21 mar. 2009

Tempestad capitulo 6







El camino se muestra sonriente ante mi, el verde rodeando todo a mi paso, los árboles en medio de la ruta demostrándome que estoy cerca de mi destino; el radiante sol alumbrando mi camino, todo es magnifico. Sin pensarlo detenidamente las imágenes de mi niñez regresan, es como si nada hubiera pasado, como si todo siguiera igual que hace 9 años. Las horas pasan lentas mientras conduzco, e salido de Seúl hace exactamente tres horas, y faltan solo unos minutos para llegar a mi casa en Guryong, donde mi niñez transcurrió, donde están enterradas las cenizas de Lijoong y Mama, donde solo descansan las risas y buenos momentos.

Desde la conversación que tuve con Kazu e decidido venir aquí para relajarme un poco, pero principalmente para buscar respuestas que solo sus espíritus podrían darme. Ni siquiera me despedí de Changmin, era sabido que si acudía a el no podría evitar el hecho de ver a Yunho; seguramente exigiría una explicación, una que ni siquiera tengo. Se que Kazu cuidara muy bien a Junsu y minnie, el por sobre todas las cosas es nuestro padre y sabe lo que necesitamos. Ahora lo único que debo hacer es llegar y descansar, necesito dormir, alimentarme, tomar aire fresco, el aire que sin duda aquí no me faltara, pero principalmente olvidarme aunque sea un segundo de mis preocupaciones.

Me adentro en un camino de frondosos árboles, parece que el tiempo no los a perjudicado, siguen con igual y mas hermosura que la ultima vez que los vi, la tierra roja por debajo de las llantas de mi automóvil hace que sin duda mi paso se torne lento, pero la inquietud todavía no logra sacarme esa tranquilidad que adquirir en el momento que Salí del hospital, por que ni siquiera me pase por casa, solo tome mi carro y me dirigí aquí, donde se encuentra todo lo que podría llegar a necesitar. Principalmente consuelo. La dulce brisa y aroma invernal llega a mi olfato, es relajante, inmediatamente puedo sentir como el estrés desaparece mágicamente, mis cabellos revoloteando con el moderado viento, las hojas marrones y amarillentas cayendo desprevenida sobre mi auto, nublando solo un poco mi campo de visión, y allí puedo verlo, nunca pensé que se encontraría así después de nueve años.

Mi alegría no puede ser mayor, la felicidad del encuentro es infinito, detengo el auto al final del los árboles, y me dispongo a caminar, mis piernas aun están entumecidas a causa del cansancio y de las horas de viaje, sin embargo solo las estiro un poco y me aproximo. A lo lejos distingo la entrada de árboles en copa campana para el arrollo, allí donde solía bañarme con mi melliza cuando nadie podría regañarnos, mamà siempre tuvo miedo de que algo nos pasara allí, mas nunca sucedió nada, nada de que ella se hubiera enterado, pero una vez tuve mucho miedo, solo que esos recuerdos llegan borrosos a mi mente, no logro recordarlo bien. Al girar la vista al sentido contrario distingo mi mansión, esa a la que después de la muerte de mi hermana no pude volver, por temor a sumergirme en un mar de nostalgia, con miedo a que el pasado me aprisionara para nunca mas regresar.

Se mantiene como la recuerdo, sus terminaciones en punta, los inmensos ventanales revistiendo las habitaciones en planta alta, el impecable blanco tiñéndola por completo, los detalles en ocre dándole el toque antiguo que tanto gustaba a mamà, mi alegría se acrecenta a mas no poder, realmente fue buena idea venir. Me acerco a el, a la persona que distinguí al llegar, el cual todavía no se ha dado cuenta de mi presencia, nunca podría confundirlo, es el, jamás podría confundir a Tatsuya por mas que hayan pasado nueve largos años.

-puedo notar que ya no eres el niñito que siempre lograba sacarme de mis casillas…- digo a tus espaldas, inmediatamente observo como te das vuelta asustado, lo se, es raro que alguien ande por aquí mas que tu familia, porque desde que paso lo de mi hermana ya nadie pone pie aquí, porque quisimos conservar el lugar tan como estaba, porque dejamos que solo ustedes vivan en este lugar para mantenerlo siempre bello, bello para la memoria de mamà y Lijoong. Por fin nuestros ojos se encuentran, tus orbes grises me demuestran que no me he equivocado, ese incontenible brillo que desborda amabilidad no se ha escapado de ellas, me miras estupefacto, seguro que no me recuerdas, y no te culpo, yo si he cambiado mucho.

-Ja…Jaejoong?.- no puedo creer que me hayas reconocido sin mas, tus ojos no se separan de los míos, estas allí inmóvil, has olvidado completamente lo que estabas haciendo.

-¿Jaejoong? Acaso no me darás ni un abraso?...-bromeo sonriente, no logro girar mi cuerpo para aparentar enfado que ya me encentro rodeado por tus brazos, por tus fuertes brazos, y me sorprendo, el pequeño hijo del capataz, mi fiel amigo en aquellos tiempos, ahora es todo un hombre.

-no…no puedo creer que estés aquí Joongie, no te veo desde hace 9 años ¿realmente estas aquí?...- tu nariz incrustándose en mis cabellos, respirando de mi aroma, el abrazo se torna cada vez mas fuerte y apasionado. Definitivamente no has cambiando en nada.

-claro que estoy aquí tonto…- me separo para mirarte a los ojos, en los cuales la alegría no se hace esperar, el brillo inconfundible de tus grisáceas orbes desfila ante mi, y en mis ojos se ve lo mismo que en los tuyos, solamente felicidad. El reencuentro a sido mejor de lo que esperaba, y pareciera que todo lo malo se esfuma lentamente, ahora solo quiero charlar con Tatsu, que me cuente que ha sido de su vida, contarle lo trágico de mi situación, quiero que vuelva a ser mi confidente.

-aishhh!!...-haces una mueca de desagrado.- el esperado reencuentro y mira mis fachas…-dices apenado, acomodando solo un poco tus ropas rasgadas a causa del arduo trabajo de la estancia, el campo, la mansión, me imagino todo el trabajo del que te debes ocupar.

-no seas tonto Tatsu, acaso te olvidas que yo también soy un fiel hombre de campo?...-ambos comenzamos a reír.-

-solo que has cambiado el heno por los negocios de sus empresas.- me dices con una gran sonrisa, hasta puedo jurar que esta felicidad podría curar mucho en mi.

