24 jul. 2009

Perfecta Agonia (Shot 2)

- Yunnie… Yunnie…- repetía el pelinegro a medida que sus manos movían el hombro de Yunho para despertarlo, a su lado, sobre la mesita de noche, una bandeja con alimentos saludables esperaba a que el moreno abriera sus ojos.

Una suave voz repetía su nombre, y sus sentidos fueron monopolizados de repente, quiso abrir los ojos pero la pesadez no se lo permitía, estaba inmerso en la carga de su inconciente así que por más que quisiera su angustia era ocultada por el fantasma del sueño. De un momento a otro sintió como sus parpados se abrían y con lo primero que se encontró fue con los ojos negros de su adorado Jaejoong, aquel ser que en esos momentos lo lastimaba tanto, aquel que por más que quisiera no podía odiar, era una de las razones por la cual se maldecía. ¿Y por que no perdonarlo? Esa alternativa estaba disponible, si tan solo el pelinegro le confesara lo que pasaba el estaría dispuesto a abandonar su dolor y dedicarse a formar una relación mas fuerte, demostrarle que en verdad es lo único que necesita para ser feliz, no obstante, la idea de que Jaejoong estuviera buscando el momento indicado para terminar todo tipo de lazo no lo dejaba en paz, si eso ocurría todo pasaría a formar parte de la nada para el, ese era su miedo.

Se removió lentamente dándole la espalda, simulando que todavía no estaba lúcido; ronroneó un poco y tapó sus hombros con las cobijas ocultándose bajo ellas de su tormento. El pelinegro no pudo más que suspirar e hincarse sobre el otro para despertarlo, quería que le dijera la razón de su extraño comportamiento, y no cedería para nada…

Un peso sobre su cuerpo y no tubo mas alternativa que levantarse, se sentó con un par de ojos sobre todo su cuerpo, frotó sus ojos ignorando a la persona frente a el, bostezó y estaba dispuesto a levantarse para dirigirse al baño cuando reparó en la charola junto a su cama, llena de comida, frutas y verduras que el otro preparó para el considerando que le harían bien a su estado de ánimo y salud. Una sonrisa curvando sus labios, la calidez de la persona amada no siendo omitido por su cuerpo, sus ojos queriendo volver a llorar. Se contuvo lo más que pudo para no hacerlo y miró fijamente al pelinegro que lo observaba del mismo modo, ambos buscando respuestas en la profundidad de los ojos del otro sin obtener nada a cambio… solo confusión. Desistió de su cometido y le sonrió, representaba algo tan difícil crear sentimientos negativos hacia el pelinegro, porque no podía hacerlo, las lagrimas lo consumieron y en su cabeza la idea de olvidar a Jaejoong apareció, vano recuerdo porque ahora mas que nunca, contemplando esos vivos ojos, sabia que tenía que luchar por él, ese sujeto no merecía tener a una persona como Jaejoong a su lado, no lo conocía, nadie lo conocía como el.

- traje algo para que comas, ya estoy de salida… - palabras tan tristes para los oídos del moreno que lo único que deseaba era que el pelinegro se quedara con el todo el día, juntos en la cama compartiendo caricias y susurros, una idea que no representaba lo utópico después de compartir tanto tiempo juntos entre miradas y sonrisas. Observaba detenidamente como el pelinegro permanecía sentado frente a él a un margen de la cama, una pierna flexionada, un brazo sosteniendo el peso de su cuerpo, y ese brillo sanador alumbrándolo por completo… ¿Realmente lo estaba engañando? Comenzaría a creer en esas cosas de “Las apariencias engañan”.

- gracias…- nada de palabras, ninguno de los dos podía componer estrofa, el ambiente tornándose tenso, el silencio incomodándolos en demasía. Jaejoong finalmente, luego de no recibir mas palabra por parte del moreno, decidió marcharse y lo abría hecho si su brazo no hubiera sido sujetado por Yunho, quien antes de que lograra incorporarse lo atrajo hacia su cuerpo para apresar sus labios y que ambos compartieran una vez mas de esos besos que los dejaban al borde de la locura, porque siempre terminaban de la misma manera, una entrega mas…

El pelinegro no se resistió, tomó lugar sentándose al lado de Yunho, sujetándolo por su cuello y dejándole a este el control total del beso, uno suave y dulce como los que habían en pocas ocasiones entre ellos; le sorprendió mucho la reacción del líder, luego de tratarlo de esa manera tan insensible ahora lo besaba de ese modo, esclavizándolo por completo. Sus labios se movían al compás, de a momentos sus lenguas se entrelazaban con la otra de manera tierna y pausada recorriendo cada rincón de sus bocas, embriagándose con el sabor, la calidez, el aroma de esa cavidad que probaron por tanto tiempo. Delicadamente las manos de Yunho acariciaban los cortos cabellos de su pelinegra fantasía, parsimoniosas caricias que luego eran entregadas a sus mejillas, un ronroneo por parte del mayor lo alertó… estaba disfrutando al igual que él de ese beso, estaba seguro de que a Jaejoong le encantaba como lo acariciaba, hasta podría jurar que era una de las razones por la cual todavía no lo había dejado.

Los suspiros del pelinegro no tenían fin, esas manos lo acariciaban con tanta devoción que perdió el sentido del mundo, el universo no existía para el, así que sin siquiera pensar en otra cosa se acomodó aun mas sobre el moreno, sentándose sobre sus piernas, hundiendo sus dedos en los cabellos de este, enredándolos entre sus manos para apresarlo mas contra sus labios lo que hizo que el moreno respirara con mas dificultad sobre ellos; la espalda de Yunho lentamente fue recostándose contra el respaldo de la gran cama matrimonial, el peso del pelinegro totalmente sobre su cuerpo y esa calidez volviendo a ser recibida por él, no tenia explicación ni palabras para describir lo que sentía cuando sus labios se unían a los de Jaejoong, ese sabor, esos movimientos de su boca que lo volvían loco… era algo que no se permitiría perder.

