20 mar. 2009

vestigio capitulo 10






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-boo…-se dirigió al pelinegro mientras entraban al estacionamiento.

-mh…-sonrió. Estaba demasiado feliz por poder ver a Kishi, feliz de su pronta recuperación.

-acaba de llamarme Minhee…-

-………….-su expresión cambio drásticamente ¿es que no podía tener un maldito día en paz?! Aparentemente no.- que dijo…-musitó con deje de amargura.

-se encuentra junto con Heejin en su departamento; ambas nos esperan.-

-entonces vamos…-le dijo sonriente.

-si...- sonrió de igual forma.

Llegaron junto al automóvil de Yunho que se encontraba justo en la ultima linea de fondo cerca de la salida; abrió la puerta del copiloto para que Jaejoong entrara y luego subió el, para ponerlo en marcha y salir rumbo a su encuentro.

-como crees que lo tomen?.-el pelinegro rompió el silencio en el que se encontraban, notaba a leguas la preocupación de su chico, fue por eso que se decidió a calmarlo un poco. (Yunni quiere que lo calmes de otra forma XD)

-no tengo idea…aunque permanecí mas de un año junto a Minhee desconozco sus reacciones, incluso admito que ignoro la totalidad de su personalidad.-

-me pasa lo mismo; Heejin es alguien que no expresa abiertamente lo que siente.-

-no tienen otra opción mas que aceptar nuestra decisión, nada que hagan nos hará cambiar de parecer.-

-Yunni…-pregunto con un poco de desconfianza.

-mh…-

-después podemos ir a “Nuestra nueva casa”…-dijo al fin con un leve sonrojo.

-claro…ya esta todo listo para que nos instalemos, si quieres vamos después de hablar con ellas.-lo miró enternecido.

-tu que dices…-

-yo aceptaré lo que decidas,-tocó suavemente la mano que reposaba sobre el muslo del modelo.-tus deseos son ordenes…-y Jaejoong juró tocar el cielo con esas palabras susurradas por el castaño.

**no me digas eso que me la creo y luego no te salva ningún santo!!! Esa confianza que tienes al hablarme con cosas tan subidas de tono para mi mente pervertida hará que te viole!!**

-esta bien entonces; hoy nos mudamos…-

-no hay problema..-se acordó de que tenia algo que hacer; saco el móvil de su pantalón para luego marcar un numero en el.

-a quien llamas?...-

-a Yukari.-el modelo guardo silencio.

-Yuka…-

-hola Yunho, como te encuentras? Esta Jae contigo?.-

-si…necesito que me hagas un favor.-

-lo que quieras…-

-consígueme 2 boletos en primera clase a París, procura que sea para dentro de 4 días…-

-no hay problema…algo mas?.-

-que nuestros padres no se enteren.-

-ok. ¿Cómo están? Me parece que tenemos una charla pendiente.-

-ya hablaremos, no te preocupes.-

-esta bien…cuídate y cuídame a Jae; mándale un saludo.-

-bye…-colgó para luego mirar a un perdido pelinegro que observaba las figuras moverse con velocidad desde la ventanilla del auto.

-Yuka te manda saludos…-

-…….-se limitó a responder, solo giró el rostro y le dedico una radiante sonrisa…-Yunni, porque para dentro de 4 días si la exposición es dentro de 6 días?...-

-porque quiero recorrer contigo Francia, iremos a París y quiero que todos sientan envidia de mi suerte al tener alguien tan bello a mi lado…-sonrió solo ante la idea.

-tu y tus ocurrencias, halagas demasiado a mi belleza, y eso algunas veces me hace enfadar, todas las personas lo único que miran es mi aspecto.-hizo un puchero.

-te equivocas, no solo halago tu belleza; amo tu ternura bondadosa, todo lo que tocas con la punta de tus dedos se tiñe de blanco, porque tu corazón es puro como el canto de los Ángeles, incluso tan puro como el blanco de las lirios que tanto amamos…-

-pero no todos lo ven como tu…-

-yo creo que tus fanáticas, la gente con la cual trabajas y todos los que te conocen lo ven de la misma manera, porque eres tan transparente como el agua..-

-tu lo crees?...- **amo que me hable así, hace que sienta que si tenemos un futuro juntos.**

-si…quieres que te cuente algo?...-disminuyó la velocidad del auto, para de esta manera poder contar su historia.

-vale…-giro un poco su cuerpo para poder mirar mejor al moreno y escuchar lo que tenia para decirle..