-no sabes como me hubiera gustado regresar antes, pero sabes que todavía no lo he superado.- mi mirada recae en el suelo, las ausencias familiares calan en mi otra vez, la desdicha de no tenerlas con migo se acrecenta. El dolor quiere regresar.

-pero no nos quedemos aquí como bobos, entremos a la mansión, allí están mis padres.- solo son necesarias esas palabras para que ya me encuentre caminando a tu lado, ansioso por ver a mis nonos, como solía llamarlos.

Inmediatamente mis pies chocan con el césped perfectamente cuidado del lugar, el aroma acogedor y liberador puede sentirse suave a través de mi olfato, me encanta ese olor. Al situarme enfrente de la enorme estructura mis ojos rápidamente vagan por los decorados florales, pétalos de todos los colores y formas, esencias que infectan el oxigeno que respiro tornándolo sanador, una gran cantidad de rosas rojas decorando el alrededor de la fuente en donde un ángel descansa en el centro de esta, es tan perfecto, la magnanimidad de estas simples flores me demuestra que e escogido el lugar indicado para liberar mis tensiones. Mis ojos siguen rodando por todo el lugar con entusiasmo sin reparar en nada mas que no fuera la hermosura de mi casa, tan bella y nostálgica a la vez. La voz de Tatsu me saca de mi ensimismamiento, por fin dirijo la vista hacia el.

-encajas perfectamente con toda esta belleza Jaejoong, estas mas hermoso que nunca...-y puedo jurar que la sangre subió totalmente a mis mejillas por el ardor que percato en estas.

-¿ya has comenzado? –finjo enfado, tu solo te ries por tu propio comentario y abres la gigantesca puerta de entrada.

-por cierto, no veo a Min contigo…lo extraño mucho.- la tristeza vuelve a mi alma, su nombre resonando con fuerza en mis tímpanos.

-luego te contare la verdadera razón por la que estoy aquí Tatsu.- me miras asombrado, sientes mi tristeza a través de las palabras que salieron de mi garganta, pero antes que hacer el gran cuestionamiento solo sonríes, sabes que ya habrá tiempo para charlas, para actualizarnos de todo lo que nos perdimos.

Entramos a la casa y mi felicidad incrementa a cada paso, todo se mantiene igual, el piso de mármol antiguo, con formas y texturas occidentales, las reliquias en esos cristales que las aprisionan, los cientos de cuadros que revisten las paredes blancas; precioso, al ver las fotografías colgar a mi altura pareciera que estuvieran pasando frente a mi las escenas en las que fueron tomadas, Lijoong y yo en el mismo cochecito de recién nacidos, como siempre ella vestida con sus atuendos aterciopelados totalmente rosados y blancos y los míos en blanco y celeste; el primer día de clases, nuestros cumpleaños, fotos de Min y luego las miles que nos sacamos con Junsu…estoy sufriendo regresión, esos momentos reviven en mi mente, las lagrimas acoplándose en mis ojos, pero no voy a llorar, tengo que superarlo.

Llegamos a la cocina y allí se encuentran mis nonos, Karin como siempre preparando una deliciosa cena familiar, lavando con parcimonia y dedicación las cientos de verduras que están preparadas sobre la mesada, Hosho con su diario, fumando de su pipa milenaria. Me encanta estar de regreso.

-miren lo que nos trajo el sol…-dices haciendo una venia para que entre a la cocina me tope con las miradas de asombro de mis nonos.

-creo que ha pasado mucho tiempo.- digo acercándome mas a ellos.-¿no saludaran a su Joongie?- Hosho me queda mirando estupefacto, tal parece que no me ha reconocido. Pero es diferente a la reacción de Karin que se acerca a mi y me abrasa fuertemente, puedo notar las lagrimas caer de sus ojos. –Tampoco es para tanto nona.- digo para resecar un poco la tensión del ambiente, mi nona se encuentra muy sensible.

-¿eres tu Jaejoong?.-escucho a Hosho musitar e inmediatamente se posiciona frente a mi, observándome detenidamente. Karin se separa de mí y se queda al lado de Tatsu, tu solo me miras, no cayendo en cuenta de que realmente estoy aquí.

-como has estado todo este tiempo… Hosho…- no hace falta mas, nos fundimos en un calido abraso, tu alegría es inmensa y estrujas mi cuerpo como si fuera a desvanecerse. Solo un momento mas y me sueltas.

-mira como has crecido pequeño!!...-remueves mis cabellos paternalmente, siempre tuve algo presente, tu eres mi segundo padre, pero gracias a las jugadas del destino tuvimos que separarnos. Pero ahora eso cambiara, tendré que superar el dolor y afianzar nuestro lazo.

Luego del exquisito almuerzo solo nos dispusimos a marchar hacia el living y continuar con la charla. Nos pasamos horas hablando de trivialidades, de como me estaba yendo con el negocio de la familia, como estaban junza y Changmin, los entrañaban mucho. No tuve las agallas suficientes para escupirles la situación de Junsu y de lo mal hermano que fui al marcharme de su lado y dejarlo solo en la clínica, pero debía hacerlo, debía alejarme solo unos días porque sentía que el mundo se me venia abajo. Y siento que fue lo mejor, mi corazón ya no late tan precipitado, las punzadas en mi pecho desaparecieron, mi mente solo tiene espacio para los buenos recuerdos.

Esas sonrisas angelicales de mis nonos me demuestran que todo hubiera sido diferente si mama y papà estuvieran con vida, todos seríamos felices aquí, en este lugar de ensueño que tiene sus puertas abiertas para los corazones puros como los de estas personas que ahora se encuentran frente a mi.

Karin era una fiel amiga de mama, desde que nací esta a nuestro lado, pasando las buenas y malas, recuerdo como sufrió con la muerte de Lijoong, ella no estaba de acuerdo a que nos alejáramos para ir a vivir a Seúl, pero mama así lo quiso, ella solo deseaba alejarse para ir al lugar donde su nuevo esposo (el padre de Junsu) deseaba construir nuestras vidas. Se que te sentiste muy mal cuando decidió eso, aun así no te negaste y seguirte brindándole tu apoyo incondicional. Diciéndole que cuidarías con tu vida el lugar donde se enterraron las cenizas de su difunta hija.

