9 may. 2009

DEIDAD HUMANA

CAPITULO 1. NUEVOS DIOSES

Cuando abandonaron la consulta, Min y Ji Yong llevaban sendas sonrisas en sus bocas, aunque Kohei y Jun Ho también estaban súper contentos con tremenda noticia, la verdad es que estaban ligeramente preocupados por un detalle que al parecer a sus parejas se les estaba pasando. Sobre todo el bailarín, aunque el gemelo no lo estaba menos, porque a pesar de todo, el menor es su amigo.

- Minnie, se que estamos muy felices, pero... qué es lo que harás con el grupo, quiero decir, también te buscaremos un doble para que te suplante cuando ya se te note el vientre abultado... – el bailarín conducía rumbo a la casa de los muchachos, donde seguro sus amigos les esperaban impacientes por saber los resultados.

- pues, me supongo, no podemos hacer esto algo público, y tampoco podemos dejar los compromisos del grupo como no lo hicimos hace casi cuatro años (n/a contando los meses del embarazo)...

- pero, Min... encontrar a otro como tú va a ser difícil... – intervino el gemelo, en el asiento trasero junto a su novio. Todos le miraron algo sorprendidos por su comentario... – digo, alguien que tenga tu mismo genio sarcástico y tu apetito, por dios, eso sería caótico... -

- baka ne... – se molestó el bailarín, cómo se atrevía a insultar a su novio.

- idiota... – había dicho al mismo tiempo el menor...

- Jun Ho, es que nunca crecerás, amor... – señaló en tono resignado el chico raro...

Después de eso, se decidió ignorar el absurdo comentario del gemelo, y es que después de más de tres años de conocerse, de prácticamente vivir juntos las 24 hrs del día, los 365 días del año, de haber compartido escenario e innumerables aventuras con los bebos de la casa; ese par seguía llevándosela en pleitos comúnmente iniciados por el gemelo, que le seguía encantando hacer rabiar al menor; pero no, no porque aún sintiera aquella atracción por el menor, era simplemente por el gozo de sacarlo de sus casillas.

Cuando llegaron a la casa, el YooSu y el JaeHo ya les esperaba en el cobertizo de la entrada... pero no solo ellos. Un hermoso perro labrador de color negro brillante salió corriendo a su encuentro, las grandes zancadas del canino alertaron a Kohei, es que siempre que salía a recibirlos se le lanzaba al menor y dado su estado de gestación, no lo podía permitir, así que inmediatamente se colocó al frente de su novio para recibir al can sobre sí mismo.

Jun Ho odiaba a ese perro, porque siempre que podía (léase, cuando el menor no estaba cerca), él era la víctima de su enorme cariño animal. El can al ver cubierto el cuerpo de su amo (adulto) favorito, giró un poco su cuerpo dirigiéndose rápidamente hacia un gemelo desprevenido que terminó en el suelo con un sonoro golpe y un perro a cuatro patas encima de él lamiéndole la cara...

- argh! Aparta maldito perro del demonio... – el gemelo intentaba sacárselo de encima, pero ese condenado perro siempre parecía pesar toneladas cuando se decidía a algo... – Yunho! Quítame a tu perro de encima... – todos miraban simplemente divertidos, no entendían que veía de malo o desagradable que un adorable can le mostrara su afecto... -

- Shadow, ven acá muchacho... – el moreno llamó al can, golpeando ligeramente el costado de su pierna, el perro inmediatamente bajó de Jun Ho y se dirigió hacia el moreno, sentándose a lado de él... -

- cuando aprenderás a quererlo, Shadow tanto que te lo demuestra... – comentó el delfín con una sonrisa, en tanto el chico raro ayudaba a su novio a incorporarse...

- no me gusta ese perro.... – lo apuntó acusadoramente, fulminándolo con la mirada, como si el canino en verdad comprendiera la magnitud de su desprecio...

- lo que pasa es que es como verse en un espejo.... – sí, ese fue Min... la venganza es dulce...

- vamos a pasar a la sala, quieren... – habló Jae, justo cuando el gemelo abría la boca para decir algo, pero solo consiguió soltar murmullos enfurruñado mientras seguía a todos al interior de la casa.

- los niños están dormidos?... – preguntó el chico raro porque al entrar todo estaba muy silencioso...

- sí... después de como una hora batallando para que tomaran la siesta... – todos tomaron asiento en la sala... - esos pequeños tienen demasiada energía... – de solo recordar la odisea, el ratón se sentía como si tuviera más de 30 años, es que desde que los pequeños ya caminan y corren, andar detrás de ellos cuidándolos es más agotador que cualquier jornada de trabajo con el grupo... -

- y bien, qué les dijeron en la consulta?... – cuestionó el mayor, tomado de la mano con su novio, sonriendo como quien sabe la respuesta de lo que pregunta... y es que así era, él y Junsu estaban seguros de que Min y Ji Yong estaban embarazados, podían sentirlo, tal vez porque ya pasaron por ello...

- umma... vas a ser abuelo muy joven... – soltó el menor con una radiante sonrisa. Jae se acercó a abrazarlo y felicitarlo, a él le siguieron Yunho, Junsu y Yoochun... -

- eso significa que tú también lo estás, verdad Ji Yong... – más que pregunta, parecía una afirmación por parte del delfín. El chico raro asintió y se convirtió en el siguiente blanco de abrazos y felicitaciones.

- ahora sí, seguro mamá querrá venirse a vivir a Seúl para cuidar de ti durante el embarazo... – el gemelo se dirigió a su novio; y de solo pensarlo le dio jaqueca. Es que su madre se había quejado durante el último mes de Junsu de no haberlo disfrutado durante todo el embarazo...

- pues mi madre no se quedaría para nada atrás... – pero al chico raro no le importaba en absoluto tener ahí a su madre y suegra cuidando de él, después de todo, aún no sabe decir que no (n_n!)

- es maravilloso que esto haya pasado... – al delfín se le llenaron los ojos de lágrimas, era tan lindo que su hermano y amigos pudieran ser tan felices como él y su ratón, que se emocionaba y no podía evitar derramar alguna lágrima. Su ratón lo abrazó sonriendo tiernamente.

- extraño... demasiado si me permiten decirlo, pero sí, hermano, maravilloso... – el gemelo abrazó a su novio, sonriendo contra su cuello por primera vez mostrando la verdadera contentura que ese nuevo milagro les ofrece.

- se los dirán a sus padres ya, o esperarán algún tiempo... – cuestionó el moreno.

- no creo haya caso esperar a nada, después de todo no tenemos que preocuparnos como hace tres años por cómo reaccionarían, saben sobre nuestras relaciones... – respondió el bailarín, su mirada fija en su novio, que se sonrojaba ligeramente ante sus ojos, ante ese brillo de completa felicidad. Apenas hace una semanas que habían tocado el tema respecto a la familia, y ahora... está embarazado.

- deberíamos comenzar a buscarte un doble... no Min?... – el menor le asintió a su appa...

- al menos ahora es solo uno de nosotros, porque cuando fuimos umma y yo juntos como que era más presión, no creen... – el resto asintió a las palabras del delfín.

- y cuánto tienen de embarazo?... – preguntó el pelinegro.

- la Dra. dijo que un mes... – respondió el chico raro.

- otra Dra. vaya, que curioso, no? Todavía se me hace extraño que no hayamos vuelto a saber nada de la Dra. Bin y de la que los atendió durante el parto, junto con aquél Dr., de ellos ni siquiera llegué a saber sus nombres... -

- sí, en realidad es muy curioso, Yunnie... – habló su novio, pero por la expresión de los demás, se notaba que eso los tenía algo inquietos.

- bueno, eso no es realmente importante ahora, la Dra. que los atendió, creen que sea de confianza... -

- a mí si me lo pareció, Yoochun.... -

- coincido con Min, inspira mucha confianza, es más, me recordó a la mujer que soñé cuando Jae hyung y Yunho hyung fueron a pedir mi ayuda... -

- siendo así, entonces hay que concentrarnos en la búsqueda de un doble para Min, al final y al cabo sabemos que puedes seguir con el grupo por lo menos otros dos meses; o uno, para que evites los mareos y las náuseas más presentes en el tercer mes... -

- yo me encargo de eso, Yunho... –

- ahí de ti si te pones a fliltrear mientras buscas a alguien que se parezca a mí, eh... – amenazó el menor a su novio...

- cómo crees, si sabemos que eres único, por más que alguien se pueda parecer a ti, tú eres el dueño de todo mi ser... – todo meloso, el bailarín le acariciaba las mejillas a un molesto (fingido) ChangMin con puchero celoso.

- ay, se ven tan lindos... – el delfín se abrazó a su novio... – me hacen recordar cuando andábamos así... -

- andábamos?... – el ratón levantó una ceja... – que ya no andamos así?

- no, tanto así no, a veces no tenemos energía ni para un... – le susurró al oído... – rápido...

- no queremos oír sobre sus intimidades, Junsu ah... – respingó el gemelo, que como todos se habían quedado callados habían escuchado lo que el delfín dijera. Cosa que apoyaban el JaeHo, que tampoco han tenido demasiada energía para intimar desde el nacimiento de sus críos.

- quién te manda a parar oreja, chismoso... – el delfín le enseñó la lengua a su hermano... -

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En el Olimpo....

- todavía tengo una pequeña duda... – la diosa del amor apartó su vista de la Fuente de los Espejismos para dirigirse a la diosa de la Fertilidad... – Artemisa no tenía el don de la fertilidad como tal, ella embarazó a esos jóvenes aquella vez porque tomó de tus polvos mágicos... entonces, cómo es que esos pequeños pudieron embarazar a esos otros dos jóvenes?

- eso es porque mis dones mágicos se transfirieron a la esencia divina de Artemisa mientras ella trascendía, al darle de mi energía celestial para aminorar su dolor y crear el puente entre el mundo de los mortales y el nuestro... – Démeter sin embargo no había esperado algo más... – lo que me sorprende es, que estén demostrando cierto control sobre los elementos...

En la Fuente se vislumbraron las habitaciones de los cinco pequeños, aunque aún dormían placidamente, podían notar cómo varios objetos en la habitación levitaban alrededor.

- creo que sé porqué... – intervino la diosa de la sabiduría, quien llegaba con rollos de pergamino desde la Antigua Biblioteca de Alejandría, donde los escritos sobre los mismos dioses han sido resguardados por Zeus, llevando la monumental estructura desde su ubicación en la ciudad de Alejandría en Egipto hace siglos... (n/a datos sobre la biblioteca encontrados en wikipedia)

- vaya que somos curiosos, no? Poco convivimos con la humanidad, pero hemos dejado en ellos la responsabilidad de mantenernos informados sobre nosotros mismos a través de los siglos... – comentó la diosa del amor, observando los pergaminos que Atena llevaba consigo, no entendiendo realmente nada de los jeroglíficos escritos en ellos.

- he encontrado en estos pergaminos información acerca de la reencarnación de un dios, y dada la naturaleza de la trascendencia al mundo de los mortales con la intervención de nosotras, incluyendo a Apolo, hemos dejado en esos pequeños el poder de los elementos de la vida...

- tiene sentido; Apolo, dios del sol da el poder sobre el fuego, Artemisa, siendo la diosa de la luna que tiene principal influencia sobre los mares da poder sobre el agua, tú, siendo la diosa de la sabiduría que es flexible por su naturaleza racional da poder sobre el viento, y yo, siendo la diosa de la fertilidad, les di el poder sobre la Tierra; y con ello, todas las bendiciones que cada elemento ofrece...

- eso fue porque intervenimos directamente, Apolo y yo les dimos nuestra energía a sus “madres” y a través de ellos llegó a los bebés, y tú ya lo dijiste, creaste el puente...- Atena y Démeter se quedaron de pronto muy pensativas. Afrodita entendió lo que eso significaba...

- antes, cuando los dioses reencarnábamos en los mortales, eran solo un portador de nosotros, de nuestra esencia; pero, si es como lo dices, Artemisa no reencarnó, nacieron nuevos dioses, dioses humanos en el amplio sentido de la palabra, esos cinco pequeños, son deidades humanas...

- a Hera no le gustará descubrirlo, tenemos que entrenar a esos cinco pequeños sin que ella o uno de sus hijos se de cuenta, ni nadie que le guarde su devoción. Esos niños deben crecer en la discreción de sus poderes... - acotó la diosa de la fertilidad.

- Morfeo... – llamó la diosa de la sabiduría, en esos instantes el dios del mundo de los sueños apareció de entre espesa neblina. Un hombre de unos 40 años, fornido, rapado, de ojos verdes, porte imponente y de raza negra (n/a en algún lado vi a una representación así n_n!)....

- una reunión de tres de las diosas más poderosas y hermosas del Olimpo... – el hombre dijo con una sonrisa... – porqué presiento que esto tiene que ver con la reencarnación de Artemisa...

- Hera te ha dicho algo?... – cuestionó la diosa del amor.

- no, pero hay rumores por todo el Olimpo... – el dios se acercó a la fuente, mirando en ella a los bebés... - rumores que llegan a oídos aún de dioses de menor rango como yo...

- necesito que hagas más profundo el sueño de esos cinco niños, no prolongado, solo más pesado... – pidió Atena. El dios desapareció de ahí por unos segundos, apareciéndose en cada habitación de los niños, pasó una de sus manos por los ojos de cada niño y entonces los objetos alrededor volvieron a su lugar sin hacer ruido alguno. El dios regresó...

- exactamente en qué me he metido al hacer eso?...

- ..... – las tres diosas solo se le quedaron viendo.

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El trabajo del grupo continuó con la normalidad debida, de vez en cuando los chicos llevaban a sus peques a los ensayos en la disquera, o a alguna presentación que tuvieran; aunque normalmente se quedaban a cargo de alguna de las familias, no querían meterlos tanto en el medio, esperaban a que crecieran un poco más y ellos mismos decidieran si querían acompañarlos o no.

Además, la presencia de los pequeños despertaba más curiosidad en las personas, algunas seguían pensando que era muy raro que ellos hubieran adoptado a esos niños, y para rematar, se parecían tanto a ellos, que simplemente les daba morbo pensar en que fueran de ellos, en preguntarse quiénes serán las madres, o cómo es que pudieron tenerlos... entre una infinidad de teorías que ni para qué enumerar ahora.

Pero hoy, era uno de esos días en que se los habían llevado consigo, y eran el centro de atención de absolutamente todos los que les veían. Las mujeres (sea cual fuere su edad o posición laboral en la empresa) se los “comían” a besos, o les pellizcaban las mejillas, lo que después de unas cuantas veces comenzaba a ser molesto para los peques.

- appa, me duelen mis mejillas... – la pequeña EunBi estiró sus manitas para que el ratón la abrazara. Tenía el cabello de color castaño oscuro a la altura de sus hombros, los ojos de su “umma”; pero la nariz de su padre, así como la forma de sus labios.

- es que eres tan hermosa que todas quieren demostrártelo con esos gestos... – el pelinegro trató de explicarle a su hija la situación con una sonrisa, pero ella solo se escondió en su cuello, no queriendo más de esas muestras de cariño.

- a mí también me duelen... – la pequeña Neul Jade (con su lacio cabello castaño medio, los ojos de su umma, la nariz y sonrisa de su appa) escondió su rostro en el cuello de su padre cuando vio que las chicas de maquillaje se acercaban a ellos para saludar. El moreno sonrió algo nervioso, tal vez no era tan buena idea haberlos llevado consigo, claro que, los otros tres pequeños, tan adorables como sus padres, pero bastante mas enérgicos simplemente comenzaron a correr por todo el set escondiéndose de quienes pretendían “saludarlos”.

Jae solo suspiró cuando sus dos pequeños se soltaron de sus manos y desaparecieron de su vista. Después siguió el camino que tomaran para traerlos de regreso antes de que hicieran alguna “gruesa” travesura. Todavía no olvida lo apenado que se sintió cuando sus queridos Bae Jong (viva imagen de Yunho, excepto por el color de su piel que es blanca como la de Jae) y Sun Ho (viva imagen de umma, pero con el característico tono bronceado de appa) inundaron (vaya a saber dios cómo) la oficina de Lee So Man hace como una semana.

- me parece que ellos son más famosos que sus propios padres... – Joo-Eun (prima de Kohei) se acercó a saludar también, pero ella respetó a las dos niñas que parecían esconderse más en los cuellos de sus padres, así que con una sonrisa desvió su atención hacia su cuñado político... – te ves algo pálido Min... -

- sí?... – efecto embarazo...

- me parece que deberás cargar con tus propias galletitas de soda... – dijo con una sonrisa cómplice, mientras acariciaba suavemente el cabello a las niñitas.

- eh?... tú, cómo, o sea... – el menor no podía creer que su cuñada política lo supiera, es decir, apenas si se lo han dicho a los chicos, y esa noche se lo dirán a sus padres, cómo es que ella lo sabe ya....

- me tengo que ir, vestuario no puede hacer nada sin mí... – y salió de ahí a paso veloz dejando a un Min confundido.

- oh, creo que Su-Chun ya ha comenzado a hacer de las suyas... – el delfín escuchó un gritillo femenino, luego de eso, su pequeño travieso llegó corriendo hasta su lado, ocultándose entre sus piernas con un arco y unas flechas de juguete en las manos... – oye, qué te hemos dicho sobre dispararle con eso a las personas... – el castaño le miró serio, para que le creyera su llamado de atención, que sino...

- lo siento... – murmuró el pequeño, viva imagen de ellos dos, el color azabache del cabello de su padre, su nariz y su boca; pero el mismo espíritu juguetón de su “umma”.

- así mejor... – su hijo le había entregado el juguete con un puchero, clara muestra de que no quería hacerlo pero que obedecía quedito a su umma. El delfín le sonrió, le tomó de la mano y continuaron su camino a la sala de ensayos. Siendo alcanzados por Jae que les repetía una vez más a sus hijos que se comportaran o no los dejaría ir con sus tías la próxima. Es que los pequeños adoraban ir con las hermanas de Jae porque los consentían más que nadie, les daban todo lo que querían y les permitían hacer travesuras en casa de los abuelos Kim (ocho hermanas muy consentidoras n_n!)

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Ji Yong y Jun Ho (que hace años ya no tienen la misma apariencia de Jae y Junsu, aunque naturalmente, siguen teniendo ese increíble parecido con ellos) trabajaban fuera de todo lo que tiene que ver con el mundo de la música. El chico raro es profesor de Filosofía en la Universidad de Seúl, apenas se graduó el año pasado (después de haber retomado sus estudios en la ciudad cuando terminó su “misión” con el grupo), pero ya había asegurado su puesto por su asombroso dominio de la materia. Jun Ho, por otro lado, trabaja como asistente de fiscal, pues sí, que con esa personalidad tan suya encontró su “mero mole” (n/a expresión que significa que encontró su profesión ideal =P) en las leyes, encontrando rápidamente un buen empleo. Aunque algo estresante.

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Cena en casa de los Shim...

- que estás embarazado?... – el Sr. Shim abrió los ojos desmesuradamente, todos sentados a la mesa, Min acababa de hacer un brindis (con jugo de naranja, que no puede ingerir bebidas alcohólicas en su estado) diciendo la gran noticia.

- oh... Felicidades mis niños hermosos!!!!... – la Sra. Shim, toda emocionada, se paró a darles un fuerte abrazo a su hijo y yerno, besándoles la mejilla y casi dando saltitos de felicidad... – me van a hacer abuela, por fin, ChangMin, pensé que no me darías ese enorme gusto al ser el primogénito.... – bueno, que aunque pasó con Jae y Junsu, no esperaba que a su hijo le pasara, pero ya que dios le ha dado tal milagro, la Sra. no puede evitar el llanto de emoción. Su esposo, aún procesando la información... -

- mamá, no llores... – cambios de humor a la orden... – que me harás llorar a mí también... – sus hermanas por otro lado estaban cuchicheando entre ellas, cosa que descolocó al bailarín, que tenía la mirada de su suegro bien clavada en su persona.

- Kohei... no crees que está faltando algo en todo el asunto?... – habló por fin el Sr. Shim... con algo que francamente el bailarín no entendió.

- eh... – puso a su cerebro a trabajar a todo lo que daba, a qué se estaría refiriendo su suegro?

- amor... – llamó la Sra. a su esposo, siendo atendida de inmediato con la mirada de éste... – ellos no pueden casarse... – ahí el bailarín entendió, y sintió un ligero vacío en el estómago, porque aunque sería genial, la verdad es que no podía haber un matrimonio, no legalmente al menos, y una ceremonia espiritual había quedado en el olvido con el pasar de los años en su relación...

- pero, ni siquiera viven juntos, y ya van a ser padres.... – el Sr. Shim hacía aspavientos con sus manos, caray, que está chapado a la antigua, y bien que su hijo salga con otro hombre... y de alguna manera puede con la noticia de su único varón embarazado (lo que de cualquier forma todavía estaba digiriendo), pero... esperaba algún tipo de... formalidad en la relación, o sea... más compromiso de por medio.

- papá, eso se arregla fácil, ya lo hemos pensado, viviré con Kohei en su departamento... – el menor intentó calmar la angustia de su padre, entendía bien que siempre es más difícil para el hombre aceptar ese tipo de situaciones. Pero... él es el hombre más feliz del mundo... aunque solo espera no pasarla como sus hyungs, como su novio se atreva a tirarle los tejos a alguien que no sea él....

- Sr. No sabe lo feliz que yo sería si pudiera comprometerme por todas las leyes que la sociedad tiene para las relaciones de pareja, más cuando se sabe que se será padre, pero... lamento mucho no poder ofrecerle más a ustedes como sus padres, ni a Min como mi novio... – sinceró el bailarín. Cosa que conmovió a todos los presentes (el menor hasta sentía ganas de llorar, ya saben, por las hormonas)

- no te preocupes muchacho, por un momento me olvidé de los prejuicios de nuestra sociedad hacia las relaciones entre personas del mismo sexo, creo que me siento más que agradecido de que ames a mi hijo como lo has demostrado después de todos estos años... y, aunque es bastante extraño que vayan a poder procrear un hijo propio, no puedo más que felicitarlos, de corazón les doy mis bendiciones para que todo marche bien durante la gestación... – el hombre estrechó en un abrazo (muy masculino) a su yerno, y luego besó la frente de su hijo...

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Familia Kim (padres de Jun Ho) y Familia Li (n/a realmente no le había adjudicado un apellido a Ji Yong, me disculpo por eso, así que este fue el que me agradó para el adorable chico raro, n_n!). Ambas reunidas a petición de sus hijos el primer fin de semana después de saber que se convertirán en padres.

- bueno... – el gemelo aclaró la garganta, todos sentados en la sala del departamento que han decidido ocupar ya como pareja independiente, no muy céntrico, tampoco en los suburbios.... – Ji Yong queremos decirles que... estamos embarazados... – sus respectivos padres abrieron los ojos con sorpresa... – no, o sea, él está embarazado, vamos a ser padres... – el chico raro tenía su sonrisa inocente en su boca, su mano entrelazada con la de su novio, ambos esperando la reacción de sus padres.

- cariño, tendremos que venirnos a vivir a Seúl... – sí, esa era la reacción que esperaba el gemelo de su madre, que ahora le daba tremendo abrazo de oso, mismo que midió cuando abrazó al chico raro... – Felicidades!!!! Ser “madre” no es cosa del otro mundo, es realmente cuestión de saber escuchar los buenos consejos...

- completamente de acuerdo, consuegra... – las señoras terminaron por sacar al gemelo del sofá, puesto que cada una había tomado lugar a lado de Ji Yong, que decidido iba a escuchar atentamente a su madre y su suegra... – verás, hijo... oh, Felicidades!!!! – lo abrazó gentilmente dándole un beso en cada mejilla... – ahora, como decíamos, lo básico en el primer trimestre....

- Felicidades, hijo... – el Sr. Kim abrazó a su hijo, dándole unas fuertes palmadas en la espalda.

- seré abuelo algo joven, pero... Felicidades muchacho, me alegra que puedan ser tan felices con un hijo propio... – las palmeadas del Sr. Li casi le sacaron los pulmones...

- gracias, Sr. Li... – sonriendo por cortesía, que sentía que el aire otro poco y no hubiera llegado a sus pulmones, el gemelo fue a la cocina por una botella de vino para ofrecerles a sus padres y suegros...

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Enterar a la familia Uchimura fue cosa telefónica, sus padres tenían negocios que atender y no iban a poder viajar a Corea hasta el mes entrante. Pero a pesar de eso, el bailarín y el menor pudieron sentir la alegría que los Sres. Uchimura les transmitieron a través de la línea. Vaya, que los grititos emocionados de la Sra. Uchimura casi dejaron sordo a su hijo en cuanto las palabras “Min está embarazado” salieron de su boca. Su padre, por supuesto, menos eufórico y más masculino, les felicitó con unas sencillas palabras, con la promesa de viajar cuanto antes para felicitarlos personalmente.

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A Jae, Yunho, Junsu y Yoochun, les resultó triste la partida del menor (que apenas estaban superando la partida el día anterior del JunYong), verle empacar mucha de su ropa de la casa les hizo sentir algo raros, es que después de casi diez años (contando desde que se conocieron), esa despedida (que tarde o temprano tenía que pasar) no pudo ser menos que dolorosa. No era, claro está, que el menor y el bailarín ya no les fueran a visitar, pero entendían a la perfección que hubieran decidido independizarse ahora que un bebé viene en camino.

Los cinco pequeños estaban mirándole con caritas tristes, sabían que ya no verían por ahí a su hermanito Min (que hasta los hijos del YooSu le dicen así), ni tampoco al gruñón tío Jun Ho ni al gracioso tío Ji Yong. Shadow observaba atento la escena, sentado a dos patas a lado del líder, que era al que más seguía, cuando los pequeños no jugaban con él, como en este momento.

- cuando ya estés más avanzado en el embarazo, no dudes en venirte a vivir para acá para que cuidemos todos de ti, es que para ti solo (Kohei) será un poco pesado... – opinó el moreno, tal como lo hiciera con el JunYong, tanto que se había encariñado con la casa llena de sus amigos (neh, que como appa que se siente del menor y el chico raro incluido, no quiere dejarlos ir)

- Yunho... appa... – el menor le sonrió... – no es como que ya no me vayan a volver a ver, es más, nos veremos a diario en la disquera, sigo siendo parte del grupo... -

- ya ves que a Yunnie siempre le gana el lado paterno... – umma le dio un abrazo fuerte, ya las maletas estaban en el coche del bailarín... – cuídense, cualquier cosa, no duden en llamar, de acuerdo?

- hermanito... – el pequeño Bae Jong le extendió los brazos para que lo cargara, cosa que hizo a pesar de que todos respingaron por que no debe cargar peso... – porqué te tienes que ir...

- porque quiero que vivir con mi novio un tiempo... -

- ya no quieres vivir con nosotros... – la voz tierna de EunBi le obligó a mirar hacia sus pequeños “hermanitos”. Bajó a Bae Jong y se hincó para hablarle a los cinco...

- no es que no quiera vivir con ustedes, es que necesito algo de tiempo a solas con tío Kohei, pero no tienen que estar tristes, porque yo seguiré viéndolos a menudo, igual que dijeron tío Jun Ho y tío Ji Yong... – les explicó con una sonrisa, dejándose abrazar por los cinco pequeños...

- lo prometes?... – cuestionaron al unísono los cinco (muchas veces hacían eso, como si se pusieran de acuerdo, hablaban al mismo tiempo, cosa que extrañaba sus padres, pero no le daban demasiada importancia)

- lo prometo... – y uno a uno de los pequeñines engancharon su dedito meñique con el del menor para “firmar” la promesa...

- bueno, nos vamos ya... – el menor le dio un beso en la mejilla a cada uno...

- nos veremos mañana en el ensayo, de acuerdo?... – el moreno lo estrechó en un abrazo, le dio un beso en la frente, como lo hace un auténtico padre.

- sí, sí, appa, ahí nos veremos... – aunque al menor le hacía gracia lo difícil que se les estaba haciendo esa despedida, no podía evitar sentirse un poco nostálgico por ello.

- come absolutamente todo lo que se te antoje y no te haya prohibido la Dra.... – Jae le besó una mejilla, ordenándole los cabellos en la frente...

- muy bien, umma... -

- sí, no importa que tengas que mandar a Kohei por lo que sea a donde sea y a la hora que sea... – el delfín también le besó una mejilla y le dio un abrazo. El bailarín sonrió por su comentario, pero no dijo nada, que era verdad, él todo por su novio.

- cuídense mucho, vale?... – atinó a decir el ratón. Le abrazó como a un hermano. Sin beso ni en la frente ni en una mejilla.

- si no me estoy yendo a otra ciudad o país, Chun... – se burló el menor.

- eso ya lo sé, tonto... – el delfín carraspeó... – lo siento... – es que, nada de palabras altisonantes frente a los niños... – solo digo que se cuiden al irse al departamento, ah, ya sabes a lo que me refiero...

- sí, sí... bueno, el que mucho se despide es porque no tiene ganas de irse... – el menor ahora sí subió al auto. Shadow apoyó su patas delanteras en la puerta, viéndole con ojos brillantes.... – a ti también te seguiré viendo, cuida bien de los peques, eh... – el perro le ladró como si asintiera a sus palabras y luego se alejó del vehículo.

- nos vemos mañana en el ensayo... – el bailarín se despidió con un gesto de mano, subió al auto y en cuestión de segundos ya se les habían perdido de vista...

- bueno, hora del baño.... – apenas el moreno dijo la palabra “baño” ya los cinco pequeños habían corrido riendo a carcajadas a esconderse en alguna parte de la enorme casa.

- momento de buscar a los escondidos... – los cuatro sonrieron, antes de entrar y pasar largos minutos en busca de sus críos. Normalmente el que más trabajo daba de encontrar era el pequeño Sun Ho, tenía un don innato para encontrar siempre el mejor escondite.






CAPÍTULO 2. EROS

Aunque Ji Yong, Jun Ho y Min ya no vivieran ahí, la casa seguía siendo un fuerte de batalla con los pequeñines llenando de alegría cada rincón. Claro que eso significaba: travesuras.

- sabes que el año entrante los niños deben ir ya al preescolar, no?... – Jae se dejó abrazar por la cintura mientras terminaba de preparar el desayuno...

- tan pronto? Pero si todavía son tan pequeños... – el moreno escuchó unas sonoras carcajadas seguidas de una serie de pasitos acercándose hasta ellos, luego de eso, Bae Jong y Sun Ho se metieron entre ambos escondiéndose de el tercer pequeño...

- sé que están aquí... – dijo con esa voz de infante que en realidad no tiene idea de dónde están sus víctimas, es que están jugando a los quemados mezcla con escondidas y rematando con “dale lata a la primer hermanita que nos encontremos”. Yang Su-Chun comenzó a acercarse hasta sus tíos con pasos sigilosos, el moreno sintió cómo sus pequeñines le apretujaban el pantalón para que se pegara más a Jae y su “primo” no los pudiera ver... – tío, porqué estás tan pegado a tío Jae?... – cuestionó inocentemente el peque.

Sin realmente poder evitarlo el moreno se sonrojó violentamente ante la pregunta, por el sentido que su cerebro pervertido y la falta de intimidad en las últimas semanas ha dejado en sus neuronas que ahora solo piensan en una cosa.

- anda, tío Yunho, respóndele a Yang porqué estás tan pegado a mí... – el mayor aprovechó para burlarse, unas risitas de sus hijos sonando a su espalda. Cómo demonios habían conseguido realmente no notarse en el medio de ambos?!

- esto... – para salir del apuro, el moreno decidió mejor delatar a sus pequeños que lo habían metido en el embrollo (líder, que tus hijos no tienen la culpa de nada)... – no buscabas a un par de duendecillos de éste tamaño... – el moreno se separó un poco, a pesar de que sus hijos tiraban de su pantalón para que no se moviera. Luego de eso, se vio a tres pequeños corriendo fuera de la cocina persiguiéndose mientras se gritaban que tal o cual iba a perder... – eres malo conmigo, JaeBoo... – el moreno le besó la nuca.

- no empieces con algo que sabemos no podremos terminar... – el castaño oscuro se giró para quedar de frente a su pareja... – tenemos que comenzar a informarnos sobre el papeleo que hay que llenar para inscribir a los niños.

- de acuerdo... y cuándo crees que podemos iniciar y terminar lo otro, eh... – las manos del moreno se deslizaron de su cintura hasta su pecho, subiendo por el cuello y quedándose en sus mejillas, besando suavemente sus labios.

- uno de estos días, te lo prometo... – el mayor empujó suavemente al moreno para que le permitiera terminar el desayuno... – ve a ver si el YooSu ya terminó de bañar a Shadow, que con las niñas con ellos y el perro siempre zafándose de Micky, dudo mucho que lo consigan pronto.

- bueno... – el moreno salió de la cocina... – niños, salgan de donde quiera que estén, hay que atrapar a Shadow en el patio... – gritó a pulmón abierto. Acto seguido, tres pequeñines salieron disparados desde tres puntos diferentes perdiéndose por la puerta lateral que da acceso al patio.

- te dije que lo sujetaras fuerte, Chunnie... – el delfín se sentó en una de las sillas de la mesa que tienen en el patio trasero... -

- Susu ah, tú sabes bien que ese perro tiene fuerza cuando se lo propone, y ni modo que tirara de la cadena, se podía lastimar el cuello ese inquieto animal que nunca se deja bañar... – el ratón salió de entre los árboles frutales donde había buscado al can... sin éxito de por medio.

- appa, siempre se te escapa a ti... – la pequeña EunBi estaba sentada en las piernas del delfín, mirando divertida la condición tan deplorable del pelinegro, toda su ropa llena de tierra, esa que ganó cuando Shadow tiró fuerte y tumbó a otro de sus dueños duro contra el suelo de tierra. Ese pequeño espacio que no estaba cubierto de pasto como el resto del patio.

- cierto tío, a bebé Shadow no le gusta que lo bañes... – Neul Jade se columpiaba sonriente en el neumático que cuelga de uno de los árboles.

- todos en mi contra, como siempre... – el ratón bufó y se dejó caer sobre otra de las sillas. Luego aparecieron Yunho y los otros tres pequeñines... – no se en qué parte del patio se ha escondido ese... perro inbañable.

- no me digas que se te volvió a soltar de las manos... – se burló el moreno... – creo que la edad te está empezando a hacer mella... -

- hola... que me llevas meses de ventaja... – se quejó el pelinegro, pero sin molestarse realmente por el comentario, así se llevaban después de todo.

- vamos a buscar a shadowsito... – con ese don de liderazgo que seguro heredó de su padre, Bae Jong indicó el camino a seguir a los otros dos, que le siguieron marchando como soldaditos, adentrándose sigilosos entre los árboles. Los adultos solo sonrieron al verlos.

- me ayudan a traer el desayuno... – Jae se asomó por la puerta. Junsu bajó a su hija de sus piernas...

- yo voy, ustedes cuiden bien de esos traviesos, seguro en cualquier momento vuelve Shadow huyendo de ellos... – señaló el delfín con una sonrisa.

- appa, quieres que te muestre un truco... – emocionada, Neul Jade bajó de su “columpio” y se paró frente al moreno, que ya estaba sentado junto al ratón.

- a ver, qué truco?... – la niñita comenzó a hacer movimientos con sus manos, que al moreno le pareció de pronto que tal vez su hija imaginaba que dirigía con una partitura...

- no, Jade, todavía no pueden verlo... – EunBi le agarró las manitas a su “prima”. Y luego le dijo algo al oído, ante la mirada confundida de sus padres.

- ah, es cierto, lo olvidé... – las niñas entonces les sonrieron a sus padres y dijeron que irían a lavarse las manos para desayunar. Poco a poco, Jae y Junsu llenaron la mesa (grande) con cakes, cereal, tostadas, mermelada, leche y jugo de naranja.

...................

- por un momento creí que la pequeñita mostraría una de sus habilidades... – la diosa del amor había suspirada aliviada cuando las niñas dejaran la demostración interrumpida.

- yo por eso digo que debemos tener más cuidado, deberíamos mandar a alguien a que los vigile más de cerca... – opinó la diosa de la sabiduría.

- pero aún son muy pequeños para comenzar el entrenamiento, por ahora no podemos más que observar y ocultar lo que hacen cuando muestran sus habilidades. El que les haya pedido que no se lo mostraran a nadie aún no significa que no seguirán explorando sus propios dones, son curiosos por naturaleza a esa edad... – la diosa de la fertilidad rodeó la Fuente de los Espejismos hasta una mesa llena de pergaminos... -

- si una de nosotras pasa más tiempo entre los mortales Hera sospechará, Morfeo ya nos dijo que ha estado intranquila preguntando a quien se le atraviesa acerca de la reencarnación de Artemisa, se que no está conforme con todo lo ocurrido, tal vez alguno de los dioses menores sea el indicado, o alguien que ya pase mucho tiempo en la Tierra... -

- mandemos a mi hijo, Eros se la vive entre los humanos, viendo a quién flechar, a pesar de la cantidad de veces que le he pedido que se comporte, ese muchacho siempre tendrá alma de adolescente...

- y cómo hacemos para que Eros viva con esos pequeños, necesita cuidar de ellos las 24 hrs del día?....

- yo sé cómo... -

....................

- qué quieres decir con que no has encontrado a ninguno... – el menor comía su segunda porción de cena, sentado a la mesa con su novio, que con una portátil a lado le explicaba, o mejor dicho, daba la mala noticia a su pareja.

- eso... he cotejado con todas las bases de datos que me he encontrado... – el bailarín ya se había infiltrado hasta en la red del gobierno... – y no he encontrado a ningún chico que se parezca lo suficiente a ti como para que tome tu lugar en el grupo... – tecleó una vez más una serie de dígitos que el menor ni se molestó en cuestionar, viendo la expresión de frustración en su pareja... – los pocos que me he topado son bastante mayores de edad, o no tienen tu estatura, o no falta qué pero se le puede poner... -

- eso es malo... – Min bajó la mirada preocupado. Aún queda un mes para llegar al primer trimestre, pero, si no encuentran a alguien como cuando Ji Yong, qué harán?

- hey... no, no quise preocuparte, aún me quedan algunas fuentes que revisar, todo va a estar bien... – el bailarín le tomó la mano a su novio, sonriéndole para transmitirle algo de confianza, aunque en el fondo también se encontraba al borde del colapso nervioso. Sabía que su novio es único, pero...