El beso no se detenía, pero sus acciones no iban mas allá, solo allí, abrasados hace sabe quien cuanto tiempo, sus labios acariciándose con desbordante ternura, sus cabezas moviéndose contra la otra y la respiración escapando de a momentos para volver a coger aire y continuar con la entrega. Era tan magnifico el momento que ninguno de los dos deseaba terminar, sin embargo las acciones del moreno hicieron que sus labios fueran distanciándose, se separó solo un poco, sus ojos clavados en los exuberantes y dilatados labios del pelinegro, repartió cortos besos en ellos para luego frotar con ternura extrema su mejilla contra la de Jaejoong y detenerse en sus cabellos, aspirando el deliciosos sabor a frutas de ellos. El pelinegro sin palabras, el actuar de Yunho se le hacía demasiado raro, no obstante no quería arruinar ese beso único que le sorprendía estar recibiendo en ese momento. El silencio se apoderó de ellos, sus miradas perdidas en un punto fijo que ninguno de los dos conocía y las palabras no saliendo de sus gargantas, ni siquiera siendo procesadas por sus cerebros, así que el mayor no dijo nada, optó por abrasar al moreno y enterrar su rostro en el cuello del menor.

- si quieres puedo quedarme… - palabras que sorprendieron a Yunho, talvez si le pedía al pelinegro que se quede con él este accedería y no se encontraría con aquel sujeto. Era buena idea, solo que también un pensamiento hace unos minutos estaba rondando su cabeza… definitivamente tenia que conocer a ese maldito hombre que al igual que él compartía los besos de Jaejoong.

- no… ve tu, lo único que quiero es dormir por días, desde mañana empezará nuestra complicada agenda. - finalizó el moreno ante la triste mirada del mayor quien confundido se incorporó, acomodó un poco sus atuendos y decidió marcharse de una vez, de nuevo entre tinieblas, de nuevo entre malestares e incertidumbres.

- no volveré hasta entrada la noche… - dijo para luego desaparecer tras la puerta.

Inmediatamente su cabeza trató por todos los medios de formular una opción que le ayudara a recuperar al mayor, después de lo que había pasado se dio cuenta de que perderlo no era una alternativa para Jung Yunho, porque sus ojos dolían horrores luego de tanto llorar, porque esas lagrimas eran tan calientes que quemaban su piel a medida que descendían, porque no era de otra forma… si alguna vez sentiste como si tu mundo se desmoronara rápidamente a medida que tus ojos contemplaban el caer de esos pedazos… si fuiste capaz de soportar las peores punzadas atacando tu pecho haciéndote creer que realmente te estabas sumergiendo en una rosa llena de espinas, entre esos aterciopelados y a la vez fríos pétalos que ocultan la maldad y el dolor tras su rojo color pasional sentiste lo que sobrepasó el moreno en el momento en que leyó el mensaje en donde su supuesto “Amor” lo engaña, eres capaz de juzgar sus sentimientos y actitudes, tienes derecho a decir que sabes como se sufre por amor.

Sin embargo ¿Podría decirse que la felicidad inundó sus ojos dolorosamente dilatados por las lagrimas? Si, tristemente la llama de la alegría melló la angustia que contenían porque cuando se topó con las perfectas y oscuras orbes del pelinegro todo lo demás dejó de existir, su hermosura, sus negros cabellos que resaltan su nívea piel, esas manos que hicieron contacto con su piel, la melodía angelical que llegó a sus oídos y lo despertó del horrible y sombrío sueño, y finalmente… sus besos… perfecta acoplación de labios que le hicieron tocar el cielo en un abrir y cerrar de ojos, magnifica cavidad húmeda que sacia su sed de amor y deseo, inigualable dulce sabor que no se compara siquiera con las mas dulces y exóticas frutas de estación; respiración entrecortada y calida que en cada aliento y suspiro trabajoso le transmite eso que hace instantes pensó perder… su corazón.

¿Estaba enamorado? No podría llamarlo de ese modo tan simple y mundano, tan fácil y coloquial, porque él no está enamorado, se dio cuenta en ese segundo en que el pelinegro se perdió tras la puerta que aunque solo los distanciaba pocos metros a él se le hizo abismal el trecho, comprendió que a esa desesperación no podía llamarla simple enamoramiento… era enfermedad, o como todos suelen llamar, verdadero amor.


Aishhhh!!! Me desespera esta situación, parezco un teletubbie preguntándome las cosas!! Lo único que me falta es el bailecito gay y ya estoy para unírmeles!! Cálmate!! Si sigues así anochecerá y tú te quedarás como lelo aquí sin hacer nada, dejándole el camino libre a ese desgraciado y perdiendo a tu sexy boo para siempre, ohhhh… Jaeboo como quisiera que en estos moment… NO!! Waaaaa!!! Maldita mente deja de pensar esas cosas!! … listo… tranquilo, tranquilízate… bueno, primero debo saber donde se encontrarán y mas difícil aun encontrar un modo de escuchar lo que dicen sin que se den cuenta de que los perseguí. Ni me quiero imaginar lo que me hará Jae si se entera *_____* mejor olvídalo Yunho, es capaz de agarrádselas con Bambi TT^TT ni pensarlo!! Definitivamente no estoy avanzando…

ESO ES!! Yunho eres un genio *O* como no se te ocurrió antes…>


Tomó rápidamente su móvil, buscando en su agenda dio rápido con un número, presionó la tecla para llamar y el tono comenzó a sonar del otro lado.

- que desea señor…- se escuchó una firme y varonil voz preguntar.

- Song Lee, has visto si Jaejoong salió ya del edificio?... - su tono tratando de sonar normal, simulando toda clase de alteración que pudiera tener.

- acaba de salir, rechazó por completo nuestra compañía, pero lo raro es que no tomó su automóvil, se fue caminando… -

- mhh… necesito un favor. - dijo sin rodeos, captando la completa atención de uno de sus guardaespaldas.

- dígame señor Yunho… -

- síguelo. - tan corta y precisa fue su respuesta que el joven del otro lado de la línea se sobresaltó inmediatamente ¿Desde cuando un Dong Bang Shin Ki mandaba a perseguir a otro? Le soñó demasiado raro y hasta bizarro.