Hosho siempre fue el mejor capataz de todos, manejando con responsabilidad esta tierra que heredo mi difunto padre, y que ahora se encuentra reluciente gracias a su cuidado durante estos últimos 9 años. Sin duda un excelente hombre de familia, que adoro a sus dueños sobre todas las cosas, a tal grado de decidir vivir en este lugar con la única misión de cuidar los espíritus de las personas que tanto quiso.

Con respecto a Tatsu, el fue mi mejor amigo de la infancia, ese que mi hermanita declaro como su novio entre sus tantos jueguitos tontos; un excelente joven que solo dedica su vida a cuidar estas tierras que tanto amo; mas allá de todo, de la distancia y el tiempo amo a estas tierras, fueron el hogar de mi niñez, tierras de mis primeros sueños, y finalmente la tumba de las dos personas que mas ame en mi vida. Tatsu puede llamarse un confidente, me acuerdo que siempre le contaba mis preocupaciones, y el solo ofrecía un oído sin condición, definitivamente un alivio para mi alma.

-no tienes ganas de verlo?...- es cuando pronuncia eso que me doy cuenta de un detalle, todavía no he visitado a mi fiel compañero; me levanto sin pensarlo y lo arrastro hacia fuera, sin dejar que continúe hablando, mis nonos solo nos miran con una sonrisa en los labios hasta que desaparecemos por el pasillos.

-pensé que querías descansar.- me dice mientras caminamos por un camino cercado, el que nos dirige hasta el lugar donde se encuentras los rodeos.

-mientras venia en mi auto solo rondaba mi cabeza la idea, de alimentarme y descansar, pero ahora lo único que quiero es recorrer los lugares que tanto ame, necesito llenarme nuevamente con toda esta belleza.- Solo me sonríes, ahora ya estamos frente a las caballerizas y mis ojos ruedan ligeramente hacia el campo, donde me acuerdo, corrían los caballos.

-ves aquel que esta junto al único caballo blanco?...- asiento…-ese es tu shadow…-el verlo allí recibo una fuerte punzada en mi pecho, mi bello caballo, mi shadow esta mas hermoso que nunca.

-shadow!!...- grito a la distancia y observo como mi bello animal se alarma por instinto, e inmediatamente su mirada se funde con la mía, permanece inmóvil, analizando la situación minuciosamente.

-ven aquí muchacho…- escucho como Tatsu lo llama amigablemente y sin mas shadow se acerca a el, me acerco y solo me detengo frente suyo, ahora es como si fuera que le sorprendiera algo de mi, comienza a hacer unos raros sonidos y mi felicidad no puede ser mas grande, shadow me ha reconocido. Pase largos minutos acariciando su Suave pelaje, aspirando el aroma de ese champú tan familiar, sigue igual de bello.

-sabia que te reconocería…- me dices mientras juntos caminamos por el extenso espacio verde que rodea la mansión, shadow sigue a mi lado, caminando junto a mi, dispuesto a que no me separe de el; noto esa inquietud en tus ojos, ha llegado el momento de hablar.- pero noto una diferencia.-

-dime que es lo que notas…- respondo sin mas, consciente de su respuesta.

-ya no posees ese brillo en tu mirada, ahora una oscuridad la irrumpe, como si estuvieras ausente. ¿Qué es lo que esta pasando contigo Jae?...-estaba en lo cierto al pensar que solo tu me comprenderías.

-mi vida dio un giro inesperado…- te sorprendes, sin embargo no detenemos la marcha… seguimos caminando, recibiendo la calida brisa que golpea nuestros rostros.

-y viniste aquí para calmar tu espíritu, para ahuyentar los temores…-

-principalmente para superar el pasado, quiero superar la muerte de Lijoong y mama, pero también es cierto que mi mente necesita un descanso, solamente ellas pueden darme una respuesta.-

-que es eso tan grave que te tiene así…- noto preocupación en tu voz, se que el tiempo no te ha cambiado, siempre eres el primero en preocuparte cuando algo le sucede a un ser querido, como se que lo soy para ti. Es algo que admiro de ti, ese afán por sanar corazones que te caracteriza.-

-he perdido el control de mi vida Tatsu, en este ultimo tiempo he arruinado algo muy importante.- bajo la mirada al recordar todo lo que sucede.

-tiene que ver con Changmin…-

-si…-respondo sin rodeos.

-el como esta…-

-el aun no sabe lo que he hecho…-

-que es eso tan grave que pudiste haber hecho Jaejoong? amas a Changmin mas que a tu vida, estoy seguro que jamás lo dañarías...-

-paso sin siquiera darme cuenta…- la impotencia al confesarlo se apodera de mi, el rencor, el recuerdo, las caricias, los gemidos… todo me perturba!! Es imposible que trate de convivir con esto.

-no entiendo ja…-

-TATSUYA!!...- escucho la voz de mi nono a la distancia, giras el rostro sin terminar de contestarme.

-YA LO SE!!! En un segundo alimento a los animales!!....-gritas con el mismo entusiasmo, regresas la mirada y me contemplan un poco desilusionado.-perdona, pero debo regresar al trabajo…-

-umffff!!...- suspiro resignado, pareciera que hay algo que me prohíbe desahogarme, te sonrío y comienzo a acariciar a shadow.

-creo que montare un poco, necesito revivir viejos tiempos junto a un viejo amigo…- me sonríes…- iré al arrollo.

-OK, a penas termine iré allí. Debemos terminar de hablar…-

-no te preocupes, tenemos algunos días para hacerlo.-

-lo se, pero mientras mas rápido te desahogues, mejor para tu corazos.- dices mientras comienzas a alejarte, solo veo como caminas regresando al establo para alimentar a los caballos, pareciera que leyeras mi mente, y realmente agradezco tener un amigo en estos momentos.

Sin más me monto en shadow, el cual parece gustoso. El viento desparramando mi cabello, el sonido de las herraduras de mi caballo chocando ferozmente contra el pasto. La velocidad que me hace sentir dueño del universo, realmente necesitaba esto.