- de cualquier forma deberíamos informarle a Yunho y los demás, por si no tenemos suerte, algo tenemos que pensar como plan B... -

....................

- llevas semanas trabajando en ese caso... – el chico raro se sentó a lado del gemelo, estaba en el comedor de su departamento, la mesa llena de carpetas, papeles, en las sillas algunas cajas con más archivos... y su novio con ojeras ya de tanto desvelarse...

- lo sé, pero... tenemos tan pocas pruebas para trabajar... – sí, a pesar de la asombrante cantidad de hojas regadas por toda la mesa... – y estoy seguro de que éste sujeto es culpable, de que ha estafado a cientos de familias inocentes... – su semblante se tornó duro...

- necesitas descansar un poco, anda, deja unos momentos eso... – Yong le tomó la mano y lo llevó hasta el sofá, una vez que se sentó, él se quedó de pie tras de sí y comenzó a masajear sus hombros, cargados de tensión.

- tú eres el embarazado, el que debe estar cansado, yo... mmhhh... – es que esos movimientos suaves con algo de presión sobre sus hombros en verdad le relajaban lentamente... – yo debería de masajearte a ti... -

- no seas tonto... además, me conviene que te relajes, a lo mejor así podemos seguir uno de los consejos que nuestras madres me dieron...

- qué cosa te dijeron... – cuestionó con voz amortiguada, sus ojos cerrados mientras disfrutaba de ese masaje...

- que una de las mejores formas de sobrellevar un embarazo es nunca dejar de lado la intimidad... – vio que su novio saltó de su lugar.

- eso te dijeron?... – el gemelo se imaginó a su madre y suegra diciéndole aquello a su novio... y simplemente se sonrojó violentamente... – ustedes hablan de nuestra intimidad?...

- claro que no, ni que fuera exhibicionista o algo así... ellas solo dijeron eso, y lo estuve pensando y creo que tienen razón... – el chico raro obligó a su novio a volver a sentarse, retomando su masaje...

- cómo porqué... – el gemelo, aún ligeramente incómodo, se dejó hacer...

- por los beneficios que el sexo ofrece... – respondió con suma tranquilidad.

- y cuáles son... – cuestionó realmente curioso el gemelo, que el placer no era el principal beneficio? Claro, la conservación de la especie es algo intrínseco.

- bueno, podemos empezar por el factor belleza, el sexo es un tratamiento, por decirlo de una forma, existen pruebas científicas que comprueban que las sustancias liberadas durante el acto ofrecen un cabello más brillante y suave, y tú sabes, una de las principales preocupaciones en el embarazo es dejar de parecer atractivo para la pareja.... – el gemelo enarcó una ceja, incrédulo, pero el chico raro continuó con su explicación... – hacer el amor de forma suave y relajante, de eso que tú no sabes... – le dijo con una sonrisa, y es que el gemelo es bastante apasionado en la intimidad... -

- cómo que no sé!... – respingó el gemelo, pero fue olímpicamente ignorado.

- reduce las posibilidades de sufrir dermatitis, espinillas y acné; además, el sudor producido funciona como exfoliante limpiando los poros y da una humectación natural a nuestra piel.

- de dónde te sacaste esa información... – el gemelo ya no estaba prestando atención al masaje que aún recibía sobre sus hombros, pero el tema le estaba causando cierto morbo.

- lo leí en algún libro, o revista, o tal vez en la web, no lo recuerdo. Como te decía, otro de los beneficios al hacer el amor es la enorme cantidad de calorías quemadas, y contigo, amor, créeme que eso es el equivalente al entrenamiento de régimen militar que Min nos impusiera hace tiempo... – el gemelo se sonrojó aún más (es que todavía puede?)... – por otro lado, puede considerarse como un deporte, sabes, y uno muy seguro, que fortalece y tonifica todos los músculos del cuerpo, y no necesitas pagar ni salir de casa... – sonrisa pícara, en ese rostro de niño inocente del chico raro (n/a babeando el teclado).

- comienzo a pensar que no te dejaré hablar con tu madre o la mía durante todo lo que resta del embarazo... -

- pero espera, no he terminado de hablar. Otro de los beneficios es que se puede considerar antidepresivo, por la cantidad de endorfinas que liberamos a través de nuestro flujo sanguíneo y que genera ese estado eufórico que nos hace sentir felices y plenos cuando terminamos... – eso le cuadraba más al gemelo, con la de cambios de humor que se presentan, él podría perfectamente sacrificarse para hacerle el amor cada que entristezca de la nada... - agrégale que un simple beso, o mejor dicho, muchos besos compartidos permiten alejarse del dentista por algunos días, ya que la saliva limpia los dientes y disminuye la cantidad de ácido que causa el debilitamiento del esmalte... – el gemelo hizo una mueca de desagrado, no que no le gustara besar a su novio, por el contrario, es una de sus actividades favoritas, pero esa explicación no le gustó... – oh, también disminuye los dolores de cabeza porque al hacer el amor se alivia la tensión de las venas del cerebro, es decir, que hacer el amor es como tomarte un antihistamínico natural... – (n/a información encontrada en la web, para más información, vaya a su buscador favorito, =P)... - Así que, tendremos que hacer caso de tu mami y la mía, que no quiero perderme de todos esos beneficios del sexo... – el chico raro levantó a su novio del sofá, y comenzaron a besarse apasionadamente.

- no tenías que lanzarme todo el rollo si lo que querías era intimar... – sonriendo contra los labios de su novio, el gemelo comenzó a caminar rumbo a la habitación, desabrochando lentamente la camisa del chico raro...

- ya lo sé, pero... – su camisa fue a parar al suelo... - quería ver qué tan curioso eres como para comprobar todo lo que te digo, bien pude decir puras mentiras... – la corbata y la camisa del gemelo quedaron también en el camino... -

- así como no sabes decir que no... – el gemelo recostó a su novio sobre la cama, acariciando sugestivamente su pecho... – tampoco sabes mentir... – atrapó una vez más la boca de su novio en un beso desenfrenado.

.....................

Después del ensayo, los chicos (Kohei con ellos) se dirigieron a la casa del YaeHo y el YooSu para abordar el tema referente a la inexistencia de un “doble” para ChangMin. Los niños se habían ido con los padres de Jae, dado que al día siguiente tendrían concierto en una cd. vecina, pero no habían querido llevarlos consigo por el ajetreo que el evento implica, y sabiendo que no los podrían cuidar atentamente.

- entonces, dices que no... o sea, Min es único, no tenemos la opción que tuvimos cuando Ji Yong apareció entre los candidatos... – el moreno hojeaba una vez más la carpeta en que el bailarín había incluido los perfiles de algunos pocos chicos que podrían pasar por Min, pero que francamente estaban años luz de parecérsele lo suficiente...

- eso me temo... – todos sentados en la sala, se quedaron pensativos largo rato.

- supongo hablar con el manager, no es tampoco viable ahora, verdad Yunho?... – habló el delfín, que recordaba cuán reacio se había puesto al respecto el líder hace poco más de tres años...

- no lo se, Junsu... sigo creyendo que es mala idea, ahora más, se imaginan, tendríamos que revelarle la verdad sobre nuestros hijos, y no sé... me da algo de temor lo que pueda resultar de eso... -

- yo se que lo que menos quieren es pensar en la posibilidad de desintegrar el grupo... – todos respingaron ante las palabras del menor...

- es que esa no es una posibilidad... – cortó el pelinegro...

- pero, siendo egoísta, no pienso abortar... -

- nadie ha mencionado nada al respecto, Min... – Jae sintió un vuelco en el estómago de solo haber escuchado la palabra...

- sino encontramos a alguien que me sustituya, y si tampoco hablamos con So Man, qué mas nos queda? Tampoco es como que me pueda ausentar por medio año del grupo, eso levantaría demasiadas inquietudes en la disquera, en la prensa, entre las fans... -

- algo se nos tiene que ocurrir... – acotó el moreno con semblante serio... –

- podríamos tomar unas vacaciones... – todos voltearon a ver al mayor con expectación... – después de todo nunca hemos tenido vacaciones de más de un mes...

- quieres que le diga al manager que nos queremos ausentar por medio año?... – cuestionó incrédulo el líder. Su novio asintió... – y con qué pretexto de por medio...

- cansancio te dice algo?... – tono con un dejo de molestia y sarcasmo que hizo sentir mal al menor al ver que sus hyungs podrían discutir por su causa...

- JaeBoo, sabes bien que si le digo eso lo más que nos permitiría es un mes, como siempre... – el moreno se serenó para no comenzar con una riña innecesaria, es más, ellos nunca pelean. No iban a empezar ahora, verdad? Aunque, esa noticia generaba una fuente de estrés bastante difícil de manejar, porque realmente no se le ocurría nada...

..................

- porqué tengo que tomar la forma de éste humano, mamá... – Eros estaba en el templo de su madre, después de que la diosa del amor le llamara.

- porque tienes la misión más importante del Olimpo, velarás por el futuro de los mismos dioses... – el joven que aparenta unos 20 años, de cabellera rubia, ojos azules y un cuerpo atlético de envidia, no supo si creer literalmente en las palabras de su madre por el drama con el que las dijo...

- qué tiene que ver éste humano... – la diosa del amor le había mostrado una foto, en lugar de haberlo llevado a la Fuente de los Espejismos, como pudo haber sido más fácil, pero, su hijo tiene el pequeño defecto de ser MUY curioso, y si lo lleva ahí, capaz no lo saca en una buena cantidad de semanas, y lo que menos tienen ahora es tiempo... -

- está embarazado... – Eros le puso cara de todavía no entender... – y pertenece a un grupo de cantantes muy famoso en Corea... – misma expresión de su hijo... – como sabes, un embarazo implica después de algunos meses un enorme vientre que no se puede ocultar, así que ese chico pensaba encontrar a alguien que se le parezca lo suficiente para que tome su lugar en dicho grupo, pero no ha tenido suerte, y ahora están en un dilema sobre qué hacer al respecto ya que sus compañeros y amigos, mejor dicho, familia; también pasaron por lo mismo y tienen hijos...

- oh, es sobre todo eso que se murmura de Artemisa antes de su reencarnación en el mundo de los mortales... -

- exacto, y resulta ser que Artemisa reencarnó en los cinco hijos de estas otras personas... – le mostró las fotos de Jae, Yunho, Junsu y Yoochun... – y ellos necesitan ser cuidados por uno de nosotros porque están mostrando sus habilidades...

- que no se supone que cuando reencarnamos nuestra esencia divina “duerme” en el cuerpo humano y no es hasta la adolescencia cuando “despertamos” y podemos hacer uso de nuestra divinidad a través del cuerpo en el que reencarnamos... -

- mira, pensé que no sabías eso... – la diosa del amor sonrió divertida...

- mamá, me estás diciendo idiota o algo así?... – cuestionó todo ofendido el ojiazul

- no, claro que no, eres mi hijo, cómo podría decir eso de ti... -

- mejor no entremos en detalles al respecto, hay demasiada historia entre nosotros a través de los siglos, has llegado a lastimarme en alguna vida... – la diosa del amor no podía negar aquello, así que simplemente dieron por zanjado el tema, retomando el anterior... -

- estos niños no solo son la reencarnación de Artemisa, sino que son nuevos dioses, es por eso que sus poderes comienzan a mostrarse desde ahora, pero tenemos algunos problemas con Hera al respecto, así que pensamos que uno de nosotros debe cuidar de ellos en tanto alcanzan la edad suficiente para ser entrenados, ahora es mejor dejar que sus habilidades fluyan de manera natural, por decirlo de alguna manera, pero bajo supervisión nuestra. Solo que necesitamos que alguien esté con ellos a diario, en el mundo mortal, y tú prácticamente vives en la Tierra, siempre te mezclas con la humanidad haciéndote pasar por uno de ellos, Hera no sospechará si tomas el lugar de ese joven, como un humano que se parece a él... -

- deidades humanas, no he escuchado mucho al respecto, solo rumores acerca de la caída del Olimpo... -

- será mejor que no te preocupes por ello ahora, saber más al respecto podría nublar el sentido de tu misión en la Tierra, y realmente necesito que nos apoyes en esto, que tomes la forma de ese joven, y vivas con el grupo para cuidar de esos niños, para asegurarte de que sus padres no lleguen a ver lo que son capaces de hacer...

- bien... – respondió el ojiazul después de un tiempo, en el que mirando detenidamente a su madre, comprendió que el asunto debía tomarse con absoluta seriedad.... – supongo tengo que ir de inmediato.

- sí... oh, y por favor, no te aparezcas así como así, eso sería más que extraño, y esos chicos ya han comenzado a notar que pasan muchas rarezas en sus vidas desde hace años... sé sumamente discreto, naturalmente tendrás que limitar el uso de tu divinidad mientras vives con ellos, no quiero tampoco que vayas a hacer travesuras...

- mamá, no soy un niño... – respingó el ojiazul, aunque sabía bien que su madre hablaba con justa razón...

- pero vaya que actúas como tal, vas a encontrarte con situaciones que despertarán tu curiosidad innata y no quiero que hagas nada que pueda complicar las cosas, entendido?

- bien, bien... eras más divertida antes, cuando planeábamos juntos escenas de amor o celos...

- eso es algo de lo que no quiero que hagas...

....................

El KoMin había vuelto al departamento sin solución alguna para el asunto. Yunho les había pedido que no se apresuraran, que aún quedaba un poco de tiempo para tomar una decisión, y que tal vez antes de que el plazo se cumpla, podrían dar con la salida ideal para toda la situación.

- Boo, te molestaste hace rato conmigo?... – el moreno sentía algo tenso el ambiente entre él y su novio, tanto que al acostarse el mayor se había quedado en su lado de la cama y le daba la espalda... -

- un poco... – murmuró con voz seria. Sintió que su novio se acercó hasta él pasándole el brazo por la cintura mientras se abrazaba a su figura. Pero no le apartó, eso era bueno, según pensó el moreno.

- pero yo solo dije la verdad, Boo, y lo sabes, sabes que el manager... –

- no fue eso en sí, es... en realidad fue algo tonto... – el mayor se giró sobre su propio cuerpo para quedar de frente a su novio. La luz de la luna se colaba brillante por la ventana... -

- no es tonto si te hizo molestar... – el moreno pegó su frente a su Boo.

- es que me sentí desplazado, estábamos tomando una decisión como familia, Yunnie, no solo como grupo, y tú siempre respondes como el líder del grupo... y... eso me molestó, me hizo sentir mal que consideraras estúpida la idea que di... -

- yo no la consideré estúpida, para empezar, ni siquiera dije eso, y se la refuté fue porque conozco a So Man, además... – le hablaba con voz suave, sintiéndose ligeramente decepcionado de que su novio haya interpretado así su reacción... – hace mucho tiempo que tomo decisiones de grupo no como el líder, sino como el appa, sabes a lo que me refiero... – el mayor realmente no sabía eso, en ocasiones sí se comportaba como el padre, pero, en otras, él jura que lo hace solo como el líder. Aún así, se sintió apenado y no pudo más que esconder su rostro en el pecho de su pareja.

- por eso te dije que era tonto... no se, Yunnie, a pesar de todo el tiempo que llevamos juntos, cuando dices cosas así, cuando me sorprendes con cosas que yo juraba eran de otra manera, siento que no te conozco tanto como he llegado a pensar... -

- yo tampoco te conozco tanto a ti, JaeBoo, me das por lo menos una sorpresa cada día, somos pareja desde hace casi cinco años, pero eso no significa que nos tenemos que conocer al derecho y al revés... – el moreno le tomó el mentón, instándolo a abandonar el escondite de su pecho para que lo mirara en la luminosidad que la luna les proporciona, gracias a la cual puede ver claramente el rostro avergonzado y tímido de su novio... – siempre hemos hablado de todo, por eso es que tenemos realmente pocas discusiones, aunque las que hemos tenido han llegado a alarmar a los demás, porque solemos ser algo aferrados a nuestras ideas, pero... aún así te amo, con todo y que a veces no comprendo lo que sucede hasta que me lo dices como ahora...

- te amo, Yunnie... – el mayor se sentía desfallecer cada que el moreno le hablaba de esa manera, era siempre tan romántico, hasta para reconciliarse como en ese momento... – sabes, los niños no están en casa... – cambió radicalmente a un tono de voz sensual, deslizando sus manos por el torso del moreno hacia abajo...

- es mi parte favorita de las reconciliaciones... – sonriendo, atrapó los labios del mayor, fundiéndose en un beso lento que rápidamente mutó en uno apasionado cuando las manos de su novio habían alcanzado su objetivo.

..................

Eran cerca de las tres de la mañana, pero el menor no lograba conciliar el sueño, no dejaba de pensar en el problema actual, porque eso es lo que es, un problema; y no, no se refiere a su estado, sino al hecho de ser tan único, que no se supone que hay por lo menos siete personas alrededor del mundo que son iguales a él, esa teoría debería ser más que cierta en estos momentos, cuando necesita de verdad toparse con una “replica” suya.

- genial, no hay helado de vainilla... – murmuró molesto el menor, en la heladera no había más que pomos de helado de chocolate, porque él mismo había pedido de esos, pero, como debió imaginarlo, sus antojos, o sea, los de su bebé en desarrollo, iban a distar de lo que más le gusta.... -

- si quieres, iré al súper a traerte... – Min se llevó una mano al pecho por la sorpresa de ver a su novio a su lado cuando cerró la puerta de la heladera... - perdón, creí que me habías escuchado... – se disculpó realmente avergonzado, como le fuera a pasar algo por sacarle un susto...

- creí que estabas profundamente dormido... – el menor no quería realmente hacerlo ir al súper a esas horas de la madrugada, aunque sabe que lo hará con gusto, no deja de sentirse un poco culpable con él porque el hecho de que no haya helado de vainilla es su culpa por su renuencia llevar a casa apenas regresaban de la casa de sus hyungs...

- lo estaba, pero cuando no sentí tu calor a mi lado, desperté... – más romántico, imposible.... – iré por tu helado... – se dio la vuelta para colocarse una gabardina y así no tener que cambiarse el pijama...

- no, déjalo así, no tenía tanta hambre... – pero por su carita de “me da pena que vayas pero quiero helado de vainilla”, Kohei no hizo caso de sus palabras.

- eso del descontrol hormonal te hace ver más tierno, sabes... – el bailarín le dio un suave beso y luego tomó las llaves... – no tardo...

................

ChangMin esperaba la llegada de sus hyungs en el punto de reunión del día, el estacionamiento del edificio de su antiguo departamento. Escuchó una alarma de carro de alguien que, o acababa de llegar, o se marchaba ya. Pero no le dio importancia, los chicos no debían tardar en llegar. Porque de ahí se iban derechito al aeropuerto para el viaje. Kohei se había tenido que ir por su lado, claro está, por eso de que no deben andar juntos, aunque en ese momento muere de ganas por estar entre sus brazos porque se siente muy solo.

Un tubo de plástico, de esos que usan los arquitectos para guardar sus diseños, topó contra sus pies.

- disculpa, eso es mío.... – y ahí, ante él, apareció su salvador. De no ser porque lo escuchó hablar, y porque no está frente a un espejo, y porque es consciente de su propio cuerpo. Min podría haber jurado que ese joven frente a él es él mismo, no solo tiene un asombroso parecido, sino que es su viva imagen, si no conocerá él su forma de sonreír cuando está nervioso... - ¡oye! Tú... yo... – el chico puso cara de sorpresa, señaló al menor, y luego a sí mismo, le miró de arriba abajo y... – te pareces mucho a mí... - Min estuvo tentado de corregir esas palabras, pero, la vanidad para otro momento.

- sí, eso veo... – el menor le entregó el objeto (n/a: perdónenme, pero la verdad no tengo idea de cómo se llama esa cosa u_u!).

- soy nuevo en el edificio, me llamo Keanu Wolfgang.. – le estrechó la mano al menor, que le miró confundido ante el nombre, tiene toda la pinta de coreano, pero por su nombre... – lo sé, todas las personas que me conocen reaccionan igual cuando me presento. Lo que pasa es que mi madre es coreana y decidí heredar todas sus facciones genéticas, mi padre es francocanadiense, pero nací en Alemania, aunque he vivido prácticamente toda mi vida en Canadá, acabo de venirme a vivir a este país, por asuntos personales, me interesa... oh, disculpa, apenas si nos conocemos y ya te quiero contar toda mi historia, mala costumbre mía cuando me siento nervioso... -

- descuida, no hay problema... me llamo Shin ChangMin, puedes llamarme Min, antes vivía aquí... – la van de sus hyungs frenó a lado de ellos, al bajar, todos se les quedaron viendo con los ojos desorbitados. Cuál de esos era Min?... – oh, han llegado ya... -

- sí, podemos... irnos... – el moreno indicó a todos que subieran, pero igual los cinco seguían observando al joven ante ellos, que sonrió nervioso.

- sucede algo?... – se animó a preguntar.

- eres nuevo por aquí?... – cuestionó el mayor.

- eh, sí, eso le comentaba a... ChangMin... – que respetuoso.

- oh, y... te importa si te hacemos una visita uno de éstos días?... – más directo no podía ser el líder, cierto? Es que, ustedes comprendan, la situación apremia.

- eh... no, creo que no... – respondió algo dubitativo... aunque, claro, sabemos que Eros solo está actuando para no levantar sospechas, que sabe perfectamente todo lo que vendrá después.

- bien... eh, nos vemos luego, entonces... – cuando ya iban en la carretera... – olvidé presentarnos!... – el moreno se dio un golpe en la frente... – cómo te lo encontraste, Min?

- no me lo encontré, quiero decir, simplemente se apareció de pronto, pero... creo que es una oportunidad caída del cielo, me estaba comentando que viene de Canadá, que nunca ha vivido aquí, se llama Keanu Wolfgang, es de padre alemán y madre coreana...

- pero es más que tu gemelo, es... es como si fuera tu clon, juro que si no hablas cuando llegamos yo jamás habría podido decir cuál de los dos eres tú... – comentó el delfín... – y te lo digo por experiencia propia, porque Jun Ho y yo siempre hemos tenido esas diferencias que aunque de primera imperceptibles, están ahí, pero...

- habrá que hablar con él cuanto antes, regresando de este viaje quiero decir... – todos asintieron a las palabras del pelinegro. Se sentían emocionados por haber conocido por azares del destino a ese chico. Ahora, solo queda esperar a volver, hablar con él y poder convencerle de que sea parte del grupo por algunos meses empezando a partir de tal vez unas tres semanas más adelante.

- y rezar porque acepte y con el apropiado entrenamiento pueda cantar y bailar... – concluyó el mayor...







CAPÍTULO 3. ANTEROS

El departamento del joven coreano-francocanadiense-alemán (uf! Vaya que tiene raíces internacionales) era de un estilo único, como si fuera hijo de una familia millonaria. Pulcros muebles de finos materiales adornaban la estancia y el comedor, podrían jurar que en la habitación se encuentra una de esas camas amplias tamaño queen con un cobertor azul marino y almohadas blancas.

Había un agradable aroma, como el rocío fresco de la sierra al amanecer, haciendo del departamento algo poco más acercado a un hogar burgués. El chico les ofreció té mientras se sentaban todos en la sala a conversar.

- realmente no esperaba que volvieran, tengo curiosidad por saber el interés que mostraron en conocerme... – sonriendo como quien realmente se siente nervioso, Keanu tomó asiento en el sofá individual, a lado en el sofá doble se encontraban el JaeHo, en el más amplio, Min y el YooSu.

- vamos a ser lo más sinceros posible contigo... – comenzó el pelinegro. Todos serios. Kohei no les acompañó por petición propia del menor.

- acabas de llegar al país, cierto?... – indagó el castaño.

- sí, llegué en la semana, mis padres se divorciaron, cosa que no me preocupa en realidad, hace tiempo que la relación entre ellos había muerto... – en algún lugar del Olimpo la diosa del amor estornudó... -

- oh... viniste a estudiar, o tienes empleo ya?... – preguntó el menor.

- vine a rehacer mi vida, estoy buscando empleo, pero la verdad es que también quiero estudiar, la arquitectura fue una imposición familiar... – siendo observado por esos cinco pares de ojos, era el equivalente a encontrarse en una sala de interrogatorio de alguna agencia de policía. Pues sí, que Eros en alguna de sus tantas formas humanas se ha llegado a meter en problemas legales, pero nunca hizo uso de su divinidad para salir de los aprietos, a él más bien le gustaba experimentar muchas de las experiencias mortales que sus congéneres no.

- y... no te interesaría un empleo temporal?... – ofreció el moreno.

- no es algo ilegal, cierto?... – los muchachos sonrieron, liberando por fin algo de ansiedad y tensión, relajándose todos en su lugar.

- no... nada de eso, es, algo legal, pero al mismo tiempo secreto... – señaló Min.

- me interesa escuchar la explicación, porque de momento no he entendido exactamente de qué va tanto misterio y apuro...

- como salta a la vista, tienes un enorme parecido con ChangMin, y verás... nosotros formamos un grupo que se llama Dong Bang Shin Ki... somos... famosos por aquí, y... – Jae le cedió la palabra a su novio, aunque eso no es de conocimiento de Wolfgang.

- un grupo... ustedes, cantan?

- sí, y... bailamos también... el punto es que nuestro amigo, ChangMin, tiene que ausentarse por medio año del grupo... por motivos personales... – no había necesidad de explicar la razón, cierto?... – pero, no queremos desintegrar el grupo, tampoco sería bueno ausentarnos por tanto tiempo, sobre todo porque no queremos hacer pública la situación de Min, así que, nos preguntábamos si te gustaría tomar su lugar un tiempo... – concluyó el moreno, todos expectantes.

- que yo... cante y baile con ustedes, como si fuera él... – señaló con la mirada al menor. Todos asintieron... – no importa que no los conozca, no hablo solo de no conocerlos en forma personal, sino que, sinceramente, no había escuchado de ustedes, en donde yo vivía estaba más bien influenciado por el mercado estadounidense...

- no, no importa, Min estará con nosotros todavía cerca de un mes, durante ese tiempo te mostraremos todo lo que tienes que saber, te enseñaremos a cantar, a bailar, hay algunas coreografías que tendrás que aprenderte, información que memorizar... pero, si te interesa, recibirás un pago económico generoso a cambio, claro está, te pediríamos absoluta discreción... – el moreno mostró un semblante serio, esperando que ese chico no fuera a pensar que es broma, o peor aún, que se niegue a ayudarlos.

- son conscientes de que soy un perfecto desconocido, de que puedo, no sé... aprovecharme de la situación... -

- queremos pensar que eres buena persona, que si aceptas esto, será para ayudarnos y no perjudicar... – comentó seriamente el castaño.

- de acuerdo... siempre me ha gustado cantar y bailar, en Canadá, con mis amigos del Colegio solíamos juntarnos a escuchar las “rolas” (n/a término bastante utilizado entre chicos de barrio, sin ofender) de Jay-Z, Akon, Timberlake, Fat Joe, Missy Ellioth... – cara de en los chicos... - todo lo que fuera buen hip-hop, o rap o reguetón, y solíamos practicar algunos pasos, así que creo que no estoy tan oxidado para eso; cantar, bueno, solo le he hecho en la ducha... – se carcajeo sin poderlo evitar, que ciertamente ha llegado a hacer eso durante su estancia entre los mortales.

- bueno... podemos hacer algo al respecto, por eso no... te preocupes... – ok, lo admiten, ese chico es, bastante alegre.

- y... cuándo empiezo mi nuevo empleo temporal?

...................

- así que, aceptó, sin preguntar ni nada... – Kohei y Min estaban acomodando la ropa limpia en el clóset y los cajones indicados...

- sip... que buena suerte, no?... – el menor doblaba obsesivamente la ropa interior, acomodándola en el cajón casi por colores, cosa que no hacía antes.

- pues sí, pero... no se te hace extraño, que siempre han aparecido las personas indicadas en el momento oportuno cuando hemos estado en algún aprieto... – y es que el menor no dejaba de pensar en eso desde la aparición de la Dra. Bin... -

- eso solo significa que tenemos un muy buen karma y que el Todo Poderoso nos quiere... – el menor esbozó una sonrisa, ahora era su novio el preocupón?... – no me digas que te preocupa, no es como que ese sujeto tenga cara de psicópata o estafador... -

- ya lo sé, si es tu viva imagen cómo va a parecer algo así... – el bailarín dejó lo que estaba haciendo y se acercó a su novio para abrazarlo por la espalda, sus manos rodeándole la cintura... – no te estás haciendo algo obsesivo?... – cuestionó con una sonrisa.

- solo estoy ordenando nuestra ropa... – respondió inocentemente. Aunque, ahora que lo observa, sí, como que se está pasando de ordenado.

....................

Dos semanas después, Keanu terminó por mudarse a casa de los niños, como de hecho se esperaba que fuera desde el inicio, pero no fue sino hasta ahora que le invitaron a ocupar la habitación del menor, ello porque comenzarían a enseñarle canto, y como no se quieren pasar la vida en la Sala de Grabación de la disquera, donde él aún no conoce, decidieron que era mejor hacerlo en casa.

- Yunho, qué le vamos a decir a los niños cuando lo vean, seguro se darán cuenta con el trato, que no es Min... – cuestionó el pelinegro, cuando iban por Keanu al departamento de éste. Jae y Junsu se habían quedado en casa a cuidar de los peques.

- podemos decirles que es un primo lejano, que se parece mucho a su tío y que vivirá un tiempo con nosotros... – ninguno quedó conforme con la idea, pero era eso o nada.

Cuando regresaron ya con el “nuevo Min”, los cinco pequeños al verlo vieron primero efectivamente la viva imagen del menor, pero, a los pocos segundos, ellos solo veían al ojiazul.

- niños, saluden a “tío” Keanu, es, primo de Minnie... – nervioso, el moreno les presentó al chico.

- hola!... - sonriendo, se hincó hasta la altura de los peques... – sus papis me han hablado mucho de ustedes... -

- no te pareces a nuestro hermanito... – Bae Jong le tocó el cabello, ante la mirada atónita de los cuatro chicos. Cómo que no se parece? Si son idénticos... – eres...

- que te parece si me lo dices después, yo se que tienen muchas cosas que contarme... – cortó el ojiazul con una sonrisa (n/a llamémosle así para fines de diferenciación)

- ah, es él!... – el pequeño Yang golpeó la palma de una de sus manitas con el puño de la otra, como quien ha entendido algo. Sun Ho se le quedó viendo al chico y luego los cinco asintieron con una sonrisita... -

- él?... – murmuraron más que confundidos el JaeHo y el YooSu.

- ven, te mostraremos la casa... – Neul Jade y EunBi le tomaron una mano cada una y lo arrastraron dentro, comenzando a “explicarle” cada parte, desde el cobertizo, hasta la última de las habitaciones. Seguidos de cerca por los otros tres peques que cada tanto interrumpían a las niñas para agregar anécdotas de alguna de las tantas travesuras que han hecho, siempre culpando a... Shadow.

- y nosotros preocupados por cómo lo iban a tomar... – suspiró el ratón, no menos sorprendido que los otros, los cuatro detrás de Keanu y los niños, que tampoco le conocen tanto como para dejarlos a solas con él, cierto?

...................

Al día siguiente.

- me sorprende lo quietos y atentos que se quedan con él... – el mayor estaba observando a los cinco niños y Keanu sentados en el pasto del patio trasero, al parecer algo les estaba contando porque estaban muy entretenidos escuchándolo.

- a mí también, pero eso es mejor, no? – el moreno pasó sus brazos por el pecho de su novio, abrazándole por la espalda mientras apoyaba su mentón en la nuca del castaño oscuro que inmediatamente le apartó... – qué te pasa?

- no podemos hacer eso, él puede vernos y recuerda que no sabe nada sobre nosotros... – explicó Jae con una sonrisa de disculpa.

- esto es peor que cuando estabas embarazado, casi no intimamos, y ahora con Keanu viviendo aquí, ni siquiera puedo abrazarte cada que quiero... – bufó algo molesto el moreno, cruzándose de brazos mirando hacia el mismo punto que su novio, donde la conversación del “ojiazul” tenía capturada la atención de los peques que de vez en cuando le decían algo también, charla que naturalmente no escuchaban.

- son sacrificios que tenemos que hacer por la familia, Yunnie ah... – el castaño oscuro le miró con ojos tiernos.

- lo sé... – relajando su expresión, el moreno siguió observando. Ya hasta Shadow se había echado a lado del ojiazul, recargando su rostro en las piernas cruzadas de éste.

........

- entonces, por eso ellos te ven igual que a nuestro hermanito?... – Bae Jong habló por los cinco.

- así es, pero como ustedes son Especiales, como yo, pueden verme tal cual soy, pero sus padres no deben saberlo, por lo menos no todavía...

- pero, qué tiene de malo que les muestres quién eres?... – cuestionó la pequeña Neul Jade.

- de malo, nada; pero es algo para lo que todavía no están preparados...

- por eso la Srita. que viene en nuestros sueños nos dijo que tampoco les mostráramos lo que podemos hacer?... – comprendió Yang Su-Chun, los cinco llevaron una de sus manitas al mentón, como pensando detenidamente en el asunto.

- siendo así, haremos lo que nos pides... – concluyó con una sonrisota Sun Ho.

- gracias... ahora, necesito que me cuenten cómo se sienten cada que hacen esos “trucos” -

........

- qué haces, Susu ah?... – el ratón vio a su novio parado junto al ventanal de su habitación, las delgadas cortinas ondeando por el aire fresco del día.

- no había visto nunca a los niños tan quietecitos... – igual que Jae y Yunho, Junsu estaba observando sorprendido aquella imagen desde su habitación en la planta alta.

- ese chico creo que les ha inspirado confianza... – el pelinegro abrazó a su novio. Desde ahí Keanu no podía verlos, así que no se preocupó porque el delfín lo fuera a separar. Que ya le había dicho también que no podían hacerse muestras de cariño delante del “invitado”.

- sí... sabes, cuando las niñas lo tomaron de las manos, ayer; tuve la misma sensación que cuando conocimos a la Dra. Bin, o la que tuve con aquella Dra. Que nos atendió durante el parto, las recuerdas, no?

- perfectamente, nunca pudimos agradecerles todo lo que hicieron por nosotros... -

- es extraño, que tenga la misma sensación de... no sé, confianza, tranquilidad...

- han pasado muchas cosas extrañas en nuestras vidas, Su, empezando desde que te embarazaste... -

- sí... -

.................

El tiempo, siempre inflexible, sigue su curso sin reparar en absolutamente nada, avanza sin mirar atrás siempre por la misma línea de incertidumbre, llena de deseos humanos, algunos que considerados un imposible quedan solo como vagos recuerdos de una vida de ensueño.

Y eso... eso cae sobre los mismos dioses...

- porqué luces preocupada, pasa algo con Eros?... – la diosa de la sabiduría notó a la diosa del amor callada y reservada en los Jardines, cuando se supone debería estar en el Templo de la Fuente de los Espejismos.

- mi hijo Anteros (Dios de la Pasión) ha seguido a Eros, eso me preocupa... – respondió la diosa del amor...- cometí demasiados errores en las otras vidas que he tenido, y parece que ahora Cronos (Dios del tiempo) ha decidido comenzar a cobrarlos...

- cuál es el problema con Anteros, Eros y él se llevan bien, no?...

- tú sabes cómo es la personalidad de Eros cuando su hermano está cerca?...

- había una leyenda, no? Narraba que Eros, en aquel entonces conocido solo como Cupido, ese pequeño niño con alas, arco y flecha, no crecía a su forma adulta si Anteros no estaba a su lado... pero es solo eso, leyenda, los dioses tenemos la capacidad de tener la edad que nos plazca cuando queramos...

- sí, pero sabes también que Eros es considerado un Dios del Amor... amor entre hombres... y que el efecto de la cercanía con Anteros le da nuevas habilidades, las que el propio Anteros no puede canalizar por orden de Zeus...

- en alguna parte de la historia me perdí, yo no se de eso... – la diosa de la sabiduría decidió sentarse a lado de la diosa del amor en una banca de mármol, en un amplio campo de rosas rojas...

- tú sabes que hubo una época en la que me dediqué a la vida banal, en la que personifiqué el lado más superficial del amor, siendo la diosa de la pasión, del impulso erótico y el placer sexual... después nació Anteros de una, loca relación con Ares (Dios de la Guerra) y más tarde Eros... Zeus se molestó porque en ese entonces yo debía serle fiel a un mortal pero desobedecí sus órdenes, así que castigó a mis hijos, Zeus nunca ha confiado en su propio hijo Ares, así que no podía confiar en un hijo de él... arregló el problema como solemos hacerlo los dioses, maldijo a Anteros a no poder usar sus poderes celestiales, pero Ares consiguió alterar la maldición haciendo que Anteros pueda canalizar su divinidad a través de su hermano, convirtiéndoles en una especie de Géminis, mientras estén juntos es como si fueran uno, Anteros habita en la mente de Eros, porque él le recibe gustoso, disfruta de las libertades que puede alcanzar al unirse con su hermano...

- entiendo todo eso, pero si crees que es un problema, porqué no traer a Anteros al Olimpo... -

- porque Ares no me lo permite, Anteros ha sido más hijo suyo que mío, fue educado por él... ya una vez lo intenté, y solo conseguí que se desatara una guerra, si lo intento de nuevo, Ares responderá de la misma manera... ahora trato de encontrar una solución a todo esto, porque Eros con parte de su personalidad guiada por Anteros solo significa una cosa...

- una prueba más para esos jóvenes...

..............

Primer Trimestre...

Keanu no les había mentido al señalar que no estaba oxidado en cuanto a baile, de hecho realizaba pasos de breakdance que hasta el moreno le pidió le enseñara. Se aprendió fácilmente todas y cada una de las coreografías. Y en canto? Ese chico no ocupó intervención alguna de parte de Kohei para alterar ningún equipo de sonido, tenía el mismísimo tono de voz del menor, cosa que no le agradaba del todo a Min, porque tenía la impresión de que en cualquier momento se podrían olvidar de él. Sí, estaba celoso de ese “anormal” parecido que tienen, casi se recreó toda una película de suspenso en la que un desconocido llega y roba su identidad.

- Minnie?... Min!!... – el bailarín lo sacudió suavemente por los hombros. Acababan de volver de la casa de sus hyungs... – estás bien...