- como dijo? – preguntó anonadado.

- por favor Song… necesito tu ayuda, quiero que sigas a Jaejoong y me informes los lugares adonde va en el día. Es muy importante. – finalizó el moreno convenciendo al otro rápidamente.

- e-esta bien… algo mas?

- solo eso… - permaneció en silencio un momento…- y gracias, esto es muy importante para mi, te darás una idea de por qué te lo pido, es por eso que nadie debe enterarse. -

- no se preocupe señor, puede confiar en mí…- el moreno cortó la llamada.

Era obvio que su guardaespaldas no ignoraba la relación que llevaba con Jaejoong, no después de que el mismo Song Lee presenciara ese fogoso beso el día del concierto de SM Town, el que por cierto los tomó por sorpresa, y claramente los apoyaba desde ese día porque mas allá de todo nadie se había enterado de ese “Incidente” que perjudicaría mucho a su carrera. Fue por ello que lo llamó, era el único a quien podía confiarle una tarea de esa magnitud. El moreno se levantó de la cama y comenzó a vestir su cuerpo, iría de compras.

Unas gafas oscuras, una chaqueta algo larga y una gorra tapaban su identidad, salió del edificio rumbo a la primera tienda de artefactos electrónicos que se topara con él, por suerte estaba en el país de la tecnología innovadora, seguramente conseguiría lo que estaba buscando, o mejor dicho, lo que pensaba encontrar. Las calles llenas como siempre le hacían sentir bien, no estaba rodeado de fanáticas como todos los días de su vida, y el aire podía ser respirado con tranquilidad; el frió viento otoñal golpeaba su rostro a medida que caminaba, observó la belleza del lugar donde se encontraba y cayó en cuenta de algo… supuestamente tenia que estar disfrutando de ese paseo con Jaejoong, los dos juntos hablando de trivialidades y entregándose sonrisas; volvió a la realidad ¿En que momento todo había escapado de sus manos? ¿Cómo era posible que luego de tanto tiempo tuviera que estar por cometer una locura, como la que pensaba realizar, para demostrarle a su boo que nadie puede amarlo mas que él? la vida era injusta, ¿Y quien dijo que la vida es justa? Pensó, inmediatamente una sonrisa en sus labios, “La vida le estaba jugando una mala pasada”. De repente se encontró inmerso en una galería, miles de tiendas a su paso, desde restaurantes, jugueterías, tiendas de video, y muchas mas, solo una llamando su atención.

Entró al local que en su frente decía “New Tecnology”, miró con cierto temor a la vendedora que para su desgracia lo había reconocido y ahora lo observaba embobada; gracias al cielo un avejentado hombre se acercó a él, seguramente el dueño, y se ofreció a atenderlo; respiró aliviado, es que con alguien de su mismo sexo se sentiría mas “Comodo” y no tendría tanta vergüenza como pensaba. Siguió al hombre hasta el fondo, y es que este también lo reconoció y pensó que era oportuna la idea de atender en privado a una celebridad como lo era Jung Yunho. Respiró cuando ya se alejaron de la muchedumbre de gente y destapó sus ojos, mostrando la tristeza en ellos.

- dígame en que puedo ayudarle señor… - preguntó respetuoso el mayor.

- solo Yunho, no se preocupe… - le dedicó una sonrisa, y la atmósfera ya se había suavizado.

- ok… dime a que debo el honor, que es lo que anda buscando. - hizo una seña para que el moreno tomara asiento, a su alrededor solo artículos de alta tecnología siendo exhibidos. Ambos tomaron asiento para dar paso a la charla.

- quiero… necesito algún artefacto que me ayude a… - sus nervios de punta, la mirada del vendedor posada sobre la del moreno… - escuchar una conversación a distancia.- lo dijo… costó horrores pero por fin había revelado su descabellada idea.

El mayor se asombró un poco, pero luego trató la situación con pinzas, ese muchacho frente a él hablaba en serio así que sin más comenzó a pensar en un equipo que le ayudara al otro en su cometido.

- eso es muy fácil de conseguir Yunho… - respondió con una sonrisa, calmando de alguna manera los nervios del menor. - solo es necesario un micrófono. -

- de verdad? *O* - el mayor rió ante la expresión de aquel joven, es que en televisión siempre lo vio tan serio y calculador que no había tomado en cuenta que todavía era un niño.

- si… haber… - se incorporó y comenzó a revisar los estantes que los rodeaban, donde un sinnúmero de artefactos de ultima tecnología descansaban. Se alejó un poco y tomó una pequeña caja color negra, volvió a tomar asiento y depositó la caja en manos de Yunho.

- solo esto?... – preguntó ignorante.

- no es solo “Esto” tiene en sus manos un equipo de micrófonos inalámbricos, con una potencia suficiente para escuchar voces o sonidos desde un diámetro de dos quilómetros. Claro que debe acercar uno de los elementos cerca del lugar donde se efectúa la charla - finalizó el hombre ante la expresión de @_@ que el moreno había puesto.

- que maravilla @.@ seguro que podré escucharlo con esto *w* … - una infantil sonrisa apareciendo en sus labios, y la diversión del vendedor no pudiendo ser mayor al verlo.

- ¿a quien intenta espiar? Claro que si eso se puede saber…-

- es que creo que me engañan T_T – ¿podía ser tan infantil? No.

- ohhh y por eso la perseguirás?... creí que las estrellas no hacían eso… - trató de bromear.

- pues yo también pensaba lo mismo, solo que ahora me doy cuenta de que debo dejar de actuar entupidamente o realmente perderé. -

- así se habla, espero que esto funcione y todo termine bien. -

- yo también espero eso… muchas gracias… -

Se acercó a la caja para abonar el muy costoso aparato y salió rápidamente para dirigirse a otra tienda... la primera etapa estaba hecha. Recorría con cautela sin meditar en las horas que pasaban rápidamente frente a él, recibiendo mensajes instantáneos como “Entró a una tienda de sombreros” “Ahora a una peluquería” “Está tomando un helado” “Se sentó en una banca a comer pochochos” “Se dirige a una joyería” “De nuevo esta comiendo un helado X_x” que solo lo hacían reír, seguramente su Jaejoong estaba tan enfadado porque no lo acompañó que se dedicaba a comer “Engordarás boo” pensó el moreno riendo ante tan absurdo, olvidando por un momento la situación por la cual atravesaba. Y solo un momento después se topó con la tienda correcta.