Por fin he llegado, pensé que tardaría mucho mas, pero solo llegue en un poco menos de tres horas, realmente no esta para nada alejado este lugar. Cuando vi que marchabas una opresión en mi pecho no me dejaba respirar, sabia que debía seguirte, tenia que impedir que te alejaras de mi. La cara de Changmin al decirle que debía irme me destrozó, se que esta mal todo esto pero tu lo quisiste así, tu eres el único que me prohíbe dejarlo. Los reproches por parte de papà al decirme que debía quedarme todavía retumban en mi cabeza, pero el debe entender que si me separo de ti moriré, no soportaría siquiera un día alejado de tu olor, de tu cuerpo. Ni siquiera me diste tiempo a pasar por casa y coger algo de ropa, parece que la urgencia que posees es mucho mayor que para pensar en algo de ropa y comida.

Puedo asegurar que viniste sumergido en tus pensamientos ya que ni te percataste de que venia siguiéndote, punto para mi. El lugar es precioso, por lo que tengo entendido, o mejor dicho por lo que me dijo papa, aquí están enterradas las cenizas de tu hermana y madre, por eso este lugar estaba escondido, por eso ni siquiera Changmin me hablo de el. Los árboles dándome la bienvenida, el precioso aroma de la naturaleza invadiendo mis sentidos, la inigualable visión que aparece ante mis ojos me demuestra que he hecho lo correcto, debo luchar por ti y hacerte cambiar de opinión.

Se que te enfadarías de sobremanera al verme llagar junto a ti, así que decidí tomar distancia y ocultar mi auto entre algunos árboles de modo que no te percatara de mi presencia, vi como bajaste de tu automóvil apesadumbrado y sin mas te adentraste hacia la gigantesca mansión, yo por mi parte decidí dormir un poco, mas tarde tendría tiempo para encontrarte y explicarte el motivo de mi presencia, el que por cierto tienes muy presente, ya que de ante mano sabias que si me lo hubieras dicho de ninguna manera te lo hubiera permitido. Han pasado alrededor de cuatro horas desde que te me recosté para descansar un poco, mi cansancio se ha esfumado.

Me adentro hasta toparme con la magnifica estructura, sin duda es enorme, todo el lugar parece sacado de cuento de hadas, este sitio podría compararse con tu belleza. A la distancia puedo distinguir la figura de un joven.

-disculpa…- logro captar su atención, el mi mira asombrado.

-en que puedo ayudarle?...- a cambiado su expresión totalmente, ahora solo me dedica una amable sonrisa.

-estoy buscando a Jaejoong…-

-OH!! Eres su amigo?...-

-si… soy su mejor amigo, e quedado con el en venir juntos, pero el descarado me dejo plantado así que tuve que ingeniármelas para llegar aquí…-trato de sonar lo mas convincente posible, a juzgar por tu expresión puedo notar que no me crees, o por lo menos eso es lo que me parece.- podrías decirme donde se encuentra.-

-justo en estos momentos a decidido ir a dar un paseo con su caballo, seguramente esta en el arrollo que se encuentra cerca de aquí…-

-podrías indicarme en que dirección se ha ido?...-

-puedes esperarlo aquí…-continua con lo que estaba haciendo, dándome la espalda. La situación a empezado a incomodarme.

-preferiría ir a buscarlo, podrías facilitarme un caballo?...- mi tono se ha endurecido un poco, y al parecer se ha dado cuenta, ahora me mira ofuscado.

-no conoce a los caballos, no creo que pueda montarlos.-

-de eso me encargo yo…- respondo tajante, quien se cree que es, no tenia ninguna intención de originar algún pleito, pero se ve que tiene animo de pocos amigos. ¿no creo que pueda montarlos? Con quien te crees que hablas, pero no pienso perder mi tiempo en recalcarte lo buen yoquey que soy.

-esta bien…- con pocos ánimos me acerco a un hermosos caballo blanco, parecía una fiera indomables, mas no pudo contra mi, un poco de bonitas palabras y tiernas caricias y ya estaba montado sobre el, me miras sorprendido, tal parece que no creías que un niño rico, con lo que supuestamente me familiarizaste, logre montar un caballo, claro que te demostrare que no soy un entupido niño de papà. Mi mirada triunfante recae en la tuya, estas obligado a decirme en donde se encuentra mi niño.

-dijo que daría un paseo pero que luego iría al arroyo, te aconsejo que pases por allí primero, así no te pierdes. Sigue en línea recta aproximadamente dos kilómetros de aquí, luego te toparas con una aglomeración de árboles, si te adentras en ellos llegaras al arrollo.- me dices con cara de pocos amigos. Antes de irme te ofrezco una ultima mirada.

-Jung Yunho, muchos gusto…- le ofrezco mi mano para presentarme formalmente.

-Mashiro Tatsuya…-nuestras miradas se toparon furiosas, este individuo me traerá muchos problemas.-…el gusto es mío…- el contacto de nuestras pieles se desvaneció. Salí de allí listo para encontrar a Jaejoong, lo demás era secundario.


-estas cansado cierto?...creo que será mejor que descansemos.-

Mis manos recorren el pelaje de mi compañero, la emoción del reencuentro todavía no me deja. Ahora me dispongo a caminar por las rocas que rodean al arroyo, se que era preferible subir hasta la sima de la cascada para tener una mejor vista, sin embargo los deseos de que la purificadora y cristalina agua del arroyo bañen mi cuerpo nuevamente me trajeron hasta aquí. Sin pensarlo me aparto de shadow, el seguro querrá ir a descansar, así que mis piernas me dirigen por las enormes rocas que se encuentran a mi paso. el caudal de agua cayendo con fuerza, las ondas de choque haciendo que el vaivén del agua se acelere me invitan a probarla. Por un instante la inquietud de que Tatsu se aparezca me incomoda, no obstante se que el trabajo de alimentar a los animales es arduo, seguro que tardara un par de horas mas en venir.

Mis zapatos ya han quedado sobre una roca, la ropa que descansa sobre mi cuerpo es la que yunho me presto, esta impregnada con su aroma, todo me recuerda a su piel, a su cuerpo. He venido aquí para tomar una decisión, seguir esta farsa hasta que algún día Changmin lo deje de amar, o enfrentar a mi hermano y romperle el corazón. Decido tomar asiento en una inmensa roca que esta a un lado de la cascada, donde el chipotear del agua puede alcanzarme, donde esas imperceptibles gotas alcanzan mi cuerpo; mis desnudos pies danzan junto al agua, esta deliciosa, las ganas de sumergirme me invaden se apoderan de mi. Una sonrisa aparece en mi rostro al pensar los miles de momentos que he pasado en este arrollo, lleno de risas, lleno de juegos… todo me recuerda a ellas, las luces de mi vida, esas estrellas que jamás lograre alcanzar hasta el día en que muera. La sonrisa que se dibuja en mi rostro no desaparece, pensé que este lugar seria mas doloroso, pero no lo es, solo me demuestra un poco de la felicidad que sentíamos como familia, de lo felices que alguna vez fuimos todos juntos.