- eh, sí, claro... – algo aturdido por la salida abrupta de sus pensamientos, el menor se fue derecho al baño, se sentía mareado y muy cansado. Y tenía una sensación de incomodidad en el estómago, pero no era como cuando siente náuseas. Se lavó el rostro, mirando su en el espejo el reflejo de su rostro preocupado.

- te sientes mal? No luces nada bien, Min... – el bailarín le había seguido y se encontraba detrás de su novio, ambos viendo su reflejo....

- estoy cansado, ya sabes, como hemos alcanzado el primer trimestre de embarazo, es normal que las energías se me acaben más rápido... – trató de bromear y sonreír, pero esa inquietud la tenía bien asentada en la boca del estómago...

- yo creo que estás triste porque ya no participarás con los muchachos en varios meses... – Kohei lo volteó para abrazarlo y quedar cara a cara. El menor sonrió ligeramente... eso podría ser? La nostalgia, el no poder estar con ellos como siempre, se habrán sentido así Jae y Junsu? Nunca se tomó la molestia de preguntarles. Tal vez era bueno hacerlo ahora...

- y más te vale que no vayas a andar de coqueto con Keanu... – el menor se puso serio. Porque lo admite, eso realmente le preocupa, ese chico es en serio su clon, y... si Kohei se llega a enamorar de él al verlo a diario, cuando tengan las giras?... -

- sigues con esa absurda idea, para empezar, yo nunca he sido coqueto... – el bailarín le sonreía tiernamente en tanto el menor le hacía pucheritos... – además, ese chico podrá comportarse como tú y confundir a medio mundo, pero yo sigo sabiendo que él no es tú y que es a ti a quien amo con toda mi alma, no necesito a nadie más para ser feliz... menos ahora que vamos a ser padres... – le acarició el vientre, en donde se alcanzaba a sentir una pequeña pancita apenas palpable, no del todo perceptible a primera vista.

- me lo prometes? todavía no se me olvida todo lo que pasó con mis hyungs hace tres años, yo juraba que había algo entre Ji Yong y Yunho, y entre el ratón y el segundo delfín excepción a la regla... -

- te lo prometo... quiero que confíes en mí, en el amor que te tengo y que tanto te demuestro... – sintió que el menor aferró sus brazos en su espalda.

- tienes razón, confío en ti... -

...............

Cuarto Mes...

- vaya! Hasta que se dejan ver... – el moreno le abrió la puerta al JunYong, que hace semanas no se aparecían por ahí, aunque llamaban a diario para estar enterados de todo lo que pasa y dejar de pasar en esa casa.

- no exageres, además, no es como que no hayamos estado en contacto... – sí, ese fue el gemelo, que estrechándolo en un fuerte abrazo sonrió sarcásticamente.

- pero hace como un mes que no les veía por aquí... – el mayor los saludó a ambos, acariciando suavemente el vientre con una pequeña pancita del chico raro.

- es que hemos tenido mucho trabajo, y casi no nos queda tiempo libre... – se excusó Ji Yong.

- pero es que ni siquiera una tarde, ni en fin de semana... - ahora Junsu le acariciaba la tripa con una sonrisa ligeramente nostálgica, es que recuerda cuando él estaba así y simplemente le daba esa sensación. No que quiera embarazarse otra vez, no aún por lo menos.

- no sabes, el trabajo en la fiscalía ha estado súper activo, hasta parece que la discordia anda suelta en la ciudad, ha habido muchos casos que atender... – el gemelo saludó a su hermano, a su cuñado y luego a Jae.... – y el doble de Min?

- tú siempre tan educado... – tono sarcástico del ratón... – está duchándose.

- y los niños?... – cuestionó el chico raro una vez todos tomaron asiento en la sala.

- mis padres vinieron ésta mañana por ellos, pasarán por allá el fin de semana... – el moreno y él ya los extrañaban, y eso que apenas hace un par de horas que se fueron. Aunque, con sendas sonrisas en los labios, los cinco pequeñines eran los que les decían a sus padres que no lloraran, que iban a volver pronto... - seguro en estos momentos la casa ya es un caos y mis hermanas andan riendo junto con ellos...

...................

Casa de los Kim. En ChungNam.

- Yang, cuidado con ese... – un florero se hizo añicos cuando el balón de fútbol se estrelló contra el... – ah, no importa... – Yoo Soon simplemente tomó el recogedor y una escoba para levantar los restos, en tanto los tres pequeños varoncitos salían al patio a jugar soccer... -

En realidad, había varias cosas por toda la casa fuera de su lugar habitual. Los cojines de los sillones habían sido proyectiles en la pasada guerra de almohadazos, y ahora se encontraban regados por todos lados, algunos en las escaleras que da a la segunda planta, otros en el piso y algunos pocos en el sofá, aunque no acomodados.

- alguien ha visto el control de la tele?... – Ah Young quería ver su novela favorita, antes de que sus sobrinos volvieran para convencerla de ir a comprar fuera.

- mh, me parece que la última vez que lo vi era el arma especial-súper-poderosa-e-invencible de Son Ho... – respondió Sun Hee. Que acababa de hacer unas galletitas junto con las niñas, lo cual por cierto, significó en toda la cocina llena de harina y trastos sucios.

- tía, vamos a jugar con la consola... – la pequeña EunBi, que tenía el mismo gusto que su “umma” por los videojuegos comenzó a montar el equipo.

- pero aún necesitamos el control... -

- yo lo busco... – la pequeña Jade cerró los ojos unos segundos, después simplemente subió al segundo piso y volvió con el objeto.

- tú sabías dónde lo dejó tu hermano?... -

- lo sentí... – respondió de lo más tranquila, pero cualquier otra inquietud que pudiera haber tenido cualquiera de las Kim presentes, quedó en el olvido cuando en la calle se escuchó la canción particular del camión de los helados, después de eso, una estampida de cinco pequeños que salieron a su encuentro para pedir su sabor favorito.

...................

Eros les había estado observando desde su presencia inmortal que no puede ser percibida por los mortales.

- para estar tomando un baño, ese chico dura mucho, no?... -

- por favor, no digas que eres mi hermano... – Junsu suspiró, que su gemelo no podía quedarse nunca calladito.

- y, ya sabe algo de... ya saben...- el gemelo quiso preguntar si Keanu sabe algo sobre las relaciones del grupo, y claro, dicho sea de paso, se incluyó.

- no, nada... – respondió el menor, cosa que arrancó un suspiro frustrado de parte del ratón y de sí mismo. El gemelo les acompañó porque significa que mientras estén ahí no podrá agarrarle la mano a su novio, ni besarlo, ni abrazarlo.

- tú de qué te quejas, se irán y volverán a su hermosa vida, pero yo... – el pelinegro volteó a ver a su delfín, imitado por Yunho que veía a Jae con ojos de intensa necesidad.

- shh, que así no es como que estén dejando demasiado en discreción... – les llamó la atención el mayor.

El timbre se escuchó una vez más.

- deben ser Min y Kohei... – nuevamente, el moreno se levantó a abrir.

- no creen que ya es demasiado sospechoso que lleguemos en parejas como para que no intuya algo... – murmuró el gemelo por lo bajo, pero suficiente para que los chicos le escucharan.

- eso, y que se les nota en la forma de mirarse... – el susodicho apareció en la sala, llevaba un pantalón acampanado que se ceñía a su cuerpo, y una camisa a medio abrochar que dejaba al descubierto parte de su pecho, llevaba el cabello mojado y algunos mechones pegados a la frente, una colonia muy varonil y en los labios dibujada una sonrisa que le daba un toque sensual que aceleró el pulso de casi todos los presentes. Exceptuando a Ji Yong y Min, dado su estado de gestación, y en el menor el hecho de que no tiene gusto alguno por su propia persona. Aunque, él nunca se vio así.

- qué... qué dijiste... – el moreno se dio un golpe mental cuando se dio cuenta de que ver a ese joven así le había despertado cierta tentación de abrazarlo.

- se que han estado ocultando sus relaciones de pareja, pero la verdad es que con los días me fui dando cuenta, y quiero que sepan que por mí no se deben preocupar, pueden comportarse como tal si lo desean, no me incomoda ni lo divulgaré por ninguna parte.... – el chico se acercó a saludar a Ji Yong y Jun Ho, este último se sonrojó cuando al estrechar su mano le vino a la mente el recuerdo aquel de la fiebre del auténtico Min, cuando ellos... se masturbaron. El chico raro notó su sonrojo y se sintió morir, no quería pensar siquiera en la posibilidad de que su novio aún tuviera esa atracción por el menor, peor aún, que la fuera a tener por este nuevo chico... -

- en serio?... quiero decir, somos tan evidentes?... – el mayor sintió de pronto mucho calor, ese aroma que despedía el chico le estaba nublando los sentidos.

- no es que sean tan, evidentes, es que vivo con ustedes y no puedo evitar observarlos... – al mirar al ratón le dedicó una sonrisa que logró que el pelinegro apartara rápidamente la vista porque una imagen indecente casi se formó en sus pensamientos.

- y qué más has observado?... – el castaño sintió un cosquilleo eléctrico por la espalda cuando al pasar por detrás del sofá en que se encuentra sentado, la mano del chico le rozó sutilmente la nuca. Detalles que pasaban desapercibidos para todos porque cada uno estaba metido en sus propios pensamientos.

- que se quieren mucho... – por fin, saludó a Kohei (que también se sintió un poco acalorado cuando pensó en que su novio arreglado así se vería igual de sexy que Keanu) y a Min.

- nos amamos... – acotó el menor, abrazando posesivamente a su novio. No le había gustado esa forma de sonreírle cuando lo saludó. No le gustaba ese tipo, seguía pensando que en cualquier momento querría deshacerse de él y tomar, literalmente, su lugar.

- por supuesto...- el chico acercó una silla del comedor para sentarse junto con todos, que en la sala no caben todos... – entonces, cuál es el motivo de ésta reunión familiar.

Ya todos habían alejado todo pensamiento impuro de sus mentes. Y Eros sabía que las reacciones que había observado habían resultado de su unión con Anteros.

.....flashback.....

La noche era cálida por los generosos vientos del verano deslizándose suavemente en tanto la primavera comienza a ceder su espacio a la nueva estación. Eros vigila atentamente a los cinco pequeños mientras duermen, hace días que una presencia inquieta su naturaleza divina pero no ha logrado reconocer esa energía, y no quiere arriesgarse a que Hera o alguno de sus espectros haya conseguido atravesar la barrera que las tres diosas pusieron sobre el muro que resguarda el olimpo y que es capaz de contener a cualquier dios que no pertenezca a los 12 Grandes.

- así que ahora eres una especia de guardián... – a través del ventanal apareció de entre las sombras de las ramas movidas por el viento en ese árbol que ha crecido enorme en poco tiempo, influenciado por el poder de las pequeñas deidades, un joven apuesto de cabellera negra, ojos finos como un cazador, sonrisa segura y un caminar templado.

- qué haces aquí, Anteros... – el ojiazul sabía que la presencia de su hermano no era exactamente la mejor idea ahora, pero tampoco podía negarse a ser uno con él, porque parte de sí adora esa sensación de libertad que le proporciona.

- tranquilo, en otras ocasiones me saludabas con poco más de cariño, me llamabas por ejemplo... – el chico pasó de largo por las camas de los pequeños, no eran realmente su interés, abrazó a Eros... – hermano.

- responde mi pregunta, hermano... – el ojiazul se aseguró de que los niños aún durmieran plácidamente.

- sabes bien que cuando vengo a ti, es porque quiero divertirme, y se que también lo quieres tú... – las manos de Anteros se deslizaron por el pecho de su hermano.

- ahora no creo que sea el mejor momento... – el ojiazul intentó apartar a su hermano.

- yo creo que sí... – y cuando sus bocas se fundieron en un apasionado beso, el cuerpo físico de Anteros se desvaneció, una luz escarlata cubrió al ojiazul, y cuando abrió los ojos, supo que su hermano ya se había apoderado de parte de sus pensamientos y acciones...

....flashback....









CAPÍTULO 4. LUJURIA Y CELOS

La reunión familiar no era más que eso, pero ya que Keanu tan abiertamente les dijo que sabía sobre sus relaciones, los chicos se relajaron bastante más para hablar, tomarse de la mano o hacerse algún mimo. Y mencionar lo de sus embarazos, cosa que de alguna forma también le dio más seguridad al chico raro, Jun Ho no iba a dejar de amarlo de la noche a la mañana, cierto?

Pasaron horas conversando de una y mil cosas, sobre todo de los niños y las cosas que han ido aprendiendo, así como los embarazos de Ji Yong y Min; Jun Ho y Kohei mencionaban que lo han pasado (relativamente) tranquilos, nada de sustos, antojos que se pueden cumplir fácilmente, la primera ecografía que ya les permitió ver a sus pequeñines en perfecto desarrollo hasta el momento.

- y, saben ya el sexo?... – cuestionó todo curioso el mayor.

- esperamos un varoncito... – respondió orgullosamente Kohei, Min solo sonrió, recordar la sensación que tuvo cuando pudo ver a su pequeño en la pantalla de la eco, lo hacía muy feliz, a pesar de todavía ser tan pequeño, saber que en su vientre crece la prueba de su amor con el bailarín más real de todas... simplemente no puede ser descrito.

- nosotros también tendremos gemelos... – Jun Ho también se sentía orgulloso, aunque su novio quiso que dejaran el conocimiento del sexo de los bebés para el día de su nacimiento, él era feliz sabiendo que esperaba a dos nenes también.

Keanu escuchaba atentamente, y podía ver en la mirada de cada uno ese sentimiento de dicha, orgullo, felicidad, amor; al hablar de sus hijos, tanto los que ya andan corriendo y haciendo travesuras, como aquellos que crecen en esos dos jóvenes. En ese momento era solo Eros quien controlaba su mente y su cuerpo, pero podía sentir como Anteros deseaba salir y “jugar” con alguno de esos chicos; despidiendo esa esencia aromática que buscaba despertar la pasión.

- seremos una familia más grande aún... – el moreno miraba a todas esas personas a su alrededor y se llenaba de un orgullo de padre que podía con cualquier preocupación pasada, y que lo motivaba a enfrentar lo que fuera en el futuro, porque así como les ve ahí, sonriendo contentos con su vida actual, es como sabe querrá verlos para siempre.

- nada más faltarían otros tres pequeños y ya podríamos formar un equipo de fútbol... – el gemelo contagió a todos con la risa por su comentario.

- pero así ya completamos el de basketball y hasta tenemos banca... – señaló el pelinegro.

- pues también tendríamos el de volleyball y dos de recambio... – opinó el mayor.

- y si seguimos investigando seguro descubrimos que tenemos el equipo exacto para varios deportes más... – interrumpió el chico raro con una sonrisa, luego todos se largaron a reír.

- bueno, es tarde ya, y no quiero que le de el aire fresco a mi nene... – el gemelo vio que afuera comenzaba a oscurecer.

- vengan más a menudo, o nosotros tendremos que ir a su departamento... – todos se pusieron de pie para despedirlos.

- bueno, pues creo que nosotros también nos vamos, verdad Kohei... – el menor se preguntaba si ya veía “moros con tranchete” (n/a sí conocen la expresión, verdad), porque su adorado (sarcasmo) “clon” no le quitaba la vista de encima a su novio.

- sí, claro Min.. -

- ah, sentí tan corta la tarde... – Jae abrazó fuerte a cada uno de los que se retiraban... – ya quiero que pase más rápido el tiempo... – decía acariciando el vientre de Min...

- sí, ya quiero verlos con la tripa abultadísima... – mientras que Junsu no dejaba de acariciarle el vientre a Ji Yong.

- si supiera cómo, yo con gusto te pondría otra vez igual... – le susurró seductoramente el pelinegro a su novio, abrazándolo por la espalda, oliendo su cabello.

- Chunnie... – murmuró apenado el castaño. Que además pudo sentir sobre su trasero que cierta parte de la anatomía de su ratón comenzaba a despertar... -

- oigan! Que aún no nos vamos... – respingó el gemelo, que todavía se sentía raro cuando veía en ese plan a su hermano y a su cuñado. Y claro, con lo sonrojado que se puso el delfín, y lo pegado que estaba el ratón a éste... su imaginación vuela.

- no es como que lo esté desnudando, o sí?... – Yoochun sonrió de manera inocente, sin alejarse ni un centímetro de su querido delfín, que no sabía porqué (neh! Sí que sabe, semanas de no hacerlo) pero la sangre le hervía y quería poder llevarse a su novio a la habitación y darle todo ese amor apasionado que circula por sus venas.

- pervertido... – atinó a decir el gemelo. El resto solo había estado viendo ese peculiar intercambio de opiniones entre los cuñados.

- vamos ya, Jun Ho, quiero que lleguemos al súper por algunas cosas... – el chico raro, sonriendo como siempre, jaló del brazo a su novio para poder irse de una vez. Que el YooSu no era el único que se veía algo “acelerado”, Yunho y Jae tenían fuego en los ojos y por la forma en que el moreno tenía sus manos bajo la camisa del mayor... hacía mucho calor en la casa. Y él comenzaba a sentirlo también.

- nosotros también nos vamos ya.... – el menor arrastró a su novio fuera del alcance de la vista de su “clon”, no le agradaba, y no se cansaría de decírselo mentalmente cada que lo quisiera, Kohei es suyo y de nadie más, tanto que tuvo que pasar para ser la pareja de enamorados futuros padres primerizos para que alguien venga a estropearle la existencia... no señor, de ninguna manera, así sea su viva imagen, es más, con mayor razón por ello.

El Yoosu y el JaeHo le miraron algo sorprendidos, Min no era de los que celaba tan posesivamente a su novio, pero desde el embarazo ha dejado ver que no quiere prácticamente que nadie se lo voltee a ver. Aún así, les seguían pareciendo una pareja adorable y perfectamente estable, el bailarín vivía para el menor, y ahora hasta están esperando un hijo propio, no hay nada de qué preocuparse.

Cuando finalmente los cuatro jóvenes se fueron.

- si no les molesta, me gustaría ir a la ciudad a mirar por ahí... – Keanu tomó una chaqueta de cuero, que dios, que sexy se veía con ella.

- no, adelante, solo... ya sabes, cuidado con lo que haces... -

- sí, Yunho hyung, no te preocupes, se que debo cuidar la imagen de ChangMin... – sonriendo, el ojiazul decidió abandonar el campo de fuego que encendió la presencia de Anteros en su cuerpo. Y realmente no quería, no ahora, jugar con ninguno de ellos, tenía otro interés lejos de ahí.

- ve con cuidado... -

...........

Apenas la puerta de su habitación se cerró, Yoochun ya tenía a Junsu contra la primer pared que encontró, besando descontroladamente sus labios en tanto las manos del delfín descendían sensualmente por su pecho hasta alcanzar el cinturón del pantalón y comenzar a desabrocharlo.

Largos suspiros y suaves gemidos roncos comenzaron a escapar de sus gargantas. La camisa de cada uno ya estaban tiradas en el suelo, el ratón comenzó a repartir besos y lamidas por el pecho de su pareja, arrancándole gemidos más sonoros. Sintiendo cómo la entrepierna entre su ropa interior palpitaba deseosa de apoderarse de ese cuerpo que tanto ama. Le bajó el pantalón con urgencia, sacándoselo de un tirón, mismo destino que encontró la ropa interior. Luego se desvistió a sí mismo, le tomó las piernas al castaño, que estaba tan deseoso como él de unirse, colocándolas en los costados de sus caderas para que lo abrazara como sabe hacer y sucedió...

Siguieron besándose con una locura que les quemaba la piel, Junsu gimió fuerte cuando Yoochun lo penetró por completo. Hace tiempo que no sentía esa sensación de un encuentro “salvaje”, donde todo el acto fuera una clara muestra de lujuria, de pasión desenfrenada, de guiarse solo por el instinto de unirse en cuerpo.

El pelinegro comenzó a embestirlo con rapidez, cada estocada igual de profunda que la anterior, llegando hasta el fondo de ese estrecho pasaje que aprisionaba su virilidad dándole un intenso placer.

- más rápido... mmhhhh... aahhh... sí, así, Chunnie... -

- te deseaba tanto... aahhh, Susu... mmhhh... tan delicioso como siempre... -

El sudor corría como pequeñas gotas a través de toda su ardiente piel. El pelinegro sujetó fuerte al castaño y sin salir de él se dirigió a la cama. Lo recostó con cuidado, acomodándose ambos en la postura más cómoda.

- auch!... – soltó de repente el delfín.

- te lastimé... – preguntó con la voz alterada el pelinegro, nunca ha sido capaz de asimilar la idea de llegar a lastimarle en medio de su deseo irrefrenable de poseerlo.

- no, es... – el delfín levantó un poco las caderas, logrando un gemido en ambos porque aún estaban unidos, metió la mano bajo su cuerpo y sacó una de las flechas de juguete de su pequeño... – Yang debió dejarlo esta mañana... -

- entonces... – tomó el objeto que casi le baja la calentura y lo lanzó lejos... – sigamos donde estábamos... -

- ratón pervertido... – besó una vez más los labios de su pareja, transmitiéndole todo ese deseo contenido por largas semanas.

Micky retomó el ritmo de las embestidas, los brazos de Junsu se aferraron a su espalda, pegándose más a él, dejando el miembro del delfín entre sus torsos friccionándose delicioso dándole mayor placer al encuentro.

.........................

- mh, Yunnie... – el moreno le besaba el cuello succionando despacio de su piel de vez en cuando... – aahhh, nunca... nunca te había... – con suave trazo delineado con sus dedos, Yunho bajaba por la columna vertebral del mayor hasta presionarle el cóccix y lograr que se arqueara con un suave gemido...- visto tan... mmhhh....

- te deseo, JaeBoo... demasiado... – el líder despojó a su pareja de la molesta prenda que cubre su pecho y le impide sentir su piel, luego se quitó su propia camisa.

Se apoderó de la boca de su Boo con desespero incontrolado, metió su lengua en esa cavidad sin pudor alguno, disfrutando de ese roce que sus lenguas tuvieron al encontrarse, enredándose sin cesar en un fogoso beso que parecía llama ardiente avivando el fuego de su interior.

El mayor tocaba cada centímetro de piel con su suave tacto como la seda, manos que viajaban a lo largo y ancho de su espalda, de su pecho, por toda la extensión de sus fuertes brazos. El moreno en tanto desabrochó sus pantalones y los de su pareja, tomando su erección, comenzando a masajearla. Tomó una de las manos inquietas del castaño oscuro y la dirigió a su propio miembro, deseoso de ser atendido.

- tócame... – ordenó con ronca voz en el oído de su novio. Este obedeció sin más, fundiéndose en un beso más con súbita necesidad de apoderarse de esos labios que tan perfecto se ajustan a su boca.

Los gemidos librados de sus gargantas pronto se convirtieron en gritos de intenso placer que no se molestaron en callar u ocultar. El resto del mundo (léase, Yoochun y Junsu) habían pasado a un segundo plano que no tenía cabida en su entrega. El ritmo de sus manos aumentó y con ello el momento del primer orgasmo llegó, corriéndose en la mano del otro.

Jae lamió entre sus dedos para saborear la esencia de Yunho, éste podía menos que observar esa erótica forma suya de avivar su creciente deseo de poseerlo ya, lamiendo sensualmente, mirándolo con iris libidinosos. Cuando hubo limpiado su mano de todo residuo de su esencia, tomó la mano de su pareja para hacer lo mismo con su propia esencia, visto que el moreno no hacía más que observar. Gimió ronco la primera vez que la lengua de su Boo lamió uno de sus dedos, acto seguido él mismo le acompañó en la tarea, logrando que sus lenguas se llegaran a encontrar entre las lamidas que le daban a su mano, cuando la esencia de Jae fue retirada de esa mano, ambos se fundieron en un beso más que lujurioso, disfrutando así del sabor los dos.

Yunho se deshizo de los pantalones y la ropa interior de su Boo, luego éste hizo lo mismo con la ropa del moreno. Se dejó por completo a las fantasías de su pareja, permitiéndole que lo recostara sobre la encimera de la cocina, donde se han estado entregando en esta lujuriosa muestra de pasión. Sintió el frío en su espalda, pero no le importó porque pronto el calor que ambos desprenden lo sustituyó. El moreno colocó las piernas del castaño oscuro sobre sus hombros, era una postura que casi nunca hacen, normalmente deja que le rodee las caderas, pero esta nueva posición le permitía llegar más profundo en su interior y someterlo al control de sus embestidas.

- hazlo ya!... – ordenó con la voz más que excitada, podía ver el fuego en la mirada del moreno y sentía su propia entrada palpitar deseosa de ser ocupada por esa erección que lo lleva al paraíso con cada estocada.

- me encantas cuando te pones así... – el moreno le penetró lentamente, no perdiéndose cada detalle en el rostro de su pareja, observando cada cambio en él, ese ligero fruncir de ceño por el dolor que inevitablemente llega al principio, luego los ojos semiabiertos, la boca entreabierta, la respiración alterada, el sonrojo en su blanca piel, el gozo marcado en sus gemidos conforme va aumentando el ritmo de sus embestidas... – aahhh... te adoro, Boo... mmhhh...

- aahhh... así, Yunnie... más... mmhhh, aahhh... – el choque entre sus caderas era delirante, una sensación que nunca antes habían sentido, que los llevaba al borde de la locura, del desenfreno total...

..................

- hola, me invitas un trago?... – con voz seductora, un joven de complexión delgada, alto, facciones varoniles marcadas, barba de candado y unos preciosos ojos color miel; tomó asiento a lado de un chico de ojos claros de unos 25 años de edad que bebía con premura una copa de vino.

- los que quieras, guapo... – visiblemente afectado por el alcohol, el chico de ojos claros le sonrió con picardía a su nuevo “amigo”.... – sírvele una copa de tu mejor vino... – le dijo al barman... – no te había visto por aquí, eres nuevo en la ciudad, o un guapo turista buscando aventura?... – sin tapujo alguno, el chico le acarició a su “amigo” el brazo, bajando sensualmente desde su brazo hasta tomarle la mano con delicadeza.

- soy un chico nuevo en la ciudad que busca una buena aventura... me llamo Keanu Wolfgang... – Anteros tomó posesión de los pensamientos y el cuerpo de su hermano, adquiriendo una de las tantas formas humanas que Eros ha tenido. La apariencia de ChangMin le agradaba, pero era muy joven para lo que él buscaba, así que se hizo de ésta.

- me llamo Seung Kwan... – después de varias copas de vino, el chico de ojos claros llevó a su departamento a Keanu... – esto es lo que buscabas... – cuestionó con tono excitado, mientras devoraba con sus labios el cuello de su amante.

- y apuesto a que puedes hacerlo mejor... – el olor a alcohol inundó la habitación, pero eso poco les importaba en su estado y en medio de esa excitación.

Kwan era ágil para desvestir, lo que le hizo saber a Keanu que ese chico sabía mucho de amantes. Lo que necesitaba, alguien que supiera hacerlo gozar dando rienda suelta a su imaginación, que sabe, debe ser muy versátil

.......................

- Jun Ho?... – acababan de llegar, el gemelo había dejado las bolsas de mandado en la cocina e inmediatamente se había dirigido a su novio, quien estaba en la alcoba buscando el pijama, listo para darse un baño y disponerse a descansar; dejando besos a lo largo de su cuello, acariciando con urgencia su pecho bajo la ropa.

- mh... – oyó, más no escuchó al chico raro, estaba excitadísimo, desde que salieron de la casa de los chicos ha estado fantaseando con el momento de hacerlo suyo una vez más.

- qué... aahhh... – el gemelo apretó uno de sus pezones... – qué sientes por Min?

- cómo... – esa pregunta fue más que suficiente para que el gemelo se separara, sorprendido por tal cuestionamiento, temeroso de la mirada titubeante de su novio. Hasta la calentura se le bajó de golpe.

- es que... esta tarde, tú... – el chico raro se sentó en la cama, evitando la mirada de su pareja.

- le vi como le veo todas las ocasiones que no lo encontramos, no estaba viéndolo de ninguna manera en específico... – y las palabras del gemelo eran ciertas, solo que... tenía ese ligero sentimiento de culpa sabiendo que hubo un momento en esa tarde que sí recordó el encuentro aquél con el menor. Pero eso no significa que le guste!!

- y a ese chico, Keanu... -

- qué con él... -

- no te sacaba la vista de encima, a ti ni a Kohei... -

- no exageres, Ji Yong...

- oh, claro... yo exagero, verdad... – comenzó a alterarse.

- mira... – el gemelo meditó bien las siguientes palabras que fueran a salir de su boca, no quería que su novio se alterara, no es bueno para el embarazo, y además es una completa absurdez... – no me importa si me estuvo viendo o no, a mí o a Kohei, ese sujeto no me interesa en absoluto, y Min es un amigo solamente... Ji Yong, te amo... – el chico raro se relajó con esas palabras, aunque no dejó de sentirse inseguro al respecto...

- lo siento... supongo, ya sabes, las hormonas... -

- te vuelven loquito, no?... – el chico raro sonrió un poco ante eso.

- yo ya estaba loco antes de esto... – Ji Yong besó los labios de Jun Ho con ternura... – nada más mira de quién me fui a enamorar... -

- malo... – el gemelo le hizo un puchero, su pareja solo reía divertido... – mereces que te castigue... – se lanzó sobre su novio, pero como no quería aplastarle la tripa, al caer los dos sobre la cama, el gemelo se rodó a un lado, solo que...

- se te perdió algo?... – cuestionó con sorna al ver a su novio en el suelo, que no se había fijado que estaban a la orilla de la cama, y cuando se giró ya no hubo espacio que ocupar.

- ahora verás... – Jun Ho volvió a trepar sobre la cama, aprisionando al chico raro muerto de risa bajo su cuerpo, sujetándole las manos sobre su cabeza y sentado sobre sus piernas, casi a la altura de la entrepierna de Ji Yong... -

- se tierno, recuerda que llevo a nuestro hijo dentro... – sonrisa inocente, mirada tierna, mejillas sonrojadas, respiración descontrolada.

- te amo... – Jun Ho alcanzó los labios de su novio para besarlo suavemente y comenzar a recorrer con sus manos ese cuerpo que tanto adora.

Pronto la ropa de ambos ya estaba en el suelo, ambos cuerpos bajo las sábanas, solo se escuchaban los suspiros, los gemidos, los murmullos de amor.

.....................

- Min, amor; no se porqué insistes con eso, Keanu es... un tipo bueno, nos está apoyando... – el bailarín trataba por enésima vez de convencer a su novio de que Wolfgang no era amenaza alguna para su persona.

- cuántas veces tengo que repetírtelo, ese... sujeto... – el menor trataba de controlarse, no quería enojarse, no con su pareja, no en su estado, y menos por Keanu... – te comía con la mirada, no me agrada, querrá alejarte de mí, de mi familia... – el menor comenzó a llorar de impotencia. Kohei lo abrazó, a pesar de que su novio se movía en sus brazos tratando de apartarlo.

- yo no me sentí así, pero, aunque hubiera sido cierto, Min, yo te amo a ti, nadie va a separarnos, ese chico a mí no me interesa...

- es mi clon... -

- aunque lo sea, no me interesa, ya te lo he dicho, teniéndote a ti, sabiendo que tú estás aquí, el resto del mundo no me interesa, yo solo quiero ser feliz a tu lado, quiero que los cinco meses faltantes pasen ya para poder tener a nuestro hijo en brazos... – el menor se relajó en el abrazo, escondiendo su rostro en ese pecho donde el palpitar acompasado del bailarín le transmite calidez y seguridad.

- no me vayas a dejar nunca, Kohei, me muero si te vas... -

- la única forma de que te deje es muriendo, y en realidad, aún entonces, si tú no estás, yo seguiré a tu lado, así sea solo como un guardián o un ángel... -

- no hablemos de cosas tan tristes aún... – el menor unió sus labios a los del bailarín, disfrutando de ese contacto sublime y tierno que le hace sentir el hombre más afortunado del mundo abrigado por todo ese amor que le transmite.

........................

Cuando Seung Kwan despertó solo en su amplia cama, no se extrañó, era siempre igual, cada noche un amante nuevo... uno que le daba esa satisfacción carnal que no desplazaba el vacío de su corazón, en donde su antiguo “amigo” de la adolescencia sigue clavado.

No había querido aceptarlo antes, es más, creyó enamorarse alguna vez de alguien más, incluso cuando intentó cortejar a JaeJoong hace algunos años, tuvo esa firme creencia, pero cada que lo intenta, cada que alguien tiene algo similar a Ji Yong, el recuerdo de su pasado lo hace sentir el miserable que es. Sí, es peor que escoria, lo más penoso de la sociedad... tarde se dio cuenta de la bajeza que le hizo al chico raro cuando éste se entregó a él sin medidas, sin preguntas. Jura que incluso entones aquel encuentro íntimo no fue más que sexo... sin embargo, jamás ha sentido el mismo placer que entonces con nadie más, a pesar de que cada noche, en cada nuevo amante, lo busca... él siempre despierta solo en su departamento, pensando una vez más en Ji Yong.

- debería buscarte?... – murmuró viendo hacia el techo, pensando en que nunca se ha molestado siquiera en volver a su ciudad, a aquella casa... por temor... no a no encontrarle, por el contrario... a toparse con él, encontrarlo casado y feliz.

..................

Keanu volvió a casa a primera hora, aún antes de que sus hyungs se levantaran, que saben será para muy tarde con tremenda noche que se montaron haciéndolo seguramente en cada rincón de la casa, aprovechando la ausencia de sus pequeñines.

La cocina había sido según nota, su primer parada, puesto que aún estaba la ropa ahí. Y... el baño (de la primera planta) tal vez fue la segunda, porque está hecho un desastre con todas las cosas fuera de su lugar.

- sí que les hizo efecto la pasión... – murmuró con una sonrisa, cerrando la puerta de la ducha.

Subió con sigilo las escaleras, estaba todo muy silencioso sin los niños ahí. Abrió lentamente la puerta de la habitación del JaeHo, ambos recostados entre las desordenadas sábanas que solo les cubrían la parte más íntima de sus cuerpos, Jae recostado en el pecho de Yunho, las piernas de ambos enredadas, respirando tranquilamente.

- interesante contraste de tono de piel... – Anteros se acercó a ellos, acarició con uno de sus dedos la suave piel en uno de los brazos del mayor, sintiendo cómo se erizaba a su contacto, sin despertar... – blanca como la leche... – después acarició con lentitud la piel expuesta de una de las piernas de Yunho... – los morenos siempre me han parecido resultado de su fuego interno... – mirada lasciva.

Salió como entró, solo para dirigirse a la habitación del YooSu. Yoochun y Junsu dormían plácidamente también. Las cobijas estaban en el suelo, como la ropa de ambos. Se notaba que ellos no habían abandonado la habitación en toda la noche. El delfín estaba abrazado al ratón, rodeándolo con brazos y piernas como si mientras duerme se le fuera a escapar. El pelinegro tenía una de sus manos en las caderas del castaño, y la otra... dígamos que descansaba tranquilamente sobre cierta parte bien pronunciada del delfín.

- ambos son muy entregados cuando de intimar se trata... – de igual manera, se acercó a ellos, acariciando al castaño desde la punta de una de sus piernas, pasando por sus muslos y hacia arriba, pasando por la curva de sus caderas, hasta sus costados, roce que hizo que el delfín sonriera entre sueños por las cosquillas que le originó. Apartó su mano de él y la dirigió a los labios del pelinegro... – no puedo evitar la tentación de besarte... – Micky se movió haciendo un ligero reproche ante su toque... -

Finalmente salió de ahí, Eros había conseguido desplazarlo para tomar posesión una vez más de su cuerpo y mente.

- no se cuánto tiempo lograré controlarme... -

...............

Un par de días después...

Kohei atendió su móvil, suerte que tenían descanso. La llamada era de su novio, así que se sintió todavía mas aliviado de poder contestar.

- hola, todo bien?... -

- necesito que vengas... – su voz se escuchó alterada.

- te sientes mal?... – el bailarín se preocupó al escucharlo... aunque, esos no eran sollozos...

- no... Kohei... estoy ardiendo... y no de fiebre cariño... – el bailarín se sonrojó violentamente. Nunca antes su novio le llamaba para eso, y menos diciéndoselo de esa manera.

- pero, amor... – Kohei se arrinconó en la sala de ensayos, por si alguien escuchaba... – estoy en la disquera, en medio de un ensayo, no puedo...

- pero... te necesito, en serio, necesito hacerlo ya... -

- por dios, cómo me pones en estos aprietos... – y es que de imaginárselo, él mismo estaba comenzando a sentir calor.

- anda, ven... lo vas a disfrutar mucho mas que andar practicando lo que te sabes de memoria....

- amor, no puedo, en serio, qué se supone que diga para irme... -

- dile a Yunho que me siento mal, que te necesito urgentemente, cosa que es cierta, y seguro te deja venir... anda, Kohei...

- no puedo hacer tal cosa, no le voy a mentir al líder, me mataría si se entera...

- Kohei Uchimura, quiero tener sexo ahora!!!!! – habrá quedado alguien en la sala de ensayos que no escuchó tremendo grito?

- por dios, quieres bajar la voz... – apenado, es decir, sonrojado hasta la raíz de su cabello, el bailarín salió al pasillo, pero había gente caminando de aquí para allá, así que mejor se dirigió a las escaleras de emergencia, no suele haber nadie ahí...

- no quiero, quiero que vengas y me hagas el amor, o es que ya no me deseas... – el bailarín sabía bien que en ese momento su novio estaba haciendo un puchero y que los ojos se le llenaban de auténticas lágrimas. Las hormonas, claro.

- Min... sabes bien que sí que quiero, pero no puedes esperar a que salga del trabajo?...

- si pudiera esperar no te hubiera llamado...

- Kohei, el ensayo se retomará ahora... – Keanu apareció por la puerta, sonriéndole al bailarín.

- ese es Keanu?... – tono celoso en voz del menor.

- eh, sí.... – le respondió a su novio... – voy enseguida... – le dijo al “clon” del menor. Éste asintió con una sonrisa pícara y se fue.... – lo siento, te compenso cuando llegue, de acuerdo, te quiero... – y colgó.

................