Observó como un grupo de jóvenes arreglaban sus cabellos… se acercó a recepción donde un bello joven preparaba con diversión una cartilla de colores…


- señor puedo ayudarlo en alg... – el joven, de rasgos femeninos se quedó con los ojos abiertos de par en par al percatarse de quien era su invitado…- Ju-Jung Yunho?...- preguntó expectante…

- si… por favor no hable fuerte… - suplicó Yunho, inmediatamente el vendedor lo alejó de recepción, apartándolo de las “Señoritas que eran atendidas en ese momento”.

- puedes llamarme Yong *0* wooooow, no lo puedo creer!! Jung Yunho está en mi peluquería!! Jung Yunho está en mi peluquería!! - repetía el joven de unos 20 años totalmente emocionado.

-no es para tanto… - decía apenado el moreno, la situación lo incomodaba mucho.

- NO ES PARA TANTO?!! <.< Cómo que no es para tanto, estoy emocionado, mi sueño se hizo realidad, aunque hubiera preferido que también boo entre a mi tienda T^T pero no importa! *O* Jung Yunho está en mi tienda!! - un poco mas y le salían las lagrimas.

-ya párale -_- me apenas, además necesito ayuda *__* - llamó la atención del otro.

- O_O que tipo de ayuda? … que pueden necesitar ustedes de mí teniendo a los mejores estilistas del mundo? =/ soy un fraude al lado de ellos T^T … - dramáticamente repetía el hermoso joven ¿o hermosa?

- aunque no lo creas si, necesito un enorme favor u_u …-

- escucho *w* …-

- puedes darme un look artificial? …- sus mejillas sulfuradas, sus manos sudando frío, como era posible que Jung Yunho, el respetado líder de tvxq, estuviera haciendo eso!! Como era posible!! Dicen que el amor te hace enloquecer, pues efectivamente ya las acciones del moreno eran las de un loco, un completo loco de amor.

- pero si estas tan lindo así T^T me rehúso!! >.< - exclamó el menor.

- no quiero que retoques mi aspecto, una peluca bastará U_u –

- *O* lo hubieras dicho desde un principio >w< eso si, pero O.o? por qué acudes a mi tienda? Acaso no tienes estilistas personales, además… para que necesitas peluca si te ves súper sexy así @_@ - decía confiado el chico sin percatarse de la vergüenza del moreno.

- no preguntes, solo dame una peluca >.< - espetó el moreno cansado del drama que originaba el otro.

- esta bien pero no te enojes *0* comprende mi emoción T_T, por todos los Power Ranger Jung Yunho esta en mi tienda!! *--* – Salió corriendo.

El estrambolico joven se alejó en busca del pedido del moreno, mientras este, asfixiado en su propia vergüenza, permaneció silencioso en ese mismo lugar, rezando por que aquello termine rápido.

< Mierda!! No puedo creer lo que estoy a punto de hace!! Todo esto es por tu culpa Jaejoong, mira lo que haz hecho con el Yunho orgulloso y respetable de antes, cada vez soy mas patético, sin embargo te amo tanto cariño, te amo tanto que soy capaz de hacer cualquier cosa por recuperarte y darte a conocer que soy el único hombre digno de ti >


----------------------


-AHH CHUUHH!! – estornudó el pelinegro haciendo que su segundo helado se derramara en el suelo, hizo un enternecedor puchero y sacó de su bolso unos pañuelitos descartables para limpiar los restos del comestible de sus manos.

Era sumamente extraño verlo de ese modo; sus ojos, a pesar de permanecer ocultos tras las grandes y oscuras gafas, estaban ausentes; no necesariamente tenia ganas de salir del departamento, sin embargo lo inquietaban los cambios de humor del moreno, presentía que debía dejarlo solo. Aun sentado en la banca de aquel parque cruzó sus piernas e inmediatamente su vista se clavó en el derretido helado que escapaba del cono tirado en el suelo, el cual ya era devorado por una aglomeración de palomas.

-AHH CHUUHH!! – volvió a estornudar sonoramente, seguro que alguien estaba hablando de él.

< si sigo comiendo así engordare T^T >


-------------------------


- perfecto *--* …- musitó babeando el estrambolico, y es que tener a Jung Yunho con ese aspecto era realmente, como decirlo, excitante…

Una maravillosa peluca negra, mas brillosa incluso que el inalcanzable brillo de la enorme esfera lunar en el oscuro cielo nocturno, finos y lacios hilos azabaches cayendo en un perfecto flequillo de lado que tapando su ojo izquierdo le daba un tremendo y misterioso aire de sensualidad; el resto estaba desmechado y solo unos pocos cabellos llegaban hasta sus hombros, por todos los cielos que había cambiado completamente, nadie lo reconocería de esa manera, era otro hombre…

- y con esto… listo!! ¿Señor en que puedo ayudarle? – rió sonoramente el escandaloso mientras terminaba de colocar unas gafas de lectura con su rectangular marco negro sobre los ojos de Yunho.

- OHHH!! … es un cambio drástico…- rió frente al enorme espejo sorprendiéndose ante su figura que, según el, lucia “Extremadamente varonil” – eres todo un profesional Yong… - miró al joven y le dedicó una hermosa sonrisa, esas que solo tienen un dueño.

- ahora quiero mi autógrafo *O* …- le acercó su agenda de Sakura Card Captors con un lapicero rosa para que el moreno le de su autógrafo.

- esta bien…- realmente se “Encariñó” con el estrambolico…- te debo una - tomó asiento.

- y dime… de quien te escapas? …- miraditas intimidadoras que pusieron nervioso al moreno.

