30 abr. 2009

Game Over

Game Over

Junsu suspiró fuertemente antes de girar con desgano la perilla de la puerta apartando la mirada de la pantalla del celular, Yoochun acababa de enviarle un emotivo mensaje al móvil en el cual sólo había encontrado un enorme corazón rojo que le guiñaba tiernamente el ojo.

Quizás sólo para hacerle un poco menos fastidiosa la idea de quien pondría las reglas aquel día.

Porque sí, el mayor había llegado una vez más antes que él a casa

Sinceramente odiaba aquel sistema, no podía negar que le gustasen los juegos que el chico de ondulados cabellos negros no dejaba de inventar porque sólo Dios y el pelinegro sabían como lo disfrutaba, pero sin duda alguna, odiaba aquellos juegos en los que sabía…iba a perder…

Se quitó aquel abrigado polerón gris dejándolo sobre uno de los aterciopelados sofás del living comedor del departamento antes de entrar en la cocina y ver una nota con letra desordenada pegada con cinta adhesiva en el refrigerador asegurándole que no tardaba en regresar

-no quiero imaginar lo que se te ocurrió esta vez…

Y mientras intentaba relajarse pensando que sería buena idea no dejarle entrar a casa y tomaba un vaso de jugo su teléfono sonó mostrándole a Yoochun haciendo una extraña y graciosa mueca que le hizo sonreír antes de sentarse en la mesa y descolgar

-Susu ah?
-Chunnie-shii…-contestó con cariño sonriendo
-He ganado otra vez precioso!!-comentó entre risas
-es injusto! Sabes que odio manejar a esa velocidad desesperada con la que tu…-reprochándole
-hay cosas que me desesperan…-susurró haciéndolo sonrojar
-Chun pervertido…y bien?
-ansioso?-casi podía ver esa sonrisa en sus labios
-Chunnie!
-ya, ya… te he dejado una sorpresa en la habitación, te amo, bye!

El tono del teléfono indicándole que el mayor había preferido huir antes de que él llegase a intentar siquiera imaginar por su retorcida mente de ratón pervertido.

Dio el último sorbo a su jugo y sonrió al caminar hacia la habitación y encontrar una caja sobre su almohada. Se lanzó sobre la cama con una sonrisa que intentaba aúne n ausencia del ratón esconder las ansias quedando boca abajo en la cama disfrutando de la suavidad de las sábanas que hubiesen dejado tiradas esa mañana cogió la caja entre sus manos y tiró algo nervioso del papel rosa con ositos que la envolvía

Sus mejillas adquirieron en segundos un intenso tono carmesí y aún hundido en la vergüenza se puso de pié y cogió el teléfono marcando sin demora a su novio

-Su…?
-ni creas que voy a usar eso Yoochun!!
-Junsu…-con dulzura- vamos…lo disfrutarás!
-sabía que tu mente estaba retorcida peor jamás imaginé…!
-siempre te imaginé atado Junsu…-ríe levemente- por favor…juro que te dejaré tomar el control pero debes usar las esposas…
-lo prometes?-sonaba tentador pensó ilusionado
-lo prometo…te amo baby-sonrió emocionado
-también yo…
Te las colocas y me esperas en una silla frente ala puerta ok?
-que?!-sonrojándose nuevamente
-shhh…sólo sigue instrucciones-rió divertido
-jamás me había atado a una silla Chunnie…-reprochó avergonzado aún
-te encantará! Ya estoy llegando!
-voy…-susurró

Y así desganado como estaba tomó una silla y la instaló frente ala puerta de entrada, cerró las esposas en torno a una de sus muñecas y se sentó en ella suspirando fuertemente antes de pasar su otra mano por detrás de uno de los brazos del mueble literalmente…condenándose a lo que Yoochun quisiese hacerle…

Como si no le gustase lo que le hacía…sonrió resignado

La puerta se abría y el oía la llave en la cerradura junto a la sonrisa ansiosa de un chico de oscuros cabellos que le sorprendió con un dulce sonrojo al liberar un suspiro