-En la india todos los animales son respetados porque todos son la vida, todos son portadores de la Divinidad.-Jaejoong lo escuchaba atento, tratando de deducir lo que el pintor estaba tratando de decirle.- Allí hay muchas ardillas y son diferentes a las occidentales, y las que vemos en nuestros bosques. Son mas pequeñas y tienen unas rayas blancas sobre su cuerpo.-

-me vas a hablar de ardillas? x_X!- su pregunta divirtió mucho al moreno, el cual solo siguió con su relato..

-primero escucha y después criticas…-

-vale…-se calló.

-en el Rama yana, la epopeya mas importante quizás de todo oriente, se cuenta que un rey secuestro a la esposa del héroe Rama. Este quiso liberarla pero se sentía impotente de hacerlo solo, puesto que el rey tirano vivía en la isla de Ceilán. Por eso Rama quiso hacer un puente hasta la isla, contando para ello con la ayuda de los animales de la selva. Todos trabajaban en la obra y Rama dirigía los trabajos. Un día vio que una pequeña ardilla llevaba una piedrecilla en la boca con toda rapidez. Rama, complacido y con ternura le paso la mano por el lomo al mismo tiempo que el pelaje de la ardilla quedaba marcado por los dedos de Rama con unas rayas blancas. Fue el agradecimiento de Rama a las ardillas.-miró al pelinegro que parecía no entender nada de lo que dijo (ni yo me entiendo xD!).

-y…-preguntó incrédulo.

-que todo lo que se toca aunque tan solo sea con la punta de los dedos con ternura, queda marcado con la señal del amor. La leyenda es ficción, pero la realidad de la ternura amorosa es siempre verdadera, con rayas o sin ellas, yo lo compruebo mirándote.

-es muy hermoso lo que me dices…-

-el hermoso aquí eres tu…- sonrió mirando que se ya casi llegaban al departamento de Minhee.

-ya párale…-inquirió sonrojado.-¿llegamos?...-preguntó al ver que Yunho asentaba el auto a la orilla de la calle frente a un edificio de aproximadamente 4 pisos, en realidad no conocía el sitio donde vivía Minhee.

-si…-

El pintor se bajo del carro dirigiéndose directamente hacia el lado de Jaejoong para abrirle la puerta cordialmente, lo que por cierto, según ellos, no representaba nada en especial, ya que ese tipo de consideraciones entre ambos sucedieron siempre. Llegaron al portero automático escuchando del otro lado una voz femenina muy grave y adulta, la que pertenecía sin duda a la voz de Minhee Agawa.

-en un minuto bajo…-se escuchó mediante el resonar de ondas del aparato.

-…………-sin contestar dirigió la mirada hacia Jaejoong, el que sujetaba fuertemente su mano, brindándole fuerzas.

-no te preocupes, todo estará bien.-le dijo en tono mueve y dulce, devolviéndole la vida al moreno que creyó perder unos instantes atrás al escuchar la amarga voz de su ex pareja.

El enorme portón revestido con vidrios polarizados se abrió permitiéndole ver a los dos jóvenes la silueta de una hermosa chica tras de el, la que inesperadamente portaba una satisfactoria sonrisa.

-hola…-ambos pasaron al interior del lugar saludando también a Heejin que se encontraba atrás de Minhee esperando por saludar cordialmente a ambos jóvenes, quienes por cierto no salían de su asombro, ¿Dónde había quedado la furia de esa niña quien escucho su conversación tras las puertas e hizo tremendo escándalo?.

-tomen asiento…-les dijo esta, yendo inmediatamente al minibar situado en el hall y acreciéndoles un refresco.

-Estamos todos…- sentencio Minhee al posicionarse junto a su prima en el sillón que se situaba en frente de donde permanecían Jaejoong y Yunho.

-con respecto a lo de ayer…-trato de excusarse el pintor, no obstante fue callado por las palabras de su ex pareja.

-los entendemos, y también queríamos agradecerles.

-¿Cómo?.-preguntó incrédulo Jaejoong.

-como lo escucharon, primero quiero disculparme por mi reacción, no medité previamente lo escuchado y los insulte guiada por mis impulsos…aunque en el fondo sabia que esa era la mejor solución.-

Jaejoong y Yunho no podían creer lo que excavan, eran ellas las que le daban la razón…¿pero porque? ¿Qué las había hecho tomarlo tan amenamente? Allí había algo raro, eso fue lo primero que cruzó la mente de ambos.

-lo dicen en serio?.- preguntó el moreno confundido.

-no tenemos edad para andar con bromas, y tu mas que nadie sabes que siempre hablo en serio…-le sonrió. Sin duda Yunho y la menor Agawa tenían algo en común, esa actitud de liderazgo, donde siempre manejaban la situación sin importar el lugar o el momento.