- me colgó?... me dijo, te quiero?... siempre me dice Te Amo... y nunca me cuelga sin que antes le haya dicho algo... – el menor se dejó caer sobre el sofá refunfuñando, dejó el teléfono con brusquedad y luego se cruzó de brazos... – y porqué tenía Keanu que avisarle, él no es uno de nosotros, es decir, del grupo; tendría que haber ido a llamarle alguno de los bailarines... y si no era cierto lo que me estaba diciendo... me estará engañando?






APÍTULO 5: TRAICIÓN, INFIDELIDAD? (Parte 1)

Cuando Kohei volvió al departamento, su novio no le esperaba en la sala como solía hacer. Tampoco estaba en la cocina, ni en la recámara, ni en el baño. Y ya era de noche.

- dónde se habrá metido?... – preocupado, marcó al móvil del menor, pero apenas comenzó a escucharse el tono al otro lado de la línea, Min abrió la puerta del departamento, en tanto sacaba el móvil de su bolsillo.

- solo salí a la tienda por una lata de crema batida... – mirándolo con seriedad, el menor le informó al ver la cara de susto que tenía su pareja.

- y no pudiste esperar a que llegara, no me gusta que salgas solo, y menos tarde, y si te mareas? O algo... -

- como si te importara... – sí, el menor estaba molesto porque no fue esa tarde con él... aunque en realidad lo que le molestaba era esa idea que se había hecho en su cabecita de que Keanu y Kohei tuvieran algo a sus espaldas.

- oye, sabes perfectamente que claro que me importa... – indignado, el bailarín lo siguió a la cocina... – si no vine esta tarde fue porque... – suspiro frustrado... - Min, no puedo dejar el trabajo cada que te entren ganas... -

- porque seguro tienes con quién satisfacerlas estando Keanu por ahí, no?... – espetó como auténtica embarazada histérica. Su novio abrió los ojos de par en par ante esa exclamación. Y no pudo evitar quedarse callado, procesando esas palabras, no solo era que Min estuviera celoso, era que él en verdad se estaba creyendo que lo engañaba!.. – quedándote callado con esa cara de sorpresa, solo me hace comprobar que así es...

- estoy cansándome de esto, Min... – atinó a decir. Dejó caer los brazos a sus costados, una mirada de desilusión en sus ojos. El menor se le quedó viendo con más molestia que nada.

- así es como empieza, no? Dirás que te cansas de mí, que no soportas que diga cosas que supuestamente no son ciertas...

- porque no lo son... – interrumpió, alzando un poco la voz, sintiendo desesperación ante la situación, cómo podía hacer entender a su pareja que no le engaña, que no le ha demostrado suficiente su amor?... – Min, no sé de dónde te sacas esas ideas, si fue porque Keanu se apareció cuando hablábamos esta tarde, solo fue a avisarme que el ensayo se retomaba, ni siquiera platico con él...

- y porqué tuvo que ir él, eres un bailarín no alguien del grupo, hubiera ido cualquier otro a llamarte, porqué tenía que ser Keanu!... – alzando más la voz, cosa que no le gustó en absoluto a su novio porque alterarse no es bueno en su estado, el menor se llevó una cucharada de crema batida a la boca, como si con ese dulce pretendiera calmar ese fuego de impotencia que se le ha asentado tan violentamente en el vientre...

- por dios, Min, tranquilízate, por favor, te hará daño enfadarte por nada...

- no me estoy enfadando por nada, o es que acaso consideras que esto es nada, si tú... tú y él... – dejó el bote de crema en la encimera, mientras gruesas lágrimas de frustración corrían por sus mejillas.

- yo y él, nada, eso no existe Min... – el bailarín lo rodeó con sus brazos, le partía el alma ver así a su novio, pero más le dolía ser el causante de ello, aunque todo lo que dijera fueran más que tonterías.

- siento que me estoy volviendo loco, Kohei... - el menor le rodeó la cintura, apoyando su mentón en el hombro de su pareja, que le acariciaba la espalda con ternura... – pienso tantas idioteces, y cuando pasa en verdad me la creo, a pesar de que se que me amas, que te amo, que vamos a tener un hijo... es solo, que no puedo controlarlo, es como si no fuera yo...

- tranquilo... – ahora le acariciaba el cabello, sintiendo cómo su hombro se humedecía con el llanto que aún brotaba de los ojos de su amado... – debe ser por los cambios hormonales... – o eso querían creer ambos, para explicarse esos repentinos celos enfermizos del menor... -

- pero si sigo así, terminaré por lograr que te hartes de mí...

- eso nunca... – el bailarín apartó un poco a su novio, para ver su rostro y poder limpiar con sus dedos, en primer lugar, esas lágrimas que dejaban un camino húmedo por sus mejillas... – ya no digas esas cosas, Min, te amo, hoy y siempre, aunque me descoloque cada que pienses mal de mí, perdóname si no puedo venir a ti cada que me lo pides... - y en segundo lugar, besar sus labios tiernamente, no importa si cada segundo tiene que hacer eso, no importa si cada día tiene que aguantar sus escenas de celos infundados, él estará siempre ahí para recordárselo.

El menor recibió con gusto ese beso lento, sintiendo cómo ese fuego en su interior se calmaba y toda sensación de desasosiego era reemplazada por su amor, por su ternura, por su incondicional compañía.

.....................

- no podré contener por demasiado tiempo a Hera y sus hijos, Démeter, tienes que proteger a esos pequeños a como de lugar... – el dios de dioses, dominante en los cielos y gran Señor del Olimpo, estaba de pie junto a su hermana, ambos fuera de los dominios del Olimpo, en la isla Delos, ahí donde Apolo naciera cuando Hera desterrara a Leto de cualquier ciudad o mar en la Tierra.

- entonces es verdad, Eris y Ares han dejado caer sus maldiciones sobre los mortales... – la diosa de la fertilidad miró el rostro ensombrecido de su hermano, notando también su estado de cansancio, visiblemente debilitado... – Hera sabe de los niños, no? Del poder que tendrán cuando crezcan...

- y no se arriesgará a que lleguen a tal edad, he conseguido ocultar para los dioses del olimpo la divinidad de esos cinco pequeños, pero cuanto más usen sus poderes, más débil se irá haciendo mi barrera...

- y te consumirás con ella, no?... – silencio... – por eso Anteros se unió a Eros, si los padres de esos niños se separan, o están mal de cualquier manera, sus hijos lo sentirán e intentarán remediarlo, usarán sus virtudes... pero al mismo tiempo podrían debilitarse si su fuente de amor se rompe... no vi eso antes...

- Hera tampoco, ni el mismo Ares. Anteros fue a la Tierra solo a divertirse, no tienen idea de lo que pueden causar, y será mejor no advertir nada, dejar que las cosas sigan su curso, y esperar porque los humanos sean más fuertes que nosotros mismos...

.......................

Jun Ho estaba sorprendido de la cantidad de trabajo que estaban teniendo desde hace un par de semanas, era algo extraño, y solía decirse a sí mismo que era como si la discordia hubiera sido derramada sobre aquellos que procesaban por sus crímenes. Le consolaba de alguna manera el hecho de conseguir ganar en la mayoría de los casos, exceptuando aquellos que por su condición política o económica escapaban de la justicia que sabe de justa tiene más poco de lo que debiera.

Y se sentía fuera de lugar en ese local ahora, donde todos festejaban una victoria más, como si eso fuera importante, hace menos de una semana se les había escapado de las manos un pez gordo, uno más de los que en verdad quiere poner tras las rejas. Bebía de su cerveza con más molestia que alegría, le fastidiaba el olor a tabaco que había cubierto el bar y se sentía asqueado de estar ahí. Así que mejor optó por retirarse, a pesar de la insistencia de su jefe de quedarse.

- estoy cansado, mejor vuelvo a casa... – pagó su cuenta, mirando cómo todos a su alrededor reían a carcajada abierta como si en verdad hubiera algo que celebrar. Decidió ir al baño antes de irse para lavarse la cara.

Pero no se dio cuenta de que cierto personaje le siguió de cerca. Mientras mojaba su rostro, ligeramente inclinado sobre el lavabo, con el agua fría escuchó que alguien entraba, pero, para qué iba a poner atención si es un baño público. Dejó que el agua que echó sobre su rostro despejara un poco su mente de todo lo que tiene que enterarse en el trabajo. Ser abogado no es sencillo, ve, escucha, lee, observa, tanto mal, tanto dolor, que no quiere llevarse eso consigo, siempre espabila antes de volver con su novio, para poder mostrarle su sonrisa, su humor sarcástico y darle ese primer beso que le entrega al poderlo abrazar un día más. Eso, a su manera, es romántico, no?

Le llegó un aroma familiar, un perfume varonil que lo envolvió rápidamente en una nube de candor que emergió desde su estómago. Levantó el rostro en busca de la persona que llevaba aquélla fragancia, y pudo ver a través del espejo, tras de sí, a...

- Min?... – pero no, esa sonrisa no era ni parecida a la del menor, además, no lleva ese pequeño bulto en la tripa... – Keanu...

- me hubiera ido de espaldas sino corregías tu equivocación inicial... - ... – te vas ya?

- eh... sí, solo me... refrescaba un poco... – de repente muy nervioso con la presencia del causante de la última casi discusión con su pareja, el gemelo tomó una toalla de papel para limpiarse las manos y retirarse de ahí... antes de dejarse llevar por esa sensación que no sabe de dónde o porqué, le quema la razón.

- te refrescabas?... – Anteros le cerró el paso cuando el gemelo hizo el amago de retirarse... – es que acaso tenías calor... – con el sigilo propio de un felino (n/a no hablo de mí, ok, jaja) acechando a su presa, el chico se acercaba al gemelo.

- no dije eso... -

- porqué te me corres, no te voy a morder, sabes... a menos que me lo pidas... – el gemelo chocó con la pared, sintiéndose una auténtica presa acorralada, esa forma de ser mirado lo tenía idiotizado, le estaba temblando el cuerpo con Keanu, con esa forma tan seductora de hablar, con ese sensual porte, con esos labios sonriéndole de medio lado, el cabello desordenado y la camisa desabrochada hasta medio pecho.

- no... – se atragantó cuando el chico bajó su rostro hasta su cuello y sopló sobre él, erizándole el vello de la nuca. Toda palabra quedó olvidada en su garganta, se le habían nublado los sentidos y la sangre le ardía de deseo.

- no... qué?... – Anteros llevó una de sus manos a la cintura del gemelo, pegándose lentamente a su cuerpo, pegando sus caderas a las del otro con premura.

Pero Jun Ho no fue capaz de decir una sola palabra, su erección había despertado con ese solo contacto... y de la nada había recordado aquella vez...

- pídemelo... y cumpliré tu deseo reprimido... – le susurró al oído, hechizándolo con su voz, era como si no pudiera controlarse a sí mismo... y solo unas palabras salieron de sus labios...

- tómame, Min... – mismas que seguro después querría no haber dicho nunca, mismas... que podrían destruir su felicidad con su novio, a quien en ese momento no recordaba.

Anteros sonrió satisfecho. Adoraba esa habilidad suya de encender pasiones de antaño, deseos inconclusos como ése, que le daba la oportunidad de divertirse a costa de un mortal más, de liberar toda esa pasión que es su propia condición divina. Sintiéndose libre de sentir placer, cuando se lo pedían tan voluntariamente, sin que él tuviera que hacer nada más que ser él mismo.

Comenzó a besarlo con paciencia, disfrutando de esa forma de ser correspondido que encendía su propia llama, enredando su lengua con lujuria a la amante que habita en la boca del otro.

Despojó al gemelo de su ropa con lentitud, disfrutando del brillo de deseo en los ojos de éste, que cada que los dedos del chico acariciaban su piel al desabotonar su camisa lo hacía suspirar más descontrolado, más deseoso de que lo tomara de una vez. Anteros deslizó la camisa por sus hombros, la retiró de ese cuerpo y la dejó sobre una de las puertas del baño a su lado. Después permitió que Jun Ho le quitara la camisa a él, notoriamente más ansioso puesto que no reparó siquiera en desabotonarla, arrancándosela de un tirón en tanto atacaba su boca con urgencia, acariciándole la espalda, revolviéndole más el cabello.

Anteros lo empujó otra vez contra la pared, para quitarle los pantalones y la ropa interior, el gemelo no se quedó atrás y consiguió dejarlo en la desnudes también. Se abrazó a él cuando lo levantó en vilo y lo sentó sobre la encimera del lavabo, sin dejar de besarse, dejándose acariciar a diestra y siniestra, gimiendo cada vez más fuerte, más rápido y más errático al ritmo de su respiración.

Sintió más calor cuando la mano de su amante le tomó el miembro y comenzó a bombear de él, el gemelo se arqueó haciendo su cuerpo hacia atrás, pegándose al espejo tras de sí, ese que se encontraba empañado por el calor que emanaba de sus cuerpos. Keanu aprovechaba para lamer sus pezones y besar su pecho, mientras que con la otra mano dilataba su entrada para poseerlo.

El gemelo estaba sumergido en esa encendida sensación de placer, no se daba cuenta siquiera de lo que pasaba. De un momento a otro sintió las fuertes embestidas de su amante que lo llevaban más cerca de la locura. Gimiendo más ronco, arañando con sus manos los hombros de Keanu, pegándose a él, dejando su propia erección entre sus cuerpos, disfrutando de una forma salvajemente lujuriosa como nunca antes.

Sintió ese calor concentrándose en su bajo vientre, unos instantes después sintió la caliente esencia del chico en su interior, y enseguida su torso se bañó con su semilla, mojando también el vientre de su amante.

Justo cuando Anteros salió de su interior y se separó para comenzar a vestirse, después de haber limpiado con una toalla húmeda los restos de semilla en su miembro y torso; el gemelo pareció recobrar la razón. Miró espantado su condición, sentado sobre la encimera del lavabo de un baño público de un bar, desnudo, con el torso manchado de su semilla y su interior invadida por la de alguien que no era su Ji Yong.

Se sintió entonces peor que aquello con lo que se topaba a diario en la Corte. Se vistió de prisa, sin siquiera limpiarse o voltear a ver a Keanu, quería llorar, gritar, morirse... acababa de engañar a su novio?! Cómo pudo hacer tal bajeza... si él lo ama... si esperan un hijo fruto de su amor.

Keanu había vuelto a ser Eros en cuanto el gemelo sintió toda esa culpa, porque era motivada por un sentimiento verdadero, profundo, sincero... pero nada podía hacer ya para reparar el daño que había hecho.

El gemelo salió casi corriendo de aquel lugar. Cómo podría ahora siquiera volver a su departamento. Cómo podría ver a los ojos a su novio.

...................

Ji Yong escuchó el timbre del departamento... y se extrañó. Era obvio que no se trataba de su novio, él tiene su propia llave, los chicos no podían ser, le hubieran avisado antes que le visitarían. Así que solo optó por atender a quien quiera que fuera que se había presentado en su departamento esa noche.

- Kwan!!... – el chico de ojos claros estaba de pie ante él, con semblante serio, no molesto o deprimente, solo... como si no supiera del todo porqué estaba ahí.

- hola... – atinó a decir con voz amortiguada por los nervios. Porque sí, estaba nervioso.

Que cómo había dado con nuestro querido chico raro? Bueno, siendo uno de los empresarios más importantes del mundo de los negocios en Corea (que si creían que se iba a conformar con ser productor ejecutivo en la compañía, estaban tan equivocadas como yo), inteligente por naturaleza (recuerden que junto a Ji Yong, era uno de los chicos más inteligentes de la Universidad) y con muchos favores que cobrar por aquí y por allá. Fue realmente fácil dar con él, lo que no esperaba era enterarse de que vivía con Jun Ho. Eso... le hizo sentir dos cosas opuestas. Felicidad porque significaba que el gusto por su propio sexo no había sido solo cuestión de adolescencia, y eso de alguna forma le daba esperanzas, cierto?... Celos, porque según supo, llevan años viviendo juntos, lo que los convierte en una pareja estable, donde él tal vez no tenga oportunidad, pero... acaso quiere una? En verdad quiere algo con Ji Yong? Por eso está ahí, temblando como adolescente de nervios, de ansiedad.

- qué es lo que quieres aquí?... – el chico raro cuestionó con ligera molestia en su tono de voz. No podía ser que cada que su vida marcha mejor que nunca, ese sujeto se aparezca. Era acaso que su Karma no era bueno, o porqué es que los dioses no le permitían ser simplemente feliz alejándolo de su vida para siempre.

- yo... no vine a incomodarte... en realidad yo... -

- cualquier cosa que tengas que decir no me interesa escucharla... – el chico raro cerró la puerta sin miramiento alguno. No quería... no quería volver a dar siquiera espacio para la duda, no quería tener que volver a luchar con su pasado... cuando siente que lo ha dejado ahí donde pertenece: en el olvido.

- Ji Yong... no se lo que quiero... solo se que no puedo dejar de pensar en ti... jamás he podido por más que he intentado... – sus palabras solo encontraron un interlocutor... la puerta inerte del departamento de quien ahora sabe, es el único amor de su vida... – lo siento... – con un nudo en la garganta y un vacío en el estómago que nunca antes había experimentado, el chico de ojos claros giró sobre su propio eje para marcharse de ahí. No debió venir en primer lugar. Había sido una estupidez hacerlo. Caminó hasta el ascensor, pulsó el botón y esperó a que las puertas se abrieran y lo pudieran llevar lejos para nunca volver... tal vez nunca volver.

Al mismo tiempo en que él entró al ascensor, el de a lado dejó sus puertas abrir para dar paso al gemelo, que con la vista perdida se encaminó a su departamento. Ninguno fue consciente de la presencia del otro, no se vieron, pero ambos sufrían por haber lastimado a la misma persona... a pesar de amarlo más que a nada en el mundo.

Ji Yong escuchó la puerta abrirse, sabía que era su novio, así que de solo saberlo el rostro se le iluminó... pero se puso serio en cuanto lo vio... se veía tan... ausente, triste, decepcionado.

- Jun Ho, amor, pasó algo en el trabajo... – tan inocente como siempre, el chico raro se acercó a su pareja para abrazarle y darle su apoyo en cualquier cosa que hubiera pasado y lo tuviera así. Cuando el gemelo sintió los cálidos brazos de su novio alrededor de su cuerpo, se tensó... – qué tienes?

- na... nada... – apartó con delicadeza a su pareja, tratando de sonreír para no preocuparlo, pero... cómo podía ser tan ruin, cómo podía haber vuelto a su lado después de lo que acababa de hacer. De solo recordarlo quería que la tierra se abriera y lo tragara llevándoselo al mismo infierno que es donde su alma corrompida por la lujuria debe estar.... – estoy cansado, eso es todo... -

- cena entonces, para que te acuestes a dormir, mañana será un mejor día, ya verás... – sonriéndole como solo él lo hace, el chico raro trató de transmitirle un poco de su alegría, para aligerar esa carga que lo tenía visiblemente angustiado.

- no tengo hambre, gracias... – comenzó a caminar lejos de él, tratando de no llorar, de no gritar... de no decirle lo falso que era al volver a su lado esa noche... – mejor me ducharé para dormir, vale?

- está bien... -

Jun Ho se encerró en la ducha por cerca de media hora, dejando que el agua fría que resbalaba por su desnudo cuerpo se lleve entre sus finos hilos transparentes la esencia de aquel que había marcado su cuerpo. Se sentía sucio, impuro, inmerecedor de las sonrisas de su novio , de su preocupación... de ese pequeño ser que crece en el vientre de su pareja.

Talló su cuerpo casi con violencia, dejando algunas partes de su cuerpo irritadas por la fricción. Pero aún así, el dolor de haber engañado a su novio, la decepción de sí mismo, era mucho más fuerte que cualquier herida que pudiera haber causado en su piel, cosa que tampoco sucedió. Se vistió con el pijama y se fue derecho a la cama, donde Ji Yong ya le esperaba metido en las cobijas.

Realmente no quería dormir a su lado, pero si le dejaba solo ahora, lograría preocuparlo... e incluso que sospechara de él, y no quería... no quería ninguna de esas dos cosas. Se acostó a su lado, como todas las noches, el chico raro le abrazó de inmediato, recostando su cabeza en su pecho.

- buenas noches, Jun Ho... te amo... – alcanzó los labios de su pareja y dejó sobre ellos un suave beso.

El gemelo se sintió aun peor, y eso que pensaba que era imposible. Su pareja acababa de decirle las dos palabras más hermosas del mundo, pero que en ese momento fueron como puñales clavándose en su corazón, le dolían... le dolía saber que él también las sentía por su novio, pero que no había sido suficiente para no meterse con Keanu... pensando que era Min.

...................

Junsu y Yoochun habían salido al parque a pasear con sus hijos, llevaron a Shadow consigo, que por nada del mundo ese perro se pierde la oportunidad de salir. Además, EunBi y Yang Su-Chun tampoco lo dejaban en casa cuando se trataba de salir al Parque. Es que era súper divertido correr tras él, lanzarle trozos de ramas para que se las llevara de regreso, hacer burbujas y ver cómo saltaba intentando comérselas, entre muchas otras cosas. Y el YooSu era feliz con esas tardes, disfrutando de sus peques, de las locuras que les daba por hacer, de las risas mientras corrían de un lado a otro... hasta de las pequeñas lágrimas que escapaban cuando se raspaban una rodilla al caer.

Aunque claro, había que ser tolerantes con todas esas muchachitas y señoras que se acercaban a pedirles autógrafo o una foto con sus niños. Eso era lo único que les inquietaba un poco, aunque generalmente sus fans eran respetuosas y les dejaban a solas, claro que, sin dejar de tomar una foto o video a la distancia de la feliz pareja con sus hijos. Nada oficial, pero que sigue alimentando la mente de sus seguidoras. Por eso, comúnmente hacen esos recorridos todos juntos, raro es el día que lo hacen en parejas, como hoy.

.....................

El JaeHo por su parte, había decidido quedarse en casa, Neul Jade había insistido en aprender a hacer Ddeok (dulces de arroz) y terminaron tratando de cocinar los cinco, el postre quedó delicioso, aunque la cocina hecha un desastre como siempre que sus hijos y novio decidían hacer de aquello una habitación de juegos. Pero eso sí, Jae no los dejó ir hasta que entre los cinco dejaron la cocina limpia, limpia. Bueno, más entre él y Yunho, que los niños salieron corriendo aprovechando la distracción de umma cuando appa le besó la mejilla.

- eres un padre consentidor, mira que distraerme para que se fueran... – el castaño oscuro fingió molestia, volteándole la cara cuando éste le hablaba, aparentemente ignorándolo.

- pero, mi vida, cariño, amorcito... – el moreno le hacía pucheritos a su novio, sus manos y las de su novio metidas en el agua (que están lavando los trastos)... – Boo, te he dicho que te amo?

- no hoy... – el mayor lo volteó a ver con una sonrisa. Le encantaba que fuera así de tierno, de romántico y de juguetón con sus trillizos, lo adoraba por ser siempre tan especial, tan abierto.

- Te Amo, JaeBoo... – se encontraron en un dulce beso...

- umma ama a appa; appa ama a umma... – empezaron a canturrear los trillizos, dando saltitos alrededor de ellos.

- vamos, a bañarse, que están llenos de harina y no sé que tanto más... – el moreno tomó a los varones cargándolos a ambos, antes de que fueran a salir corriendo otra vez. Jae tomó de la manita a su hija, los cinco rumbo a la ducha.

Una hora después los trillizos habían caído rendidos durmiendo la siesta. Su novio se veía más hermoso y tierno acostado en una de las camas de sus trillizos, ya que eran más pequeñas por ser para niño. Aún así, no lo dejaron ir hasta que se quedaran dormidos, lo que pasó fue que ellos terminaron arrullándolo a él porque le acariciaban el cabello, y con lo cansado que está, calló en los brazos de Morfeo casi al mismo tiempo que sus pequeños. Tenía a la pequeña Jade recostada en su pecho, Sun Ho y Bae Jong, cada uno recostado a su lado, dejando su cabecita sobre uno de sus brazos.

- los amo... – besó la mejilla de cada uno de sus trillizos, y suavemente los labios de su Boo, viendo cómo sonreía entre sueños por su caricia.

Cerró con cuidado la puerta y se encaminó a su habitación, aprovecharía para echarle una mano a su novio con la ropa limpia que estaba sin doblar. En eso estaba cuando su novio apareció en la puerta, cerrándola despacio mientras le dejaba ver una sonrisa lasciva.

- no estabas profundamente dormido?... – entre divertido y sorprendido por la presencia de su Boo, el moreno siguió acomodando la ropa en los cajones.

- no del todo... – el castaño oscuro le robó un beso apasionado, dejándolo atontado.

- Jae, tienes ganas?... – el castaño oscuro asintió, mientras se sacaba la playera por encima de la cabeza... – pero... los niños, no podemos... – el mayor le sacó la playera, mordiéndose el labio inferior, acariciando su pecho con sensualidad.

- prometo no gritar... – luego llevó sus manos al pantalón del moreno, desabrochándolo con rapidez.

- pero Boo... – cuántas veces han hecho el amor por la tarde con los niños en casa desde que nacieron?... Ninguna... – no deberíamos, pueden despertar, y venir... – pero su novio no escuchaba, y él no estaba precisamente negándose, puesto que ya se encontraba en ropa interior... – y vernos...

- he puesto el seguro... – respondió con una sonrisa, sus ojos llenos de deseo, se sacó sus pantalones. Empujó al moreno en la cama y sin darle tiempo a más, le sacó la ropa interior para meter su miembro en su boca y comenzar a succionar.

El moreno casi grita de placer con esa faceta tan dominante de su novio, normalmente se pone así cuando ya están sumidos en la pasión, pero en ese momento.... en ese momento ya no pudo pensar más, entregado por completo a la sensación de gozo que le recorría cada parte de su cuerpo. Se mordía el puño para que no se oyeran los gritos que intentaban escapar de su garganta, pero cuando supo que eso no sería suficiente, tomó uno de los cojines de la cama y se cubrió el rostro para amortiguarlos.

Se sorprendió cuando sintió un dedo en su entrada, pero su Boo seguía atendiendo su entrepierna, así que no tuvo tiempo de protestar, todavía en ocasiones, pocas, pero presentes, el castaño oscuro le pide ser el activo... y él no puede negarse, porque en realidad lo disfruta mucho.

Después de unos instantes, sintió que su novio le tomaba le abría más las piernas y se colocaba por completo al medio, introduciendo lentamente su erección en su interior. El moreno apretó los puños al punto de dejarse los nudillos blancos, estaba siendo más rápido que en otras ocasiones, y eso dolía un poco. Pero cuando hubo ocupado su interior por completo, se dedicó a besarlo fogosamente, dejándole sentir el fuego que corre por su sangre. Sintiendo su ardiente piel contra su pecho, cuando empezó a embestirlo, fuerte, profundo, con un ritmo salvaje que nunca antes había mostrado.

No era el Jae tiernamente apasionado de siempre... pero no podía negar que le gustaba, que lo estaba disfrutando. No mucho después sintió que su novio se corría en su interior, dejando escuchar un gemido ronco en su oído, mismo gemido que no pudo callar él, cuando el cuerpo se le tensó producto del orgasmo.

....................

- umma... – la pequeña Jade movía a Jae para que despertara.

- qué pasa, princesa... – el castaño oscuro parpadeó somnoliento. Se quedó dormido con sus peques? Que bárbaro, tan cansado estaba?

- umma, no me siento bien... – su pequeña no lucía enferma... pero, se veía, como si estuviera cansada o débil.

- que te duele, amorcito... – el castaño oscuro le tocó la frente, pero no era fiebre, así que esperaba que su hija le dijera lo que sentía.

- umma, dónde está appa?... – Sun Ho también se había despertado ya, y se sintió ligeramente extraño. Algo le hacía sentir triste, pero no sabía qué...

- debe andar por ahí, cariño. Jade, qué te duele princesa... -

- me siento... triste... -

- también yo... – acompañó Bae Jong. Los tres con sus caritas ligeramente pálidas.

- tristes... pero porqué? Estamos todos bien, no ha enfermado nadie... – el castaño oscuro los abrazó fuerte a los tres, sintiendo cómo comenzaban a sollozar de la nada... aparentemente... – hey, mis niños hermosos, qué les pasa... – el mayor se sintió un poco asustado por eso, no entendía porqué sus hijos de pronto habáin despertado con esa sensación y lloraban entre sus brazos.

- vamos con appa, umma, queremos estar todos juntos... -

....................

El moreno tenía los ojos cerrados, recostado sobre la cama respirando con mas normalidad, hace rato que su novio había salido de su interior, pero... dónde se habrá metido que no está recostado sobre su pecho como cada que terminan de hacer el amor? Abrió los ojos mirando por todos lados en la habitación, pero él no estaba. Se levantó, fue al baño a lavarse y cambiarse, cuando escuchó la puerta de la habitación abrirse.

- Yunho?... – escuchó la voz de su novio, sonriendo todavía satisfecho por la pasada entrega, el moreno salió del baño con el pecho descubierto y descalzo.

- JaeBoo estuviste... – toda palabra quedó a medio camino. Su novio llevaba a Jade en brazos y sus dos pequeñines corrieron a abrazarse a sus piernas mientras lloraban con mucho sentimiento... - qué les pasa, eh?... – se agachó para poder abrazarlos al mismo tiempo. Jae estaba de pie ante ellos, con la pequeña llorando también entre sus brazos.

- appa, no nos vas a dejar nunca, verdad?... – cuestionó entre sollozos Sun Ho.

- pero qué cosa dices, porqué crees que yo querría dejarlos, eh, si son mi vida... -

- amarás a umma siempre?... – preguntó esta vez Jade, sacando su rostro del cuello de su Boo.

- pero por supuesto que sí... – ni Yunho ni Jae entendían de qué iba de pronto todo ese sentimiento, ese temor infundado... – umma y yo nos amamos y nos amaremos para siempre, pequeños. Después de eso, los cinco se acostaron otra vez en la cama, hasta que los trillizos se quedaron dormidos nuevamente en medio de los dos.

- desperté y dijeron que se sentían tristes, pero no entiendo porqué Yunnie... – el castaño oscuro acariciaba tiernamente los cabellos de su hija... – me quedé con ellos un rato, pero no paraban de llorar y me asusté...

- despertaste con ellos?... – preguntó confundido... cómo que despertó con ellos, si acababan de....

- sí, puedes creer que me quedé dormido, creo que estaba mas cansado de lo que esperaba... -

- Boo?

- mh?

- no viniste antes... antes de que despertaran?

- no, porqué... -

- por... por nada... -






CAPÍTULO 6: TRAICIÓN, INFIDELIDAD? (Parte 2)

Eros golpeó con fuerza la pared en su habitación, dejando una bolladura que importaba en absoluto, algunas gotas de sangre aparecieron en sus nudillos, pero inmediatamente sanó por sí mismo. Los pequeños eran su apremiante preocupación ahora, pudo sentir cómo los trillizos entristecían al tener una vaga conciencia de su doble divinidad. Los estaba debilitando por permitir que Anteros tomara control sobre su cuerpo y sus acciones... y eso no era lo que quería, no en realidad. Acaso no le bastó con la culpa de Jun Ho, que permitió que lo repitiera con el moreno.

- y sin embargo, tomaste la forma de JaeJoong porque sabías que de ninguna manera te aceptaría con esta apariencia... – observó su reflejo en el espejo frente a la cama... – tengo un problema... cómo separo a un géminis?

..............

- está todo muy callado, no crees... – Junsu y Yoochun llegaron a la casa, encontrándose con un silencio que incluso llenó el hogar con cierta sensación de frío, de ese tipo que sabes no es por el clima, sino por algo que sucede dentro de esas paredes...

- los trillizos deben estar dormidos, mira que nuestros peques también cayeron rendidos... – el pelinegro llevaba a Yang en sus brazos, y el castaño a EunBi, ambos niños profundamente dormidos.

- pero Jae y Yunho?... – subieron las escaleras rumbo a la habitación de sus nenes para dejarlos en sus camas para que descansen mejor que andar en brazos... – y Keanu?

- ahora averiguamos, porqué estás tan preocupado, Su... -

- es que... no sé Chunnie, no sientes como que las cosas en esta casa están muy diferentes desde hace unos días... -

- Susu ah, las cosas en esta familia nunca han sido exactamente iguales, siempre cambian... – cerraron despacio la puerta, y luego decidieron echar un vistazo en la recámara de los trillizos, donde no se encontraban... – deben estar con Jae y Yunho... – y ahí, durmiendo en la cama del JaeHo, estaban los cinco... – ves, no hay nada de qué preocuparse, delfín.

- sí, lo sé, es solo que me extraño cada que la casa está en silencio, creo que me acostumbré a que los niños no daban tregua para el descanso, y hace unos días que duermen más que antes... será eso normal? – el pelinegro lo abrazó por la espalda, andando así hacia la habitación.

- llamamos a su pediatra si quieres, así te quedas más tranquilo... – le dejó un beso en el cuello. Y luego sus manos se colaron bajo su ropa, acariciándole el vientre sugestivamente.

- ay Chunnie, que pervertido eres... – sonriendo, el delfín le tomó las manos y las sacó de esa nueva guarida que habían encontrado bajo su ropa... – quiero darme un baño.

- te acompaño... – su novio se giró para quedar de frente a él, le dio un beso que empezó tierno como siempre, pero que rápidamente aumentó de intensidad... –

- tengo hambre, se bueno y prepárame algo de cenar, sí?... – carita de niño bueno.

- tú tienes la culpa de que yo siempre quede como el pervertido, me provocas siendo tan irresistible... – el delfín contuvo la sonora carcajada que le provocaba el puchero que su novio le estaba poniendo... - me entran ganas y luego... – hizo un gesto melodramático que a ambos les dejó claro que la actuación no era su fuerte en realidad... - me mandas a cocinarte algo... -

- te compenso esta noche, sí?... – Junsu amplió más su sonrisa, lo volteó para que fuera escaleras abajo y le dio una nalgada.

- oye! Las mías no están como las tuyas... – Yoochun se cubrió con las manos el trasero. Desde cuándo a su novio le daba por hacer esas cosas? – si las magullas luego no te quejes, eh.

- cena, cena, cena... – y despareció tras la puerta de su habitación.

- ahora, a éste que le picó.... – como sea, se fue derechito a la cocina, pero como tiene cero ganas de preparar nada, se puso a revisar en la heladera a ver qué había para recalentar y satisfacer el apetito de su pareja.

...................

Anteros percibió el deseo transpirando por cada poro en el ratón, y su pasión se encendió nuevamente, intentando retomar la conciencia de la mente y el control del cuerpo de su hermano.

- no... – pero Eros se oponía a su regreso... – no otra vez... – el dios del amor sentía ese fuego interno que aviva su propio deseo de sentirse libre, de dejarse llevar por las bajas pasiones... – basta... – se llevó una mano a la cabeza, presionándose las sienes, como si con eso pudiera controlar esa doble personalidad en que se convirtió al unirse a su hermano, transformándose en un géminis.

..................

Yoochun terminó de colocar los platillos de la cena de su querido delfín en una bandeja, había pensado que sería un gesto romántico llevárselo a la habitación. Aunque, eso funcionaría mejor si su novio fuera a despertar, no? En fin, lo único que quería era hacer lo que le nacía y punto. Iba a tomar la bandeja para subir a la habitación cuando...

- deja, cenemos aquí... – la voz del castaño lo interrumpió.

- arruinaste mi sorpresa... – le dijo con un puchero.

- pero yo no quiero que arruines la mía... – le susurró al oído con ese tono de voz que logra que el ratón no piense en más nada que hacerlo suyo.

Yoochun no dijo más, lo atrajo hacia su cuerpo tomándolo de la cintura, oliendo el aroma de su cabello, acariciando la suave piel de su cuello, sintiendo complacido cómo se le erizaba el vello bajo sus dedos, disfrutando de esos suspiros casi inaudibles que escapaban de sus labios entreabiertos, consiguiendo con su toque que Junsu cerrara sus ojos para deleitarse con sus caricias.

- Chunnie... – murmuró con el corazón latiéndole violentamente en el pecho. Desde que lo hicieron después de la reunión familiar, ambos han sentido más pasión entre ellos, sin poder contener el deseo de ser uno apenas si tienen un poco de privacidad, como ahora... – vamos arriba... -

Micky sonrió ampliamente, le tomó la mano y literalmente, subieron corriendo hasta encerrarse en su habitación.

...................

Keanu estaba recostado en su cama, los ojos cerrados, sus brazos extendidos, su cuerpo cubierto de sudor y la respiración agitada. Controlar a Anteros lo había agotado, pero había conseguido contener su personalidad en un rincón de su mente.

- estoy en un serio problema, la próxima vez tal vez no lo consiga... debí pensar antes de permitirle fusionarse conmigo... mi madre debe estar que trina de coraje... – se permitió bromear un poco al respecto. Pero inmediatamente su sonrisa desapareció... – no puedo ir al Olimpo, tampoco se cómo dividirnos nuevamente, siempre esperaba a que simplemente se cansara, pero... esta vez no solo dudo que se canse pronto, sino que está decidido a meterse con todos ellos... cómo separo un géminis?

.................

Cuando Yunho abrió los ojos y vio a sus pequeños aun durmiendo en medio de él y su Boo, la misma duda del día anterior le asaltó. Cómo era posible que su novio dijera que no había ido a la habitación antes de llegar con sus críos, si habían hecho el amor... de una forma muy apasionada cabe mencionar, pero... bien, había notado algunas diferencias en la entrega, pero... de ahí a que hubiera estado con alguien más es simplemente imposible, es decir, era su Boo!

Aún si Ji Yong, único chico que conoce y que tenga un impresionante parecido con su novio, hubiera estado en la casa, no lo habría confundido, hay bastante diferencia entre ellos ahora, el corte de cabello para empezar, y sobre todo ese bulto en la tripa que no pasaría desapercibido a la vista, y menos desnudos. Pero bueno, que tampoco es el caso de que deseara nada con el chico raro, solo estaba tratando de comprender lo que pasó.

Tampoco podría decir que fue un sueño... había quedado cierta sustancia espesa en su torso y en su interior como para que hubiera sido todo una fantasía de su mente. Y él no es ciego, vio perfectamente a su novio cuando entró en la habitación, cuando comenzó a desnudarse y a desnudarlo a él...

- con quién demonios estuve?....

..................

Quinto Mes de Embarazo.