-Lijoong…hermana, espero que estés escuchándome, ansío tu perdón, quiero que me demuestres que el lo que tengo que hacer, que es lo correcto.- susurro en el aire, simples susurros inaudibles que se pierden entre las ondas sonoras que produce el agua al chocar, sin pensarlo una lagrima desfila por mi mejilla, seguida de un sinfín mas, aun así la sonrisa no me abandona, inexplicablemente mi corazón esta menos pesado que antes.

-mamà… podrás perdonarme alguna vez? ¿podré recibir tu perdón a pesar de lastimas a mi hermano?...- misteriosamente dejo de llorar, ahora lo único que hago es contemplar el cielo sobre mi, el que me dice “vive, vuela, siente el universo sobre ti…llora de felicidad” es como una estrofa de alguna canción de primavera, pero que no encuentra lugar en mi corazón, espero que en ese templado órgano, plagado de dolor y sufrimiento, haya una calida primavera, la que me ayude a sentir la calidez de la felicidad nuevamente.

Mis manos vagan por la tela, quiero quitarla de mi cuerpo, porque cada vez que su aroma llega a mi olfato no logro evitar pensar en el, en que se este aquí, solo conmigo, los dos solos disfrutando de nuestras caricias y besos, del amor que siento por el, y el siente por mi, interminable e inalcanzable. ¿Yo soy el que pretende alejarse de el? supuestamente soy yo el que busca pretextos para escapar de su realidad, sin embargo lo necesito demasiado, ahora lo comprendo bien, esta pequeña y energúmena lejanía me demuestra que lo necesito, que me será imposible separarme de el, por que lo amo. Esa es la terrible verdad que mi alma desea ocultar.

-Yunho…- mis labios susurran a la nada, y mi mirada se pierde en el agua que corre a mi vista. Decido sumergirme en el arrollo para que mis heridas cicatricen, para ver si es purificador como solíamos decir, vano intento, nada podía curar mi lastimada y maltrecha alma. Ahora mis manos remueven de mi cuerpo la camisa junto con mi pantalón, dejo las prendas sobre la roca justo al lado de mis zapatos, y de un fuerte movimiento ya me encuentro nadando. No es para nada profundo, pero es lo suficientemente amplio para que mis brazos puedan ejercitarse un poco y nadar a gusto. Mi cabello resbalando por el contorno de mi rostro, un escalofrío atravesando mi cuerpo al sentir como mis pies descalzos pisan unas pequeñas rocas en el fondo del agua que me incomodan levemente; mi cuerpo totalmente mojado y las gotas corriendo con el hasta fundirse nuevamente con el agua. Mi espíritu rebosante, el alivio vagando por cada fibra de mí ser, extrañaba esto.

Continuo vagando por esas tibias aguas, disfrutando de la soledad y al mismo tiempo de esos ruidos que produce la naturaleza; en lo alto el sol nubla mi vista, los calidos rayos le dan un poco de alivio a mi cuerpo que comienza a sentir las consecuencias del leve cambio de estado, y de lo frío que comenzó a tornarse el viento. Me detengo a un costado, observando el agua caer mágicamente por la cascada, pero pareciera que el cansancio quisiera vencerme, mas no le doy importancia; sigo de pie, el agua llega hasta un poco mas abajo que mi ombligo, mis manos se entrelazan arriba de una roca y mi cabeza descansa en ellas, cierro solo un poco los ojos, disfrutando de mi posición, la relajación que sufro al pensar que estoy alejado de los problemas, y la finalmente la imagen de el aparece.

Ahora lo único que habita en mis pensamientos es la imagen de yunho, sus susurros, sus caricias, las miles de palabras, es una tortura. Irremediablemente las imágenes de lo que sucedió hace cinco días vuelven a mi mente, el sonido de nuestros cuerpos danzando al mismo ritmo, el sudor de su piel mezclándose con el mío, mis gemidos que se perdían en su boca. Me volveré loco.

La tibieza de algo rodeando mi cintura, una agitada respiración chocando contra mi oído, la calidez de un cuerpo apresándome por la espalda. No…esto no puede ser verdad… que. Mis ojos se abren de par en par, aun así no puedo mirar a la persona que se encuentra a mis espaldas, sin embargo… ese aroma, esa calidez… son inconfundibles.

Giro mi cuerpo asustado, muestras miradas se encuentran y al verte mi alma parte a otro mundo. Estas en mis mismas condiciones, tu mirada no se parta de la mía, tu respiración se entrecorta, tus mejillas están levemente ruborizadas, te ves arrebatadoramente…sexy. No puedo pronunciar palabra, estoy totalmente desconcertado, que diablos sucede aquí… yunho. No me das tiempo a preguntar, sin pensarlo tus labios apresan los mío con pasión, tos manos atrapando posesivamente mi rostro, no permitiéndome separar del beso.

Tu lengua recorre descontrolada la totalidad de mi cavidad, puedo sentir como se adentra más y mas profundo, besándome como solo tú sabes hacerlo. Mis manos siguen luchando, te sujetan de los hombros para que te separes, solo que todo mi esfuerzo es en vano, no logro separarte.

-mmhhhhh…-me siento prisionero, la pasión del beso me esta volviendo loco, hará que desista totalmente de la idea de separarme, pero eso no hace falta, porque eres tu el que detiene la caricia. Ahora me sujetas con fuerza de los hombros, mirándome expectante, inquieto ante mis acciones. Es allí cuando caigo en cuenta de lo que esta pasando.

-que haces aquí!!...- digo apartándome inmediatamente, noto tanto deseo en tus ojos en tus ojos que estoy comenzando a sentir miedo de lo que pueda pasar, porque yo también te deseo mas que a nada Yunho.

-no permitiré que escapes de mi Jaejoong!!...- intentas aprisionarme nuevamente, la roca atrás de mi no me permite liberarme.