-se me hace muy difícil creerlo…-dijo el modelo mirando con rabia a Minhee, esas actitudes arrogantes que tenia con Yunho lo sacaban de quicio, se creía que era la reina del mundo, y por ello ganó su odio absoluto.

-……………-

-saben y sabemos…-señaló su prima, que solo escuchaba en silencio.- que desde un principio aquí no hubo amor, fue un mero acuerdo entre mi padre y los suyos. Era hora de que alguien termine con esta mentira; nosotras lo entendemos, si en todo caso ustedes no rompían nuestros compromisos, lo íbamos a lamentar en el futuro, ya que ninguno de los 4 seria feliz.

-porque nunca nos lo dijeron?. Pensábamos que estaban enamoradas, por ello es que hemos soportado todo este tiempo…-el pintor quería mas respuestas a sus interrogantes.

**¿Jamás me tuviste ni un poco de consideración? ¿ese bastardo de Jaejoong ocupa todo tu corazón? ¿no tienes espacio para mi el? Aun así no pienso rendirme, eso lo veremos, cuando lo saque del camino solo podrás amarme a mi, solo a mi jung yunho; pero si no aprendes a quererme tampoco permitiré que lo ames a el!!**

-nadie puede decirle que no a un compromiso con Kim Jaejoong y Jung Yunho, los príncipes de Corea, sin duda eran buenos partidos.-mintió descaradamente la menor Agawa.

-entonces lo hicieron solo porque implicaba un nombre? No creo que eso sea cierto, tampoco pienso que la reacción de Heejin haya sido solo un impulso.- bramo Jaejoong con seguridad; su mente fría y calculadora aparecía en esta oportunidad. El pintor lo miraba, analizando sus palabras y cayendo en cuenta de que esa inquietud también acongojaba su corazón.

-tienes razón Jae…aunque me cueste admitirlo no voy a negar que siento una fuerte atracción por ti, el sentimiento de despecho me invadió cuando escuché que no soportabas mas estar a mi lado, jamás alguien me había rechazado…-ambos amigos callaron ante la confesión, se dispusieron solo a escuchar, y comprobar que realmente decía la verdad.

-entiendo…-fue la escueta respuesta del pelinegro.

-Minhee..-llamó Yunho.-gracias por entender mis sentimientos, no podía casarme, te estaría engañando y lo que es peor, me estaría engañando a mi mismo.-

-nosotras pensamos exactamente igual, no obstante, no queremos que esta situación represente un quiebre absoluto, podemos crear una linda amistad.-

-de eso no hay duda…-contestó con una sonrisa, quedó claro que el moreno se había tragado completito el cuento de las primas, caso contrario del modelo, el cual no soportaba mas la falsedad de esas arpías.

-y que tienes pensado hacer ahora. Que les dijeron sus padres…-preguntó Heejin.

-ellos…-Yunho no pudo continuar.

-no tenemos padres, ya no tenemos familia. De ahora en adelante viviremos aislados de todo en las afueras de Seúl.-las primas lo escuchaban con el seño fruncido, pero en particular una de ellas moría del cólera con la confesión.-junto a Yoochun y a Kimeshi.-dirigió la vista a Minhee, era mas que obvio que todo lo dicho fue dirigido especialmente a ella…

**Maldita bruja!! No te creo ese cuento de la amistad, no te conozco demasiado pero estoy seguro de que no te resignaras a perder a Yunho…**.

-porque Yunho va a adoptarlo…-sentencio con una enorme sonrisa en el rostro, dirigiendo permanentemente miraditas encantadoras al moreno, el cual no salía de su asombro.

Eso fue culminante, la cólera en la heredera Agawa crecía conforme los segundos pasaban, pero no podía desfocalizar su objetivo, debía ganarse su entera confianza y lo conseguiría, aunque ello implique aguantar las indirectas de Jaejoong, solo debía omitirlas.

**así que jugaran a ser los tiernos papis, ese tonto se esta burlando de mi, quiere hacerme rabiar y no lo va a conseguir.**

**no creía que Jaejoong este tan seguro de sus sentimientos, esta claro que le declaro la guerra a min. ¿es posible que consigamos separarlos? ¿será posible conquistar sus corazones?.**

-¿así que adoptaras a ese niño?.-fingió serenidad.-eso es muy loable de tu parte…-frunció el seño al ver la macabra sonrisa del pelinegro; miro a su prima Heejin transmitiéndole con esto seguridad, que todo estaba bien y que debían seguir con el juego.