Una mañana más despertando a solas. Un día más en que el lado de su cama está vacío y frío... igual que el departamento. Ji Yong se levantó con ese sentimiento de incertidumbre de cada amanecer desde hace un par de semanas. Jun Ho casi no estaba en casa, llegaba tarde y se iba muy temprano, apenas si lo veía o sabía que existía. Estaba distante y al parecer desinteresado de su persona, y eso duele... pero duele más el pensar que es su hijo el que no le importa, apenas si le llega a llamar por teléfono para saber cómo se encuentra o si necesita algo, pero con un tono de voz que desconoce, frío, ausente, casi como algo mecánico.

No se quería cuestionar lo que pasaba o el porqué de la actitud de su pareja, pero... era empresa imposible conseguir aquello cuando de la noche a la mañana tu novio, el amor de tu vida, el padre del hijo que llevas en el vientre, cambia radicalmente su forma de ser. Le sonríe apenas en gestos que se ven claramente forzados, le evita la mirada lo más que puede, se acuesta con él pero cuando cree que ha dormido sale de la cama y se va a dormir al sofá. No ha despertado a su lado desde entonces, no le besa, no le acaricia, habla lo mínimo indispensable con él. Cuando intenta entablar conversación siempre lleva prisa por irse al trabajo o dice que está muy cansado y quiere dormir... aún si es por teléfono son escasos los minutos que le dedica y solo para preguntar si no ha tenido problemas por el embarazo o si necesita algo.

No quiere pensar que él tenga a alguien más, pero... parece tan claro por su actitud. Si bien nunca llega oliendo con ninguna otra colonia, ni masculina ni femenina, tampoco es que sus cuentas financieras estén diferentes, es decir, no está gastando más de la cuenta. Sí, lo admite, investigó un poco, solo un poco, porque aunque tuvo la idea de contratar a alguien para que lo siguiera, por dios! Eso ya era demasiado de película, además, quedaba todavía lo más lógico: hablar. Si tan sólo él se lo permitiera, pero también acepta que eso le da temor, que si terminan discutiendo, que si termina escuchando lo que menos quiere.

Tuvo que ir solo a la revisión del mes, se preguntaba si para la segunda ecografía Jun Ho le acompañaría o si su historia juntos llegaría al final. La Dra. Notó su estado de ánimo y le pidió que no se dejara quebrar por cualquiera que fuera la situación por la que atravesaba. Había perdido peso y eso no era bueno en su estado, le recordó que en esos momentos, por cruel que sonara, lo más importante para él debe ser su propio estado de salud ya que es el de su hijo, ese pequeño que crece en su interior y que siente todo lo que él. El chico raro volvió a casa no menos triste que antes, pero si decidido a seguir adelante por su bebé... aún si Jun Ho llegaba a faltar un día.

..................

Día de concierto en la ciudad.

Faltaban horas para el evento, pero igual ya todos estaban comenzando a prepararse, Yoochun fue a vestuario para la última prueba, pero Joo-Eun le pidió que esperara solo un poco, le habían llamado de emergencia. Mientras aguardaba por el regreso de la chica, el pelinegro se puso a mirar entre los trajes, recordando cada etapa como parte del grupo, las emociones en el escenario, la entrega en cada concierto, la diversión en los shows, la serie de cosas que salían en la prensa, cada escándalo con alguna supuesta novia. La de veces que el delfín le reclamaba por alguna foto en la que salía a lado de alguna chica, siempre tan celoso, haciendo sus pucheros infantiles porque creía que lo cuerneaba. Y él siempre le decía lo mismo:

- me pego un tiro antes que mirar siquiera a otra persona con los ojos con que te veo a ti, te amo, Susu ah... -

Y esas palabras bastaban para que se le bajaran los celos a su novio. Que culpa tenía él de que aprovecharan cualquier oportunidad para fotografiarlo a lado de alguna chica; es decir, ni modo que no saludara a las muchachas en la disquera o en algún programa de tv o radio, él no es maleducado, y claro, no siempre eran saludos de mano y nada más, o una reverencia. No, habían chicas que se atrevían a besarle la mejilla y hasta abrazarlo, y claro, luego tenía que andar desmintiendo rumores o esperar a que pasaran de largo... excepto para su Junsu.

- en qué piensas... – el castaño le susurró al oído, erizándole el vello con su aliento. Ni siquiera lo escuchó al entrar, menos sentirlo mientras se acercaba a él a sus espaldas.

- en ti, como siempre... – el ratón se giró para toparse con un endiabladamente sexy delfín, con ese conjunto que usara durante su solo “my page” que resaltaba cada uno de sus atributos, particularmente su trasero...

– grandiosa la idea esta de un concierto de memorias de Dong Bang Shin Ki, no? – el castaño se pegó al cuerpo de su ratón, friccionando sus caderas contra él. Yoochun gimió ronco.

- mmhhh... Su, Joo-Eun no tardará en volver... – lo apartó suavemente de su cuerpo. Con lo fácil que se prende últimamente.

- yo la vi muy ocupada, seguro sí tarda... – besó los labios del ratón con una pasión que fue imposible detener lo que continuó.

.................

- Yang, deja eso ahí... – Junsu le quitó a su hijo un aparato que no estaba seguro de lo que era, pero definitivo no era un juguete y no era propiedad de su pequeño... – qué te he dicho sobre no tomar las cosas que no son tuyas...

- umma, estoy aburrido... – el pequeño hizo un puchero. Junsu suspiró... -

- lo sé, bebé, pero tus abuelos no tardan en llegar, y tú deberías estar jugando con Sun Ho y Bae Jong, porqué no estás con ellos, se han peleado?... -

- no... pero, no tienen ganas de jugar... -

- que raro... – el castaño buscó a sus amigos entre la gente del staff, todos de un lado a otro haciendo su parte correspondiente. Vio a Jae y Yunho conversando con el jefe de staff y con ellos, sus tres pequeños, pegados a ellos. Ahora que lo piensa, hace días que los trillizos tienen un ánimo decaído. Incluso fueron al pediatra, pero éste no pudo explicarse tampoco el estado de los pequeños, no quiso medicarlos porque no había un signo físico para recetarlos; así que simplemente les pidió que siguieran al tanto de ellos, para ver si mejoraban en un par de semanas, de lo contrario iniciar una serie de estudios médicos y psicológicos para encontrar el motivo de esa tristeza.

- Junsu, hijo... – la Sra. Kim llegó hasta ellos, acompañado de su esposo... -

- mamá, papá, que bueno que llegaron, les agradezco mucho que hayan venido para ayudarnos a cuidar a los niños... – el castaño abrazó a sus padres, sonriéndoles agradecido.

- pero si sabes que es un placer para nosotros... – el Sr. Kim abrazó a su sobrino, que le sonreía contento.

- y la pequeña EunBi?... – cuestionó su madre.

- aquí... – Kohei llegó hasta ellos, con la niña en brazos... -

- me ayudaba a cuidarla mientras llegan... -

- Y Yoochun?.... – su madre la tomó en brazos...

- en prueba de vestuario, no debe tardar.... -

- Junsu, has visto a... Min?... – preguntó el moreno recién acercándose a ellos... – buenas tardes Sres. Kim... – reverencia de saludo.

- buenas tardes, hijo... – correspondieron los señores.

- no lo he visto... – dijeron al unísono Junsu y Kohei.

- bueno, compermiso... – el moreno se retiró porque aún tenían cosas que hacer. Sus padres tampoco deben tardar en llegar, para apoyarlos con los trillizos, que son con ellos y con los padres de su Boo, con los únicos que aceptan ir si no están a su lado.

..................

El castaño tenía sus manos apoyadas en la pared, mientras su novio lo embestía profundo a su espalda, sujetándole las caderas con fuerza para darse mayor impulso y tener mayor placer. Junsu no solía pedir posturas, pero ésta vez lo había hecho de forma tan sensual y lujuriosa, que el ratón no había podido negarse. El delfín gemía cada vez más ronco...

- aahhh... Su, necesito verte... – el pelinegro desaceleró sus embestidas, recibiendo un gemido inconforme de parte de su pareja... – sabes que me encanta verte mientras lo hacemos... – salió despacio de su interior y lo giró para quedar de frente, le tomó las piernas y las colocó en su cintura...

- solo sigue!... – ordenó con voz excitada el castaño, moviendo sus caderas salvajemente contra las del ratón, que quedó un poco confundido con la reacción de su novio, él no solía ser así, siempre le sonreía y le decía ratón pervertido, o algo. Era, a pesar de la pasión con que se entregaban, tierno, pero en ese momento era fuego puro... – mmhhh, aahhh... así Yoochun, así....

Yoochun? Desde cuándo le llama por su nombre cuando hacen el amor. Al diablo, lo está haciendo delirar de placer, y le regala esa expresión de gozo como si fuera la primera vez que están juntos, gemidos roncos descontrolados, los ardientes besos que no para de darle, el calor de su cuerpo más abrasador que nunca. Su erección atrapada entre ambos... no mucho después se corrieron casi al mismo tiempo, primero él y a los segundos Junsu. El castaño bajó sus piernas e inmediatamente se limpió los restos de su semilla en su torso.

- tendré que darme un baño ahora... – comentó el pelinegro con una sonrisa más que satisfecha. Ambos vistiéndose rápido por si alguien llegaba... -

- también yo... – se colocó el chaleco y se dirigió de inmediato a la puerta... – estuviste genial... – y sin decir más salió de ahí.

- y luego dice que yo soy el pervertido, mira que venir a provocarme y dejarme así nada más, casi me siento utilizado... – en cuanto estuvo decentemente vestido, Joo-Eun apareció en la puerta.

- perdona la tardanza, todo mundo anda muy nervioso, casi parece el primer concierto del grupo...

...............

- abuela... – la pequeña EunBi miró a la Sra. Kim con los ojos vidriosos.

- qué pasa, nena... -

- no me siento bien....

- tampoco yo... – secundó su gemelito...

- les duele algo, el estómago o qué es lo que sienten... – el Sr. Kim les tocó la frente, pero no había rastro de temperatura, tampoco estaban resfriados ni habían comido muchos dulces o comida en mal estado o en exceso como para pensar en una indigestión.

- quiero... – los dos comenzaron a sollozar... – quiero a mi appa...

- y a umma... – después de eso, los dos pequeñines comenzaron a llorar desconsoladamente.

...................

- Min... dónde andabas, casi mandaba a medio mundo a buscarte, en cinco minutos hacemos prueba de sonido... – le dijo el líder apenas vio a Keanu... –

- ya estoy aquí, líder... – con una enorme sonrisa, el chico le palmeó la espalda.

- Junsu, querido... – los Sres. Kim llegaron con los gemelitos llorando entre sus brazos...

- qué pasó... – en cuanto estuvo a lado de sus padres, sus hijitos estiraron sus brazos hacia él...

- no lo entendemos, estaban tranquilos y de un momento a otro dijeron que se sentía mal y comenzaron a llorar... -

- ya, mis niños, qué les pasa, les duele algo?... – el castaño tomó a EunBi, mientras que Yang insistió en que su abuelo lo soltara y se abrazó a sus piernas, aún sollozando.

- dónde está appa?... – preguntaban los pequeñines.

- Su? Qué tienen?... – el pelinegro llegaba apenas, sorprendiéndose con la escena, su novio sentado en el suelo con sus gemelos en sus brazos. Toda la gente alrededor no podía evitar observar curiosos, preocupados y conmovidos. Jae y Yunho se preguntaban qué era lo que pasaba, que ahora hasta los hijos del YooSu estaban como sus trillizos.

- no lo sé... – el castaño estaba tan sorprendido y asustado como su pareja... y recordó lo que pasaba con los trillizos del JaeHo... y se preocupó aún más...

- appa... no dejes nunca a umma, por favor.... – le pedían con tono suplicante los gemelitos. Descolocando a sus padres como los trillizos con sus propios hijos pasaran.

- Yang, EunBi, porqué piensan eso, umma y yo estaremos siempre juntos.... – les susurró, tampoco quería dar un espectáculo delante de todos, no que le importara lo que dijeran de él, solo quería proteger a su familia de escándalos innecesarios, de morbo alguno.

Lo siguiente pasó demasiado rápido y extraño para todos los que presenciaron el acontecimiento.

Jae y Yunho se habían acercado con sus trillizos hasta sus amigos y los gemelos, con la intención de cancelar el concierto si era necesario para llevar a los niños a casa y consolarlos tranquilamente. Cuando los cinco pequeños estuvieron juntos un fuerte viento los rodeó y sus miradas se dirigieron sin reparo hacia Keanu, quien estaba a unos tres metros de distancia solo observando.

Vieron en él a Anteros en su apariencia divina, supieron entonces que ese sujeto era el causante de la tristeza que los invadía, no sabían claro la magnitud de los motivos de dicha tristeza. Pero eran conscientes ahora de que esa nueva persona que estaba detrás de la apariencia del hermanito Min, debía irse para sentirse mejor.

No supieron exactamente cómo, pero dejaron fluir esa sensación que los hacía sentir mal y entonces Keanu se dobló de dolor, dejándose caer de rodillas, sujetando con fuerza su cabeza. Los más cercanos a él corrieron a socorrerlo.

- ChangMin, qué te pasa?... – pero el menor no era capaz de responder, podía sentir cómo esos pequeños intentaban sacarlo a la fuerza de ese cuerpo, pero no quería, no aún. Además, Eros también se estaba oponiendo a que se desprendiera de su mente y cuerpo.

Los chicos estaban en shok, se dieron cuenta sin embargo que sus hijos no sacaban su vista de Keanu, y pensando que tal vez estaban asustados porque nunca han visto a nadie sufrir así, optaron por sacarlos del lugar. En cuanto los niños dejaron de mirarlo el efecto que ocasionaban sobre él desapareció. Y pudo entonces volver a respirar, el dolor desapareciendo lentamente.

De cualquier manera, el concierto se pospuso para nueva fecha porque Keanu siendo Min, fue llevado a un hospital a revisión. Mientras que los muchachos habían simplemente regresado a casa, sus pequeños se habían quedado dormidos, como solían hacer últimamente. Y eso los preocupaba aún más.

..............

En el Olimpo....

- eso fue muy peligroso... -

- lo sé, Atena, pero... no podemos hacer gran cosa ahora, excepto ayudar a Zeus a contener aquí a Hera y sus hijos... -

- siento que mis hijos estén causando tantos problemas, cuando se supone que debía ser una ayuda la presencia de Eros en esa casa...

- las cosas así tienen que pasar, responsabilizándote por lo que tus hijos hacen, no nos da ninguna ayuda, Afrodita... -

- lo sé... – las tres diosas miraron por la Fuente de los Espejismos... – hay una sola forma en que Anteros puede separarse de Eros sin que lo maten esos pequeños sin querer....

- y Eros la conoce?... – cuestionó la diosa de la sabiduría, visto que han observado que el dios del amor se ha cuestionado al respecto.

- sí... pero Anteros ha bloqueado ese pensamiento en su mente... Eros no es débil, pero está tan confundido, que no ha sido capaz de controlarse a sí mismo...

- pues valdrá mas que demuestre que no es débil, porque no esto no puede seguir así. Esos pequeños han descubierto que si dejan fluir sus emociones se sentirán mejor, esta vez puede decirse que es por una buena intención, solo protegen a sus padres del engaño de Anteros al tomar la apariencia de los muchachos para satisfacer sus deseos de pasión desenfrenada.... – señaló Démeter, la diosa también comenzaba a lucir cansada, como su hermano Zeus.

- pero siendo unos niños, si continúan haciendo eso, podrían llegar a lastimar a otras personas, niños incluso, sin darse cuenta, si alguien los hace sentir mal, o enojar, ellos responderán como lo hicieron con Anteros. – Atena tomó un pergamino más... – no podemos ir a la Tierra ahora, quedamos atrapadas por la batalla que han comenzado ya Zeus y Hera... -

En lo alto resonó un relámpago que atravesó con furia el oscuro cielo del Olimpo. En el templo principal, dos dioses se disputaban el control de la casa de los dioses.

................

- esto ya no es nada normal, mañana mismo llevamos a los niños al médico, me dolerá verlos sometidos a vaya saber dios que tantos estudios, pero prefiero eso a seguir observándolos comportarse así de la nada... – el moreno abrazó a su novio, ambos viendo a sus trillizos dormir, al parecer, plácidamente en su habitación.

- iremos los cuatro, nosotros también llevaremos a los gemelitos, antes de que la cosa pueda empeorar... – Yoochun y Junsu acababan de cerrar la puerta de sus pequeñines y no habían dudado en tomar la misma decisión que sus amigos.

...............

- lo he recordado... – Eros estaba internado en la clínica, lo habían dejado para observación y por mera medida preventiva. Claro que, no iban encontrar mal alguno en su persona. Sin embargo, no podía irse así como así, aún tenía que hacerse pasar por Min, si bien en ese momento solo ha conseguido tal vez rumores o escándalos innecesarios sobre la salud del menor del grupo. En fin, lo importante es que acababa de recordar la forma segura en que Anteros podía abandonar su mente y cuerpo sin que los pequeños le quiten la vida en el proceso.

..................

- Jun Ho... estás muy callado... – ambos estaban sentados en el comedor, cenando en medio de un silencio muy incómodo.

- lo siento, es que no tengo nada qué decir... – el gemelo trató una vez más, de sonreírle, pero como cada que lo intentaba, solo conseguía una mueca que mas parecía de fastidio.

- Jun Ho.... ya no me quieres?... – el chico raro ya no lo podía soportar más, necesitaba saberlo, quería indagar si aún tenía el sustento emocional de su pareja, o si definitivamente tendría que comenzar a pensar en una vida de “umma” soltero.

Continuará....







CAPÍTULO 7: LA CAÍDA DE ZEUS

.... – Jun Ho... ya no me quieres?...

Esas palabras resonaban una y otra vez en su mente, cómo había podido llegar a eso, a conseguir que su novio dudara de su amor por él. Todo por un estúpido error, un encuentro con alguien que no era Min ni Ji Yong, un extraño que había llegado a arruinar su vida...

No! El único causante de lo mal que está ahora, es él mismo, por no haber olvidado nunca aquel momento de intimidad con el menor hace ya más de tres años durante la tormentosa estancia en Japón. Por haber deseado culminar lo que consideró frustrado, ciertamente, por el mismo chico raro con aquella llamada que lo sacó del apasionado encuentro que se estaba montando con un ChangMin ardiendo en fiebre y alucinando con Kohei.

Era más absurdo aún, haber deseado algo con alguien que ni siquiera pensaba en su persona mientras le hacía sentir tremendo placer... había sido la primera vez que le permitiera a otro chico masturbarlo, le había fascinado porque entonces le gustaba Min, pero... cómo demonios no dejó en el pasado la necesidad de sentirse poseído por él, de haber disfrutado en plenitud. Cómo pudo guardar en sus pensamientos el deseo de intimar con quien ni siquiera lo recuerda.

... cómo piensa tanto en él ahora? Por qué? Si él ama a Ji Yong.

Pero qué había conseguido con amarlo... lastimarlo, herirlo, ocasionar esas lágrimas que silenciosas resbalan por sus blancas mejillas, mientras intenta contener los gritos que seguro su garganta lucha por liberar.

Y él qué hace, simplemente lo abraza... lo abraza con fuerza, llorando con él, luchando contra todos esos pensamientos que se agolpan en su mente y que no le permiten pensar con claridad, contra ese nudo en su garganta que no le deja hablar, contra ese vacío en el estómago que le hace sentir como si cayera en un abismo... contra su propia culpa.

Los brazos del chico raro no correspondían su agarre, descansaban sin fuerza a sus costados. Era solo el gemelo quien se aferraba a ese abrazo, como si la vida le dependiera de ello, sujetando con fuerza a Ji Yong, temblando de impotencia, él sabe que debería responder a esa pregunta, pero...

- lo siento... lo siento... lo siento... – repetía una y otra vez mientras más se aferraba al cuerpo de su, aún, novio. Era acaso que se estaba disculpando por haberlo engañado hace unas semanas? Era que pretendía que él entendiera la maraña que hay en su cabeza?

- porqué.... – balbuceó con la voz apagada, mientras sus brazos por fin se atrevían a sujetarse de él, como si temiera aún más la respuesta a esta segunda pregunta. Sus lágrimas aun corriendo sin cesar.

Hubo un nuevo silencio, mientras ambos se quedaban simplemente abrazados, el llanto menguando de a poco. Pero... era ese calor el mismo que sentían cuando se abrazaban? Era ese momento el resultado de un amor creado con falsos cimientos? Ninguno podía negar al fin y al cabo que su relación se inició producto tal vez de una necesidad inherente de no estar solos, de sentirse amados por quien les ofrecía cariño mientras sus corazones buscaban sanar la herida de un querer no correspondido.

Jun Ho sabe bien que su atracción por Min no llegó a más porque el menor ya amaba a Kohei. Pero, él le quiso en verdad? Todavía recuerda su confusión antes de decidirse por SU chico raro.

Ji Yong había optado por estar con el gemelo por no caer en las redes de Kwan, pero... era amor lo que tenían, realmente era amor? A ese sentimiento tan profundo había madurado el cariño que se demostraron con tanto ímpetu desde el inicio?

.....................

Keanu abandonó la clínica cerca del mediodía. Sabía que los muchachos estaban en otra clínica con los pequeños mientras les realizaban algunas pruebas en busca de lo que los hacía sentir mal siempre de un momento a otro sin razón aparente. Optó por ir a la casa y esperar a que volvieran, lo cual pasó ya entrada la tarde. Los niños se veían cansados y enfadados, los chicos por otro lado, simplemente lucían más preocupados.

Era extraño ver a los niños casi todo el tiempo durmiendo, o serios como ahora. Es algo a lo que no se pueden acostumbrar, no cuando apenas hace unos días andaban corriendo por toda la casa jugando, riendo, haciendo travesuras. El mismo Shadow casi no se oía como antes, se le veía todo el tiempo encerrado en su casita en el patio, mirando con sus grandes ojos cafés luciendo opacos, maullando por las noches con un tono triste.

Después de casi una semana en medio de pruebas médicas y psicológicas, las cosas no mejoraron del todo, aunque ya habían recuperado algo de humor, los niños seguían sin querer apartarse de sus padres, lo único que los tenía tranquilos era estar cerca de ellos, no se querían separar por y para nada. Había sido complicado que se les hicieran los estudios porque querían que por lo menos uno de sus papis les acompañaran. Incluso durante la evaluación psicológica ellos habían tenido que estar dentro de esa habitación amplia y llena de juguetes. Pero al final, no habían conseguido realmente nada que explicara lo sucedido.

A dos semanas desde el inexplicable incidente de Keanu y la cancelación del concierto, las cosas parecieron normalizarse, al menos en cuanto al estado anímico de los niños, si bien aún no se separaban prácticamente para nada de sus padres (excepto mientras duermen, que han aceptado quedarse en sus respectivas habitaciones de nuevo), ya hacían de las suyas por toda la casa, jugaban, reían, hasta el perro ladraba ya con la misma algarabía de antes.

El asunto era en el trabajo, aunque en realidad se había vuelto una rutina divertida, durante los ensayos los peques hacían por imitar los pasos de sus padres, cosa que dejó claro que los cinco tienen el talento, y las pequeñinas eran bastante coquetillas para su edad, tanto que Yunho y Yoochun, como típico padre sobreprotector, no dejaban que nadie las viera, por aquello de que varios de sus compañeros ya son padres y quieran liar a sus nenas con alguno de sus hijos.

Wolfgang había conseguido hasta el momento mantener a margen a Anteros, pero cada día sentía con más fuerza el deseo de su hermano por tomar control, y ciertamente la forma en que puede separarse de él no es nada sencilla, no es algo que pueda obtener fácilmente. Pero al menos sabe que los niños de una forma un tanto extraña están ayudando a su causa, mientras ellos estén cerca de sus padres, por más que Anteros quiera hacer de las suyas no podrá, no se arriesgará a volver a sufrir el dolor que el poder de los pequeños le infundaron. Sin embargo, le preocupaba también la batalla que sigue desarrollándose en el Olimpo, sabe perfectamente que pueden pasar meses y hasta años antes de que se defina un vencedor entre Zeus y Hera.

...................

- ha llegado el momento de que nos preparemos para partir... – la diosa de la Fertilidad llegó al Templo de la Fuente de los Espejismos donde Atena y Afrodita le esperaban ya...

- tan pronto? Estas diciendo que mi padre... -

- Zeus ha dicho que llegó el momento... – la interrumpió Démeter. La diosa de la sabiduría le miró con los ojos brillosos. Tal vez ellos no amaban con la misma intensidad que la humanidad lo hace, pero no puede evitar sentir ese dolor al saber que no volverá a ver a quien le diera la vida.

- Afrodita... – la diosa del amor lucía cansada, tanto más que ellas... – vamos... – aceptó la mano de Atena para levantarse y seguirlas a el único lugar que ahora será seguro para ellas.

- Morfeo y Apolo se quedarán aquí... – las tres diosas tomaron unos bolsos llenos de pergaminos y otras cosas que necesitarían cuando ellas mismas tengan que enfrentar la última batalla por el Olimpo... – harán lo posible por contener a Hera y los otros dioses que han decidido unírsele.

- es increíble cómo ha llegado a tanto algo tan sencillo como cumplir los deseos de unos mortales... -

.....................

- porqué esa persona vive en tu mente?... – le preguntó con curiosidad Bae Jong, los cinco niños estaban con Keanu paseando a Shadow en los alrededores de la casa. Así, el chico también evitaba que Anteros saliera.

- porque yo se lo permití, recuerden que soy especial y puedo hacer cosas que la mayoría no, pero ustedes están haciendo un muy buen trabajo al no dejarme a solas con ninguno de sus papis... -

- y así ya no nos sentiremos mal nunca?... – EunBi acariciaba el pelaje del can, ya sentados en la orilla de un canal por el que corre agua, dividiendo la zona urbana de aquél hermoso paisaje que las montañas ofrecen a la distancia.

- eso espero, estoy haciendo lo mejor que puedo para que así sea, pero... aún falta tiempo... -

- si él vuelve, nosotros le daremos una lección... – los tres pequeños imitaron el gesto de Yang, empuñando uno de sus bracitos hacia el aire. La determinación de un infante que solo sabe que quiere ser feliz, marcada en sus ojos inocentes.

- estoy seguro que sí... – sonriendo, Eros regresó su vista al horizonte, presintiendo el momento de la verdad más cerca de lo que esperaba... – mamá, perdona que no haya sido más fuerte e inteligente, solo conseguí empeorar las cosas... – pensó.

........................

- ríndete de una vez, querido, ambos sabemos cómo terminará esto... – la diosa del matrimonio (que contradicción) lanzó una bola de energía contra su esposo, que la desintegró al lanzar un rayo contra ésta antes de que se impactara contra su persona. Cada ataque le era más difícil de detener.

- sabes... sabes bien que no me rendiré, querida... – sarcasmo de por medio. El hombre a pesar de sus facciones temerarias, lucía débil.

- Démeter y tú se equivocaron en algo, Zeus... – una bola energía más desintegrada a escasa distancia del dios de dioses... – mi principal interés no está en matar a esos cinco niños que nacieron siendo deidades humanas... – Zeus atacó con un remolino de fuertes vientos que iban destruyendo más de los pilares del templo principal, logrando que el Olimpo completo se cimbre con violencia. Era claro que escuchar eso le había sorprendido, qué demonios estaba tramando Hera, en qué no había prestado atención?

......................

Una noche más en un bar, una noche más en que conseguirá un amante nuevo con el cual descargar su pasión... aunque, eso es algo que ya no ha tenido tampoco en las últimas semanas, pero... no puede evitar hacerlo, es más, ha conseguido sentirse mejor al saberse utilizado por esos chicos y chicas que solo llegan a él en busca de sexo. Hay una sola diferencia entre él y aquellos que cobran por sus servicios banales... el dinero que no le es entregado al final de cada noche. Sonríe irónico ante ese pensamiento, acababa de compararse con alguien de la vida fácil... pero, eso es lo que ciertamente puede considerarse, no tiene una pareja estable, tampoco ha tenido placer ya, lo hace solo por costumbre, por esa necesidad de sentirse “querido” por lo menos unos momentos.

Una bella mujer pelirroja, claramente extranjera, vistiendo un traje negro de cuero que se ceñía a su voluptuosa figura, tomó asiento a su lado. Bellos ojos verde esmeralda que hacían magnífico juego con su tono de piel rosado, labios rojos delineados con un tono escarlata brillante, largas pestañas negras y una mirada lasciva que lo hizo envidiar el deseo que en ellos se reflejaba. Cielos! Si le interesaran las mujeres como algo más que un medio de martirizarse en su depresivo estado, seguro que habría tenido un paro cardíaco al notar tal belleza femenina.

- es una pena que un hombre tan atractivo tenga esa mirada tan apagada... – murmuró con un tono de voz suave, ladina melodía que hasta logró un ligero estremecimiento en su cuerpo.

- y porqué siendo tan hermosa, sabiendo que puedes tener a cualquiera, decidiste sentarte junto a mí... – el tono que el chico de los ojos claros utilizó fue tan frío, que juraba que la chica saldría corriendo por su hosca manera de hablarle.

- porque tengo un interés particular contigo... – Kwan sonrió, llevándose la copa de vino a los labios... – y no me refiero al sexo... – el chico de ojos claros se atragantó ante eso. Esa mujer es directa, hermosamente honesta.

- entonces a qué... – bien, seguro sabe que es importante y querrá sacar provecho de sus millonarias cuentas bancarias.

- se que conoces a este chico... – deslizó sobre la mesa una fotografía de Ji Yong, al parecer mientras caminaba por alguna calle... – y se que tú sí que tienes un interés especial con él mas allá del sexo... – Kwan no sabía si decir algo o quedarse callado. Optó por lo segundo y dejó que la mujer siguiera hablando... – no se si lo sepas, pero va a ser padre... – el chico abrió los ojos de par en par. Que no salía con Jun Ho?... – y me refiero a que él va a tener un hijo, está preñado... – le extendió otra fotografía donde se veía claramente un pequeño bulto en el vientre, pero... Ji Yong es hombre, cómo puede estar embarazado?... – y estoy segura de que eso no te importa en absoluto, quieres tenerlo a tu lado, lo quieres, de esa manera en que no has podido querer a nadie, de una forma incluso algo obsesiva, y vengo a ofrecerte la oportunidad de conseguir quedarte con él, separarlo de este otro chico que es su actual pareja... – dejó caer una fotografía de Jun Ho, vestido con un impecable traje oscuro, bajando de un auto fuera de la Corte de la ciudad... -

- para empezar me parece que me estás dando demasiada información, y no se de dónde demonios la sacas, porqué habría de creer en todo lo que me estás diciendo, porqué estás tú interesada en ofrecerme tal oportunidad, no te conozco, aunque puedo ver que tú si me conoces a mí, parte de mi pasado que nadie más excepto él y yo sabíamos, quién demonios eres?... -

- a pesar de tener demasiado alcohol circulando por tus venas, no dejas de ser inteligente... – la pelirroja sonrió, tomó su copa de vino y bebió de ella con suma elegancia... – me llamo Eris, soy una especie de... diosa... – el chico sonrió con algo de sorna... - sé más de lo que te imaginas, puedo saber todo lo que me venga en gana.

- qué, eres una especie de agente del FBI o la CIA, o una espía de la DEA, la INTERPOL, o algo por el estilo, porque eso sería aún más curioso... – le chico de ojos claros ahora movía su copa de un lado a otro, sonriendo como el estúpido ebrio que es en ese instante... – qué demonios le interesa a alguien tan poderosa mi vida amorosa...

- tú vida amorosa me importa un comino... – la pelirroja dejó caer un sobre amarillo sobre la mesa... – revisa eso, y si decidas tomar mi oferta, sabré recompensarte por ello.

- me harás un favor y me recompensarás por tomarlo? No comprendo entonces de qué va todo esto, qué es lo que pretendes...

- se que no querrás un hijo que no es tuyo...

- quieres al bebé que supuestamente está esperando?

- te prometo que podrás tener los tuyos propios a su lado después, ahora solo me interesa que lo separes de Jun Ho... – la mujer se levantó y salió de ahí sin decir más nada. El chico de ojos claros tomó el sobre y sacó lo que tenía dentro, observando con detenimiento esas fotografías...

- qué se supone que haga... enmendaría el error de la adolescencia... o terminaré por hacerte más daño, Ji Yong...

...................

Adoraban las noches por una simple razón, mientras los niños duermen, ellos pueden entregarse con intensidad. Yoochun y Junsu estaban recostados de lado en su cama, uno frente al otro, mientras sus manos daban placer al miembro del otro. Jadeando despacio, besándose para no gemir y que los niños los fueran a escuchar. Pero es que había sido imposible volver a los tiempos en que se abstenían semanas enteras, la pasión entre ellos estaba más despierta desde hace varias semanas, y era imposible aguantar el deseo de hacerlo. De compartir esas caricias, esos besos, esos momentos de privacidad.

- aahhh, sí... mmhhh, Chunnie, así… - el castaño se sentía delirar, las manos expertas de su novio lo estaban llevando a la gloria. Tanto que él por momentos olvidaba su propia tarea de darle el mismo placer a su ratón, dejando quietas sus manos sobre la caliente erección de Micky.

- ah, Su... mmhhh, la verdad... aahhh, me fascina que me... mmhhh... digas así, no me gustó cuando me llamaste... – su novio lo besó apasionadamente... - dios... por mi nombre...

- yo... aahhh, cuándo he hecho eso... – ambos jóvenes sintieron que el cuerpo se les tensó cuando el orgasmo los recorrió de pies a cabeza, dejando libre su semilla en las manos del otro.

- estuviste maravilloso... – buscando el ritmo normal de respiración para continuar, el pelinegro se dedicó a acariciarle la mejilla a su novio...

- Chunnie, no respondiste, cuándo te llamé por tu nombre?

- el otro día, en vestuarios... – el ratón comenzó a acariciar sugestivamente el pecho de su delfín.

- qué día, tú y yo no hemos estado juntos, no solos, en vestuarios desde hace un buen rato...

- no finjas, delfín travieso...

- Chunnie, pervertido, no te habrás estado autoerotizado pensando en mí?... – el castaño quiso burlarse de él, pensando en que en realidad su novio se hay masturbado pensando en él y haya sido tal el placer que alcanzó que... – me alucinaste haciéndolo contigo, mi ratón pervertido... – comenzó a besarle el cuello a un confundido Yoochun, que procesaba las palabras de su novio.

- pero Su... tú y yo... nosotros, ese día, cuando la cancelación del concierto... – balbuceaba todo confundido, mientras su novio no dejaba de besarle, ahora en su pecho, acariciando con sus manos su piel.

- ese día?... – el castaño paró su tarea, elevó la vista para encontrarse con la de su novio, quien lucía realmente contrariado... – Chunnie, ese día no pasó nada entre nosotros, estaba con los niños y con los preparativos y todo, tú estuviste en vestuarios solo... – Junsu se apartó de su novio, temeroso de lo que significaba todo de pronto. Su novio había estado con alguien ese día pensando que era él, es decir, imposible, ni que anduviera otro Jun Ho por ahí, y está seguro de que su gemelo no anduvo en las instalaciones, de hecho no le ha visto desde la última reunión.

- Junsu?... – ambos se miraron con temor, le ratón jura que estuvo con su novio, por dios! Había tenido una de las sesiones más extasiantes de su vida, si bien que le llamara por su nombre lo había descolocado.

- estuviste con alguien, Chunnie?...

- qué?!... No! Junsu, cómo crees que yo iba a estar con alguien más... – quiso tocar a su novio, pero éste ya había salido de la cama.

- pero... estás diciendo que estuviste conmigo, que hicimos... – hizo gestos con sus manos para referir que tuvieron sexo... – y definitivamente no era yo, Chunnie, estuviste con alguien pensando que era yo!

- eso es imposible... – cara de espanto en el ratón...

.............................

- Yunnie... – el castaño oscuro sonreía por las caricias de su novio, ambos cubiertos por las sábanas, disfrutando de un instante de intimidad... – mmhhh, espera... – le tomó las manos cuando notó que iba a bajarle el pantalón del pijama... – no podemos hacerlo, los niños están durmiendo... – le sonrió con ternura, él también se sentía hervir de deseo, pero... hacerlo con los niños en la otra habitación?

- Boo, el otro día fuiste tú quien lo inició... – por un tiempo, esa duda había quedado en el olvido, pero ahora sin querer había salido a colación, y el moreno lo soltó más por hacerle ver a su novio que no le quedaba en ese momento hacerse el difícil y que deseaba tanto como él intimar.

- yo? Cuándo... mentiroso... – con una sonrisa de medio lado, como si estuvieran bromeando, el mayor apartó al moreno cuando éste metió sus manos bajo el pijama... – estate quieto, no vamos a hacerlo con los niños durmiendo al otro lado.

- JaeBoo, en serio, aquel día, cuando los niños comenzaron a sentirse mal... – su novio asintió para hacerle saber que lo estaba escuchando... – tú y yo... nosotros no... - se estará volviendo loco, lo habrá en verdad soñado, pero no, insiste, había pruebas físicas que dejaban en claro que había tenido sexo con su Boo.

- nosotros no, qué, Yunnie... – Jae le acarició la mejilla a un afligido Yunho, que se drenaba el cerebro tratando de entender.

- hicimos el amor ese día, ya no lo recuerdas, no eres sonámbulo, o sí?...

- que tú y yo qué!... – el castaño abrió los ojos de par en par... – Yunnie, lo debes haber soñado, me quedé dormido con los niños, y no, no soy sonámbulo, además, aun si lo fuera, estando contigo seguro habría despertado del placer que me haces sentir, y nunca, pero en serio, nunca, olvidaría una sola vez de hacer el amor contigo, recuerdo todas y cada una de las veces que nos hemos amado... -

- sí... – murmuró apenas... -

- vamos a dormir... -

....................

- Chunnie, dime que no estuviste con alguien más, júrame que no... – el castaño comenzó a temblar de solo pensar en su ratón entregado en brazos de otro que no fuera él...