-DEJAME EN PAZ!! Por favor vete y déjame aclarar mi mente, juro que moriré su sigo así, ya no lo resisto Yunho, no puedo mas…-las lagrimas como de costumbre descienden descontroladas, mi voz se entrecorta y no puedo continuar hablando. Tus brazos enredan mi cuerpo por la cintura, brindándome calor, transmitiéndome una insuperable seguridad; te sientes tan culpable de mis lagrimas de comienzas a repartir suaves besos en mi cabeza, susurrándome palabras de amor.

-no puedo… entiende que no puedo alejarme de ti…yo…- es triste, pero las lagrimas callan tus palabras, los dos comenzamos a llorar en la piel del otro, y me doy cuenta de algo. Desde el comienzo solo me preocupe en curar mis heridas, en alejarme en lo que era el motivo de mi angustia, pero ¿Quién cura tu dolor amor? No me he percatado de que sufres con la misma intensidad, que sientes morir porque me amas, pero principalmente porque piensas que yo quiero alejarme de ti. Perdóname.

-Yunho perdóname…-solo puedo pedirte perdón, perdón por ser ahora cuando recién comprendo como te siente, cuando caigo en cuenta de que no solo yo sufro con esta situación…- no puedo mas…-pareciera que las lagrimas nos ahogaran, mis palabras salen con dificultad tus sollozos me destrozan el alma. Por favor deja de llorar.

No separamos del abrazo y ahora nos quedamos mirándonos en silencio, tus pulgares comienzan por apartar las gotas de mis ojos, tus labios lentamente reparten besos por mi rostro, primero en mi frente, luego en mi nariz, otro en mis mejillas terminando con la sesión de besos en mi boca, con un suave contacto del cual no te privo, al cual me entrego completamente.

Mi espalda chocando contra la gran roca, tu cuerpo aprisionando al mío sobre ella, tu lengua enredándose con la mía dulcemente, en cámara lenta. Estos besos son algo impresionante, despiertan tanto deseo que solo piense en entregarme a ti, aquí, en este insólito lugar, y ya. Tus manos se entrelazan en mi cintura mientras tus labios continúan danzando con los míos, ya no puedo evitarlo, las lagrimas han cesado y en estos momentos de lo único que me preocupo es acercarte a un mas a mi, enredando mis brazos en tu cuello, impidiéndote que te separes. Sin previo aviso el beso se torna mas apasionado, los sentimientos despedidos acrecientan el deseo, mi cuerpo arde completamente. Ya no hay vuelta atrás.

-ya no aguanto mas Yunho… ya no aguanto…-

Creo que moriré, nuestras frentes pegadas totalmente, tratando de recuperar un poco el oxigeno y finalmente esas palabras salir de tus labios, no me resisto, comienzo a besar esas malvadas lagrimas que otra vez corrompen tu precioso rostro, reparto besos por todas partes, tratando de sanar con la humedad de mis labios tu dolido corazón. No me arrepiento de haberte seguido sin que te dieras cuenta, adentrándome entre los árboles y esperando ansioso tus acciones; aunque creí desfallecer en el momento en que la desganada tela fue removida de tu cuerpo y cuando contemple esas gotas de agua vagando descaradamente por el. sin palabras. No encontraba palabras para definir lo que mis ojos contemplaban; no pude resistirme, sin pensarlo también me desvestí en el momento que vi una oportunidad, cuando te recostaste sobre esta roca y cerraste un momento tus ojos pensando quien sabe que cosas, lentamente me sumergí en el agua y me acerque en silencio, tratando de no llamar tu atención.

Pero parecía imposible el hecho de no lanzarme contra ti y comenzar con los besos y caricias, estoy tan necesitado de ti, todo estos días en los cuales no pude tocar tu piel me estaban sumergiendo en el delirio, así que sin pensarlo me posesione a tus espaldas y acerque lo mas que pude tu cuerpo al mío; estoy seguro que lo que mas te sorprendió no fue mi aparición, mas bien la necesidad que presentaba, mi respiración entrecortada, ese calor quemando mi rostro, realmente estoy excitado Jaejoong. Sin pensarlo apresé tus labios con desespero, debía besarte, demostrarte que el único que puede apagar en incendio que se propaga en mi interior eres tú. Primero las lagrimas para dar paso a tu confesión, y ahora se que ya no hay vuelta atrás, estoy seguro de que ya no me rechazaras, porque me amas, porque me pides perdón, porque es ahora cuando recién te das cuenta de que estoy muriendo lentamente.

-te necesito Jae…-dices mientras acaricias mi mejillas, tus ojos no apartándose de los míos, la sangre concentrándose en mi entrepierna…- déjame curar tus heridas… por favor…- a mis pulmones se le hace difícil la tarea de coger aire, mi respiración se torna entrecortada a causa de las miles de sensaciones que esto me produce; sin embargo estoy totalmente entregado a ti Yunho.

No hay espacio para una respuesta, aprisiono desesperado tus labios, esos que me transportan al mismísimo cielo; ahora son mis manos la que aprisionan tu rostro para que no puedas separarte, para que te entregues a mi como yo lo estoy haciendo, tratando de no pensar en nada ni en nadie, solo teniendo la idea clara de mi amor, de que quiero entregarme en cuerpo y alma a ti, el único hombre que logro conquistarme. Estas sorprendido ante mis acciones pero inmediatamente siento como ahora tu lengua se entrelaza con la mía, como abres tu boca y la mueves desenfrenadamente queriendo llegar mas profundo en mi.

-Jae...mhhhhh…Jaejoong…-es lo único que escucho perderse en mi boca, el ruido de la cascada callando nuestros gemidos, el agua rodeando nuestros cuerpos, nuestras salivas fundiéndose en una sola. Siento como tus manos acarician con fervor mi espalda, la recorrieren en toda su extensión, provocando que los jadeas no se detengan. Y no puedo detenerme, estoy talmente excitado, tu erección chocando con la mía enciende aun más mi cuerpo, y sin percatarme de ello mis manos luchan por liberarse de la única prenda que cubre tu cuerpo. No puedo creer que mi excitación llegue tan lejos, hora me ayudas y juntos logramos sacar tus boxer, haciendo de esta manera que tu duro sexo choque contra mi palpitante miembro, el cual aun se encuentra aprisionado por la tela. Mis manos sin pudor alguno se dedican a acariciar tus glúteos, jamás me hubiera imaginado llegar a esto, sin embargo con tigo soy capaz de cualquier cosa.