-pensé que no lo harías…-murmuró sonriéndole lascivamente al avanzar
-que sepa que…-sonrosándose otro poco ya algo arrepentido de la idea
-shhh…-un suave beso sobre sus labios mientras se quitaba el saco dejándolo caer a un lado, el menor sorprendiéndose al recordar que estaba esposado y no podía tocarle, el mayor sonriendo divertido ante su intento
-Chun…-suspiró suplicante
-que harás conmigo eh?-alejándose de él unos pasos

Y Junsu no pudo más que abrir grandes los ojos acabando de comprender el juego…tenía el control…peor no debía tocar…

¡Lo odiaba!

¡Hubiese preferido mil veces tocarlo y..!!

…ya comenzaba a disfrutarlo…

-la corbata…quítala…-sonrió sonrojado

Sí, en cierto modo…se sentía poderoso…
Mientras no cayese en el juego no habría ningún problema…

Y el mayor sonreía suave y sensual antes de tirar del nudo de su corbata cuando Junsu parecía haber caído ya bajo sus reglas…

-no, no bajes la cabeza…mírame…

Esa sonrisa curvando sus labios más notablemente al fijar la vista en aquellos ojos achocolatados mientras tiraba de la corbata hasta desarmar aquel bien armado nudo y dejaba resbalar entre sus dedos, el delfín estaba perdido, estaba seguro de que en sus ojos ya no podía ver más que aquel amor y deseo…

-la camisa…-relamiéndose los labios inconscientemente observando atentamente las manos de Yoochun-despacio…

Desató con calma cada botón de la negra tela que iba dejando al descubierto la blanca piel de su pecho, volvió a sonreír para si mismo sin apartar su mirada, podía apostar a que Junsu le desnudaba mucho más rápido en su mente que lo que lo haría el mismo si estuviese desesperado…

La tela resbalando por sus hombros dejándole admirar aquel torso y brazos tan bien cuidados por el ejercicio en el gimnasio al que le había obligado a ir, aquella piel que parecía tan sensible bajo sus dedos y que ahora moría de ganas por tocar…

¿Qué seguía…?

El chico de ojos oscuros le observaba desde su lugar divertido de perder el contacto de sus ojos que ahora sólo enfocaban el costoso cinturón que llevaba y que se arrepentía de haberle regalado ahora…

Una brillante idea cruzando su mente y arrancándole una sonrisa ¿si no tocaba…no rompía ninguna regla verdad?

-puedo…?

Yoochun avanzaba hacia él lentamente torturándole con aquellos pocos pasos como no imaginó hasta detenerse frente a él y permitirle inclinar algo la cabeza tomando con los dientes la hebilla del cinturón de cuero, respirando a ojos cerrados la calidez que ya emanaba su piel

Tan cerca…

¡tan cerca maldición!

Su nariz rozando con ternura la piel de su bajo vientre

El mayor dando un paso rápido hacia atrás al haber sentido aquellos dulces labios besar suavemente bajo su ombligo y un puchero formándose en la boca del pequeño a la vez que un suspiro ahogado quedaba en labios del mayor

Y no pudo evitar sonreírle sin dejar de dar pasos hacia atrás tomando con ambas manos el cinturón para terminar de quitarlo con una tortuosa lentitud

-pro-prometo no volver a tocar…déjame hacerlo…











CAPITULO DOS

-Pro-prometo no volver a tocar…-suspiró agitado-déjame hacerlo…

En silencio aquel cuerpo acercándose, dejándole nuevamente tomar el control , los pantalones nuevamente a su disposición…

Hizo uso de todo su autocontrol para quitar el botón mordiendo un extremo de la tela y arrancando un jadeo al mayor que no hizo más que frustrarle al momento en que su nariz rozaba su piel siendo presa de las atenciones que esta ya le cobraba , pero el ratón sonreír y no dejaba de observarle…ver aquella expresión desesperada y sumisa de Junsu valía cualquier sacrificio…