- mmh…- vaciló un segundo…- haz hecho mucho por mi, así que no puedo mentirte… tengo planeado perseguir a alguien…-

- *0* en serio? Dime a quien…- puso ojitos vidriosos.

- no puedo decírtelo =/ …-

- que malvado eres, T^T yo que hice tanto por ti…-

- es una situación muy delicada…-

- apuesto a que perseguirás a una chica ò.O …-

- no…-

- .______. a un chico? …-

- ………... - no contestó, es que no le daba la cara para mentir sobre su amor por el pelinegro, no era de hombres negar su naturaleza.

- *O* ya se!! Perseguirás a Jaejoong!! - gritó emocionado el menor.

- X_x como sabes eso?!...-

- como no saberlo tonto >.< pregunto sobre si perseguirás a una chica y me dices que no, luego te pregunto si perseguirás a un chico y te quedas callado, es obvio que si es un chico; en conclusión la única opción disponible es Jaeboo porque solo los dos forman el equipo de Nagoya *w* apuesto a que si es así…- finalizó con mirada triunfal.

- si… - bajó el rostro apenado, fue fácilmente descubierto.

- a poco me dirás que el Yunjae es real …-

- …….. -

- SANTA CACHUCHA!! O_O no me digas que… -

- u_u…-

- *--* pellízcame que no me la creo…-

- estoy desesperado!!... - echó un profundo suspiro sentándose en uno de los sillones junto a él…

- por que lo dices? …-

- esto no puede salir de aquí, por favor prométeme que nadie mas se enterara ¿Puedo confiar en ti?... -

- soy todo menos vieja chismosa, así que puedes confiar en mi; amo el Yunjae *w*…-

- hoy Jaejoong recibió la llamada de otro hombre y se encontraran en pocas horas, estoy seguro de que tiene algo con ese tipo…- su tono de voz se tornó angustioso, el escandaloso dejó a un lado las bromas para sentarse a un lado del “Nuevo” Yunho y de alguna manera acompañarlo en su dolor.

- estas seguro? …-

- si, por eso lo perseguiré esta noche, necesito comprobar mis sospechas. Si todo es cierto juro que me moriré, pero ese tipo me las pagará…- la mirada de Yunho perdida en el techo, palabras no pudiendo ser mas venenosas y como no serlo si que eran escupidas por su lastimado corazón.

- no puedo creer lo que me cuentas… esto es… sinceramente jamás me pude haber imaginado que esto sucediera en realidad. - dijo desviando la vista, ahora ya no había rastros de ese joven escandaloso y amigable del comienzo, solo era una persona conciente de la situación que atravesaba el moreno.

- créelo, y tal vez el no habérselo demostrado me esta llevando a esto, lo estoy perdiendo por mis propios errores, por tomarlo como un juego y no decirle lo que realmente significa para mi.

- *________________* …-

- que sucede? Porque me miras así…-

- es que me enamoré de ti *---* por favor cásate conmigo <333…-

- u_u no estoy para bromas… -

- que suertudo que es Jae, tenerte así todo desesperadito es sexiie *O*-

- esta bien, creo que ya debo irme. Seguro que ya estarán por encontrarse.-

- espero que no te olvides de mí y de lo que vivimos juntos T_T –

- xD personas como tú son difíciles de olvidar…-

- espero que tengas mucha suerte, y Yunjae Fighting!! ...-

- hasta otra ocasión… -

Se despidió del joven y salió rumbo a su destino… un ultimo mensaje siendo recibido, “El señor Jaejoong acaba de entrar a un restaurante en la central de Shibuya llamado Dark Moon”

Sus ojos rodaron vagamente y se detuvieron en el ostentoso cielo que ya se había oscurecido, sus manos a un lado en los bolsillos, un apequeña ventisca azotando su cuerpo que se encontraba cubierto por un poderoso tapado de cuero haciéndole lucir netamente misterioso. Miró el reloj, 21:13, ¿En que momento se le escaparon tan fugazmente las horas? No supo como, no obstante lo único que interesaba era que su agonía terminaría pronto. Pasos lentos sobre las calles de la metrópoli, sonidos ensordecedores sacándolo de su ensimismamiento; agua en sus ojos que se desintegraban motivo de la angustia, solo que no lo haría, había llorado demasiado ya y se dedicaría a hacerlo luego de enfrentarse con la realidad, lloraría si la idea de que Jaejoong lo engaña es verdadera. Un ultimo intento por calmarse y una pequeña, fría e imperceptible gota estampillándose contra su morena y suave piel, observó sumergido en una laguna de confusión el cielo ¿Era una señal? ¿Estaba seguro de que necesitaba descubrir la verdad? ¿Y si olvidaba todo? Tal vez si regresaba al apartamento simulando que nada sucedía el pelinegro podría permanecer por mas tiempo a su lado, le demostraría cuanto lo ama a pesar de saber que hay otro en su vida; le haría el amor tantas veces que le seria imposible pensar en otra persona que no sea Jung Yunho; cambiaría su forma rancia y regresiva de ser para con el pelinegro y le daría a conocer abiertamente sus sentimientos, todo eso podría suceder si desistía sobre la idea de perseguirlo…

Sin embargo estaría atado a una cruel idea que le robaría el sueño cada noche, y no una idea, mas bien viviría conciente de que el cuerpo de su Jaejoong, esa escultura que tanto ama, también es entregado a otro hombre, y aun peor… quizás su corazón es de otro y no de él. ¿Qué debía hacer? Tantas veces esa maldita y siniestra pregunta irrumpió en su cabeza, quitándole malévolamente la respiración y hasta oprimiéndole el pecho dolorosamente que la confusión ya lo había poseído por enésima vez, no era totalmente conciente de lo que pasaba, es mas ¿Era realidad o ficción?. Cerró los ojos fuertemente conteniendo las lágrimas y tomó profundamente aire asqueado para seguir con su trabajoso respirar.

