…

-Porque… en realidad, no lo se. Solo siento aquí, en mi corazón, que eres tú con quien quiero estar, y me gustaría creer que yo también soy el indicado para ti…

Suavemente posó sus manos en mis hombros, haciendo un pequeño esfuerzo para voltear mi cuerpo y así quedar de frente a mí. Con toda calma una mano alcanzó mi mejilla, acariciándola suavemente.

-Te amo, JaeJoong. Si no te lo dije antes, lo siento, pero es verdad. Te amo con toda mi alma, con todo mi corazón. Y… de lo que quería hablarte… lo que quería pedirte era otra oportunidad para demostrarte lo mucho que te amo…

Una última lágrima escapó de mis ojos cuando los cerré, como queriendo retener así todas las palabras dichas por YunHo. Guardarlas para mí, para remendar así mi corazón roto…

Su aliento ahora chocaba con mis labios, y me sentí como un adolescente de 15 años esperando que le dieran su primer beso… después de todo, si era mi primer beso con YunHo…

Su otra mano llegó hasta mi cintura, y me sostuvo firme, cerca de su cuerpo, acortando cada vez más la distancia entre nosotros. Muy lentamente terminó de acercar su rostro, hasta que nuestras narices se tocaron. El contacto de nuestra piel fue algo indescriptible, como una descarga eléctrica. Como alargando el preámbulo, YunHo acaricio mi mejilla al tiempo que rozaba su nariz con la mía, muy delicadamente, como si temiera que pudiera romperme.

En un momento sentí sus labios justo sobre los míos, aunque sin tocarse aun. Exhalé un leve suspiro de nerviosismo, y entonces sentí el contacto… sus labios por fin tocaban los míos, muy suave, casi un roce, pero lo suficiente para hacerme experimentar mil cosas distintas.

YunHo movía su cabeza como en cámara lenta, acariciando mis labios con los suyos, en un juego delicioso. De pronto lo sentí alejarse, y abrí los ojos para ver qué pasaba, negándome a creer que eso había sido todo. A través de mis ojos semiabiertos pude ver como YunHo me miraba intensamente, para después murmurar “Jae, te amo tanto…” antes de acercarse, esta vez decididamente, y besarme en los labios.

Percibí tanta pasión en ese beso, tanto amor, que me hacía estremecer. Como pude respondí la acción, moviendo mis labios mientras nuestros sabores se mezclaban. De alguna forma sentí como si conociera su sabor, aunque jamás nos habíamos besado en la vida; menos un beso tan… desesperado…

El aliento comenzó a faltarnos, entonces nos separamos, sin dejar de mirarnos. Sentía que debía decir algo, aunque no se me ocurría muy bien que decir en una situación como ésta. Todo era tan nuevo, sin embargo tan familiar…

En una fracción de segundo recordé todas las veces que estuvimos a punto de un beso, pero que algo siempre nos detenía. Ahora no. Todo había sido muy real…

-Eso… quiere decir que si tengo otra oportunidad?- me preguntó en voz baja, apoyando su frente en la mía y tomándome de nuevo por la cintura. Su respiración aun era un poco laboriosa…

Sus manos pronto se abrieron camino bajo mi camiseta, palpando tímidamente la piel que encontraban a su paso. Cerré mis ojos un momento, intentando asimilar todas las sensaciones que estaba experimentando, y que arrasaban con cada célula de mi cuerpo.

Mi mente me decía que no debía caer tan fácilmente, sin embargo mi corazón y mi cuerpo me pedían a gritos estar con YunHo. Que solo me dejara llevar…

Su calor me invade, como si cada centímetro de su piel estuviera en llamas y me quemara.

YunHo me rodea más con sus brazos, pegándome a su pecho.

-Estas temblando…- dice con voz suave, y solo entonces me doy cuenta de que es cierto.

Recibir un beso del amor de tu vida no es algo común y corriente, menos si no lo haz visto en tanto tiempo…

Él deposita un tierno beso en mi frente y muy sutilmente me lleva hasta el borde de la cama, en donde nos detenemos y permanecemos inmóviles un momento.

Entiendo lo que el quiere, porque yo también lo deseo. Lo he deseado desde el día en que lo conocí, desde que me enamoré perdidamente de él…

Y ahora podía hacerse realidad.

Con paciencia me separé de él, empujando un poco, y me senté en la cama, sin despegar mi mirada de la suya.

Con mis manos aun temblorosas alcancé el botón de mi pantalón y lo desabroché. Mi acción parece asombrarlo ya que por varios minutos se queda inmóvil. Luego da un paso hacia mí, seguido de otros más, hasta que ya está frente a mí. Aun mirándolo, me recuesto completamente en la cama, y él no tarda en recostarse sobre mi. Sus labios buscan los míos desesperadamente, y mis manos comienzan a hurgar por su cuerpo. Cuando alcanzo la parte baja de su espalda, él se incorpora y se quita la camiseta, desabrochando también sus pantalones luego. En sus ojos se refleja el mas puro deseo.

Antes de cubrir mi cuerpo con el suyo de nuevo, me quita la camiseta también, y cuando ya está sobre mí, comienza a atacar mi cuello. Cada vez que su lengua toca mi sensible piel, un gemido escapa de mis labios inevitablemente.