-si. Lo adoptara y lo cuidaremos los 3, Yoochun esta muy contento ya que apenas llegó a casa, lo autodefinió como su hermanito pequeño, esos dos son tal para cual…-fingió una sonrisa para luego tomar la mano del moreno y estrecharla, captando con esta acción la entera atención de las primas, ¿acaso podía ser mas descarado? No, Jaejoong tenia ganada esta batalla, haría lo que sea para que Minhee se enfadara.

El pintor trato de pasar con saliva el nudo que se origino en su garganta; toda la situación lo asfixiaba y para colmo ¿Qué era lo que le sucedía a su boo? Atacaba indirectamente a Minhee como si le molestara el simple hecho de que esta lo mirara, ¿estaba celoso? Pero de que, si ya habían roto todo lazo “Amorosos” entre ellos, además el pelinegro jamás podría estar celoso de Minhee. ¿que era lo que lo llevaba a reclamarlo tan celosamente? No, era un error, seguro que Jaejoong solo quería hacerla rabiar. Si, solo podría ser eso.

**que es lo que te sucede Jae? Ellas incluso se han disculpado con nosotros, no puedes confiar en su palabra, la verdad que no te entiendo…**(le tiro un cascotazo por babo!!)

-mira que bien...-min trato de pasar la acción de Jaejoong, todavía no estaba segura de la real relación que llevaban esos dos.-un niño de ese tipo necesita mucho amor…-

**QUE!!!! ¿Cómo que un niño de ESE tipo?!**

-un amor incondicional que Yunho y yo podemos brindarle…-sonrisa sarcástica.

**ASHHHHH!!!!! Es insoportable!! Pero no conseguirás sacarme de mis casillas, no te daré el gusto Jaejoong. Minhee Agawa siempre ríe al ultimo.**

-Claro…-tomó uno de los vasos con jugo exprimido de naranja que anteriormente Heejin había puesto sobre la mesita de cristal en el centro del hall donde charlaban, tomo un sorbo del frío liquido que despabiló su garganta y continuó hablando, con serenidad extrema.-y con respecto a sus padre… que fue lo que sucedió realmente?.-preguntó insinuante, no quitando su intimidante mirada del moreno.

-nos cansamos, y tomamos la decisión de alejarnos del mundo empresaria, quitaremos nuestra inversión capital de la empresa industrial Lee Soo Man…-contestó Yunho.

-eso es un gran golpe para ellos…-opinó Heejin quien hasta ese momento había permanecido al margen de toda palabra.

-tenemos que preocuparnos un poco por nuestras vidas, no creen? Dedicarle 20 años de tu vida a alguien que ni siquiera te valora como hijo es muy duro…-inquirió Jaejoong.

-entiendo, pero no puedo apoyarlos en sentimientos, mi padre es la persona mas amable y gentil que pueda existir…jamás permitiría que viviese una situación parecida, le estoy eternamente agradecida, el es realmente lo único que tengo en este mundo.-

-lo hemos comprobado…-musitó el pintor.

-tienes suerte, sin embargo creo que jamás llegarás a entendernos, te faltan vivir muchas cosas…-y allí estaba otra vez, esas miradas fulminantes entre un hermoso Jaejoong que permanecía inmutable y Minhee, la que pronto se lanzaría sobre el para poder estrangularlo con sus propias manos (sobre mi cadáver!!!!! Y el de Yunho claro esta XD!!) Cargaban el ambiente con una inquietud explosiva, para colmo el modelo no hacia más que acrecentar las llamas en ese infierno, mientras Yunho lo miraba con cara de reproche.

-solo tienes un año mas que yo...-sonrisa.-no creo que tengas derecho de enseñarme políticas de vida.- touche!!

-tengo solo un año mas que tu, pero puedo enseñarte mas de lo que crees.-apretó con fuerza la mano del modelo, este quería calmarlo, no obstante, cuando Jaejoong comenzaba algo no paraba hasta acabarlo y claro esta, terminar con la victoria en mano, por ello fue que prefirió guardar silencio. Por su parte el pelinegro no lograba contener la ira, no se callaría, le enseñaría a esa entupida que no sabe nada.-…porque a medida que superamos los golpes de la vida y que la conciencia de esos hechos va siendo mas clara, van desapareciendo los errores o los que llamamos defectos o males.- embozó la mas falsa de sus sonrisas, mientras tras esta, mordía su propia lengua colérico.

-mi estimado Jaejoong… pienso que no sabes de que hablas, alguien como tu jamás podrá entenderme, ni pretendo que lo haga.-

-¿alguien como yo?! Ni siquiera me conoces!!.-bramó ofuscado.