Y mantenía los ojos cerrados y las mejillas furiosamente sonrojadas al conseguir su objetivo y eliminar el botón de su lista de obstáculos suspirando y arrancando a la vez un suspiro de aquellos labios al respirar sobre la sensibilizada piel que iba dejando al descubierto

Yoochun cerraba los ojos gimiendo quedamente ante la presión que ejercía el menor sobre su pantalón al tomar con sus dientes el cierre y comenzar a deslizarlo con suavidad hacia abajo reprendiéndose mentalmente, no podía ceder…no antes de que el delfín lo hiciera

-si no…-respiración agitada, el menor disfrutando del efecto que causaba su cálido aliento sobre la tela del bóxer que había dejado a la vista- si toco sobre la ropa…-mirándole suplicantemente- no rompo las reglas aún verdad…?-no lo haces…-murmuró roncamente acariciando su pelo con delicadeza
-chun…-llevando su rostro contra esa mano

Porque él no podía tocar pero Yoochun sí, podía hacerlo y necesitaba sobremanera esas caricias, necesitaba que la piel dejase de arderle de ese modo…

Su miembro se apretaba entre la ropa y las esposas tenían ya marcadas sus muñecas de tanto intentar soltarse, de tanto desear tocar, aquella mano acariciando ahora su mejilla y sus labios, su nariz su cabello otra vez…

Yoochun gimiendo un poco más fuerte al sentir esa boca sobre su ya duro sexo mordiendo suave sobre la tela sin dejar de lamerla con ternura, su mano sujetando con ansias la cabeza de Junsu incitándolo a presionar un poco más, dejando escapar los gemidos, que se mezclaban con los del menor que no podía evitar sentir que su miembro palpitaba a cada suspiro del mayor

Pronto el cuerpo del pelinegro se alejó bruscamente de él, sabía que si seguía así terminaría rindiéndose antes de lo esperado y aunque su respiración estuviese agitada y jadeara inevitablemente cada tanto, estaba seguro de aún poseer el auto control suficiente

Sus ojos chocolate convirtiéndose en una muda súplica por el contacto que le había sido arrebatado sus labios húmedos siendo relamidos una vez más , un intento fallido de respirar profundo recuperando la calma, y de pronto no podía entender por qué era que el ratón no parecía tan desesperado como él, no entendía coo aquel simple gesto de morderse el labio inferior con suavidad podía provocarle de aquel desquiciado modo.

Pero aún no quería rendirse
Aún quería tener el control
Aún quería ganar el juego

-date la vuelta…-jadeó suave
-…-mirada sugestiva
-ya date la vuelta!-algo alterado

Yoochun girando sobre sus pasos lentamente mientras suspiraba con demasiada dificultad, Junsu sonreía, si el chico no creía ya que era suficiente, no evitaría obligarle a llegar al límite, cerró los ojos y murmuró suavemente

-tócate…

Y las mejillas del mayor terminaron por igualar el rojo de sus mejillas al introducir una de sus manos en sus boxers humedecidos por la saliva del delfín cerrando los ojos y comenzando a gemir quedamente al imaginar que era el elfín quién le tocaba de aquella manera

-Junsu…-gimió tirando la cabeza hacia atrás
-Chunnie ah…-gimió el pequeño notando como los gemidos del pelinegro no hacían más que excitarle sobremanera
-nh…
-…-respiración agitada
-más fuerte Junsu…-su mente llevándolo lejos
-ya…-volvió a gemir con la cabeza baja
-Su…-roncamente
-ya Yoochun!!-levantando al mirada
-nh…ah…
-ya suéltame!! Chun por favor!!-rogándole

El ratón quitando su mano de la ropa interior sonriendo levemente intentando dejar de temblar antes de voltear sabiendo que había una vez más, ganado el juego.

Se acercó con pasos lentos al chico que con los ojos brillantes y la respiración agitada jadeaba casi obligadamente cada tanto.