YunHo pronto comienza a mover sus caderas contra las mías, frotando su ya endurecido miembro con el mío. Una de mis manos baja hasta su pantalón, y sin dudarlo se abre camino bajo sus bóxer, YunHo se queda inmóvil, esperando…

Con mi pulgar palpo la punta de su miembro, encontrándolo mojado y muy duro. Con el resto de mis dedos recorrí toda su extensión, haciéndolo jadear profusamente.

Poco después empecé a bombear su erección, siguiendo un ritmo ni muy rápido ni muy lento, solo cuidando que no llegara a su clímax.

No aún, eso tiene que ser dentro de mí…

-Dime que me amas… Boo… NNnn… por favor… - me pidió entre jadeos.

-Te amo, Yunnie…- respondí, usando el tono de voz más sexy que pude articular. – Hazme el amor, Yunnie…

Esto último lo dije casi susurrando, soltando su miembro para así usar mis dos manos en la tarea de remover el resto de ropa que me quedaba. YunHo hizo lo mismo, y se quedó contemplando mi cuerpo largo rato antes de susurrar un “te amo” y posicionarse entre mis piernas.

Tal vez debería haber sentido miedo, pero no lo hice. Confiaba ciegamente en YunHo, y en el amor que, ahora sabía que ambos sentíamos.

Antes de entrar en mí, rozó la punta varias veces con mi entrada, lo que me desesperaba. Entonces, suavemente empezó a introducirse, muy despacio, pero de todos modos el dolor que sentía era casi increíble, como si me partiera en dos.

A medida que se introducía más, comenzaba a sentir algo distinto. Como si necesitara más, que me llenara más; ya no importaba el dolor, pues era algo adictivo, dolía, pero inexplicablemente se sentía delicioso.

Cuando su miembro estuvo completamente en mi interior, esperó un momento a que me acostumbrara, pero yo no quería esperar. Moví mis caderas contra su cuerpo, haciéndolo gemir.

-NNnn… se siente tan… estrecho… me encantas…- murmuró besándome en los labios y comenzando el vaivén, llenando de a poco la habitación de gemidos.

Mi cuerpo ya estaba sudado, al igual que el suyo, y nuestra piel, afiebrada. Sus mejillas estaban levemente rojas, y mostraba su ceño fruncido, con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, jadeando mientras intentaba penetrarme aun mas profundo.

Mi miembro estaba atrapado entre nuestros cuerpos, por lo que sufría cierto tipo de fricción, que mandaba oleadas de placer a mi cuerpo.

El ritmo se hizo frenético, irregular, y a mi mente le costaba pensar. Solo podía sentir, sentir el infinito placer que me estaba proporcionando YunHo. Con una de sus manos tomó mi miembro, y entonces ya no pude más. Solo me acarició unas cuantas veces antes de que terminara, derramándome en su mano y exhalando un gran gemido. Pocos segundos después el se vino en mi interior, llenándome con su semilla.

Ahora en la habitación solo se escuchaban nuestros jadeos, intentos de recuperar el aliento.

Antes de salirse de mi interior, YunHo depositó un beso sobre mis labios y se recostó a mi lado, abriendo la cama para que ambos yaciéramos bajo el cobertor.

Me sentía agotado pero feliz.

Inmensamente feliz…

º~º~º~º~º~º~º~º~º

Cuando desperté, la luz que entraba por la ventana me cegó, y me tomó varios minutos poder ver a mi alrededor. Intenté moverme, pero YunHo tenía uno de sus brazos alrededor de mi cintura, posesivamente, mientras dormía. No pude evitar formar una sonrisa ante la escena. Aun dormido hundió su rostro en mi cuello, haciéndome sentir su respiración sobre mi piel. Era una sensación deliciosa.

Una suave vibración se oyó desde el suelo. Estiré el brazo y tomé mis pantalones, sacando luego mi celular de un bolsillo. Estaba a punto de contestar cuando me di cuenta de que no era una llamada, sino un mensaje.

“Appa:
Omma me contó sobre YunHo oppa, por eso era tan importante ir a pedir mi deseo al templo.
No me gusta ver esa mirada de tristeza en tus ojos, Appa
A veces solo hay que pedir un deseo…
Si es cierto que este dia los deseos se cumplen, espero que se cumpla el mío
Y eso es que tu y YunHo oppa puedan ser felices. ~Hannie~
p.d: no te enfades con Omma por haberme contado de lo tuyo con YunHo >,p.d2: no me importa tener otro Appa ;D!
p.d3: el celular de Omma no es tan lindo como el tuio <3” style="font-style: italic;">A veces, lo único que hay que hacer es pedir un deseo...

Si, los milagros sí existen

Y los amores eternos también…




Fin





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1 ♥Comentarios♥ :

HiKaRu18 dijo...

m hubiera encantado q lo
siguieras un poquito mas nena ^^
pro lindo mi yunnie!!!!!!
y m encanto como siempre tu fico!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
&O& hay clase m vooooyyyy (run>>>>>>>>>>>)

:a   :b   :c   :d   :e   :f   :g   :h   :i   :j