-Jae…basta…-susurró Yunho a su lado tratando de calmarlo. Esas palabras pusieron histérico a Jaejoong y últimamente su boo no andaba demasiado sereno que digamos.

-¿Qué pare?! Encima la defiendes!!...-respondió indignado. Un calor crecía en su pecho, miró con marcado enfado al moreno, reprochándole algo que ni el sabia, quería contradecir a la chica aun sabiendo que el había sido el causante de la “Discusión”. Se incorporó bruscamente del sillón, sorprendiendo a Heejin y Yunho que lo miraban atónitos; Minhee por su parte enmarcó una sonrisa, “Había ganado”.- escúchame bien.- señaló a la causante de su ira.-bastante tengo con soportar todo lo que me esta sucediendo, para que tu vengas a hablarme de tu bella vida y restregármelo en la cara, ubícate!!.-el respirar entrecortado y las pulsaciones aceleradas le advirtieron que debía calmarse o sufriría un ataque respiratoria, como solía sucederle frecuentemente en momentos donde sus neuronas colapsaban. Al observar su estado, Yunho decidió cortar de una vez la discusión, moriría si a su ángel le sucediera algo como esos espantosos ataques respiratorios que escasas veces sufría; Yunho se incorporó al lado de Jaejoong para tratar de sacarlo de allí, había sido suficiente.

-Veámonos Jaejoong.-este no sacaba la vista de Minhee, la miraba con profundo odio.

-y tu te ofendes?.-interrumpió la joven de ojos pardos.-tu manera de refutar es entupida, no sabes ni siquiera como defender tus argumentos. Eres patético!!.-

-cállate Minhee!!.-defendió el moreno, no permitió que su padre lo insultara y mucho menos se lo permitiría a ella.-cuida como le hablas a Jaejoong…-su rostro ensombrecido destrozo el alma de la joven, haciendo que odiara mas y mas al pelinegro. Sorpresivamente el modelo se posiciono frente a ella.

-retira lo dicho!!.-

-cálmate Jae…-imploro Heejin.

-déjalo prima…esto sinceramente a sido una perdida de tiempo y no pretendo ponerme nerviosa.

-claro que esa alteración la tienes desde antes que llegáramos.-repuso Jaejoong.-si eres tan poca mujer como para retener a Yunho, no me eches la culpa, entiende que jamás será tuyo!!..-y lo que comenzó con una verborragia de argumentos, se convirtió sin lugar a duda en una disputa por el pintor.

Yunho quedo de piedra; el pelinegro rayo el limite, juzgaba muy duro a Minhee, en la cual pudo notar una tristeza desbordante que el desconocía.

-me cansaste!!.-se levantó colérica.-el hermoso Jaejoong, al que todos alaban, ¿Qué sabes tu de mi? ¿Qué sabes tu de lo que a mi me pasa? Lo que único que ves es alrededor de ti!!.-ambos la miraban sin pronunciar silaba, la inquietud y culpa se apoderaron del pelinegro.-no sabes nada!!.-cada vez se acercaba mas a el, que solo la miraba asombrado, al fin al cabo sucedió lo que quería, hacer enfadar a esa niña arrogante, y ahora que lo lograba no se sentía satisfecho.-para ti solo son una niñita de Papá que siempre tubo todo a sus pies…estas equivocado!!.-una minúscula lagrima desfilo por su mejilla, Heejin intervino tratando de calmarla, claro que sus esfuerzos fueron en vano.-mi infancia fue un espanto, mi vida es un espanto!! Tu jamás viste a tu madre follando descaradamente con un tipo al que ni siquiera conocías en tu propia casa, a ti no te pegaron donde mas te dolía diciéndote que eras una basura!! Producto de una violación!! Tu no sufriste el abandono….no sabes lo que se siente vivir con el fantasma de una madre que jamás logro quererte a pesar de llevarte por 9 meses en las entrañas y ahora descansa en las llamas del infierno!! Tu…-las palabras ya no querían salir, las lagrimas no paraban de fluir, esas lagrimas que representaban un estigma de su dolor, un dolor que jamás pudo borrar.

-Heejin…llévala a su cuarto, nosotros no tenemos nada mas que hacer aquí.-ordenó el moreno caviz bajo. Se sentía terrible, jamás logró entender la frialdad característica de Minhee y no fue nada grato enterarse de esa manera.

-si…vamos Minhee…-la tomó por las caderas y la condujo hasta su alcoba, esta solo lloraba silenciosamente.