< Deja de huir… deja de maldecir a la vida porque el único que merece ser maldecido eres tu. Y como no irse con otro si tu no le entregas lo que necesita? Cae a la realidad Yunho, todo lo que esta sucediendo debía pasar hace ya muchos años, porque fuiste tú el que siempre dijo que no habían compromisos, porque fuiste tú el que en aquel 9 de noviembre de hace 6 años luego de robar su virginidad le dijiste entupidamente que seguían siendo los mejores amigos, porque eres tan repugnante que recién ahora comprender la necesidad que tiene Jaejoong por ser amado. No te culpo de ir a refugiarte en otros brazos diferentes a los míos, te amo y los errores fueron siempre míos, mi miedo a enfrentar la realidad, que no soy el mágico hombre del cual me pintan, porque tengo vergüenza de amar a otro hombre. Y… mierda!! No puedo creer lo que he hecho!! Lo más triste es que recién soy capaz de admitirlo, de la gravedad de mis acciones. ¿Fui yo el que rompió lo que pudo haber sido esto sin siquiera empezarlo? ¿Es Jung Yunho el tonto que no cuidó a Jaejoong como se merecía? Si, mil veces entupido!! >

Un taxi paró a su lado y su cuerpo entró por inercia escapado de la lluvia.

- a la central de Shibuya por favor… - espetó con determinación mirando a un lado, una lagrima desfilando por sus mejillas, simuló limpiar sus lentes para removerla, pensando en que satisfactoriamente el proceso había sido exitoso, por lo menos nadie lo había reconocido. Frente a sus ojos una magistral vista cruzando, las poderosas gotas cayendo sobre Nagoya, pocas personas ahora habitando el pavimento y una peculiar melodía resonando en la radio del automóvil; su corazón estrujándose peligrosamente como consecuencia del dolor y la amargura cuando la voz de su ángel resonaba chocando contra sus tímpanos.

“Mou doushite… kimi wa sukini na tenshi matandarou? Ano korono bokura no koto, kangaeta kangaeta…”

“La vida lo estaba castigando…”

< Todo esto debe acabar >

Pensó eliminando cualquier rastro de confusión de su mente, si alguna contradicción se había originado en él sobre descubrir al pelinegro ya había sido suprimida porque lo único que guardaba ahora su corazón era el valor para enfrentar su situación, sea como sea necesitaba descubrir la verdad. Un par de minutos y ya estaba en la central mas concurrida, divisó un gran letrero luminoso “Dark Moon” le indicó al chofer que se detenga, pagó y despidiéndose cordialmente bajó del auto; la lluvia seguía siendo imparable, trató de refugiarse cuando reparó en algo, sonrió divertido.

Tocó la ventanilla del lujoso Toyota y sin siquiera preguntar se adentró en el automóvil sorprendiendo al individuo dentro…

- no te asustes, soy yo… - removió sus lentes y se acercó a Song Lee para que lo observara detenidamente.

- Yunho? ._____. – preguntó azorado ante el aspecto del moreno.

- lo se… no preguntes nada, solo quería agradecerte. – sinceró.

- mhh… bueno, Jaejoong entró a ese restaurante… - señaló el lugar frente a ellos… - por lo que he observado está solo. –

- déjame el resto a mí, de nuevo gracias Song…-

- necesitas algo mas? … -

- no, haz hecho mucho, con tu silencio será suficiente… -

- no hay problema, si necesitas algo no dudes en buscarme. Estoy siempre al pendiente.-

- lo se… - estrecharon masculinamente ( .____. Ya ni se lo que es masculino en esta bizarra historia xDD) sus manos e inmediatamente el moreno salió dirigiéndose a la entrada del lugar.

Eliminó toda clase de nervios y entró con su mirada fría e intimidante, observó un poco del lugar; revestimientos morados al mejor estilo gótico, brillantes candelabros colgando del techo, finas mesas con sus decoraciones en blanco y rojo; un peculiar aroma floral perfumando el ambiente tornándolo relajante y por ultimo una fila de violines siendo tocados magistralmente en un pequeño rincón del fondo. “Mierda” pensó, todo era extremadamente romántico, no había dudas. Tragó duro pateándose mentalmente y concentrándose en lo importante y allí lo vio, absolutamente solo sentado en un modesto sillón al lado de la pequeña orquesta, una copa en sus manos regalándole a su garganta de un blanquecino liquido, deleitándose sin duda con la espectacular pieza que era armonizada en ese instante. “Mierda!!” pensó nuevamente, todo su mundo desmoronándose a pedazos, Jaejoong estaba muy bien camuflado para no ser reconocido tan fácilmente, solo que ante sus ojos era imposible de confundir, maldijo a todos los santos, y es que ese niño no podía ser mas tentador, era fielmente la sensualidad en persona… su excitación, como siempre en los peores momentos, haciendo acto de presencia.

< Debes calmarte, no eches todo a perder… >

Los ojos del pelinegro se abrieron lentamente saliendo de su apacible ensoñación y topándose con la brutal mirada del personaje que acababa de entrar por las cristalizadas puertas, con su aire varonil y embriagador que solo conocía en una persona; observó expectante cada movimiento del individuo dándose cuenta de la intimidación que le provocaba, desvió la mirada omitiendo nerviosamente al sujeto.

El moreno esquivó la mirada de Jaejoong situándose con eficacia en una mesa en el fondo del lugar, de donde sin duda tenia una excelente vista panorámica de lo que sucedía. Tomó asiento y vio como un elegante mozo se acercaba a él.

- que puedo ofrecerle señor? …-

- por el momento un whisky – el joven solo sonrió conforme y se alejó, alcanzándole en pocos minutos su pedido al moreno.