- claro, claro que no, Susu ah... – el pelinegro se apresuró a abrazar a su novio, ambos de pie a lado de la cama. El delfín se dejó abrazar, pero con ese miedo repentino de que en realidad haya pasado... – yo, yo debí imaginármelo, en verdad, debe ser que... que me quedé dormido y lo soñé, cómo podría no distinguirte, si eres mi delfín travieso... – pero sus propias palabras jugaban en su contra, porque en su mente se preguntaba entonces qué demonios había pasado ese día. Él jura que estuvo con Junsu, pero su novio no mentiría con algo tan serio diciendo que no fue él, así que... con quién hizo el amor esa vez?

- no me confundirías ni con mi hermano?...

- con él menos, si son polos opuestos, yo... olvidemos esto, yo Te Amo, Junsu, sabes bien que me daría un tiro antes que engañarte, o confundirte con alguien más, cosa que considero imposible...

- es que eres un calenturiento, ratón pervertido... – el castaño sonrió contra el pecho de su novio, sintiéndose inmediatamente aliviado con sus palabras. Es cierto, nunca le ha dado motivos para dudar de su fidelidad, de su amor incondicional por él, y... no es como que ande por ahí un Junsu del que no esté enterado, y menos entre sus compañeros de trabajo, se conocen todos.

Pero igual, el ratón no se sentía del todo convencido.

.........................

Jun Ho llegó al departamento esa tarde más temprano que lo habitual, no quería volver a los días en que llegaba tarde y se iba temprano, así que desde aquel día se esforzaba por volver a ser el mismo de antes; sin embargo no podía evitar recordar su infidelidad, cada que pensaba en lo pasado se sentía aún peor, su traición le estaba costando la felicidad, y era como estar muerto en vida. Aunque pudiera decirse que Ji Yong y él se habían arreglado desde hace un par de semanas, tiene que admitir que igual la relación entre ellos es diferente. Ahora ya no intiman, por ejemplo, aunque ambos se dicen que es por el embarazo, pero claro, ambos saben que no es solo eso. Es como decir que hay una rasgadura en su noviazgo que lentamente va haciéndose mayor y que se acerca peligrosamente al rompimiento definitivo de ese lazo que los mantiene unidos.

Conversan más, se abrazan, duermen juntos y se asegura de despertar siempre a su lado como antes, incluso se besan de vez en cuando, pero... siente que sus labios, sus manos, todo su ser ahora impuro por su bajeza, no hacen más que empañar el sentimiento puro de su novio.

Aún con todo eso, ha hecho su mejor esfuerzo para hacerlo sentir amado, tal como sabe es, pero su culpa le domina y puede más. Al menos ahora sonríen, bromean, y los pocos besos que se han dado son sinceramente llenos de ternura, casi como si apenas estuvieran saliendo y no llevaran años juntos. Le besa la tripa y se pasan largos minutos en silencio solo así, juntos, admirando ese bulto en su vientre donde sus hijos crecen ahora con mejores condiciones, Ji Yong ha vuelto a comer hasta por los codos y es feliz mientras su novio está en casa. Aunque vuelve a sentirse temeroso cuando parte, cuando le parece que la distancia no le dejará volver uno de esos días y que despertará en una terrible realidad a solas, sin el calor de su amado, porque eso es lo que es, el hombre que ama, a pesar de todas las dudas pasadas.

- te traje un pastel de chocolate y vainilla, se que te encanta... – el gemelo entró con una sonrisa, mostrando el pequeño paquete que contiene el postre. Su novio sonrió ampliamente a su llegada. Tomó el paquete y lo besó suavemente.

- bienvenido... – era eso más que una ilusión? Era algo eterno y no efímero como los espejismos? El timbre los interrumpió.

- esperas a alguien?... – su novio negó con la cabeza. Se dirigió a la puerta y al abrirla sintió que la sangre le hervía con solo ver en la entrada de su departamento a la persona por quien casi pierde a Ji Yong hace más de tres años... – qué es lo que quieres Kwan?

- Kwan?... – el chico raro se asomó por sobre el hombro de su novio.

- quiero hablar con Ji Yong... -

- él no tiene nada que hablar contigo, así que vete... – el gemelo sintió que Kwan detuvo con sus manos la puerta antes de que esta se cerrara de golpe...

- me parece que el que debería comenzar a retirarse eres tú, no sé cómo puedes tener el descaro de estar con él después de lo que le hiciste, creía que la familia Kim tenía más orgullo y decencia... -

- de qué demonios estás hablando... – tono mezcla de coraje y temor. No podía ser que Seung supiera lo de Keanu, cierto?

- lo siento, Ji Yong, sé que en tu estado... – dirigió su mirada al vientre abultado del chico raro, que por instinto se cubrió con las manos... – no debes recibir malas noticias, pero... no creo que merezcas estar con un tipo como éste... – le extendió una carpeta que tanto Jun Ho como el chico raro miraron con desconfianza, pero aún así Yong extendió su mano para tomarla, esa sensación de incertidumbre creciendo en su interior. El gemelo la tomó antes que su novio.

- lárgate de una buena vez!!! – gritó. No queriendo ver el contenido de esa carpeta, menos arriesgándose a que su novio lo hiciera. Tampoco la regresó, iba a quemarla y deshacerse de lo que fuera que contenga.

- como quieras, pero... – se dirigió al chico raro... – no te preguntas porqué no te deja ver lo que contiene, si no tiene qué ocultar, qué podría yo mostrarte que te haga dudar de su fidelidad... – ahí estaba, la palabra clave de esa corta conversación... FIDELIDAD.

...............

En los cielos retumbó un relámpago con furia, el manto nacarado ensombreció rápidamente, fuertes vientos comenzaron a soplar por todo el planeta, principalmente en tierras griegas. Los pilares del Olimpo desmoronándose cayendo pesado contra el suelo, el mármol desquebrajado, los templos de la casa de los dioses cimbrándose con violencia. Los dioses escucharon un último alarido varonil y el cielo se rasgó con un último rayo de fuego. Zeus cayó inerte, sin vida, ante los pies de Hera, la concubina del dios de dioses ahora podía tomar control del Olimpo y con ello, de la Tierra misma.





CAPÍTULO 8. DESAPARECIDOS

Hera caminó entre los escombros del Salón en el Templo Principal, dejando atrás el cuerpo inerte de Zeus.

- Prepárense para llevarlos a mi templo… y no quiero errores… - sus hijos Eris y Ares escuchaban con expresión malévola, observando cómo la divinidad del dios de dioses se desprendía del cuerpo de Zeus en forma de niebla que se consumía en las manos de Hera.

- qué hacemos con Démeter, Atena y Afrodita… - cuestionó Eris, jugando con uno de sus mechones pelirrojos.

- lo mismo que con cualquier obstáculo… - la diosa del matrimonio liberó un rayo (antiguo poder de Zeus que ahora domina) que partió en dos un trozo de pilar.

- diversión a la orden… - Ares (dios dela guerra) se carcajeó mientras desaparecía con su hermana.

……………….

Junsu se dejó caer en el sofá a lado de su novio, frente a ellos, Yunho y Jae. Los cuatro con el mismo semblante serio y preocupado desde hace una semana.

- era la directora Makino Mizuki… - su novio le pasó un brazo por sobre los hombros mientras su otra mano se entrelazaba con la del delfín… - con todo lo que ha pasado en ésta semana, olvidé por completo que tenemos que entregar la documentación para la inscripción de los niños.

- no eres el único que tiene la cabeza en otra parte, Junsu… - apoyó el moreno.

- yo todavía espero despertar y suspirar aliviado de que todo sea solo una pesadilla… - Jae se aferró a la cintura de su novio.

- sí, es difícil aceptar que nuestros hijos son… dioses… - el pelinegro sintió cómo su delfín se tensaba al recordarlo.

- cómo aceptar que el futuro de todo el mundo está sobre los hombros de cinco niños de tan solo tres años… - Yunho suspiró una vez más, llevaban una semana tratando de asimilar lo mismo…

…..flashback…..

La puerta de la casa era golpeada con tal fuerza que pareciera que esperaban tirarla abajo. Yoochun se apresuró a abrirle a su cuñado, quien apenas vio a su hermano se aferró a él llorando y balbuceando frases incoherentes en las que “Ji Yong” “no lo encuentro” y “mi culpa” eran las más repetidas.

Llevaba un semblante pálido y las manos le sudaban frío al tiempo que su cuerpo no paraba de temblar en brazos del castaño.

- hermano… Jun Ho, por favor… tienes que tranquilizarte porque no entendemos nada de lo que dices… - con algo de reticencia, el gemelo por fin soltó a su hermano y se sentó en el sofá, estrujándose las manos con nerviosismo. Jae y Yunho se reunieron con ellos una vez que comprobaron que los niños seguían dormidos.

- yo… Ji Yong no está… se fue… por mi culpa se fue y… estoy preocupado, él embarazado caminando a estas horas por la ciudad… o, no tengo idea de dónde pueda estar y… no ha usado las tarjetas de crédito así que ni siquiera se si regresó con sus padres ó… ¡dios!... – presionó su cabeza… - ¡que mierda hice!

- Jun Ho… tú y Ji Yong pelearon?... – cuestionó el mayor, el gemelo asintió con nuevas lágrimas resbalando por sus mejillas.

- qué pasó?... – atinó a preguntar el castaño, en tanto Jae iba a la cocina a preparar té.

- yo… - pero el nudo en su garganta le impidió continuar…

- Ji Yong no se fue… puede decirse que fue secuestrado… - Keanu entró acompañado de un Kohei con la mirada perdida, tan pálido como Jun Ho…

- ¡secuestrado! – gritaron Jun Ho, Yoochun y Yunho poniéndose de pie en el acto. Junsu había ahogado un grito de impresión y en la cocina se escuchó el sonido de una taza al romperse contra el suelo.

- por favor, siéntense todos y escúchenme, antes de hacer más nada… - Eros observó a Kohei tomar asiento con pesadumbre. Jae llegó casi corriendo a lado de su novio, todos con susto marcado en sus rostros… -

- dónde está Minnie?... – cuestionó el castaño oscuro apenas sus ojos repararon en la figura del bailarín.

- ChangMin y Ji Yong están con mi abuela… - seis pares de ojos se abrieron de par en par fijos en la figura de Keanu… - esto es muy complicado de explicar y aún más de entender, peo… - suspiró… - Hera se los llevó… - confusión en los muchachos… - necesita de los bebés que Min y Yong están esperando porque su concepción fue la primera muestra divina de sus hijos… - dirigió su mirada refiriéndose al JaeHo y el YooSu….

- Hera? Qué muestra divina?... – Yoochun más confundido…

- qué demonios estás tratando de decirnos… - Yunho explotando.

- trataré de explicarles. Yo soy Eros, dios del amor… - la apariencia de Min fue ocupada por su verdadera figura, el chico de ojos azules. Todos los presentes (excepto Kohei) abrieron desmesuradamente los ojos en tanto trataban de convencerse a sí mismos de que tal vez todo era solo un sueño… - mi madre Afrodita, junto con Atena, Démeter y en aquel entonces, Artemisa, jugaron un papel importante cuando Jae y Junsu se embarazaron, de hecho fue por el don de la diosa de la fertilidad que ustedes tuvieron tal milagro de vida.

- espera, espera, espera… - el castaño se talló las sienes, cerrando por unos instantes sus ojos… - estás hablando de… de, los dioses del Olimpo…lo que… lo que acabas de hacer, lo que estás diciendo… todo esto es real? No es un truco… ¡debo estar soñando!

- esto es real, miren, ya se que es difícil de creer, si? Pero les estoy diciendo la verdad y…

- dónde está mi novio!? – cuestionó con voz trémula el gemelo, importándole nada todo lo demás que tenga que decir, él solo quiere tener a Ji Yong de regreso, aunque no sea a su lado.

- no se con certeza dónde los tengan Hera, mi padre y Eris, pero les prometo que los traeré de regreso a salvo. Todo esto es en parte por mi culpa al no haber sido más fuerte e inteligente (Anteros), pero Min y Yong volverán a su lado y les juro que nos aseguraremos de no volver a interferir con el destino de ustedes o la humanidad en general. Pero me temo que por el momento tendrán que permanecer aquí por su seguridad y la de los niños…

- nuestros hijos?... – Jae sintió que se le encogía el corazón, Yunho le sujetó con fuerza la mano.

- sus hijos nacieron siendo a lo que nosotros llamamos deidades humanas, cuando Artemisa decidió reencarnar en uno de ellos, la serie de circunstancias que se sucedieron en torno a su trascendencia, hizo del destino de los niños, humanos que nacen con virtudes divinas propias.

- estás diciendo que nuestros hijos son… dioses, como tú… - inquirió el ratón.

- más poderosos que yo, de hecho, conforme vayan adquiriendo madurez desarrollarán nuevas habilidades como la capacidad de controlar los elementos, así como ver el alma de las personas, influir sobre ellas e incluso decidir sobre sus vidas; mismas virtudes que pueden acaecer sobre dioses como yo, es por eso que Hera intentó impedir que nacieran pero cuando hubo fracasado en tal empresa y supo que eran deidades humanas, temió por su propio futuro como ser superior a los mortales. Tenemos la creencia milenaria de que todo aquel que puede llegar a ser más poderoso que uno de nosotros intentará destruirnos para tomar nuestro lugar. Somos a la vez ambiciosos y en la mayoría de las ocasiones egoístas. Actitudes que hacen pésima combinación en un dios, más tratándose de Hera, ha sido desde siempre una diosa cruel y ambiciosa, ahora quiere el poder de sus hijos y la única forma de tomarlos es a través de otros humanos, y que mejor que quienes fueron concebidos por influencia directa de sus poderes divinos. Hera pretende reencarnar a Eris y Ares en esos bebés, criarlos bajo su cobijo y cuando tengan edad suficiente enfrentarlos en un duelo a muerte del que ya deben imaginar el resultado que esperará. Por ahora lo mejor es que ustedes permanezcan aquí con sus hijos…

- nos hemos encargado de levantar una berrera de protección… - la diosa de la sabiduría apareció a lado de Eros. Los chicos ya no podían sorprenderse más, y aunque aun esperaban despertar de ese sueño extraño sacado de una película de fantasía, optaron por escuchar con atención y hacer lo que se les pidiera… - por ningún motivo deben salir de la ciudad. Lo más importante ahora será que los pequeños estén tranquilos, cualquier sentimiento de temor, tristeza o ansiedad hará que traten de usar sus habilidades puesto que ya saben que eso los hace sentir mejor, y si los usan nuestra barrera de seguridad se irá debilitando, no queremos por ningún motivo darle a Hera oportunidad de acercarse a ellos aun cuando ahora no es su principal prioridad no sabemos cuáles son con certeza sus planes… - los chicos no pudieron más que permanecer en silencio, en cosa de minutos habían recibido información demasiado increíble… - nosotros nos iremos ya, la próxima que nos veamos será porque Min y Yong volverán a su lado… - volteó hacia Eros… - tu madre nos espera…

- aguarda, tengo… tengo algo personal que hablar con algunos de ellos…

- date prisa, te esperaré… - Atena despareció entre polvos dorados.

- Jun Ho, puedo hablarte un momento a solas… - el gemelo le siguió en automático, en su mente no había nada más que Ji Yong. Entraron a un pequeño estudio… - yo… se cuanto amas a tu novio… y lo que pasó entre nosotros… - el gemelo se tensó…- no le des una importancia que no tiene, es algo que esperabas hubiera pasado hace años con alguien más (Min) pero no era realmente que lo desearas ahora, yo… bueno, algo dentro de mí (Anteros) se aprovechó de tus deseos reprimidos y lo sacó a flote, caíste bajo una especie de hechizo, jamás hubieras podido hacer nada para evitarlo…

- eso no quita el hecho de que engañé a quien amo…

- no el hecho, pero si la intención, porque tú nunca harías nada para herirlo, no consciente de tus acciones y decisiones, y aquella vez, esa parte de mí lo controlaba todo, incluyéndote. Fuiste seducido por la pasión y los lastimé a ambos, a ti y a tu novio, pero… conseguiré que vuelvan a estar juntos, que solo puedan recordar el amor que se tienen… - salió de ahí dejando al gemelo sumido en sus pensamientos. Volvió a la sala, Kohei conversaba con Junsu y Yoochun, seguro contándoles lo que había pasado. Pudo escuchar a Jae y Yunho en la cocina…- - Yunho, me permites un minuto… -

- seguro… - el moreno le siguió al patio trasero, el aire fresco se le coló por la ropa calándole hasta los huesos, por reflejo, comenzó a frotarse los brazos.

- siento mucho de verdad todo el daño que les he ocasionado, se que ser el appa de la familia te hace sentir una responsabilidad diferente por el bienestar y la felicidad de todos, así que… me comprometo personalmente contigo de que cuando pongamos orden otra vez en nuestro hogar (el Olimpo) no volverán a saber de nosotros…

- solo quiero a mi familia unida otra vez…

……flashback……

- creo que, a pesar de todo lo malo que Keanu, Eros o como se llame, trajo a nuestras vidas, y de que aun es increíble todo esto… siempre les agradeceré por nuestros hijos… aun cuando ellos ahora son unos pequeños dioses, haré todo lo que pueda por hacer de ellos humanos de bien… - su novio y el YooSu asintieron a sus palabras.

- tu hermano aún no sale del departamento… - cuestionó con tono preocupado el castaño oscuro.

- no… se niega a salir, pero al menos no deja de comer y lo mantiene limpio. Quise quedarme con él pero insistió en que regresara con Chunnie y los niños. Es un mal momento para Jun Ho sin saber nada de Ji Yong aun, pero estoy seguro de que no hará ninguna tontería, ama a Yong y esperará a su regreso… y el de sus bebés…

- Joo-Eun dice que él y Kohei a pesar de la situación no se han dejado caer, si bien no permiten demasiada compañía de nosotros, ella está muy al pendiente de ellos y ellos la aceptan mucho mejor de lo que esperaba… - comentó el pelinegro.

……………….

“Daría la vida porque estuvieses a mi lado.
No quise lastimarte, no quise hacerte a ti llorar,
Te hice tanto daño, me arrepiento y quisiera cambiar“

Fragmento de la canción Te Amaré, de Barrio Boyz

Jun Ho estaba acostado en la cama de su departamento, abrazado al suéter favorito de Ji Yong, oliendo su aroma, recordando su sonrisa, sus besos, sus caricias, la forma en que le presumía cada día que el vientre se le veía ligeramente más abultado, la emoción con la que esperaba el momento en que sus gemelos comenzaran a darle pataditas para que él pudiera sentirlos también.

- y pensar que conseguí que me dijeras esas dos palabras… -

……flashback…….

- si no tiene nada que ocultarte, porqué le preocupa lo que yo pueda mostrarte… - Kwan sabía que de ahí no saldría victorioso, que Ji Yong no correría a refugiarse en sus brazos. Pero conseguir el rompimiento con Jun Ho era más que suficiente, ya después se encargaría de reconquistar al chico raro.

- lárgate de una vez, Kwan… - amenazó el gemelo…

- quiero ver… - el chico raro extendió su mano hacia su novio.

Bien, cualquier cosa que pudiera decir iría en su contra, porque claro está la culpa de saber que sí que tiene algo que ocultar le está carcomiendo las entrañas. Puede jurar que no había nadie en el baño como para pensar en pruebas fotográficas de su bajeza, pero… y si Keanu habló con Seung y… todo lo que puede pensar ahora no hace mas que acrecentar la duda de su novio que le mira con ojos expectantes y temerosos.

Ji Yong no soportaba más la tortura de la intriga, a pesar de que en los últimos días parecían estás llevándose mejor y esforzándose en volver a ser la pareja feliz de antes… ese algo que los mantenía alejados había vuelto con creces con la presencia de Seung Kwan y la bendita carpeta que Jun Ho se niega a entregarle. En un arranque impulsivo (tal vez aprendido de la convivencia con el gemelo) el chico raro le arrebató de la mano el objeto de la discordia, la abrió y casi de inmediato la soltó. Al suelo cayeron la carpeta y varias fotografías en donde se veía claramente a Jun Ho besándose con quien pareciera ser Min pero sabía perfectamente se trataba de Keanu Wolfgang.

Cómo consiguieron tales imágenes? Teman siempre de una mente perversa como la de Hera, que se ocupó de planear con detalle la forma de separar al JunYong y al KoMin. La diosa del matrimonio sabía que Anteros se había unido a Eros y que no resistiría la tentación de estar con cuanto chico atractivo se encontrara. Así que ordenó a Eris seguirlo de cerca, el dios de la pasión jamás se ha preocupado por ser observado sin importar lo que o con quién esté haciendo. Y claro, Jun Ho o Kohei jamás serían conscientes de la presencia divina de la pelirroja. Y así fue como se hizo de esas fotos que ahora dejaron al descubierto la traición, la infidelidad de gemelo.

Ji Yong comenzó a llorar con una mezcla de sentimientos que creyó nunca volvería a experimentar: la decepción, el coraje, la tristeza, la incertidumbre, la soledad, la desilusión, el desamor.

Seung Kwan veía el sufrimiento del chico raro y casi se arrepiente, pero… cree poder borrar ese sufrimiento con su cariño.

Jun Ho… ah, el gemelo quería morirse ahí mismo. Realmente no sabía, porque no tenía, qué decir para remediar el daño causado.

- largo… - el chico raro trataba de controlar las lágrimas… - ¡largo los dos!... – gritó, mirándolos con rencor. Seung se retiró sin decir nada, su objetivo estaba cumplido.

- yo… -

- tú nada, no quiero escucharte… ¡lárgate!

- sé que no quieres escucharme…

- vete…

- pero aún así lo diré…

- déjame solo.,..

- aunque no lo merezca, quiero decirlo…

- vete, Jun Ho…

- Te Amo…

El gemelo salió del departamento con gruesas lágrimas corriendo sin cesar por sus mejillas, las últimas palabras del chico raro retumbando dolorosamente en su mente…

- te odio… - pronunció con rencor al tiempo que el gemelo le decía que lo amaba.

El chico raro escuchó la puerta cerrarse y se derrumbó por completo, lo que tanto había temido se hizo realidad. Es que Jun Ho tampoco lo había amado? Es que él no merecía ser amado? El vientre comenzó a dolerle, consiguiendo que se doblara mientras dejaba escapar un grito.

Apenas salió Jun Ho del ascensor listo para simplemente salir del edificio, sintió una opresión en el pecho y presintió que algo malo había pasado con su “novio”. Esperar por el ascensor no estuvo en su mente, así que subió por las escaleras de emergencia corriendo, saltando de dos en dos por los escalones mientras sentía cómo el corazón le golpeaba violentamente contra el pecho.

Ji Yong sintió cómo alguien lo abrazaba por la espalda, manos femeninas se posaron sobre su vientre y después no supo más de sí. Cuando Jun Ho abrió la puerta del departamento no había más que silencio y las malditas fotografías en el suelo.

…….flashback…….

………………………

Kohei observaba una y otra vez la canasta de ovillos de estambre y agujas sobre la mesita de noche a lado correspondiente en la cama de Min. Ha estado ahí desde hace como un mes, pero cada que el menor la tomaba decía que eso ya era demasiado para él, una actividad demasiado femenina que iba contra su masculinidad. De solo recordarlo no podía evitar una sonrisa, es que su novio se veía tan adorable diciendo aquello, con ese pucherito infantil que ponía y la forma en que se acariciaba la tripa. Claro, un chico embarazado (estado muy femenino) con cambios de humor radicales que lo ponían histérico, hablando de su masculinidad.

- te extraño, Min… quiero poder explicarte que lo que viste realmente no era lo que parecía, aunque suene trillado y la excusa más barata y burda…

……..flashback…….

- te agradeceré si nos desocupamos pronto, es que Min está solo en el departamento y me preocupa, tú sabes, no… - el bailarín estaba con Keanu en una de las salas de ensayo…

- necesito pedirte un favor… - el ojiazul trataba de no sonar nervioso, pero francamente lo estaba. Es la segunda vez en toda su existencia que tiene que recurrir a esto, y nunca es fácil de explicar.

- claro, si puedo ayudar, con gusto… - Kohei hasta se animó a sonreír, lo veía frente a él como el propio Min se ponía cuando algo lo ponía nervioso.

- yo… mh… quiero… un beso tuyo…

Ok, había escuchado bien? Keanu le estaba pidiendo un beso? Kohei simplemente se le quedó viendo como quien se siente perdido en una conversación y le avergüenza cuestionar al respecto.

- se que suena muy loco, y que claro que no quieres hacer tal favor, pero… puedo explicarte porqué lo necesito…

- oye, yo… - suspiró… - sinceramente no se si sentirme halagado o incómodo en esta situación, pero… lo siento, no solo no puedo si no que no quiero hacer tal cosa… disculpa…. – el bailarín dio la vuelta y encaminó sus pasos hacia la puerta para irse de ahí.

- no, espera… - pero Keanu le cerró el paso… - por favor, déjame explicarte… - el bailarín alzó la ceja con algo de molestia… - esto tiene que ver con tu novio e hijo…

- qué tienen que ver Min y nuestro bebé con lo que me pides…

- trataré de ser breve y claro, porque de verdad creo que no tenemos demasiado tiempo… - podía sentir a la distancia, dolor y tristeza en el JunYong… - se que has escuchado sobre la mitología griega… pues, ya sabes lo que se dice, todo mito está basado en algo de realidad y…. yo soy parte de ese algo real… - Kohei pensaba que ese chico estaba verdaderamente loco y solo lo estaba haciendo perder tiempo…. – soy el dios Eros o Cupido, depende la perspectiva mitológica con que lo veas…

- oye… no se ni porqué sigo aquí, si realmente no importa lo que digas, no te daré lo que me pediste… y te advierto que no te atrevas a acercarte a mi novio por…

- no estaba amenazándote cuando lo mencioné… - interrumpió… - de verdad, soy Eros… - cambió su apariencia al ojiazul. El bailarín abrió desmesuradamente los ojos, ese es un truco con la mejor tecnología, una que ni él mismo puede identificar en ese momento… - cometí un error hace algunas semanas permitiendo que mi hermano Anteros se fusionara conmigo formando un géminis, el asunto es que por mi causa he hecho mucho daño a tus amigos, principalmente a Jun Ho y Ji Yong… - sintió con más fuerza el sufrimiento emocional de los mencionados, tenía que darse prisa o no conseguiría llegar a ellos antes que Eris. Su hermano luchando por tomar el control… - y la única forma de expulsarlo de mi mente sin morir en el proceso es con un beso de amor entregado voluntariamente por un mortal…- el ojiazul se sujetó con fuerza la cabeza, Anteros peleaba con toda su energía, debilitándolo rápidamente… - por favor, ayúdame.

Kohei no estaba seguir de qué creer ahora, había visto con sus propios ojos que ese chico cambiaba de apariencia en un segundo. Y si le decía la verdad? Pero es demasiado increíble, cierto? Sin embargo, algo en su interior le hace sentir que debe hacerlo, un calor agradable que le cubre todo su ser. Se trata de Afrodita tocando su alma, transmitiéndole su propio amor por sus hijos, aunque Anteros no hace mas que dañar a los mortales, ella no deja de amarlo siendo su madre. Y en parte culpable de su personalidad, puesto que nunca se encargó de su crianza, dejándole tal papel a Ares.

- de acuerdo… - y hasta el propio Kohei se sorprendió al escucharse. Tomó un paso más cerca del ojiazul, cerró sus ojos y se concentró en pensar solo en Min, sin abrirlos, llevó su mano al rostro del ojiazul posándola tiernamente sobre su mejilla. Eros sintió todo ese amor y fue suficiente para que Anteros dejara de luchar y tratara de ocultarse en un rincón de su mente.

La otra mano del bailarín fue a parar a la cintura de Eros, acercándose un poco más. Unió sus labios a los del dios en un beso lento, cargado de ternura y amor puro. El ojiazul correspondió, dejándose envolver por ese sentimiento que aun cuando puede generarlo y es su virtud divina, pocas, muy pocas veces en su existencia ha tenido oportunidad de experimentar en carne propia.

ChangMin había llegado ahí con poco esfuerzo. Se había colocado ropa holgada para disfrazar el vientre, lentes semioscuros y una cachucha, aunque en realidad nadie le prestaba atención, siendo que en conocimiento de todos, Min anda por ahí como si nada. Que porqué estaba en el compañía? Ah sí, había recibido un mensaje en su móvil de parte de Kohei (obviamente había sido un truco por parte de Ares) diciéndole que tenía una sorpresa para él. Abrió la puerta con una sonrisa que se le borró de inmediato al ver a su novio besándose con Keanu, quien había vuelto a la apariencia del menor puesto que el beso que recibe va dirigido a él.

El menor sintió como si le hubieran congelado el alma, silenciosas lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas. Pero no tenía ni siquiera fuerzas para hablar o gritar y hacerles saber que estaba ahí, sino que simplemente dio la vuelta y apresuró sus pasos fuera de aquella escena que le rompió el corazón. Lejos del hombre que le jurara amor incondicional y lo traicionaba de la forma más vil.

Eros se separó no solo porque Anteros estaba siendo expulsado de su mente y cuerpo, sino también porque sintió el sufrimiento del menor.

- tienes que irte… - retrocedió unos pasos… - Min estuvo aquí… - una sombra desprendiéndose a su espalda.

- qué?... – el bailarín estaba sorprendido por lo que estaba viendo y asustado por lo que había escuchado.

- date prisa, encuéntralo… - Eros cayó de rodillas…

Kohei salió corriendo sin tener idea hacia dónde ir, marcó el móvil del menor pero nunca contestó. Más tarde lo encontró tirado en uno de los ascensores.

ChangMin se había desmayado en el ascensor por un fuerte dolor en el vientre, producto de la decepción que acababa de inundarlo. Ares se había aparecido y cargándolo en brazos, desapareció con él.

Eros y Anteros volvían a ser dos entes diferentes, cada uno con su propio cuerpo y mente.

- sabes que esto no ha terminado, cierto?...

- pero te aseguro que no será como esperas, nunca mas volveremos a formar un géminis, Anteros, desde ahora y por la eternidad, seremos antagonistas sin tregua….

- ya lo veremos… - sonriendo con esa sensualidad que le caracteriza, Anteros desapareció entre polvos color escarlata.

“Hasta que el sol no brille,
Hasta que el mar se seque,
Hasta que no exista vida,
Hasta entonces, Te Amaré”

Fragmento de la canción Te Amaré de Barrio Boyz.

……flashback……








CAPITULO 9. UN NUEVO COMIENZO (Omnia Vincit Amor "Todo lo vence el Amor")

El Primer Templo de la diosa Hera se ubicaba en una isla virgen entre el Mar Egeo y el Mar Mediterráneo, su hogar prohibido para los mortales, gran sitio de descanso banal de la diosa del matrimonio, hoy testigo de un duelo milenario por el destino de la raza divina y la humanidad.

El Templo se erige con su vistoza estructura como uno de los santuarios más imponentes de los dioses del Olimpo, Hera desea convertirlo en la nueva morada de los dioses griegos, tan solo de los más poderosos y que ofrezcan incondicionalmente sus dones a su favor.

Las grandes murallas cierran a casi media altura los espacios entre las gruesas columnas de piedra, acentuando la oscuridad en su interior, dándole una sensación de misterio que acompañada con el frío viento que circula en la Gran Sala impone temor y desesperanza.

Sobre un par de mesas de piedra, Ji Yong y Min descansan en una especie de estado de congelación temporal, rodeados por un aura azul pálido , al medio de ellos, Cronos acelerando el tempo de la gestación.

- cuánto tiempo más, Cronos, hace una semana que están ahí, cómo es que siendo el Dios del Tiempo no puedes ir más rápido?... - Eris se paseaba ansiosa alrededor de ellos.

- quieren a los bebés vivos, no? entonces no cuestiones mis métodos, Eris... - Cronos, hombre de unos 40 años, corpulento, cabello negro con algunos tonos blancos, ojos verdes tan profundos como el color de las esmeraldas, barba cerrada y potente vos.

- hermano mío... - Hera se levantó de su trono, jugando una corriente eléctrica en la palma de su mano... - tengo la impresión de que haces todo lo posible por alargar lo inevitables. Démeter y Atena no son rivales para mí ahora, Afrodita se consume porque el amor en la Tierra ha ido sustituyéndose rápidamente por la ambición y la discordia; y Eros, no es más que un muchacho con mucho que aprender y poco que ofrecer. Qué esperanzas puedes tener de que lleguen aquí? y aún si lo hicieran, de qué serviría eso si tendré a esos bebés y en ellos residirá el alma inmortal de mis hijos...

- tu ascensión al trono como diosa omnipotente no es de mi interés, sabes perfectamente que hago esto solo porque posees el Reloj de Arena, vivo por y para el tiempo, humanos y dioses somos solo paseantes por los senderos del Destino, lo que presencies ahora no pudo pasar de otra manera...

- no es el futuro acaso un tiempo aún no construido, cómo sabes, que lo que sucede va por el rumbo adecuado?... - cuestionó Apolo, cuyo poder menguó considerablemente desde la desaparición de Artemisa, diosa de la luna, y el sol sin su compañera fiel pierde poder. por ello ahora se encuentra prisionero junto con Morfeo, rodeado de aros de energía osucra mantenidos por Ares.... - cómo lo sabes cuando una diosa de alma corrupta pretende gobernar el Olimpo?

- Apolo, todavía piensas en esas absurdas ideas acerca del bien siempre vence sobre el mal... - Ares aplicó más de su energía sobre los dioses, obligándolos a doblegarse y caer de rodillas... - esta vez, como nunca, tenemos un arma que los propios mortales han puesto a nuestro alcance... - Min y Yong comenzaron a sentir las contracciones de parto, sus gritos inundando la Gran Sala... - y es momento de tomarlo... -

- ¡no los toques! - la diosa de la sabiduría apareció lanzando una esfera de energía contra Ares y Eris cuando estos ponían sus manos sobre los vientres de los chicos y una anergía emanaba de ellos, los dioses fueron lanzados hacia atrás con fuerza...

- vaya, por fin llegaron... - Hera no se inmutó ante la acción de Atena, sus hijos se levantaron como si nada hubiera ocurrido. Démeer liberó a Aploy Morfeo. Afrodita y Eros listos para atacar... - en serio creen que pueden detenernos?...- cuestionó con sorna, lanzando relámpagos furiosos que impactaban contra barreras de energía...

.....................

Joo-Eun apareció (literalmente) en la estancia de la casa de los muchachos. Jun Ho y Kohei habían llegado por petición de la propia chica. Los seis se quedaron pasmados (una vez más) ante una nueva sorpresa, sobre todo el joven Uchimura que ni idea había tenido nunca de la condición sobrenatural de su prima.

- no hay demasiado tiempo para explicaciones (n!a para variar u_u!) traigan a los niños aquí... - solo Kohei permaneció ahí los instantes que sus amigos tardaron el volver.

- eres como ellos?... - cuestionó el bailarín...

- no Kohei, soy solo un medio, un vehículo que Pandora necesitaba hasta llegar a este momento... - los muchachos volvieron con los niños... - el momento del final de una raza y la división de sus destinos...

- de qué hablas?... -

........................

Si bien Hera, Ares y Eris, con el apoyo del resto de los 12 Grandes, parecían estar ganando la batalla; Démeter, Atena, Afrodita y Eros habían conseguido apartar a Min y Yong, ahora custodiados por Apolo y Morfeo.

- caerás Démeter, y esos niños serán míos... - la batalla entre los dioses hacía retumbar el cielo cubierto de nubes oscuras y atravesado por el retumbe de relámpagos y centellas que hacían temblar la isla entera.

- no nos subestimes, hermana... - los muros y pilares comenzaban a resquebrajarse por la intensidad de las energías chocando entre sí.

- debemos sacarlos de aquí, no resistirán demasiado... - Apolo y Morfeo veían en los chicos que las contracciones eran más continuas y dolorosas, aunque hacían todo lo posible por controlarse, recordando cómo lo habían llegado a hacer Jae y Junsu años atrás. Habían sido conscientes de todo lo ocurrido a su alrededor durante esa espantosa semana, incluyendo el crecimiento acelerado de sus bebés por influencia del poder de Cronos, quien se mantenía al margen de todo aún.

- solo un poco más... - Afrodita no libró un ataque lateral y se estrelló contra una columna cayendo aturdida al suelo. Eros se acercó a ella.

- estás bien, puedes levantarte, mamá... - su aura rojiza los cubrió del ataque de Eris.

- estoy bien... - la diosa del amor se levantó, los ropajes rasgados, heridas superficiales por todo su cuerpo... - necesitamos el Reloj de Arena... - su hijo asintió, después se lanzó contra Eris..

- en batalla, eres endemoniadamente hermosa, Afrodita... -

- no me interesan más tus halagos, Ares... - y la lucha continuó...

...............

- en el inicio de los tiempos solo existía una raza de humanos, bondadosa, que vivía en perfecto equilibrio con la naturaleza y el universo, asi que se les entregaron dones que con cada nueva generación dividía más el alma de los humanos que los poseían, hasta que esta se dividió en dioses y simples mortales. El mito narra que Pandora fue una hermosa doncella dotada de todas las virtudes entregada a los mortales para verter sobre ellos las maldiciones de los dioses, y que de ella quedó un regalo para los humanos, la esperanza. Desde entonces la reencarnación de Pandora ha existido con un solo propósito y para cumplirlo necesito de su ayuda...

- qué podemos hacer nosotros, simples mortales contra dioses... - la inquietud que Yunho expresara, era la misma que pensaban los seis...

- estoy segura, que ustedes con el poder de las deidades humanas...

- ¡no! - cortaron tajantemente Yunho y Yoochun. Jae y Junsu se aferraron mas a sus hijos, que hasta el momento solo han escuchado y observado en silencio, como si sus mentes infantiles pudieran comprender con la actitud de un adulto... - son solo niños, no irán a una batalla...

- eso lo sé, no pretendo que sean ellos quienes la libren...

- nuestros padres y tíos volverán, cierto?... - el pequeño Bae Jong preguntó, y era como si los cinco estuvierna unidos por el pensamiento.

- cómo?... - murmuraron Jun Ho y Kohei. Pero los niños y Joo-Eun parecían estar entendiéndose a otro nivel.

- por supuesto, pero no vendrán todos, alguien deberá permanecer aquí...

- sí, pero... tú puedes hacerlo?... - cuestionó EunBi. Los adultos más confundidos, temerosos de la mirada que ven en los pequeños.

- sí, pero eso significa que ustedes están de acuerdo...

- lo estamos... - aseguró Neul Jade.