-salgamos de aquí Jae…-se dirigió apesadumbrado a la salida reparando luego de unos instantes en que Jaejoong no lo seguía; volteo para mirarlo y este aun permanecía con la vista fija en el suelo, pensando…

**todavía no logras convencerme Minhee…**

Levanto el rostro topándose con el de un preocupado Yunho que lo observaba desde la entrada.

-vamos boo…-

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La pelinegra llego a la habitación de Minhee cargándola con dificultad. Jamás presencio una discusión en la cual estuviera implicada esta, y tampoco pensó llegar a verla en ese estado, realmente estaba en shock. Debía apoyarla en ese momento, haría lo que le pidiera.

-ya se fueron?.-escuchó una voz murmurar. Minhee, que ahora la miraba como si nada hubiera pasado, se separo de ella para tomar unos pañuelos de papel que se encontraban sobre su buró.

-prima…estas bien?...-preguntó confusa, la joven que hace segundos lloraba desolada en sus brazos, ahora se paseaba sonriente por el lugar.

-jajaja…veo que hasta tu te lo creíste, no hay duda de que merezco un premio por mi actuación.-secaba pasivamente el rastro de las lagrimas.

-no te entiendo…pensé que realmente te sentías mal por tu…-

-¿por mi madre? Jajajaja…esa mal nacida no lo merece , lo único que quería era ganarme la confianza de esos dos; con lo de hace un rato seguro que se siente unas basuras ya que no conocían nada de mi pasado, ese desgraciado de Jaejoong debe de sentirse de lo peor, pero juro que le haré pagar cada palabra que me dijo…-tomó asiento en uno de los grandes sofás.-ahora ellos sentirán que están en deuda conmigo y confiaran en mi, allí es cuando daremos el gran golpe, y cuando eso pase nadie sospechará de nosotras…Me a salido todo de las mil maravillas.-dijo mirando de soslayo a Heejin, quien la observaba con descontento, no podía creer que todo haya sido fingido…

-Minhee…todo esto será en vano, ellos no caerán, se nota que están decididos a estar junt…-

-nada de eso!! Ellos no ganarán…nosotras lo haremos…-

-no nos quieren!! ¿Acaso no viste como se miraban? Todo será una perdida de tiempo; yo me salgo.-

-¿Qué dices?.-se levantó agresivamente de su lugar, acercándose a Heejin, quedando a escasos centímetros de ella y acorralándola contra la pared.- ¿piensas que es tan fácil? Tu comenzaste con esto, y ambas lo terminaremos….-la pelinegra la miraba asustada, esas pupilas dilatadas por la rabia erizaban cada célula de su piel.-Yunho no me ama…pero no permitiré que este con ese bastardo!! Antes que eso lo desaparezco, ¿entendiste? Desaparezco a Jaejoong!!.-

Las lagrimas de la joven no pudieron ser contenidas, estaba muy asustada, realmente la expresión con que Minhee la miraba le producía espanto, jamás tuvo esa sensación antes, pero debía hacer lo que su prima quería si no deseaba meterse en problemas.


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-hola?...-

-hola…-

-como conseguiste mi numero?!...-**esa voz la puedo reconocer en cualquier sitio.**

-puedo conseguir lo que sea?.-

-no me gusta que me andes vigilando…-

-Kibum…por favor…-

-que deseas…-

-dentro de una hora paso por tu departamento…-

-que?! Como sabes donde vivo…-

-como te dije antes, puedo conseguir todo lo que desee…-

-no vengas Donghae…todav…-

-no te rehúses…déjame llevarte a un lugar…-

-a donde?...-

-ya veras…- cortó la comunicación.

Dejo el celular sobre su cama, a su lado, mirando detenidamente la pantalla, con una sonrisa de lado a lado a causa del llamado que había recibido. Sin querer los recuerdos volvieron a su mente, como siempre lo hacían; los momentos en que ellos se arremolinaban en su conciencia eran los peores, quería desecharlos, quería que desaparecieran completamente, mas esto nunca sucedía, día tras día las mismas memorias, esas que tanto daño le causaron.

El día en que sufrió la violación marcó el fin de todo para el, el fin de su búsqueda hacia la felicidad, el día en que perdió a su amor; incontables veces trato de sacarlo de su corazón, intento formar otra relación al lado de otro hombre en Japón, pero el estigma de Donghae lo acosaba permanentemente, su cama solo podía ser ocupada por el, nadie mas.

Talvez era un entupido en volver, en dejar todo lo que había construido en Japón junto a su hermano en estos últimos 2 años, pero no podía seguir fingiendo, no podía seguir ignorando los gritos de su corazón, un corazón que lo único que contiene es amor para un ser, Donghae, su Donghae.