Luego de que en su mano ya estuviera la copa se dedicó a observar las acciones de su pelinegro. Este seguía allí, en el mismo lugar que al principio, su copa estaba totalmente vacía así que solo escuchaba la armonía sanadora. ¿Cuántas veces en su vida estuvo regocijándose de placer en sus brazos? Eran incontables, lo tuvo tantas noches en su cama que no podría imaginarse una vida sin el, sin sus caricia, sin sus susurros, sin sus besos… ¿Qué bizarro no? Mantener una relación oculta durante tantos años sin siquiera sentarse a hablar una tarde sobre “¿Qué somos?” o “Que significo para ti?” nunca aclarando los verdaderos sentimientos escondidos en sus almas. Es por eso que habían llegado a ese extremo, luego de cada performance, programa o concierto bajo la fachada de “Apaciguar la excitación o fatiga” se estregaban como nadie, ignorando los prejuicios de lo que ello le podría llegar a perjudicar en su carrera como artistas y mucho menos tomando en cuenta que son “Hombres”, nada importaba cuando el sonido de sus cuerpos chocando era liberado en la alcoba, no cuando su deseo llegaba a tal grado que nublaba la totalidad de sus sentidos dejándolos sin aliento, en ese momento no había lugar para los “Te amo” y mucho menos para las explicaciones. ..

Efectivamente eso sucedió, una relación sin dialogo solo puede mantenerse a flote por la pasión y desenfreno aunque ahora Yunho comprendía que eso no le era suficiente a su Jaejoong, él ya había recurrido a otro cuerpo que le brinde calor, a otra boca que le regale esas palabras que tal vez, quizás deseó escuchar de la suya y que por su estupidez o “Miedo” no pudo musitar a pesar de sentirlo desde la primer sonrisa dedicada entre ellos, desde el primer beso, desde la primer entrega. Sus ojos se negaban a dejar de observarlo… esos cabellos ahora cortos y negros como el fino pelaje de un puma que muchas veces fueron largos y rubios, rubios y cortos, cortos y castaños resaltaban de tal modo su nívea piel que lo hacían lucir irreal, mas siendo de noche cuando a pesar de la poca luminosidad su figura resaltaba cual copo de nieve en medio del recinto; el inconfundible aroma de su ser, fragancia afrodisíaca comparada con las mieles de la mas pura raza de abejas que con su trabajo producen ese dulce y atractivo liquido; posee también el olor de la naturaleza porque ni todas las vírgenes flores de la madre tierra unidas serian capaces de producir un aroma mas exquisito que el de su cuerpo en el pleno acto sexual o simplemente el que porta a toda hora del día, por eso es incomparable.

Un hombre que posea tan maravilloso cuerpo, perfecta piel, misteriosa mirada, desbordante ternura y amabilidad, incondicional amor era un sueño antes de que el pelinegro existiera, ahora él es el sueño… mágica fantasía…

Parpadeó un instante para descansar la vista, observó nuevamente la copa y de un solo sorbo bebió el contenido sintiendo como su garganta se quemaba y el ardor desembocaba tremendamente en su vació estomago haciéndole ver estrellas, tomó aire y suspiró resignado ya que otra vez, como incontables otras, su mente se perdía con el fantasma de Jaejoong cegándolo crudamente y volviéndolo aun mas loco. Repentinamente un escalofrío recorrió su cuerpo, el estupor asfixiante contrajo su pecho por un par de segundos y se vio malignamente obligado a revirar la mirada hacia la entrada; el mundo deteniéndose extrañamente, todas las personas tornándose en degrades de grises y solo los colores de un cuerpo siendo mostrados ante sus ojos. Se tensó y contuvo la respiración unos segundos cuando un hombre de unos 35 años pasó frente a él con un aire liberado y una tranquilidad irrevocable que le inspiró inmensa… ¿envidia? Que podría envidiarle él a ese sujeto? Tuvo respuestas a sus interrogantes cuando el sujeto se acercó al pelinegro quien lo recibió con una modesta sonrisa.

< No… esto… NO PUEDE SER POSIBLE!!>

Inmediatamente observó como Jaejoong se incorporaba de su lugar y se dirigía con aquel “Extraño” a una mesa que quedaba aproximadamente a solo unos 15 metros de él; mordió su lengua y contuvo la ira, era imposible, ese… mal nacido era muy mayor para su boo, le estimaba mas de 35 años aunque reconocía que no se le notaba. El hombre había sido dotado con una irrefutable masculinidad que irradiaba por cada uno de sus poros, brillantes cabellos castaños claros, piel trigueña revistiendo su anatomía la cual le daba cierto toque occidental; realmente un hombre con todas las letras y “Demasiado atractivo” ante los ojos de cualquiera. Traía consigo un fino pantalón gris y una chaqueta color hueso que resaltaba aun mas sus atributos naturales; a penas lo vio entrar por esa puerta el moreno pudo notar la remarcada sonrisa en los labios de su pelinegro, eso le partió el alma. Ahora un mozo tomaba sus órdenes mientras Yunho no perdía de vista ningún movimiento del castaño, analizaba cada uno de sus atisbos tratando erráticamente de hallar aspectos negativos en el sujeto, por desgracia, no tenía éxito y hasta podía llegar a decir que era “Demasiado perfecto ante sus ojos”. Sacudió la cabeza eliminando los últimos razonamientos y se incorporó bruscamente dirigiéndose a una finísima barra donde estaban algunos mozos preparando exóticos tragos para sus clientes. Era el sitio mas oscuro y se encontraba casi al final del “Restaurante” que mas bien era una clase de sitio creativo, donde podías pasar una maravillosa velada romántica, o simplemente sumergirte en el mundo del alcohol; el moreno se acercó sigilosamente recostándose confiado sobre la mesada, tiró un fajo de billetes sobre la misma; un joven rubio que en ese momento frotaba el mármol con una rejilla, se quedó airándolo anonadado, pasaron unos segundos y finalmente el mismo mirando a todos lados tomó el dinero y magistralmente lo ocultó en su chaleco.

- que necesitas…- se acercó más el rubio con aire misterioso hacia el moreno tratando de que sus demás compañeros de trabajo, que hasta el momento no habían notado nada extraño, no sospecharan.

- ves aquella mesa? – señaló el lugar donde el castaño y el pelinegro charlaban amenamente.

- si… - memorizó la localización en su cabeza.

- necesito que coloques esto bajo su mesa sin que se den cuenta… - mirada fría, movimientos calculadores, un aire maligno rodeándolo peligrosamente. Colocó el microscópico aparato sobre la mesa.

- solo eso? – arqueó sus cejas.

- puedes hacerlo? – no apartando la frivolidad de sus palabras.