- vamos a hacerlo ya... - y el pequeño Yang Su-Chun parecía sentir lo que sucede a kilometros de distancia....

- la razón por la cual una deidad humana es considerada más poderosa que un dios del Olimpo no es solo por su capacidad de dominar los elementos de la naturaleza, sino principalmente porque tienen el poder de cortar los hilos dorados del destino de los dioses, aquellos que las Moiras ni siquiera pueden ver... - explicaba la chica a los muchachos, en tanto los niños formaban un círculo en el centro de la sala, la mesa de centro había sido movida por Sun Ho haciéndola levitar fuera, los chicos miraban sorprendidos... - puedo transferir los dones de los niños a ustedes, logrando canalizarlo a través de sus cuerpos y cumplir con el verdadero destino de una deidad humana: la extinsión de los dioses del olimpo.

- de acuerdo... - aceptaron sin necesidad de pensarlo, Kohei y Jun Ho.

- uno de ustedes se quedará, por favor, decídanlo pronto...

Yunho y Yoochun se miraron con la misma expresión, ninguno estaba dispuesto a poner en riesgo a su respectiva pareja y no tienen idea de lo que verán ni el resultado real de lo que harán una vez inicie esto. Pero tampoco pueden pedirle al otro renunciar a la posibilidad de mantener a salvo a su novio.

Jae y Junsu entendían perfecto lo que pasaba por la mente de su respectiva pareja, siempre velando por su seguridad, sabían que ninguno quería que su novio fuera a poner en riesgo su propia vida, eso es claro, no es como que vayan a volver sin un rasguño de una batalla contra dioses. Pero lo más importante ahora era la seguridad de sus hijos y el regreso de Min y Ji Yong.

- quédate tú, Junsu...

- qué!... - respingaron el delfín y el moreno. El ratón sabía que era más que egoísta de su parte apoyar la decisión de su amigo, pero... Junsu y sus hijos son su vida.

- no puedes tomar una decisión así, Jae... - replicó el castaño.

- puedo, soy el mayor de todos... - era una excusa absurda, pero el castaño oscuro estaba decidido.

- JaeBoo... - no así su novio... pero...

- yo iré en su lugar... - Kwan estaba de pie en el umbral de la entrada...

- tú qué haces aquí... - el gemelo fue sujetado por el bailarín puesto que había tenido la intención de lanzarse a los golpes con el chico de ojos claros...

- no eres el único preocupado por Ji Yong...

- se lo llevaron por tu culpa, tú cooperaste con ellos, no es así? obtuviste esas fotos por alguno de ellos, verdad... - el gemelo seguía tratando de librarse del agarre de Kohei, ver a ese sujeto le hacía hervir la sangre...

- y te ofrezco la oportunidad de mantener a salvo a Jae si yo voy en su lugar...

- nadie ha pedido tu ayuda... - soltó a la defensiva el castaño oscuro, no contento con la presencia de Seung en su hogar.

- bien, vendrás con nosotros...- pero el moreno solo veía la oportunidad de mantener a salvo a su novio.

- Jung Yunho... - replicó Jae.

- cómo puedes confiar en él, sabes que solo intenta arrebatarme a Ji Yong...

- no fui yo quien se metió con otro estando con él...

- tío Jun Ho tampoco hizo daño con intención, señor... - habló de pronto la pequela Jade.

- lo que sucedió fue culpa de un dios malvado que estaba dentro de Eros... - apoyó Yang. Los muchachos los escuchaban sorprendidos. Cómo saben ellos eso?

- pero, queremos que usted venga, para que pueda sentirse mejor consigo mismo... - terció Bae Jong.

- y su alma se tranquilice, porque es lo que desea, verdad, Señor... - la pequeña EunBi sonrió.

- iniciemos ya, tía Joo-Eun... - concluyó Sun Ho.

- pero... - Jae y Junsu intentaron replicar pero sabían que no había caso ahora...

Los cinco muchachos se colocaron uno detrás de cada pequeño, formando un círculo exterior. Al medio de los pequeños y los chicos, Joo-Eun tomó lugar en posición de flor de loto.

.................

Y en la Tierra los mares encolerizaron, moviendo sus aguas en monumentales olas que imponían temor. Los cielos se oscurecieron llenándose de nubes grises de cuya esponjosa forma eran librados truenos que resonaban en el horizonte. Se ocultaron el sol y la luna y su resplandeciente luz con ellos. Sobre los hombres se cirnieron los vicios que moran en el alma de los dioses corrompidos por la ambición.

La discordia bañó los corazones de gran número de humanos y se acercaba peligrosamente al de aquellos que se mantenían firmes de bondad; el placer por el dolor ajeno inundó los pensamientos, el deseo de ser el mejor colmó sus acciones, y así, lentamente, el mundo era cubierto de oscuridad.

"Tempora mutantur, nos et mutamur in ellis" Los tiempos cambian, nosotros cambiamos con ellos.

.................

Eros consiguió pasar sobre Eris y tomar el Reloj de Arena que descansaba sobre la base de un pilar. Ni Hera, ni ningún dios que la apoyaba, podía permitir que este volviera al poder de Cronos, por lo que el dios del amor fue blanco de numerosos ataques de los cuales el último le hizo caer inconsciente y malherido a pies de Cronos, quien complacido, tomó entre sus manos la fuente de su poder y a la vez, la llave que muestra en el telar de las Moiras (diosas del destino humano representados por una niña, una joven y una anciana) los hilos dorados que corresponden al destino de cada dios del olimpo.

Si bien Cronos no participa de la batalla entre sus iguales, sí obedece los mandatos del Tiempo, que tan antiguo como la vida misma, reposa en sus pensamientos y en ellos guía a su inseparable el Destino; ambos unidades en conjunto con la naturaleza forman parte del todo que constituye el universo conocido.

- la última decisión en manos de simples mortales...- Cronos se vio envuelto en un haz azul pálido... - "Vulnerant omnes, última necat" todas hieren, la última mata...

Una onda expansiva resonó en todo el templo desde su origen en el Reloj de Arena. Aparecieron las Moiras y su telar, alrededor de ellas, cinco fuentes de energía que tomaron pronto una figura específica.

Del rojo fuego surgió Yunho, del azul cielo Kohei, del terracota Jun Ho, del blanco marfil Yoochun y del nacarado Kwan.

Kohei y Jun Ho se apresuraron hacia sus parejas sin reparar en su propia seguridad. Hera enardeció con la presencia de los muchachos y lanzó sobre ellos todo su poder, apenas contenido por la energía que se levantaba delante de los cinco con cada ataque dirigido a ellos. Y era una sensación extraña, algo tan poderoso circulando por sus venas, recorriéndoles su ser, dirigiéndoles el alma.

Yunho, Yoochun y Kwan a su vez recibían el ataque del resto de los 12 Grandes, de entre los cuales, Poseidón mandó sobre ellos la fuerza implacable de los océanos alrededor de la Isla, las aguas serpentearon dentro, arrasando con todo a su paso.

Kohei logró contenerlas por orden directa de su propia capacidad actual de mandar sobre ellas, así protegía a Min, que en sus brazos gemía por el dolor de las contracciones, sintiendo confusión en su corazón y mente, despreciando en alguna medida el calor que lo cobija, pues no sabe qué pensar de lo último que recuerda de su amado besándose con alguien que no era él.

Jun Ho levantó cuatro paredes de tierra y piedra rodeándolo en su interior con Ji Yong, que doblegado por el dolor de su corazón apesadumbrado por la confusión de la inquebrantable protección del dueño de todo su amor, dudaba ahora de su engaño, en tanto el dolor de las contracciones no cesaba.

Rodeado por una cortina de fuego, a Yunho las aguas jamás lo tocaron pues se evaporaban al instante al contacto con el elemento de poder y fiereza imparable.

Un torbellino de fuertes vientos mantubo a salvo a Yoochun permitiéndole levitar y moverse por sobre el suelo, buscando con su mirada a sus amigos y cerciorarse de su bienestar.

Los 12 Grandes y dioses de menor rango se mantenían seguros rodeados por su propia energía, pero la tempestuosa cometida del océano golpeaba con fuerza un solo objetivo: las Moiras. Diosas que por su unico papel custodiando el destino de los mortales, no tenían poder para defenderse de tal ataque. Pero Kwan estaba al frente de ellas, concentrando toda la energía que mana de su cuerpo para custodiarlas y mantenerlas a salvo, no solo por proteger a la humanidad, pues si el telar es destruido con él se va la vida de los mortales, sino también porque ello implicaría no tener la oportunidad de cortar los hilos dorados, únicos pasarían a un dominio libre aún con el telar destruido, porque aunque unidos a éste, no dependientes del mismo.

Y Hera, Démeter y cada dios del Olimpo, con bien o mal en su alma, sabía el significado verdadero del nacimiento de deidades humanas, cuyo poder es canalizado a través de los cinco jóvenes por una fuerza más allá de su conocimiento, pero tampoco pertenece a Pandora, aunque queda claro que de ella se hubo desprendido tal empresa. Y de la ventura de esos niños vinculadas estaban las palabras de Cronos y en la unión de ambas suertes el fin de la casta celestial.

Y Hera no estaba dispuesta, su corazón anhelaba gobernar todo lo conocido sobre el mundo, su alma estaba cubierta por la ambición de un poder viciado que jamás ha sido ni será de un solo ser por designio de aquellas tres unidades: el Tiempo, el Destino y la Naturaleza.

Pasó entonces que las aguas cesaron su violento ataque, regresando lentamente a los océanos, y cada dios se encontraba agotado, incluso Hera, que cegada por ver sus planes frustrados no dominaba con la misma agilidad todo ese poder bajo su mando.

Afrodita había conseguido que su hijo Eros despertara, aunque para ello le hubiera tenido que transferir parte de su propia vida, que seguía consumiéndose cual flama encarcelada en una prisión de cristal. Y Eros aún tenia una misión que cumplir antes que un último suspiro escape de sus labios.

Y cuando del Reloj de Arena quedaba un breve montículo de particulas de polvo sagrado, la diosa del matrimonio lanzó un último maleficio sobre el telar de las Moiras, buscando unir el destino de los mortales al de los dioses, aluciendo que esos jóvenes no serían capaces de acabar con su propia raza para destruirlos a ellos.

Pero sucedió que Démeter conociendo a su hermana leyó en sus ojos su oscura intención y lanzó un encanto que contravino su maldición y quebrantó su objetivo, atando el destino de todos los dioses del Olimpo al único fin para el que estaban presagiados, uniéndolos en un solo hilo entretejido que brillaba como un rayo de sol reflejado en un diamante al despuntar el alba.

Y Yoochun, Yunho, Kohei, Jun Ho y Kwan miraron con sorpresa la acción de la diosa de la fertilidad.

- deben cortar el hilo cuando el último grano caiga en el Reloj de Arena, sólo así el curso normal de la vida volverá a la Tierra... - Atena se mantenía en pie impulsada por la poca energía que aún corría por sus venas.

Y de entre todos los dioses, los de alma negra eran los que más erguidos se mostraban y cuyo poder retomó el ataque temerario contra las Moiras. Kwan se mantenía firme pero sentía menguar la energía que manaba de su cuerpo (tal vez por la juventud e inmadurez de la mente de los pequeños). El moreno y el pelinegro se unieron a su defensa, pero el poder que despedía el choque de ambas fuerzas hacía temblar las torres y las enormes columnas y pilares que conforman el imponente Templo de Hera, y parecían más que consecuendia de ese encuentro, el reflejo del temor de su regente, pues la diosa del matrimonio temía más que nunca el final de su existencia cuando estuvo a un paso de lograr el control sobre las Tres Unidades.

Y veía ante sus ojos derrumbarse su elaborado plan, pues no podría tomar a los bebés por nacer, y el rencor, la desilusión y el dolor en los corazones de Min y Ji Yong era aliviado por el último resquicio del don de Eros. Ni tampoco podría obtener los dones de aquellas cinco deidades humanas que siendo solo niños repelían su inmenso poder a través de sus padres y familiares políticos. Ni gobernaría un mundo de caos, cuando la esperanza brillaba reluciente en los ojos de esos muchachos que haciéndole frente con el temple que ningún dios mostrara, hoy se incertaban en un historia que jamás sería contada.

Jun Ho y Kohei se unieron a la defensa de sus amigos desde sus lugares cuidando de su respectiva pareja, a no más de cinco metros de distancia a la izquierda del telar y las Moiras.

- cuando el destino se haya cumplido... - habló la niña...

- y los dioses se extingan... - secundó la joven...

- los mortales serán dueños de su propio camino... - terció con sapienza la anciana...

Ráfagas cual hoja filosa de espada salieron despedidas de cada fuente de energía en los cinco jóvenes y cuando el último grano cayó en el Reloj de Arena, una última ráfaga multicolor cortó por completo el hilo dorado en que el destino de todos los dioses del olimpo se había entretejido.

Y cada dios sucumbió por fin a su final, sus almas ya no inmortales abandonaron sus cuerpos precipitándose hacia el centro del Reloj de Arena donde eran consumidas.

La Tierra se cimbró, los mares continuaban encolerizados, los volcanes parecían a punto de hacer erupción, los animales se inquietaron desde las altas montañas hasta lo fríos polos, plantas y árboles de todos los tamaños eran violentamente sacudidos por inclementes vientos; y todo en el mundo parecía fuera de control. Sus habitantes estaban confundidos y sus corazones afligidos y temerosos, salvo aquellos que aun regidos por la discordia sembrada veían en la desgracia la oportunidad de asumir al poder.

Pero la inocencia pura en los corazones de los cinco pequeños invocó con su poder a las Tres Unidades. Y ante los muchachos en medio de un templo que se derrumbaba, apareció una hermosa mujer alta, delgada, de piel bronceada, largo cabello azul que caía como cascada por su espalda y sobre sus hombros, enormes ojos grises, labios rojos y un aura cautivadora color esperanza. Y en sus pensamientos supieron que esa bella dama se llama Natura, y es la representación en figura humana de las Tres Unidades.

Y con verle a los ojos comprendieron el destino a que estaban sometidos los niños, mismo que sin dudar cambiaron por el propio. Y la despedida entre Kohei y Min, y Jun Ho y Ji Yong fue dolorosa, porque sus corazones no querían separarse, pero sus almas vibraban por otro objetivo. Y Yunho y Yoochun hubieran deseado abrazar y besar una vez más a Jae y Junsu respectivamente, y estrechar a sus hijos en un eterno abrazo.

Y sus lágrimas silenciosas resbalaron por sus mejillas, y el sonido de las energías al unirse se escucharon como un canto de lamento, tristeza y soledad, pero vibrando con ellos la nota del amor y la esperanza resonaban con un ímpetu indescriptible.

................

En Seúl, en la sala de aquella casa cubierta por nubes oscuras y azotada por fuertes vientos, Junsu y Jae recostaron sobre los sofás a sus hijos, que hace un instante cayeran en un profundo sueño cuando se supone todo había terminado y esperaban el regreso de los chicos. Pero tenían una inquietud clavada en el pecho, misma que se acrecentó y se convirtió en un temor avasallador cuando Min y Ji Yong aparecieron ahí de entre un ha de luz dorada, llorando con desespero y gritando por el dolor de las contracciones de un parto que se negaban en tener sin su respectivo novio presente.

Pandora vio a través de los ojos de Joo-Eun lo que la lucha entre los dioses del Olimpo dejara sobre los mortales, y abandonando el cuerpo de la chica, su esencia viajó entre dimensiones hasta convertirse en uno más de los pensamientos en la mente de Natura.

...............

La unión de las cinco energías de los muchachos devolvía al Planeta el correcto curso de sus océanos, la tranquilidad de sus volcanes, la serenidad de sus animales, la quietud de sus vientos; y bañaron con su propio amor los corazones de las personas alredededor del mundo, el arrepentimiento de Kwan desplazó la discordia y la ambición.

Pero sentían que su propia fuerza vital abandonaba sus cuerpos lléndose con los dones de los pequeños que devolvieron la paz a la Tierra.

..............

El Sol renació brillante en el horizonte, bañando con sus calidos rayos de sol las ciudades, y las personas continuaban con su día como si nada hubiese pasado, con lo sucedido olvidado excepto por la mente de los principales involucrados.

Jae y Joo-Eun casi obligaron a Min y Ji Yong a subir a la van para llevarlos a una clínica. Junsu permaneció en casa para cuidar de los niños que dormían plácidamente. Pero el corazón de los aultos se encontraba sobrecogido por la incertidumbre de la ausencia de Yunho, Yoochun, Jun Ho, Kohey y Kwan.







CAPITULO 10. FAMILIA

Cuando Jae y Joo-Eun llegaron con Min y Ji Yong a la clínica, les recibieron personajes bien conocidos por ellos. Volvían a ver a aquella Dra. que les atendiera en el parto hace poco más de tres años, y a su lado iba aquel atractivo Dr. y entre el equipo de doctores y enfermeras que llevaron al menor y al chico raro a una sala para realizarles la cesárea, se encontraban también la dra. de largo cabello castaño que había estado al pendiente de sus chequeos desde que les diera la noticia hace algunos meses. Y estaba una hermosa dra. de cabello negro con tonos plateados y seductora sonrisa. Y sus ojos repararon con mayor sorpresa en Eros, pero ninguno de ellos parecía reconocerlos, a pesar de la calidez con que los miraban a través de sus ojos.

En tanto Min y Ji Yong estaban en la sala de operaciones, Jae tenía una sola pregunta en mente: ¿y su novio y amigos, dónde están?

…………………..

Las Tres Unidades contemplaron maravillados el sacrificio de esos cinco muchachos, y Natura les devolvió el aliento por sus favores incondicionales y su valía, por sus puros sentimientos, por todo aquello que enfrentaron y superaron siempre anteponiendo a los demás antes que a sí mismos.

Y prometieron no arrancarlos de la felicidad que se ganaron, ni poner sobre ellos otros seres con mayor poder sobre ellos, dejando a la humanidad con sus creencias intactas y el llamado libre albedrío para construir y surcar su propio camino.

Se derrumbó entonces el Templo de Hera y con él la isla desapareció, y el mismo destino encontró el Olimpo, y la humanidad le sigue recordando solo como una mitología y como tal continuará su fantástica existencia.

……………….

Los muchachos despertaron y se encontraron sobre un suelo que reconocieron como la azotea de un edificio en Seúl. Se levantaron algo aturdidos y desorientados, sus ropas estaban maltrechas y algunas cortadas resaltaban en algunas partes de sus cuerpos, pero… estaban con vida!

- estamos en la Clínica Central… - Kwan reconoció uno de sus propios edificios al frente de su vista, así que supo bien dónde se encontraban.

- Min… - murmuró Kohei…

- Ji Yong… - dijo al mismo tiempo Jun Ho.

Acto seguido ambos chicos salieron apresurados hacia la puerta de acceso, bajaron por las escaleras a paso veloz, el corazón latiéndoles a mil por hora. Detrás de ellos Yunho y Yoochun les seguían el paso. Seung Kwan se quedó ahí unos momentos, contemplando la cd. Y pensando en todo lo que acaba de experimentar.

Llegaron al piso correcto, preguntando en Recepción por sus respectivas parejas.

- están en la Sala de Operaciones… - los chicos ya no escucharon más y salieron disparados hacia allá… - pero esperen, no pueden estar ahí… - la enfermera salió tras ellos.

- Yunnie… - Jae venía con Joo-Eun, volvían de la cafetería con un té en las manos. El castaño oscuro se había quedado inmóvil cuando vio a su novio, junto a él, Yoochun que parecía esperar que en cualquier momento apareciera Junsu.

- Boo… - con una radiante sonrisa, el moreno recorrió esos pocos metros que lo separaban de su novio, estrechándolo en un fuerte abrazo mientras besaba sus labios con suma ternura. No importándole las miradas sorprendidas de algunas enfermeras y pacientes que transitaban por el pasillo… - Te Amo, JaeBoo…

- necesito limpiar… - soltó el castaño oscuro, sus manos aferradas a la cintura de Yunho.

- qué?... – cuestionó confundido.

- tiré el té… - respondió con una sonrisa, una llena de felicidad, paz y tranquilidad. Su corazón latía nuevamente con el mismo compás desde aquél día en que se convirtieran en pareja.

- y los niños?... – Yunho preguntó a Jae, pero al mismo tiempo Yoochun le cuestionaba a Joo-Eun, claro que, el pelinegro mencionó también a su delfín.

- Junsu está en casa con los niños… - apenas las palabras salieron de boca de la chica, el pelinegro ya había tomado las llaves de la van que Jae le entregaba pues sabía que querría verlo inmediatamente... – me alegra mucho que todo haya terminado bien… - el moreno asintió con una sonrisa. Luego los tres tomaron asiento esperando el regreso de Kohei y Jun Ho, y el nacimiento de tres nuevos integrantes de la enorme familia que son.

…………………….

Kohei y Jun Ho habían llegado hasta la Sala de Operaciones, miraron por las ventas de las puertas a su respectiva pareja cuando la anestesia parecía hacer total efecto en ellos. Pero tanto Min como Ji Yong alcanzaron a verlos y sonreír aliviados de saberlos ahí, cuando por fin sus ojos se cerraron y los doctores hacían su trabajo.

El gemelo y el bailarín acompañaron a la enfermera de vuelta a la Sala de Espera. Pero no se sentaron, caminaban ansiosos de un lado a otro por el pasillo. Yunho los veía se recordaba a sí mismo en tal situación, y sonreía y miraba a Jae con su amor a flor de piel, y su corazón danzaba feliz cuando notaba la misma intensidad en su novio.

…………………

Junsu estaba sentado en el piso, a lado del sofá donde sus hijos duermen, acariciaba suavemente el cabello de EunBi y Yang Su-Chun, admirando en cada uno los rasgos heredados de su padre. Pero la inquietud en su corazón seguía ahí y a cada minuto sin saber de Yoochun sentía más temor de no volverle a ver. Ensimismado, no escuchó el frenón afuera, ni el golpe seco en la puerta de la van al ser cerrada, ni cuando la puerta de la casa se abrió y el ratón entró dando grandes pasos para llegar a él.

- Susu ah… - lo llamó suavemente, no solo para no asustarlo porque es claro que no lo ha visto, sino para no despertar a esos cinco angelitos que en sueños sonríen porque saben que ya todo ha terminado y no hay más preocupaciones de las que ocuparse.

- Chunnie?... – el castaño levantó el rostro y aceptó la mano de su novio casi por reflejo. Pero lloró de felicidad cuando el calor del pelinegro lo cobijó entre sus brazos… - tuve tanto miedo… - murmuró entre sollozos, abrazándose con más fuerza a su pareja.

- también yo… - lo separó un poco, solo para poder verle el rostro… - Te Amo, Susu ah…

- Te Amo también, Chunnie… - disfrutó de los calidos labios de su novio limpiando sus lágrimas y luego él mismo lo besó tiernamente, como si fuera la primera vez, reconociendo el acople perfecto de sus labios, uniendo sus lenguas en una danza romántica.

- bienvenido a casa, appa… - dijeron al unísono EunBi y Yang Su-Chun. Los adultos se separaron ligeramente avergonzados por haber sido sorprendidos en pleno beso.

- mis hermosos bebés… - el ratón les besó las mejillas y la frente antes de abrazarlos con amor.

- dónde están umma y appa… - cuestionó somnoliento el pequeño Bae Jong, que igual que sus hermanitos, despertaba de su reconfortante sueño.

- están en el hospital con el tío Jun Ho y tío Kohei, porque hermanito Min y tío Ji Yong tendrán ya a sus bebés… - explicó el pelinegro.

- y tía Joo-Eun está con ellos… - completó el castaño con una sonrisa, mirando en los ojos de su ratón la vergüenza por no haberla mencionado.

- podemos ir?... – cuestionó emocionada la pequeña Neul Jade.

- lo siento, pequeños, pero tendremos que esperar aquí…

………………………

La Dra. de cabello castaño apareció en la Sala de Espera, Jun Ho, Kohei y Yunho la miraron con la misma expresión confundida que Jae y Joo-Eun minutos atrás.

- Démeter?... – susurraron inquietos, pero la mujer pareció no escucharlos.

- soy la Dra. Flora Fair, la cesárea en los jóvenes Shim ChangMin y Lee Ji Yong fueron todo un éxito, ahora están descansando con los efectos de la anestesia aún presentes, pero pueden acompañarme y ver los preciosos bebés que tienen… - les dijo con una sonrisa y ella sentía como si conociera a esos chicos más allá de su fama profesional, y le inquietaba que un par de muchachos hayan estado embarazados. Pero a pesar de todo, no tenía curiosidad alguna por preguntar ni por pasar el límite de la privacidad de ellos, siguiendo su código ético y sintiendo una extraña tranquilidad en su interior.

Kohei y Jun Ho la siguieron hasta la sala de pediatría, tras los cristales muchas cunas ocupadas por recién nacidos.

- el pequeño que la enfermera tiene en sus brazos es su hijo, joven Uchimura… - el bailarín sonrió orgulloso al ver a su retoño, tenía los ojitos cerrados y parecía a punto de llorar…- los gemelitos que están en aquella cuna doble, son sus bebés, joven Kim, son una niña y un niño… - el gemelo notó las manitas inquietas de su nene moviéndose sin parar, mientras su nene permanecía quietecito y le pareció ver la misma sonrisa de su adorado chico raro… - están en perfecto estado de salud. Cuando los jóvenes despierten les avisaré, compermiso.

- gracias, Dra… - dijeron a la par, deseando poder abrazar ya a sus hijos y estar con su respectivo novio. Cosa que pasó algunos minutos después.

Yunho y Jae se habían retirado a petición de Joo-Eun, el moreno necesitaba además de una buena ducha y un cambio de ropa, ver a sus hijos, por lo que realmente no se hicieron de rogar.

- Kohei… - el menor tenía en sus brazos a su bebé, alimentándolo con un biberón…

- dime… - el bailarín los observaba y sabía que no hay felicidad más grande que la de tener su propia familia.

- siento mucho haber dudado de ti, pero, Eros me hizo saber todo, cuando, bueno, ya sabes, antes…

- no pensemos más en eso… - llevó una de sus manos a la mejilla de su pareja… - estamos aquí, juntos y nuestro hijo siempre nos recordará lo que nos une…

- Te Amo, Kohei Uchimura, Te Amo… - sus labios se unieron suavemente.

En otra habitación del Hospital…

- la genética si que predomina en tu familia… - comentó con su típica sonrisa inocente el chico raro, alimentando a la nena, que no se quedaba quieta moviendo sus manitas.

- lo dices por nuestro gemelitos… - el gemelo estaba sentado en el borde de la camilla, con su nene en sus brazos alimentándolo también… - o porque nuestra niña es tan inquieta como yo…

- en realidad lo decía porque tenemos la parejita (niño y niña), pero ahora que lo mencionas, sí, la beba tiene tu misma energía… - la mamila del biberón era succionada como si se la fueran a quitar en cualquier momento, logrando sacarles una sonrisa divertida.

- Ji Yong?...

- dime…

- perdonarás mi…

- shh… - lo interrumpió, dirigiendo su mirada a los ojos del gemelo… - me amas?

- Te Amo, más que a nada en este mundo… aseguró, su mirada traspasando sus ojos, haciéndole sentir en su corazón sus palabras dulces y sinceras.

- entonces dejemos en el pasado aquella amarga experiencia, porque yo solo quiero recordar y vivir nuestro amor, Jun Ho… - y el dolor quedó totalmente diluido cuando con un beso se transmitieron su profundo, puro y sincero sentimiento.

……………………….

Seung Kwan ya no volvió con los muchachos, le había quedado claro que Ji Yong y Jun Ho se amaban, y a pesar de toda la amargura que ocasionó en el chico raro la intromisión de Anteros y Eris, y la suya propia, sabía ahora que él jamás habría podido hacerlo feliz, porque cuando tuvo la oportunidad de amarlo como fue amado, la desaprovechó; y cuando reapareció en su vida, intentó tenerlo con tretas e injuria. Y decidió que era mejor desaparecer de sus vidas y no molestarlo nunca más.

…………………..

Un par de semanas después, el día del bautizo la fiesta se celebró nuevamente en casa del JaeHo y el YooSu, y los pequeños estaban contentos ayudando a vestir a sus “primitos”. En tanto afuera, nuevamente las familias estaban reunidas, abuelos, tías y tíos conversando y ultimando detalles para que todo quede listo después de volver de la celebración religiosa.

Durante toda la celebración religiosa la gemelita no paraba de balbucear y moverse en brazos de Ji Yong, y cuando le mojaron la cabecita con el agua bendita, fue la que mostró mejores pulmones pues lloraba con mucho sentimiento, y el JunYong avergonzado trataba de consolarla.

Y el KoMin bautizó a su pequeño con el nombre de Keisuke, de origen japonés y que había gustado a ambos. Los gemelos del JunYong llevan a partir de ahora el nombre de, Shen Nan para la niña y Hwan Ho-Yong para el niño.

Y la felicidad inundó sus hogares desde que nacieron, la Familia estaba unida y sin rupturas de por medio. Todos viendo ahora solo por el presente, planeando en lo posible el futuro.

…………………

La noche había cubierto ya la ciudad, y desde el ventanal de su casa, el castaño oscuro podía ver la suave aura que reposa sobre Seúl despedida por las luces de los edificios y la luminosidad de sus amplias calles.

- mañana es el gran día para los niños… - Jae terminó de planchar los uniformes de sus trillizos.

- y también para nosotros… - y el moreno preparó sus mochilitas, con lo que requerirán para su primer día en el preescolar.

- vas a llorar cuando los dejemos?… - cuestionó medio en burla el castaño oscuro, abrazándolo por la cintura.

- tal vez… - el moreno le hizo un puchero a su novio, rodeándole la espalda… - Boo, son nuestros… - énfasis en esta última palabra… - hijos, y no es por nada, pero…

- te preocupa el exceso de atención que puedan tener?...

- pues sí, a ti no?...

- creo que pensé en esperar cómo les va en los primeros días, digo, sus compañeros no saben exactamente quiénes somos, a ellos solo les importará jugar, ensuciarse, correr, cantar, conocer a otros niños, aprender cosas nuevas…

- a ellos, pero… viste la forma en que nos miraron las señoritas profesoras y algunas madres de familia la semana pasada, cuando fuimos a llevar la documentación…

- pero nosotros no estaremos por ahí todo el tiempo, solo llevaremos y recogeremos a los niños, y aún eso no lo podremos hacer cuando tengamos trabajo, cariño…

- pero…

- pero nada… - le dio un breve beso a su moreno… - no pongas excusas, se supone que es umma quien no quiere separarse de los hijos, no appa… - el moreno siguió haciendo pucheros mientras se dejaba recostar sobre la cama.

- no estamos cambiando radicalmente de tema?...- cuestionó con una sonrisa pícara, si novio sentándose a horcajadas sobre sus caderas.

- esta vez, quiero que lo hagamos mientras los niños duermen… - pasó sus manos por debajo de la playera del moreno, acariciando provocadoramente la piel bajo su tacto.

Y Yunho no recordaba la ocasión en que estuvo con Anteros, porque Eros con el último resquicio de su poder divino antes de haber sido convertido en mortal, como pasó con Démeter, Atena, Afrodita, Morfeo y Apolo, borró ese recuerdo de su memoria y la de Yoochun, por lo que son pasajes que no recordarán nunca, no tenía caso tal cosa.

………………………..

Yunho aparcó fuera del preescolar. Los cinco niños bajaron de la van con la emoción brillándoles en los ojos. Los adultos suspiraron resignados al ver algunos grupos de fans alrededor, así como cámaras y reporteros captando el gran momento que seguro será la noticia del día (y la semana entera)

- creí que esto no sería tan público… - comentó Jae, a su izquierda tomado de su mano el pequeño Sun Ho, a su derecha, la pequeña Neul Jade le tomaba de la mano a él y a Yunho, quien llevaba a su propia derecha de la mano al pequeño Bae Jong.

- bueno, de algún modo supuse que no escaparíamos de esto… -el moreno saludaba cortésmente a quienes le pasaban por el lado, jóvenes madres que acababan de dejar a sus hijos o iban a dejarlos también.

- nueva prueba del YooSu y el YunJae… - comentó con una sonrisa el castaño, sus gemelos iban en medio de él y Yoochun, tomados entre ellos de sus manitas. Mirando a todos los niños con quienes compartirán nuevas experiencias a partir de ahora.

- buenos días!... – los recibió la Directora Makino, mujer joven, dedicada y muy profesional… - siento mucho el alboroto, procuré que todo fuera lo más normal y discreto posible, pero me temo que la noticia no pudo quedarse en secreto… - ella sabía bien que alguna de sus profesoras había comenzado con comentarlo con alguna amiga, y naturalmente, la noticia de DBSK llevando a sus hijos a ese preescolar en especifico, pasó de boca en boca rápidamente… -

- no se preocupe, realmente imaginábamos que podía pasar… - señaló el pelinegro. Los cuatro sentían todas las miradas sobre ellos y sus hijos, y algunos flashazos parpadeaban en la luz del día.

- la srita. Nadeshiko será su profesora… - una joven de aproximadamente 23 años les saludó cordialmente con una sonrisa.

- es un placer conocer a niños tan simpáticos… - aunque en realidad la chica estaba muy emocionada por tener al frente a casi todo DBSK (durante la cuarentena los chicos se quedaron a vivir en casa de los muchachos, así que Min está en casa junto con Ji Yong y los bebés, y Joo-Eun les acompaña por cualquier cosa que puedan necesitar. Ya que sus parejas están en el trabajo)

- bueno, estos pequeños simpáticos son algo traviesos… - comenzó el castaño, sacando del bolsillo de Yang una resoltera que pretendía pasar de contrabando.

- así que, no dude en reprenderlos si le causan demasiados problemas… - mientras que el castaño oscuro le sacó a Sun Ho y Bae Jong unas pequeñas pistolas de agua.

- seguro que harán lo que todos los niños, aquí gastarán toda ese energía que tienen en juegos y muchas cosas más… - la muchacha se puso de cuclillas para decirles a los niños… - vamos adentro a que conozcan a sus nuevos compañeritos?

- ¡Sí!... – y los cinco pequeños se soltaron de sus padres para correr dentro de la escuela.

- compermiso, tengo muchos niños que cuidar… - la muchacha se despidió haciendo una reverencia.

- bueno, volveremos a la salida para recogerlos… - el moreno volteó hacia la Directora solo hasta que sus trillizos entraron en el aula, desde donde se escuchaban las voces de varios niños jugando y teniendo esas primeras conversaciones acerca del “cómo te llamas” y “mis padres son”.

- bien, vayan tranquilos, sus hijos están en buenas manos… - les despidió la directora con una sonrisa segura.

…………………….

Esa noche….

Yoochun volvió de la ducha con el pantalón del pijama y una toalla en la cabeza. Junsu estaba sentado en la cama recargado en el respaldo con la vista al frente pero notoriamente perdido en sus pensamientos.

- Su?... – el castaño saltó en su lugar.

- volviste… - sonriendo con un dejo de preocupación, el delfín se puso en pie para levantar las cobijas y disponerse a dormir.

- Susu ah, delfín… qué te pasa… - el pelinegro le tomó las manos para que dejara su actividad y le prestara atención… - hey, dime qué pasa… - le tomó el mentón instándolo a verlo a los ojos.

- ay Chunnie, siempre tengo preocupaciones absurdas y en el momento menos indicado… - el castaño ocultó su rostro en el pecho de su pareja.

- no, delfín travieso, no son absurdas, anda… dime, qué te preocupa… - le instó nuevamente a mirarlo, sonriéndole para transmitirle confianza.

- ésta tarde Yang y EunBi me preguntar algo que no supe responderles… - el ratón no dijo nada, haciéndole saber que esperaría a que terminara de explicarse… - ellos preguntaron porqué siendo su umma soy un hombre y cómo es que nacieron igual que sus compañeritos si los bebés vienen de las mujeres, y porqué solo nosotros seguimos siendo novios y no estamos casados, y porqué siendo hombres somos pareja si en casi todas las otras parejas que conocen, incluyendo a sus abuelos y tías y tíos, son hombre y mujer… Chunnie, qué se supone que iba a decirles…

- Su… hablemos con ellos y digámosles que estamos juntos porque nos amamos, ahora ellos no necesitan ni pueden entender mucho más que sus padres se aman…

- pero, tú sabes, están en la edad en que todo preguntan, y… - el ratón le dio un suave beso, haciéndolo callar.

- trataremos de ir respondiendo las preguntas que se puedan, no te preocupes Junsu ah, nuestros hijos son inteligentes e irán entendiéndolo conforme crezcan y maduren; y siempre sabrán que nos une el amor y que ellos son fruto de nuestros sentimientos…

- estuvieron en mi vientre, Chunnie, un vientre masculino…

- con mayor razón, ellos tal vez no recuerdan ya cuán especiales eran, pero sé que en sus corazones siempre entenderán el milagro del que vinieron. Ellos no te rechazarán, delfín, eres su umma, te amarán como siempre, no debes dudar de ello…

- tienes razón… - y las palabras de su pareja tranquilizaron sus propios pensamientos. Estuvieron un rato ahí, simplemente abrazados. Hasta que el pelinegro le besó profundamente y se metió bajo las cobijas con su novio para dormir y esperar por un nuevo día.

……………………..

Y fue así como comenzaron con esa nueva etapa de la vida, los cinco pequeños tuvieron muchas experiencias agradables durante sus años de preescolar, aunque hubo algunos accidentes de los que nunca hubo explicación alguna por parte de la Escuela. Como cuando jugando en el arenero, de pronto los pequeños de su grupo terminaron llenos de la arena que cayó sobre ellos como lluvia. O cuando, un pequeño molestó a la pequeña EunBi y el niño terminó volando por los aires hasta aterrizar sobre una gruesa colchoneta. Ni cuando Yang Su-Chun sabía que su profesora se sentía triste y los cinco la abrazaban y ella se sentía mucho mejor.