Trataría de remendar el error de su pasado, estaba decidido a luchar por su felicidad, sabia que para eso debía cambiar el pensamiento del modelo, debía mostrarle que lo que hace esta mal, tratar de alejarlo de toda esa basura; aunque por momentos se le hacia imposible creer en que el podía alejarlo de ese mundo, el mundo de la mafia, ese mundo que tanto daño hace. El llamado de hace unos momentos le alegro enormemente, le demostraba que Donghae aun lo amaba, que realmente quería recuperarlo. Embozó una tierna sonrisa, el encuentro de ayer había sido maravilloso, a pesar de los recuerdos pudo confesarle que volvió por el, pudo decirle que volvió porque lo necesita, porque ya se le es imposible respirar sin su presencia, y también comprobó que a el le sucedía lo mismo, esas lagrimas se lo demostraron; le demostraron que podía salvar su amor, el enorme amor que guardo para el esos 2 años.

Continuaba mirando la pantalla del celular, acariciándola delicadamente, recordando a Donghae…estaba realmente precioso, se nota que su maldad no intervino en nada en su belleza (soltó una carcajada ante el pensamiento…), pero era cierto, se conservaba como la ultima vez en que se vieron, y cada vez tenia mas ganas de sentirlo, claro que no debía parecer demasiado desesperado frente a el, tenia que disimular su deseo, ¿pero a quien engañaba? Quería que lo hiciera suyo como la primera vez, con igual o mas amor que el que se profesaron ese día, el día en que fue suyo…

Se removió entre las sabanas, y frotó sus ojos para despabilarse del sueño que lo invadía, miro su reloj, eran las 20:30, había dormido por mas de 5 horas, el no acostumbraba dormir a las tardes, sin embargo el trabajo desde que había llegado de Japón fue agotador, así que decidió descansar un rato gracias al consejo de Yukari, ella le propuso que se tome unos días libres para descansar, que ella se ocuparía de todo; era una de las mejores fotógrafas de SM al igual que el, por eso no le costo aceptar su propuesta y tomarse unos días de descaso.

se removió nuevamente en las sabanas, pero volteo rápidamente al escuchar el sonido del celular que le avisaba que tenia un nuevo mensaje de texto; miro la pantalla, era un numero desconocido, aunque tenia la ligera idea de saber de quien se trataba, sin dudarlo un segundo lo leyó…

“Procura ponerte mas hermoso de lo que eres…”

Sonrió ante el mensaje, ese niño cuando se lo proponía era un ángel, nadie conocía ese lado de Donghae, solo el, solo con el se comportaba de esa manera tan dulce y delicada, se sentía muy feliz de poder conocer al verdadero Donghae. Salió de la cama y se dirigió directo al baño. El agua corría libre por su cuerpo, y esa boba sonrisa no lo abandonaba ni un segundo; era tan relajante pensar que podrían cambiar las cosas, que pudrieran vivir juntos…

Un nombre cruzo por su cabeza, “Gonghmin”, y un escalofrío recorrió su espina dorsal, ese hombre que lo aborrecía con toda su alma por el simple hecho de tener el amor de su hijo, si…Kim Gongmin, el padre de Donghae. Apoyó su cabeza contra los cerámicos de la bañera, dejando que las gotas resbalen libres por su cuerpo y se fundan con el resto de agua que se perdía por la boquilla de drenaje; se acordó de unos de los encuentros que había tenido con este, en donde le dejo bien claro que no quería que se acerque a su hijo, que el jamás permitiría que Donghae se metiera con alguien de su calaña; según Gong, Donghae debía estar con alguien superior, sin mencionar que jamás dejaría que formara una relación con un hombre…

**Será que podremos estar juntos? O son solo falsas esperanzas que se originan en mi corazón? Estarás dispuesto a contradecir a tu padre por mi? nunca lo sabré, hay veces en las que eres demasiado impredecible, pero esta será una prueba mas que deberemos superar para conseguir la felicidad, esa que tanto busque y no conseguí encontrar, esa que solo obtendré a tu lado.**

Salió del baño con una toalla amarrada a su cintura y con otra mas pequeña secaba sus cortos cabellos negros; mientras removía las gotas de agua que caían por su cuerpo es que abrió la enorme puerta de cristal de su habitación que daba al exterior; observó cautivado el paisaje que lo rodeaba y suspiro, feliz por todo lo que había conseguido con mucho esfuerzo y dedicación; es que Kibum se convirtió en un fotógrafo de renombre en Japón, había conseguido lo que siempre quiso, vivir tranquilamente con el dinero que su profesión y pasión le daban; creció tanto económica como espiritualmente, todo ese tiempo le ayudó a centrar las fuerzas en lo mas importante, “vivir” y no dejar que un mal recuerdo lo atormente; Corea le traía tantos recuerdos lindos y a la vez dolorosos, le costó mucho dejar sus raíces, su trabajo, sus amigos…