El mayo tomó sus mejillas con suavidad oyéndolo gemir ante el contacto para luego besar su boca con profundidad para ir sentándose sobre sus caderas friccionando sus miembros y obligándolo a seguir gimiendo , los besos desesperados bajando por su cuello, la ropa que el pelinegro aún no le había quitado quemándole, ese cuerpo semidesnudo sobre el suyo desquiciándole

-su-suéltame Chun…-desesperado-ya basta de esto-una mordida en su cuello-yoo…yoochun…nh…por favor chunnie ah…-aquella lengua tibia en el lóbulo de su oreja- ganaste Chun…ya basta…suéltame, te lo ruego…
-suplica…-besando sus labios
--t-te lo suplico…-sus labios volviendo a ser devorados con hambre

La mano derecha del mayor entrando en su bolsillo derecho para tomar la pequeña llave con la que acarició su pecho bajo la camiseta, sus hombros, sus brazos, sus manos que se revolvieron ansiosas antes de ser liberadas por fin

Tomó entre sus brazos el cuerpo del pelinegro quién gimió roncamente en su oído al sentir esas manos entumecidas en su espalda recorriendo con rapidez su piel, su cintura, su pelo, sus mejillas, su cuello sin dejar de besarle como si hace siglos no lo hubiese hecho internando una mano en los pantalones a medio sacar pero obligado a dejar su entretención para permitirle quitar de su cuerpo esa ropa que hace rato ya, estorbaba mientras le ponía de pié y le tiraba junto a él

El castaño colgándole los brazos al cuello y él cogiéndolo por los muslos alzándolo para cargarlo hacia la habitación recostándolo en el camino contra la pared del pasillo para frotar contra las suyas sus caderas, recibiendo una mordida en su labio inferior y un gemido ahogado en su boca con brusquedad

-odio este juego…-separando algo sus bocas
-a mi…me ha encantado…-contestando su beso
-ya muévete Chun…-mejillas fuertemente sonrosadas
-ya tan pronto…?-rió avanzando hacia la cama
-ni siquiera podía tocarme!!-le reprocha- ya no puedo más…quiero...ne-necesito…
-lo sé…

Le tumbó algo bruscamente entre las sábanas gimiendo descontrolado al instalarse entre sus piernas quitando con prisa sus pantalones sin dejar de acariciar su miembro escuchando los fuertes gritos que escapaban de entre esos rojos y húmedos labios, la ropa interior volando a algún lejano lugar en la habitación antes de que esa boca se apoderara de su intimidad haciéndole notar nuevamente como había hecho falta aunque fuese el más mínimo de los contactos, las manos del castaño entre los cabellos del ratón incitándole a succionar más fuerte, más rápido, más intenso.

Ese característico sabor entre sus labios, sus cabellos siendo jalados con fuerza y un gemido agudo llenando la habitación.

Sus ojos cerrados, su cuerpo temblando, el sudor corriendo por ambos costados de su rostro, un beso contestado torpemente junto al susurro de su nombre

-por favor…-un beso en su frente- por favor…ya hazlo…
-como ordenes baby…

Le acomodó sin dejar de mimarle con lentos y dulces besos, separó sus piernas y acercó un dedo a su entrada

-Chun hazlo así…!-alejando esa mano-sólo…
-no voy a hacerte daño cielo…-besó su boca

Un segundo y tercer dedo entrando y saliendo de su cuerpo con facilidad a los pocos segundos, otro fuerte gemido escapando de sus labios mezclándose deliciosamente con el ronco e intenso gemido del mayor

Es que no había en el mundo una sensación que lo llenara más que sentirse preso de Junsu, sentir que era todo lo que necesitaba para respirar así, acelerado, vivo como nunca, notar que ni siquiera podía su corazón latir por sí sólo, porque era demasiado que sentir, demasiado para él

Y a cada embestida Junsu se aferraba más a él enterrando con fuerza los dedos en su piel, marcándole rojiza con sus uñas, sus dientes enterrados en su hombro y la excitación llevándolo al clímax.