-ahhhhhh…- solo gimo al sentir tus labios recorriendo la sensible piel de mi cuello, esto no podría ser mas delirante, tus manos adentrándose en mis boxer, tus dedos rodeando la piel de mi entrada, mi boca tratando de recuperar el aire que me falta. – mnghhhhhhh!! Yu…Yunho, ahhhhhhh…- mi lengua reclama de nueva cuenta tu cavidad, te beso sin descansa, tratando de omitir el leve dolor que siento en el momento en que tus dedos se mueven dentro de mi.

-Jae…ahhhh… Mmhhhh… - no puedo reprimir las ganas que tengo de masturbarte, así que sin pensarlo dos veces una de mis manos se dirige hasta tu sexo comenzando con las caricias, el agua rodeando nuestros cuerpos hace que todo sea aun mas delirante, tu respiración chocando contra la mía hace que olvide todo. Desesperado por mi acción te apresuras a remover la única prenda que cubre mi cuerpo, comenzando también con las caricias sobre mi miembro, que se encuentra en las mismas condiciones que el tuyo, duro y ansioso de liberarse. El tiempo pasa lento, mas aun no me importa el hecho de que Tatsu se aparezca en este preciso momento y me encuentre en esta terrible y descarada situación, porque ni yo puedo explicarme que haces aquí, y por que razón caigo tan fácilmente, no obstante eso si tiene una respuesta, amor; me estoy entregando a ti fácilmente porque te amo, y estoy seguro de que me amas con la misma intensidad. Tus suspiros al sentir como mi mano acaricia tu erección chocas contra mis oídos, encendiéndome aun mas, tu mano moviéndose de la misma manera sobre mi sexo, masajeándolo deliciosamente, haciendo gritar del mas puro placer; esto puede durar horas y sin embargo no me cansaría, porque se que después de que te corras en mi interior, por mas que me falte el aliento, rogare por que lo hagas de nuevo, te pediré de rodillas que me penetres otra vez con mas fuerza y me llenes con tu esencia, eso es lo que quiero, ahora en lo único que quiero pensar es fundirme contigo durante eternas horas.

-Yunho…ahhhhhhh… -los movimientos se aceleran, puedo sentir la piel que reviste tu miembro subiendo y bajando, y aunque no lo pueda notar a causa del agua en la cual nos sumergimos, se que ya has comenzado a liberar las gotas pre seminales; la deliciosa masturbación que me brindas también se torna rápida y descabellada; al sentirme cerca del orgasmo mis labios nuevamente buscan los tuyos, nos besamos con locura a medida que incrementamos la velocidad del movimiento sobre nuestras erecciones.

Han sido minutos enloquecedores, sentir tu mano masturbando mi sexo es algo impresionante, la manera en que lo acaricias delicadamente al principio, luego posando solo un dedo en la punta y palpando esa zona detenidamente, como tocas mis testículos haciendo que un escalofrío recorra mí columna y la sangre se acumule más en mi sexo, pareciendo que explotara. Definitivamente me parece ilógico que no tengas experiencias sexuales, eres todo un experto, me vuelves loco Jaejoong. El movimiento de nuestras manos es acelerado, estrujamos entre nuestros dedos ese trozo de carne del cual nos hicimos adictos, yo por mi parte te jalo con fuerza y locura de los cabellos, para que tus labios no se separen de los míos, para que mis gritos no escapen de tu boca.

Y en un instante en donde me parece ver todo nublado llego al orgasmo, tu también lo haces y puedo notar como nuestro semen se funde con el agua, haciendo del momento por demás excitante. Nuestras respiraciones un entrecortadas, nuestros jadeos fundiéndose junto con el sonar de la cascada, tu mirada perdida en la mía.

-esto….. Ahhhh… es una locura…- me dices en el momento que una sonrisa contornea tus labios, te ves radiante, los hilos azabaches pegándose por los contornos de tu rostro, las gotas de sudor resbalando por tu rostro, vagando por tu perfecto cuerpo, perdiéndose en la plenitud con el agua. No puedo evitar el hecho de acariciarte y besarte tiernamente, esclavizándome ante esos labios que terminaran con mi vida, que se me harán mucho daño. Pero tu lo vales, Jaejoong por ti seria capaz de sufrir hasta el día de mi muerte, pero no estoy dispuesto a perderte, si tu pones condiciones yo las aceptare, ya que de alguna manera fui yo quien te sumergió en esta locura.

-tu me vuelves loco…- digo separándome de tus labios, sujetándote de las caderas y haciendo que nuestros cuerpos se rocen sensualmente, comprobando que mi erección ya se encuentra totalmente dura, clamando por enterrarse en ti. Una acción de tu parte me sorprende, inmediatamente te encuentras de espalda contra mi, apoyando una de tus manos sobre la roca enfrente tuyo, y con la otra aprisionando mis cabellos y obligándome a que no me separe de tus labios. Tu trasero moviéndose sensualmente contra mi erección, haciendo que crezca mas y mas, eres desquiciadamente sexy. Se que mueres por que mi sexo entre en ti, estamos en las mismas condiciones, ambos somos esclavos del placer.

-por favor… hazlo…- digo entre jadeos, estoy totalmente necesitado, quiero que me penetres ya; el sentir tu erección rozando descaradamente mi entrada, fingiendo embestidas hace que de mi boca salgan gritos desesperados, he perdido totalmente la cordura…- Yunho… no aguanto mas… - me sujetas de las caderas con fuerza, tus labios buscan los míos, y con gusto giro un poco mi rostro para fundir nuestras bocas en un candente beso. Lentamente siento como te adentras en mi, esa sensación de dolor me invade nuevamente pero gracias al agua no he necesitado una preparación previa. Un grito se pierde en tu cavidad, pero aun así no liberas mis labios, sino que me besas con más pasión al mismo tiempo que me penetras.

-mmnhhhhhh!!...- el dolor es terrible, tu sexo es tan grande que parece que me partirás en dos, mas trato de no pensar en ello, solo decido calmarme y tratar de asimilar las miles de sensaciones que me invaden en este momento. Pero no es así, parece que no puedes esperar y sin darme tiempo a siquiera acostumbrarme a la invasión comienzas a embestirme, lentamente pero aun así es doloroso.