Desde la primera vez que uno de esos extraños acontecimientos pasó, los muchachos comprendieron que un vestigio de sus poderes había quedado en ellos, y entonces supieron el significado de las palabras que Natura les dijera antes de enviarlos de regreso a Seúl…

“- ni el Tiempo puede cambiar el Destino de la Naturaleza divina de sus hijos, pero aunque ellos ya no tendrán el mismo poder, seguirán teniendo dominio sobre algunos elementos. Confío en que ustedes sepan educarlos para hacer el bien con ellos…”

Y así se hizo, los muchachos hablaban con ellos y los instruían, les hacían saber que no deben usar sus habilidades para tomar ventaja ni lastimar a otros. Y la gran familia DBSK continuó una vida de felicidad, de experiencias que recordar y muchas cosas que aprender cada día, siempre unidos por lo único que no puede ser comprando, corrompido ni mancillado: el Amor.

……………………

Dong Bang Shin Ki se retiró de los escenarios apenas tres años después, los cinco acordaron que era momento de dedicarse de lleno a sus familias, de despedirse ahora que seguían gozando de fama y cariño de sus fans, de dejarlos con un recuerdo agradable del grupo, y dejar el camino para otros compañeros de trabajo que compiten en el medio.

El Tour de despedida duró todo un año con conciertos en toda Asia y algunos países de Europa y América hasta donde sus éxitos habían llegado cuando sus canciones traspasaron las barreras del idioma.

Después de eso tomaron otros rumbos en la vida profesional. Yunho, que no podía apartarse del mundo del canto y el baile, tomó el trabajo que la disquera le ofreciera como Instructor de los nuevos talentos que llegan a la empresa.

Jaejoong tiene un programa de cocina que goza de un raiting envidiable, y era bueno porque no le quitaba demasiado tiempo pero era una fuente de distracción. Además, aun participa de vez en cuando con breves actuaciones en shows, dramas o como invitado especial de algunos cantantes, en ocasiones el resto de los Dong Bang le acompañan.

Yoochun y Junsu tienen un negocio propio, una tienda de discos y materiales varios que se necesitan para el canto, como instrumentos musicales o equipos de sonido. Pero ellos solo lo administran, sobre todo el pelinegro, el castaño por otra parte, da clases de canto en un Centro Comunitario.

ChangMin es quien más apartado está del ámbito pues, como Ji Yong, es profesor en la Universidad de Seúl, enseñando la materia de Matemáticas y también participa como investigador. Su pareja, Kohei, le acompaña en la misma institución impartiendo clases de Ciencias de la Tecnología, aunque en ocasiones sabe ayuda al gobierno a perseguir cibernéticamente a hackers como él.

Ji Yong y Jun Ho continúan con sus empleos, solo que ahora el gemelo es Fiscal de Distrito y organiza bien sus tiempos para no ausentarse demasiado del hogar y no perderse de todas las maravillosas experiencias que ser padre les ofrece.

Para estas fechas, EunBi, Neul Jade, Yang Su-Chun, Sun Ho y Bae Jong terminaron el preescolar e ingresaron al nivel elemental, mientras que Keisuke, Shen Nan y Hwan Ho-Yong comenzaban la travesía en el mundo de la educación en la misma institución que sus “primos” dejaran.

La historiad el koMin y el JunYong al dejar a sus niños fue menos reservada aún puesto que estaba fresco el recuerdo del último concierto del Tour de Despedida hace unas semanas, y con ello las diversas reacciones que se habían levantado cuando TODOS dieran a conocer sus relaciones amorosas.

Y hubo quienes estuvieron contentos con la noticia del YunJae y el Yosu real, así como la relación de Min con Kohei, uno de sus bailarines (y fue tal vez la pareja que más morbo generó). Pero hubo también quienes se opusieron y cayeron sobre ellos todos los prejuicios sociales conocidos acerca de las relaciones gay, pero nada de eso los dañó (porque todo lo que podían haber sufrido ya había pasado), eran felices y ya no querían fingir ante la sociedad. Y triplicaron sus fuerzas para evitar cualquier daño emocional hacia sus hijos, pero el sendero por el que caminan es gentil y los problemas menores. Y en pocos meses la noticia había sido asimilada y se habían convertido en un ejemplo a seguir para algunos.

Entonces las cuatro parejas siguieron adelante y sin mirar atrás, y educaron a sus hijos dando lo mejor de sí siempre, y los ochos pequeños iban aprendiendo a ser de mente abierta, y nunca se sintieron incómodos al saber cómo habían nacido, y sus habilidades rara vez las usaban, porque siendo humanos nada más necesitaban para ser felices o hasta tropezar.







EPÍLOGO

10 años después…

Jae bajó de su auto, lo único que tenía en mente era tomar una ducha de agua tibia y ver alguna película cómica para relajarse y descansar. Pero apenas dio un paso rumbo a la entrada de su casa cuando…

- hasta luego, Umma!... – alguien montado en una motocicleta pasó a su lado a gran velocidad. El mayor, cuyo cabello tenía un tono chocolate ahora, se llevó una mano al pecho y trató de respirar normalmente después del susto.

- ese era Sun Ho?... – le preguntó al moreno, que venía caminando con una enorme sonrisa desde el garage, de donde supone correctamente, Yunho sacó su vieja moto y se la prestó o heredó a uno de sus trillizos.

- sí, Boo… esa vieja moto corre como nueva… - su pareja se cruzó de brazos mirándole con desapruebo… - uy, creo que estoy en problemas…

- Jung Yunho…

- sí, lo estoy…

- cómo se te ocurre, tiene 16 años…

- ya lo sé, Boo, pero sabemos que es un chico responsable, no se meterá en problemas…

- pero…

- y tampoco pienses en cosas negativas… – lo interrumpió. Le tomó la mano y lo jaló dentro… - no eras tú quien decía que es hora de comenzar a dejar de verlos como unos niños…

- no trates de usar mis palabras en mi contra, Yunnie; pero es un adolescente, por naturaleza a esa edad solo quieren llamar la atención y quedar bien…

- oh, entonces ya comprendo, te preocupa que vaya con aquella chica, verdad, la que le gusta…

- esa chica solo quiere jugar con él…

- porqué dices eso, JaeBoo… - ahora ya estaban en la habitación…

- porque la he visto, y esa muchachita solo sigue el ejemplo de su madre a pesar de tener solo 14 años, porque le da alas a mi bebé… - el moreno sonrió, iba comprendiendo el punto de vista de su pareja… - pero también coquetea con Yang…

- seguro? No será que el asunto es de quién es hija…

- Hwang Bo filtreó contigo aún cuando siempre iba tras Yoochun, y sabes que no hablo solo del programa aquel…

- JaeBoo, eso pasó hace miles de años, cómo es que hasta ahora me vienes a reclamar por algo que ni siquiera importó…

- no te estoy reclamando, y sé que no te importó, porque ya me amabas entonces… - Jae sonrió coquetamente… - pero estábamos hablando de su hija jugando con mi bebé y el inocente de Yang, tu sabes que ese chico sacó todo el carisma de Junsu.

- y qué quieres hacer, decirle a Sun Ho que la chica que le gusta no es buena para él, porque es hija de alguien que intentó interponerse entre el amor de sus padres y tíos…

- solo digo que no le des a tu hijo “herramientas” para presumirse por ahí…

- de acuerdo… - el moreno le comenzó a desabotonar la camisa… - no más “herramientas” para Sun Ho…

- no es muy temprano para hacer el amor?... – empero, se dejaba desvestir por su novio, algo de pasión a mediatarde es un muy buen relajante.

- pero ahora estamos solos en casa, y eso no se da muy a menudo desde hace años, y extraño una buena sesión de sexo… - el moreno deslizó sus manos por el desnudo torso de su novio, bajando seductoramente hasta el pantalón, desabrochando primero el cinto y luego los jeans…

- comienzo a sospechar que Sun Ho montado en tu vieja moto era solo un pretexto para llegar a esto… - el moreno sonrió como quien ha sido atrapado… - amor, solo tenías que pedírmelo y yo mismo mandaba a todos a alguna parte, y no mandabas a Sun Ho con esa chica…

- olvídate ya de Yazahara, me desconcentras… - Yunho recostó a Jae sobre la cama, sacándole pausadamente el pantalón, acariciando a su paso las piernas del mayor… - Boo, me encantas… - llevó una línea de besos y caricias desde sus pies, pasando por sus pantorrillas, sus muslos, franqueando la entrepierna despertando bajo la ropa interior, deteniéndose un rato en sus pectorales, pasando su lengua por su ombligo.

- aahhh, Yunnie… - el mayor gemía y suspiraba entregado por completo a esas sensaciones.

El moreno subió a su pecho, besando y devorando cada centímetro de esa piel blanca como la porcelana, suave y tersa como si los años no pasaran por él. Se entretuvo en sus pezones chupando y succionando mientras escuchaba su nombre salir de los labios de su pareja con una voz cada vez más excitada. Y siguió su camino hasta llegar a su cuello, ahí donde sabe que consigue hacerlo delirar porque es uno de sus puntos más sensibles.

- aahhh, Yunnie… mmhhh, por favor, quiero sentirte… - las manos del mayor se fueron directo a desabrochar el pantalón del moreno, puesto que él está completamente vestido aún.

Yunho se dejó hacer por su novio en tanto él no dejaba de besarle, lamerle y marcarle el cuello. Gimió ronco cuando las manos de su Boo tomaron su erección y comenzó a pasar sus dedos por su extensión, haciéndolo estremecer de deseo.

- mmhhh, Boo… lo haces, aahhh, maravilloso…

En cosa de instantes, ambos se encontraban completamente desnudos. Yunho sobre Jae embistiéndolo en un vaivén de caderas acompasado. Gimiendo cada vez más fuerte, la capa de sudor cubriéndoles la piel, besos más húmedos e intermitentes, caricias más ardientes. Hasta que la tensión en cada músculo les anunció la llegada del orgasmo, y el moreno liberó su esencia en el interior de su Boo, y éste bañó sus torsos mientras el placer los recorría con deliciosos espasmos de pies a cabeza.

Yunho rodó a un lado respirando laboriosamente aún. Jae no estaba menos alterado, pero luego buscó la calidez del pecho de su moreno, apoyándose en él.

- me pregunto si cuando lleguemos a los 40 serás tan apasionado como ahora…

- JaeBoo, somos tan apasionados como hace 10 años, y como cuando comenzamos a salir hace ya casi 18, y es como si el tiempo no pasara sobre ti… - deslizaba sus dedos entre el cabello de su pareja.

- no bromees, es que me sigues viendo con los mismos ojos de amor y no notas que ya comienzan a aparecer los rastros de la edad adulta, 38 años ya son bastantes, cariño, no soy el mismo jovencito de 22 años que se embarazó y te dio trillizos que ahora andan por ahí como adolescentes bien portados.

- yo siempre te veré con los mismos ojos, porque te voy a amar por la eternidad… - depositó un beso sobre la coronilla de su pareja, haciéndolo sonreír contra su pecho.

- prefiero que me los des en la boca… - levantó el rostro apoderándose de los labios de su pareja.

- tomemos un baño… - caminaron desnudos, abrazados y entre besos y sonrisas hasta el baño de la habitación.

- esta vez, yo seré el seme… - el mayor abrió el grifo y comenzó a repartir nuevas caricias por el cuerpo del moreno…

- adoro cuando te pones así… -

…………………

- Chunnie, porqué cerraste tan temprano hoy?... – Junsu solía pasarse por la tienda cuando salía temprano del Centro Comunitario. Yoochun hacía cada semana un balance y cada mes, el delfín le acompañaba para hacer el inventario… - todavía no se cumple el mes pa… - su ratón lo calló con un profundo beso…

- te queda claro así, o necesito explicártelo detalladamente… - el pelinegro tenía el deseo ardiéndole en los ojos una sonrisa pícara pero llena de amor en la boca… - quiero hacer el amor contigo… - el castaño se dejaba conducir a la oficina, sonriéndole seductoramente…

- eres un ratón pervertido, hacerlo en un lugar público?...

- pero está cerrado, además, es nuestro negocio…

- pero no deja de ser público…

- ok, lo admito, me encanta porque se siente más adrenalina y eso es excitante, no?...

- como aquella vez en los probadores de aquella tienda departamental… - la puerta se cerró y él fue recargado en el filo del escritorio…

- y en aquel compartimiento de avión… - el ratón le quitó la camisa y se dejó quitar la propia por las hábiles manos de su delfín… - y en aquel baño público… - notó el sonrojo en su pareja producto de la vergüenza al recordar… - y en…

- menos palabras y más acción, ratón pervertido… - el castaño atacó los labios de su novio, sintiendo las corrientes eléctricas que el contacto de las caderas del pelinegro contra las suyas le provoca…

Micky se deshizo de los pantalones y la ropa interior de Junsu y de su propia ropa, sentó al castaño sobre el escritorio mandando al suelo en el proceso papeles, lapiceras y lápices, una taza que se quebró al caer, varias cosas más que estaban sobre el mueble, y por poco la fotografía de la familia, pero alcanzó a tomarla y la depositó con cuidado en un cajón. El delfín sonrió divertido porque su ratón siempre es algo salvaje al hacer el amor así.

El pelinegro besó y acarició cada recoveco del cuerpo del castaño, disfrutando del delirio que genera la fricción de sus miembros, ya que Junsu está sentado y Yoochun de pie al medio de sus piernas, compartiendo besos cada vez más intensos, alargando el momento en que sus cuerpos se unen y se vuelven uno solo.

Las manos de ambos masajeaban con destreza la erección del otro, el ritmo cardíaco y de respiración llegando al límite, sus jadeos convirtiéndose en roncos gemidos. De pronto el pelinegro paró, recostó a su novio sobre el escritorio y llevó sus dedos a la boca del castaño para que los humedeciera. No mucho después toda su erección entraba y salía del interior de su pareja, en un perfecto compás de placer.

Y no faltaban los besos apasionados ni las candentes caricias, ni tampoco las palabras de amor al oído. Ni el momento en que el delfín se abrazó al ratón pegándose a él de forma que su propia erección quedaba atrapada entre sus cuerpos dándole aún más placer. Y el caliente palpitar de sus miembros los arrastró lentamente al orgasmo, liberándose ambos en un gemido ronco.

………………….

Jae terminó de colocarse la playera, cuando escuchó los gritos de uno de sus hijos venir desde la sala en la planta baja.

- umma, appa, hay alguien?... – el adolescente subía las escaleras.

- es Bae Jong… - extrañamente, el mayor siempre se ponía nervioso cuando después de intimar alguno de sus trillizos aparecía.

- estamos aquí, hijo… - pero al moreno no le parecía nada del otro mundo, además, no es como que estén en plena faena. Yunho abrió la puerta cuando su hijo daba vuelta desde las escaleras.

- appa, puedo quedarme a dormir en casa de Ji Song… - el adolescente estudió la situación y una sonrisa se curvó en su boca. Sabía perfectamente que sus padres habían aprovechado muy bien la ausencia de todos en casa. Y su padre sin playera, y su umma apareciendo a espaldas del moreno con un ligero carmesí en las mejillas, los delataba.

- y eso, como porqué… - Yunho cuestionó, y es que tenía la impresión de que su hijo llevaba una amistad muy íntima con su compañero de escuela, no que le preocupe que a su hijo le guste el susodicho, solo que es muy joven para algunas cosas.

- ay appa, mañana es el examen de fin de cursos, y quiero estudiar largo y concienzudamente…

- y no puedes estudiar aquí con tus hermanos y primos?...

- sin ofender, pero, quiero pasar con la nota más alta, y Sun Ho anda en las nubes, igual que Yang, de ningún modo puedo fiarme de su intelecto ahora; y Jade y EunBi siempre hablan primero de chismes de la escuela antes que dignarse a leer siquiera la guía de estudio…

- bueno, te puedo ayudar yo entonces…

- umma!... – pidiendo la intercesión de Jae, quien simplemente los había estado escuchando…

- no vayan a desvelarse demasiado, sino mañana terminarán por dormirse durante el examen…

- gracias umma… - Jong besó la mejilla del mayor, luego bajó a su habitación para preparar lo que necesitaría, los libros y notas para estudiar, su pijama y un cambio de ropa para la escuela.

- tú si puedes estar inconforme por Yazahara pero te da igual Ji Song, no?... – el moreno en verdad se sentía enfadado, y así bajó a la sala, seguido por su pareja, y juntos llegaron a la cocina, donde Yunho bebió un vaso de agua fría, no quería discutir con su novio por una tontería…

- son dos cosas muy diferentes, Yunnie…

- en qué forma lo son, a mi parecer es lo mismo… - bajó la voz, como para evitar que su hijo los escuche… - Yazahara le gusta a Sun Ho, y se que ese chico, Ji Song quiere algo con Bae Jong, así que dime, de qué manera es diferente…

- Ji Song no va por ahí tratando de jugar a dos bandas…

- no creo que te conste tampoco de la chica con Yang y Sun Ho, JaeBoo…

- Yunnie, a ver, no estamos teniendo una discusión un poco innecesaria… - el moreno enarcó una ceja y se cruzó de brazos recargado en la encimera… - es decir, yo nunca le he prohibido a Sun Ho salir y verse con esa chica, ok que platico contigo y te planteo todas mis preocupaciones, pero sabes que nunca me he metido en las decisiones de nuestros hijos, los aconsejamos en algunas cosas y en otras les hemos permitido experimentar y tropezar para que vayan aprendiendo de la vida. Pero desde que Ji Song se convirtió en el mejor amigo de Bae Jong, tú siempre te pones así, queriendo evitar que pasen tiempo a solas, y qué si se gustan, no irá a resultar ahora que te preocupa la preferencia de tu hijo…

- no es… no es eso, JaeBoo… - el moreno suspiró dejando caer sus brazos a sus costados… - no del todo… - el mayor se acercó, pasando sus manos por su cintura, el moreno apoyó su frente en la de su pareja… - no sé porqué siento temor de ellos en específico, es solo que… no puedo evitar pensar y recordar todo lo que nosotros pasamos, y éramos adultos ya, y ellos son unos adolescentes, y a pesar de todo, la sociedad no ve con buenos ojos estas relaciones, y no quiero que sufra…

- Yunnie, cariño, entiendo cómo te sientes, pero no vamos a ponerlos en una prisión de cristal para que nada los dañe, si ellos sufren nosotros estaremos ahí para confortarlos y apoyarlos, pero no debemos alejarlos de las experiencias que decidan vivir…

- tienes razón… - aceptó después de unos instantes de silencio… - Boo, siempre voy a ser el padre sobreprotector y consentidor, pero me alegra saber que tú eres el mediador, como buen umma, eres el pilar de esta familia…

- eres un tonto, sabes… - le besó la nariz…

- siempre me dices eso cuando no sabes qué otra cosa decir… - le besó también la punta de la nariz… - y siempre me besas así para decirme que me amas, verdad…

- siempre… - y sus labios se encontraron en un tierno beso…

- definitivamente, cuando sea adulto… - Jae y Yunho se separaron al escuchar la voz de su hijo… - quiero tener un amor así…

- que tan así?... – cuestionó el moreno, y su novio rodó los ojos.

- muy así, appa; bueno, ya me voy, los veo mañana…

- hasta mañana, y no olviden descansar lo suficiente… - los adultos lo acompañaron a la puerta, y justo cuando el adolescente abrió, su hermana y su prima iban llegando.

Las miradas de los tres adolescentes se cruzaron, y en los finos labios femeninos sonrisas cómplices se formaron. Pero el chico prefirió no decir nada porque podía irle peor, montó en su bicicleta y partió al hogar de su amigo, a no más de 15 minutos.

- buenas tardes, princesas… - las recibió el moreno.

- buenas tardes, appa… - Neul Jade besó su mejilla… - hola umma… - y lo mismo hizo con Jae.

- buenas tardes, tíos… - EunBi también saludó de la misma manera.

- Sun Ho y Yang no se iban a reunir con ustedes?... –

- sí, pero luego tomaron caminos diferentes, Sun Ho se fue con Yazahara al cine, y Yang se quedó con Keisuke y Ho-Yong en los videojuegos del centro comercial… - respondieron al unísono, ellas en ocasiones hacen eso, y es curioso escuchar sus dulces voces a la par, sobre todo porque dicen lo mismo sin acuerdo previo.

- creí que Shen Nan vendría a dormir con ustedes hoy?... – la voz del delfín se escuchó a sus espaldas, entrando junto con el ratón, quien llevaba una sonrisa de oreja a oreja.

- se sintió mal y prefirió ir a casa… - dijo EunBi, compartiendo una mirada indescifrable con Jade.

- nosotras la acompañamos, y tío Ji Yong dijo que no nos preocupáramos…

……………………

Shen Nan, a pesar de tener solo 13 años, es una chica alta y de carácter fuerte, tal vez porque sus años de infancia los compartió principalmente con su gemelo Hwan Ho-Yong y su “primo” Keisuke, y poco interés había mostrado por los “juegos para niñas” o por los vestidos femeninos. Y hasta que ingresó a su primer año de la high school, poco le habían llamado la atención los chicos, es decir, convivía con ellos todos los días desde que recuerda, incluso con él… entonces, porqué es que ahora le late presuroso el corazón cada que lo ve y le sudan las manos, y de pronto al mirarse al espejo le gustaría lucir más femenina. Cambiar su ropa holgada por la clase de pantalones y faldas que usan sus “primas”, o esas blusas con estampados de moda, soltarse el cabello y hasta usar maquillaje en su nívea piel. Sobre todo, envidiar la suerte de Yazahara, esa chica que va dos años sobre su curso y uno por debajo del de Sun Ho… y porqué tiene que suspirar cada que piensa en él o dice su nombre.

………………….

- crees que debamos hacer algo?... – EunBi alisaba el largo cabello lacio de su prima, teñido con tonos claros de castaño y rubio.

- algo como qué, Shen ni siquiera piensa en la palabra clave de su malestar…

- enamorada… - dijeron al unísono. Alguien tocó a la puerta… - pasen…

- es tarde ya, princesas… - los cuatro adultos entraron en la habitación que las chicas comparten…

- duérmanse ya que mañana tienen escuela… - Jae besó la mejilla de cada una…

- tengan dulces sueños… - e igual hizo Junsu…

- buenas noches, señoritas… - imitados por Yoochun…

- hasta mañana, princesas… - cerrando la rutina, Yunho…

- buenas noches, umma, appa, tíos… - correspondieron en una sola voz, sonriendo por esa extraña pero cómoda costumbre de darles las buenas noches, y se repite por las mañanas. Los adultos salieron. En la otra habitación de la planta alta duerme Yang Su-Chun, y en las de abajo, Sun Ho y Bae Jong, el ausente…

…………………

Eran cerca de las dos de la mañana cuando los chicos cerraron libros y cuadernos y los guardaron para no olvidar nada al momento de partir a la escuela.

- juro que si no exentamos el examen, renuncio a estudiar de por vida… - Ji Song se estiró con un bostezo.

- que exagerado eres, además, no dudo que pasamos con excelente calificación… - Bae Jong volteó a cualquier otra parte cuando su amigo se sacó la playera y hurgó en los cajones de su cómoda por su pijama.

- tienes razón… - con las prendas ya en sus manos… - quieres cambiarte aquí o en el baño?

- aquí está bien…

- bueno, entonces ya vuelvo… - cuando salió de la habitación…

- tranquilo, Bae Jong, relájate, cuenta hasta 10 y baja los latidos de tu corazón o se dará cuenta… - se decía mentalmente en tanto se colocaba el pijama… - no es la primera vez que dormimos juntos… - miró la cama para dos de su amigo… - pero sí desde que siento esto por él… - llevó una de sus manos a su pecho, donde su corazón se niega a dejar de latir como potro desbocado.

- puedo pasar?... – cuestionó su amigo al otro lado de la puerta…

- claro…

- voy a dormir como tronco… - colocó su ropa sucia en el cesto…

- querrás decir como ángel… -

- sí, claro… - el chico levantó las cobijas y se metió en la cama, imitado por su amigo… - si no escucho el despertador, te doy permiso de despertarme como te venga en gana…

- ok… - pero por más que intentaba relajarse, Bae Jong estaba rígido en la orilla de la cama. Su amigo en cambio concilió el sueño casi inmediatamente, y se colocó de lado dándole la espalda… - mi primer amor… - aceptando con naturalidad todas las sensaciones que le recorren el cuerpo al estar junto a su mejor amigo, por fin se relajó y calló en un profundo sueño.

A las 6 en punto el sonido de la alarma lo arrancó de su sueño, pero al parecer, Ji Song tiene la misma dificultad de siempre para despertar, ya que solo se revolvió entre sueños pero no abrió sus ojos. Bae apagó el despertador y se quedó un rato simplemente recostado boca arriba, mirando el techo. A su lado, su amigo dormía de lado viendo hacia él… Jong giró el rostro para verlo, y los labios de su amigo estaban tentadoramente entreabiertos. Y después de mucho deliberar con su conciencia, Bae lo despertó como solía hacerlo desde que son amigos, haciéndole cosquillas en los costados. Bastaron pocos segundos para que las carcajadas de su amigo llenaran los oídos con su melodioso tono.

Media hora después ambos chicos estaban duchados y cambiados, e iban a salir hacia el comedor, desde donde la madre de su amigo los había llamado al desayuno.

Bae Jong iba delante, apenas por tomar la perilla de la puerta, cuando su amigo le tomó la mano libre, tiró de él y le plantó un beso torpe y tembloroso, en el que apenas si sus labios se unieron. Cuando se separaron, Ji Song estaba violentamente sonrojado y sudaba frío, y Bae lo sabía porque aun estaban tomados de la mano, y se sentía un poco confundido y un tanto feliz de haber recibido su primer beso de labios de quien es más que su mejor amigo.

- yo… pues, verás… - Ji Song intentaba explicarse, y es que después de varios días pensando en lo mismo, concluyó que su amigo le gustaba, y cuando hubo dádose cuenta, no dejaba de pensar en besarlo y siempre se decía que cuando estuvieran solos le diría lo que siente y lo besaría. Y después de una semana, cada oportunidad (como la de anoche) se le iba entre las manos porque los nervios le ganaban; y ahora, hace unos momentos, simplemente se había dejado llevar por el impulso y las frases coherentes se negaban a salir de su garganta… - Bae Jong, yo… tú…

- me gustas…

- eso es lo que pretendo decirte, que me… cómo!

- Ji Song, me gustas…

- en serio?... – su amigo asintió, ambos sonrojados como termostatos… - wow! Es decir… ahora qué…

- ahora, vamos a desayunar o tu madre vendrá a llevarnos de la oreja como a unos niños, además, llegaremos tarde a la escuela…

- ah sí, claro… - decepcionado, el chico dio un paso para abandonar finalmente la habitación, pero Bae lo abrazó por la cintura acercando su rostro al de su amigo.

- seamos novios… - besó sus labios con más tranquilidad, acoplándose en una danza suave de caricias compartidas, un tierno beso de amor adolescente.

…………………..

El fin de semana se reunió toda la familia a la hora de la comida. Y al encontrarse todos juntos siempre se sentían como si los años no pasaran. Porque seguían siendo los mismos.

Yunho aún se comportaba como el appa de todos, incluyendo a quien dice es su hijo adoptivo: Ji Yong. Jae es el umma y los muchachos le siguen guardando tal respeto. Yoochun y Junsu siguen siendo como un par de novios adolescentes haciéndose mimos y cariños. Kohei sigue desviviéndose por Min y éste se deja hacer por su pareja, y en ocasiones pareciera que es el seme de la relación pero al final suele quedar claro que no cuando el japonés, con sutileza, le convence de hacer su voluntad. Y Ji Yong sigue siendo el chico raro de sonrisa inocente que controla la impulsividad de Jun Ho, que sigue peleando con los cachorros de la segunda generación de la descendencia de Shadow, can que murió por la edad hace casi un año.

Y los ocho adolescentes llenan de alegría sus vidas, y la casa se inunda de sonrisas y conversaciones de una y mil cosas, y entre ellos se hacen burla cuando de amor e ilusiones se trata; normalmente Bae Jong es quien sale más avergonzado porque es para sus hermanos y primos como un libro abierto, y con su reciente relación con Ji Song, no era para menos. Y Yunho literalmente se quedó en blanco cuando días atrás su hijo diera la noticia, pero ahora ya lo ha asimilado.

Keisuke es de todos el más tranquilo y reservado, había heredado el intelecto de sus padres, pero no tiene más amigos que sus primos, es algo temeroso de relacionarse con otros chicos de su edad. Así que cuando no está metido en los libros o su portátil (No! Él aún no tiene videos especiales en su laptop, pero igual la ama), el chico se la vive pegado a Ho-Yong, y ellos son los mejores amigos porque todo lo comparten. El gemelo es más sociable y tiene una personalidad amable como la de su umma, pero sabe decir no con la misma impetuosidad que su padre. Su gemela, Shen Nan, por otro lado, es un torbellino de locura, inquieta desde su nacimiento, se la pasa haciendo una y mil cosas, es la Presidenta de la clase cada año, dirige la organización de eventos escolares, participa en el equipo femenil de baloncesto, es experta en los videojuegos y nunca dice que no porque siempre está dispuesta a intentar cualquier cosa que le pidan o se le meta entre ceja y ceja. Y es por ello que ha ido ganándose poco a poco un lugar especial en el corazón de Sun Ho, y solo el tiempo decidirá lo que pase entre ellos.

Sun Ho es coqueto, y aunque responsable en la escuela, gusta de pasearse por la ciudad, o caminar descalzo por la playa, o de respirar el fresco viento de un parque solitario. Se siente cómodo tanto estando con todos sus amigos como en la soledad de sus aventuras.

Yang Su-Chun es más la viva imagen de sus padres, con todo el carisma de su umma y la seductora personalidad de su appa. EunBi y Neul Jade son tan unidas que más parecen ellas gemelas que hermanas de sus hermanos, y juntas, son dinamita pura.

……………….

- me siento tan estúpido llorando en tu regazo, umma… - pero a Yang su seductora personalidad de nada le había valido tratándose de Yazahara, y por ello ahora liberaba su frustración con lágrimas sinceras que mojaban el pantalón de Junsu.

Su hijo había llegado temprano ese día, de hecho todavía debería de estar en clases, pero él se apareció en la puerta, sorprendiendo al delfín que por casualidad estaba en casa pues había ido por unos discos que olvidó para su clase en el Centro Comunitario. Y vio a su hijo pasar en silencio y encerrarse en su habitación, algunos sollozos le alcanzaron a llegar desde allá, y sin dudarlo fue ahí. Llamó a la puerta y con la voz ahogada, su hijo le permitió la entrada. Yang tallaba una y otra vez sus ojos pero las lágrimas seguían fluyendo. Conmovido por la tristeza de su retoño, Junsu se sentó a su lado en el sofá doble dispuesto frente a su cama, e inmediatamente su hijo escondió su rostro en sus piernas, pasando sus manos por la cintura de su umma, el castaño le acarició el cabello con ternura, aguardando a que Su-Chun decidiera desahogarse, y así pasó…

- hijo, llorar de tristeza por algo que te lastima no es estúpido…

- ni siquiera se porqué se lo dije, pero, yo pensé… después de todo ellos no estaban saliendo formalmente y… Sun Ho me dijo que no estaba realmente interesado en ella y que dejaría de verla y salir a solas, pero… Yazahara se enamoró de él y me lo dijo justo después de que yo le confesara mis propios sentimientos. Y no puedo evitar que me duela ni sentirme estúpido por haber sido rechazado… - el castaño simplemente continuó acariciando su cabello… - umma, no quiero volver a enamorarme nunca más…

- no digas eso, Yang. Sabes, cuando yo tenía tu edad, bueno tal vez unos años más, me enamoré por primera y única vez, y creía que tu padre no me correspondería nunca, y amarlo dolía mucho porque yo sabía que siendo chicos los dos, había realmente aún más pocas posibilidades de que me correspondiera; pero, aún cuando hubo ocasiones en las que deseaba no amarlo, olvidarlo y no volver a enamorarme, hoy agradezco nunca haberme rendido ni perdido la capacidad de amar, porque le tengo a él, y a ti y a tu hermana. Y se que a veces el dolor nos debilita y quisiéramos ya no pelear, pero aún eres joven, hijo, tienes muchos años por delante, y muchas chicas aun por conocer, y si te cierras al amor ahora, entonces cuando la indicada aparezca en tu vida simplemente pasará de largo, y entonces no solo sufrirás tú por no haberla visto sino que también sufrirá ella porque jamás se reunirá con el alma que complementa su existencia y la tuya…

- pero umma, y si como tú amaste solo a appa, yo solo la amo a ella, entonces sufriré porque nunca me querrá igual…

- estoy seguro que aún estás por conocer a la persona que ames y te ame igual… - se escuchó la voz del pelinegro desde la entrada de la recámara…

- appa?... – murmuró sorprendido su hijo, el delfín solo sonrió…

- yo a tu edad también creí estar perdidamente enamorado de una chica, y salimos un tiempo, pero el día que rompió conmigo y me dijo que no me amaba como creía, yo pensé que sería infeliz el resto de mi vida, y aun cuando conocí a tu umma… - el pelinegro se sentó en el borde de la cama frente a ellos, y su mirada amorosa se clavó por unos segundos en su delfín… - no tenía idea de que en él encontraría el amor de verdad, pero cuando la persona indicada aparece en tu vida, vale más que estés dispuesto a darte la oportunidad, aunque en el camino conozcas a otras personas que quieras de forma especial, la que ames y te ame igual llegará cuando menos la esperes…

Yang se quedó callado un rato, pensando en todo lo que sus padres le dijeron. Y veía a uno y a otro, y en sus miradas encontró un brillo que él no tenía por Yazahara ni ésta por él o Sun Ho; y descubrió que era el mismo brillo que tienen Yunho y Jae, Min y Kohei, Jun Ho y Ji Yong, y aun el que aparece en los ojos de Bae Jong y Ji Song. Y comprendió que aún no conoce el amor de verdad y que tal vez pasen largos años antes de conocerlo. Y tal como lo piensa ahora, puede ser una chica o un chico, puesto que aún su padre llegó a estar seguro de su atracción solo por chicas y se enamoró de su umma, así que… tal vez no sea tan malo tener algunos tropezones en el camino antes de llegar a esa fuente de luz que lo motive a enfrentarlo todo y ser feliz. Y una duda lo asaltó en ese momento.

- appa, con cuántas chicas saliste antes de quedarte con umma?

- eh?... – el ratón se puso nervioso, ese tema en específico no era bueno con su pareja presente.

- anda, mi vida, respóndele a tu hijo… - lo admite, el castaño es muy celoso aun tratándose del pasado de su ratón.

- ahora que recuerdo, yo solo vine por unos papeles, tengo que volver al negocio… - el pelinegro le dio un beso en la frente a su hijo, y salió casi corriendo de ahí ante la mirada penetrante de su delfín.

…………………..

Cumpleaños decimoctavo de los trillizos del JaeHo y los gemelos del Yosu.

Se había organizado como si de un macroevento se tratara, y es que había muchos invitados para la ocasión, considerando que los chicos habían pedido la asistencia no solo de sus abuelos, tíos, parejas, primos y amigos, sino que también fueron invitados viejos conocidos de sus padres cuando DBSK, y acudieron los de Super Junior, algunos casados y con hijos, otros aun disfrutando de su empedernida soltería. Y estaba también Lee So Man y algunos amigos de Kohei que como él eran parte del grupo de bailarines. Y estaban los de Shinee, Boa y otros artistas del medio.

Era una gran fiesta llena de personas estimadas y recuerdos. Amenizada con música en vivo cortesía de la disquera, y era uno de los nuevos talentos que iniciaba su camino hacia la popularidad y el cariño de las fans. Pero el escenario no estaba dispuesto solo por ellos, sino por un número especial a cargo de los ocho chicos, quienes de pronto desaparecieron de la vista de sus padres y se perdieron tras bambalinas por minutos, cuando los acordes de uno de los mas grandes éxitos de DBSK resonó en el lugar.

Los muchachos se preguntaban quiénes les imitarían con Tri-Angle, y se emocionaron de sobremanera cuando los cinco chicos salieron al escenario desenvolviéndose con soltura, reproduciendo sin ninguna dificultad la coreografía, demostrando que sus talentosas voces tienen color propio.

El vestuario tenía leves modificaciones hechas por los propios chicos, y no se notaba la diferencia entre el presente y el pasado, y Bae Jong lucía idéntico a Yunho, como Sun Ho pasaba por Jae, Yang Su-Chun por Yoochun, Keisuke por Min y Hwan Ho-Yong por Junsu.

Y hubo gritos de sorpresa cuando EunBi apareció con una guitarra colgada a la espalda, y cantó y bailó el solo correspondiente en aquel entonces a Boa. Y todos se asombraron gratamente cuando un telón se levantó y ahí estaba Shen Nan descargando su explosividad en la batería y EunBi se unió a Neul Jade en las guitarras eléctricas y todo era un espectáculo que conmovió especialmente a Jae, Yunho, Junsu, Min y Yoochun.

El rap de The Trax y DBSK estuvo a cargo de las cinco voces masculinas, pero los coros finales fueron especialmente significativos porque los ochos chicos unieron sus voces y desplegaron armoniosamente los últimos pasos.

Y la explosión de aplausos, algarabía y emoción se dio cuando juntos gritaron…

- Dong Bang Shin Ki por siempre!!...

……………

Porque DBSK había dejado su huella como uno de los grupos más representativos del pop coreano, pero sobre todo, porque habían formado parte de un pasaje de la historia que solo unos pocos conocen, que no está escrita en libros ni grabada en video, pero que les había dejado el único legado sin precio y lo más valioso de sus vidas: sus propios hijos.

Ocho jóvenes que ahora van dando sus propios pasos en el incierto camino de la vida, que forman su propia identidad más allá de la sombra de sus progenitores, tomando sus propias decisiones, tropezando y levantándose en el sendero, descubriendo la amistad, las primeras ilusiones y desilusiones, y el amor.

Y apenas comienzan su propia historia, pero ésta está más allá de lo que en estas líneas se pueda contar, porque solo se nos permitió echar un vistazo en el futuro, pero no podemos ver más allá de las decisiones que no han sido tomadas, y así, concluye la reseña de tres historias en las que los sueños que se creían imposibles se hicieron realidad, en donde los deseos puros se materializaron por causa del amor y enfrentándose aun a aquello que solo en sueños creemos existe, DBSK superó todos los obstáculos y ahora sus hijos construyen su propia vida.

FIN

1 ♥Comentarios♥ :

TvXq dijo...

Hola..!!! waa...este es como la conti despues de la de DESEOS...VERDD???...genial...lo ame...!!!

:a   :b   :c   :d   :e   :f   :g   :h   :i   :j