La esencia del chico de cabellos negros cálida en su interior obligándole a arquear su espalda y liberar su propia esencia entre sus cuerpos manchándolos a ambos

Yoochun saliendo de su interior e inclinándose levemente sobre su vientre para lamer con cuidado su cuerpo antes de que el menor le recostara en la cama repitiendo con el la acción limpiando cualquier rastro de su propia esencia antes de tumbarse con una amplia sonrisa sobre su pecho pudiendo sentir el cosquilleo de esa lengua

-que sepas…-suspirando profundamente mientras acaricia sus cabellos- que si mañana llego temprano-ríe-…jugaremos de nuevo…
-como quieras-sonrió dejándose mimar por aquellos dulces labios-pero el día que llegue primero tendrás que sentarte en la silla…-murmuró contra su piel agotado
-ok…-sonrió-sabes que volveré a ganar…-arropándolo al besar su mejilla-lo sabes…-susurró








Epílogo

-que es eso Junsu?-se acercó el menor mientras Junsu escribía algunas cosas en una hoja
-que cosa…?-siguiendo la mirada del menor hasta sus muñecas-na…nada-las escondió bajo las mangas del polerón que llevaba remangado hace segundos-nada Minnie de verdad…-sonrió nervioso
-Junsu…-preocupado por las marcas rojizas que había visto en ellas
-no es lo que estás pensando de verdad…es…personal…
-que es personal delfín?-cogiéndolo Yoochun de la cintura y asomando su cabeza sobre su hombro
-esto…-enseñándole la muñeca, Min mirándolos con preocupación
-ah eso…-formándose en sus labios una sonrisa amplia y divertida siendo reemplazada por una preocupada al coger su muñeca con suavidad-te has hecho daño eh…?-besando al herida con cuidado haciéndolo estremecer y sonrojar
-chun…-quitándole su mano-estamos en el trabajo…-sonriendo con ternura ante su preocupación
-entonces no…?-min los miraba algo dubitativo suspirando aliviado
-que tonto eres Min…sabes que te contaría algo así…-rió
-que estabas imaginando tonto…-Yoochun abrazando al pequeño-Minnie tonto…-rió
-ustedes y sus cochinadas masoquistas!-rió el menor intentando safarse de Yoochun
-si quieres podemos invitarte a la próxima…-susurró el mayor divertido a su oído mirando a Junsu de reojo
-Yoochun!!-rió Min avergonzado
-que le estás proponiendo eh chunnie?-algo enfadado-que no te basta conmigo…?
-nada delfín…-soltando a changmin para abrazarlo-sólo bromeaba precioso…-dejando un suave beso en sus labios y otro en su nariz
-bromeabas?-mirándolo con reproche
-bromeaba…-mirando la hora de reojo en su muñeca-precioso…tengo una sorpresa para ti…
-otra más?-nervioso sonrojándose al tiempo que Yoochun cubría sus ojos
-cierra los ojos-alejándose y viendo al delfín cerrarlos mientras Changmin reía divertido y cogía su bolso para irse-los tienes bien cerrados baby…?-comprobando nuevamente la hora en su reloj
-si…-canturreó divertido y algo ansioso
-comienza a contar…-murmuró dando lentos pasos hacia atrás
-contar?
-números Junsu…-rió divertido acercándose a la puerta
-uno…dos…tres…cuatro…por qué tengo que contar…?
-tú sólo cuenta…!-rió Chun antes de desaparecer por el pasillo
-cinco…seis…siete…ocho… …-silencio en la sala- nueve…diez…

El sonido de su celular desconcentrándolo y haciéndolo abrir los ojos sobresaltado para descubrirse solo en aquella sala de ensayos y mirar con sorpresa la pantalla de su celular desde la que le sonreía y guiñaba el ojo un gran y rojo corazón….

Sí, había perdido otra vez…


Fin






**todos los comentarios de este fic deben ir dirigidos a la autora del mismo -Hitomi-**



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1 ♥Comentarios♥ :

haruhi dijo...

ahh hitomi eres una diosaaa!!me encantan tus fics me estremeces!!!!!!pasame tu correo!!TE ADORO!!!!!! bye cuidate sayoo!!!!!!

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