-ahhhhh… Yu…nhghhhh… espera, no tan rapi…ahhhhh- no me das respiro, aprisionas nuevamente mis labios no permitiéndome hablar, tu erección chocando locamente contra mi trasero, tus gritos perdiéndose en mi boca, el dolor apoderándose de mi cuerpo.

-ahhhhh… Jae, ahhhhh!! nghhhhh…- no puedo detenerme, ni siquiera le he dado tiempo a acostumbrarse a la invasión, pero no puedo controlarme, estoy demasiado excitado. Puedo notar como lentamente tus músculos se encuentras en poco mas relajados, y ahora los gritos de placer no se hacen esperar, todo es magnifico, el vaivén de nuestras caderas es acompasado con el movimiento del agua a nuestro alrededor, una de tus manos apresando mi trasero para acercarlo aun mas a ti y hacer que te penetre con mas fuerza… esto es impresionante. El placer no tiene comparación.

-ahhhhhhh… si, sigue así… ahhhhhh… no te detengas Yunho…- mis gritos sales desquiciadamente de mi boca, mis ojos sienten dolor por la presión que ejerzo al cerrarlos, sentir ese gran trozo de carne moviéndose en mi interior hace que delire en placer. Las embestidas son fuertes y profundas, mis piernas comienzan a temblar y mis piernas se flexionan haciéndome caer, sin embargo tus fuertes brazos me sujetan por la cintura con precisión y haces que apoye mi pecho en la gran roca, estoy rendido contra la roca, mordiendo mi muñeca para no liberar los desgarradores gritos que se pierden en mi garganta. Tu sexo entra y sale de mi cavidad, tus gritos del mas puro placer llegan a mi sensualmente, aun sin verte podría jurar que mantienes tus ojos fuertemente cerrados y muerdes tu labio inferior, como la primera y ultima vez que tuvimos esta clase de encuentros.

Los minutos pasan lentos, sin embargo no quiero pensar siquiera en que tus embestidas se acaben; mi miembro nuevamente duele, sintiendo el dolor agobiante me separo para alcanzar mi erección y aliviarme, pero antes que eso suceda siento como soy fuertemente aprisionado contra la roca e inmediatamente tu mano acaricia detenidamente mi sexo, acariciándolo con gusto, masturbándolo.

-ahhhhhhhh…-un grito ensordecedor escapa de mi garganta al sentirlo, mis ojos se vuelven a cerrar con fuerza y no puedo dejar de gemir tu nombre. Estoy por llegar nuevamente al orgasmo…- Yu…Yunho mas rápido… ahhhhhh… amor…- los gemidos salen sin contención de mi garganta, tu mano moviéndose cada vez mas rápido sobre mi sexo, un calor sofocante concentrándose en mi bajo vientre. –ahhhhhh… -llego al orgasmo derramándome en tu mano, mi cuerpo cae pesado aun sobre la roca, tu miembro embistiendo con mas velocidad contra mi trasero, estoy extasiado.

Mi mano totalmente embardunada con tu esencia, el agua llevándose los restos de semen, ese ultimo grito liberado de tu garganta me a excitado de sobremanera. Continuo sin descanso embistiéndote viéndome cerca del clímax.

-Yu…Yunho… eres… ahhhhhhh… por favor no te detengas…-susurras totalmente ido, todavía navegas por el mar de las sensaciones del orgasmo; no obstante ya estoy en mis limites, pronto me correré. Mi cuerpo apoyándose totalmente sobre tu espalda, mis dientes clavándose en tu piel, mi sexo explotando totalmente en tu interior.

-ahhhhhhh!!! …-ambos gritamos al unísono al sentirlo, lo que siento es fantástico, insuperable, todavía no logro recuperar la respiración ni las fuerzas, solo me mantengo recostado sobre ti, aun en tu interior.

El semen inundando totalmente mi interior, ese caliente líquido llenando mi cavidad, haciéndola sentir punzar. Tu cuerpo recostado sobre el mío, nuestras respiraciones que todavía no logran normalizarse, fue fantástico. Sin embargo esto no me basta, quiero fundirme con tigo sin descanso, no quiero que te separes de mi. En mi baja espalda un dolor punza continuamente, no obstante logro despacio incorporarme y girarme para quedar justo enfrente tuyo, mi mirada perdida en la tuya, nuestras frentes pegadas la una a la otra, el sudor recorriendo nuestros rostros, nuestros labios fundiéndose en un mágico beso.

Sin esperar siquiera a que descanses, ni siquiera dignándome a descansar un poco mi cuerpo mi mano comienza nuevamente a acariciar tu entrepierna. Te separas del beso y me queda mirando estupefacto, pareces no entender, pero en el momento en que nuestras miradas se encuentra sabes lo que quiero, caes en cuenta de que estoy sediento de tu amor Yunho.

-eres… ahhhh, dios eres maravilloso… Jae…- tomo tu mano y hago que caminemos hacia una orilla del arroyo, sin pensarlo dos veces me recuesto sobre el duro suelo de roca, que permite entender mi cuerpo perfectamente, una mirada basta para que ya te encuentres sobre mi besándome incansablemente, haciendo que el ardor en mis labios se agigante.

-hazme tuyo otra vez…ahhh… Yunho…-

La lujuria vuelve a aparecer en nuestras miradas, nuestro labios no se separan. Los gemidos se pierden en la boca ajena, solo hay espacio para amarnos una y otra vez sin descanso.


-así que solo su mejor amigo…-

Susurro ante lo que ven mis ojos, sin duda una maravillosa entrega de amor, ambos están desquiciadamente enamorados y eso se deduce con solo escuchar sus gemidos, sin embargo una punzada aparece en mi pecho, esa inquietud no me a abandonado en todo el tiempo en el que e pasado aquí, observando desde la cima de la cascada, algo me dice que esto no es algo común, aquí hay algo oculto ¿esto es por lo que realmente recurriste a este lugar Jaejoong? ¿Es él el motivo de tus preocupaciones y karmas? ¿Qué tiene que ver Changmin en todo esto?. Pronto tendrás que responderme todas esas preguntas mi querido amigo, presiento que esto no es nada bueno, y mas si los malos presentimientos solo me llevan a un lugar, a una persona querida…a Changmin.

Mi Changmin







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Capitulo 7






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