- no hay problema, deja que yo me encargue… - sonrisa confiada.

- está bien… - silencio – dame algo fuerte… - prepoteó bruscamente volviendo la mirada hacia los dos supuestos “Amantes”.

- problemas?... - comenzó a preparar el trago mirando de soslayo al moreno.

- no tiene porque interesarte… - espetó con furia.

- ok… no te enojes… - silencio…- acaso es tu amigo? … -preguntó refiriéndose al pelinegro de sombrero ya que notó como su “Cliente” no le sacaba la vista de encima.

- es mi novio…- escupió con veneno, el rubio se quedó mudo pero fueron necesarios solo unos segundos para que volviera a hablar.

- así que por allí viene el tema… - sonrisa... – no te preocupes, el engaño forma parte de la naturaleza de los hombres… - murmuró confiado.

- cállate y haz tu trabajo… -

Se alejó colérico hasta el sillón donde anteriormente su pelinegra fantasía descansaba y comprobó que ese familiar aroma seguía impregnado en él; tomó asiento poniéndose cómodo y esperando a que “La noche comience”. La luna, las estrellas y las gotas serian fieles testigos de la traición de su amado boo. Frunció el seño mientras la ira y el dolor se fusionaban desgarradoramente en su interior, sus ojos no podían separarse de los individuos a distancia, quería llorar y aferrarse al cuerpo del pelinegro gritándole con desesperación que no lo deje, deseaba enfrentar al desgraciado que recibía las sonrisas de Jaejoong para dejarle en claro que solo fue y seguiría siendo suyo, le partiría la cara si fuera posible sin importarle nada mas, sin embargo seguramente con eso ganaría el desprecio de Jaejoong. Por fin notó como el rubio entre miradas cómplices le sonreía, traía en su bandeja dos tragos de un celeste y cristal color, observó como el mozo se acercó a la mesa de su delirio.

- no hemos pedido esto…- dijo respetuosamente el castaño claro.

- cortesía de la casa, señores…- deposito los tragos en el centro de la mesa y al agacharse para hacer una reverencia colocó el dispositivo bajo esta. “Pan comido” pensó el rubio, todo se le había hecho demasiado fácil.

- muchas gracias… - respondió Jaejoong agradeciéndole inocentemente al joven mozo.

- allí traen su cena, espero disfruten de su velada… - sonrisa maliciosa, miró de nueva cuenta al pelinegro y aunque se le hizo conocido no prestó demasiada atención, solo pensó para si que ese chico era “increíblemente hermoso” y pudo comprobar porque tenia al otro tan desesperado. Otra reverencia y se alejó al ver como uno de sus compañeros traía el pedido de la “Pareja”. Volvió a la barra y tomó el trago que preparó especialmente para su cliente, luego se acercó a él, quien terriblemente enojado no quitaba la vista de la afamada mesa.

- su deseo a sido concedido… ¿señor? … - cambió el tono de su voz para darle a entender al otro que quería saber su nombre.

- Satsuya… - espetó con determinación.

- Satsu… – le asignó el mote sin permiso alguno… - si alguna vez llegaras a necesitar algo... – Murmuraba sensualmente… - no dudes en recurrir a mi… - depositó una pequeña tarjeta en uno de los bolsillos del tapado del moreno quien solo observaba asqueado. Sonrío y luego le entregó su trago, la ultima mirada lasciva y el rubio se alejó.



Cruzó sus piernas estando ahora su figura sensualmente sobre el sillón, el trago en una mano, la orquesta produciendo una dramática melodía a su lado y el micrófono en su oído derecho.

Las voces del otro lado del micrófono escuchándose perfectamente, el dolor en su alma no dejándole pensar con claridad pero solo la idea de acabar con todo rondaba su cabeza…

Por más que duela, era necesario demostrar que los Ángeles no existen…

Su Jaejoong era un vil demonio oculto tras los celestiales atuendos y mágica sonrisa…

El pelinegro había sido como un sueño en una noche de verano, pero ahora…

El mismo lo estaba acabando lentamente…

--------------





los coment son love *O*
no se olviden de eso =w=

9 ♥Comentarios♥ :

Temari Jung dijo...

waaaaaaaaaa mirai""""""""
continualo plis plisssssss!!!!

T_T boo tiene un amante noooooooooooooo TT-TT

xD espero lo continues muy pronto!!!

soy tu fan xD!!!!

Anónimo dijo...

OMG ame al pelukero xD
conti pronto x fas

bien a continuar con la espera

Mirai dijo...

*___* gracias por comentar *-* es que a cualquiera
le gista que le comenten xDDD

pues tengo a muchos en espera con agonia y vestigios *-* *no se que pero a mi me gusta mas tempestad xDDDD*

la espera acabara *-*
tengo que penerme a escribir ;DD

Kona dijo...

waa solo eso...... y no hay mas?
Primero vestigio y ahora estes
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO que horror
definitivamente caminare hacia mi balcon
mirare hacia abajo
respirare la ultima brisa que mueva mi cabello
y me lanzare

WAAAAAAAAAAAAAA por que tiene que ser asi

igual esta hermoso

tambien ame al peluquero
fue un amor
en esa parte me rei mucho
esta muy bueno

ojala exista continuacion

te quiero muxito Miraiiiiiii

TvXq dijo...

waa...hasta que puedo comentar eh...intentado muchas veces pero no podia por que el cuadrito no m dejaba introducir el codigo en fin...henial fick...espero k tenga continuacion..!!

mariyunjae dijo...

tienes q continuarlo DDDDDDDDDD:

por favor y tbm los demas XDDDDDDDD!

q no se te olvide ok *presionandola*

:x

espero conti corashon :3

sol dijo...

AMO ESTE FANFIC (LLL
ESPERO QUE LO PUEDAS TERMINAR PRONTOO :D
besos ~! Cuidate ~! :-[

~SHJ~ dijo...

yo quiero saber como termina esto!!!
pleaseeeeee continualooo TOT

Anónimo dijo...

oh! continuaciooooooon

:a   :b   :c   :d   :e   :f   :g   :h   :i   :j