Recordó que todavía le quedaba algo muy importante por hacer, pero luego lo haría, sabia que el lo iba a esperar, y cuando hablara con el seguramente le reclamaría mil cosas, como por ejemplo el haberse ido sin siquiera despedirse de el que era uno de sus mejores amigos, desaparecer sin dejar rastros por casi 2 años…

La fuerte brisa golpeo su rostro, Kibum embozó una sonrisa al acordarse de el, ese ser que tanto lo ayudó, y al cual, según el, decepcionó al marcharse sin avisarle de nada, pero es que así debía ser, tenia que marcharse sin dejar rastro y olvidarse de todo, pero por lo visto no logro conseguirlo, ya que nuevamente se encontraba en Seúl dispuesto a perdonar ese error del pasado, talvez su único error, el de amar desenfrenadamente a un ser prohibido; las ideas cruzaban por su mente como bólido, estaba feliz, de alguna manera el hecho de estar cerca de las personas amadas le daba paz a su espíritu, es cierto que en Japón consiguió todo lo que quería, dinero, fama, tranquilidad, pero nada de eso se comparaba con el hecho de estar en su casa, en la paz de su bello departamento, con un paisaje magistral que la naturaleza le regalaba…

Decidió entrar nuevamente al interior de la casa, miro su reloj…**ah!! ¿ya han pasado 30 minutos?! Rayos!! Tengo que apresurarme, Donghae debe de estar por venir en cualquier momento…** rió ante su propia alteración, debía admitirlo…”estaba muy nervioso” ¿Cómo no estarlo? Si no había visto al modelo en 2 años, y encima ahora saldrían juntos a quien sabe donde… los nervios le ganaban, pero estaba dispuesto a ir despacio, debía controlarse…

se dirigió a su closet, saco un sinnúmero de prendas para elegir la que finalmente se pondría; estaba por anochecer, así que no debía vestirse muy a la ligera, ya que a esas horas y en la estación otoñal en la que se encontraba, la temperatura diminuía considerablemente. Eligio un Jean azul tradicional, un suéter negro que le llegaba a un poco mas de las caderas, el que remarcaba muy bien su figura, y un saco de gabardina color negro como toque de combinación; elegidas las prendas tomo las que restaban y las coloco nuevamente en su placar; se dio cuenta de que en el suelo yacía una fotografía, la que seguramente se había perdido entre las prendas, y sonrió…la tomó y se sentó en su cama prestando suma atención en lo que contenía la fotografía, la imagen de dos bellos jóvenes bañando a un perro, ambos mojados y sonrientes. Echó un gran suspiro al aire, y delineó con sus dedos la fotografía, sonriendo al recordar el día en que la habían tomado.

-umfffffff…espero que entiendas mis razones Joongie…-despejando su mente de los recuerdos se irguió para luego comenzar a vestirse…solo bastaron unos cortos minutos para que ya estuviera listo, giro hacia la cama y sintió como lo volteaban hacia ella; comenzó a reír desquiciado cuando comenzaron a lamerle el rostro, trato de sacárselo de encima pero era imposible…

-ya…ya…jajaja...no ves que me haces cosquillas…-ni así conseguía sacárselo de encima.-bájate de mi que estas muy pesado Kanu…-continuó forcejeando hasta que por fin consiguió sacárselo de encima…-ya te has levantado? Seguro que estas de glotón, pero no te daré de comer, estas muy pesado!!.-lo acorralo en sus brazos y comenzó a repartir besos por todos lados, Kanu solo se revolvía en sus brazos…-Kanu…te acuerdas de el?.-le mostró la fotografía, este solo comenzó a mover su cola como sinónimo de que si conocía al de la foto…-ya han pasado dos años desde que no lo vemos, espero que logre entenderme…-entristeció de repente, Kanu solo de dedicó a lamerle el rostro y cambiar la expresión que este denotaba, se daba cuenta de los estados de ánimos de su dueño y a pesar de ser solo un perro el también entristecía si Kibum se sentía mal…- tu también lo extrañas?...-sus manos rodaban delicadamente por el delicado y fino pelaje negro de su adorado amigo, Kanu era mucho mas que un perro para el, siempre compartieron alegrías y tristezas juntos…-no te preocupes que ya lo veremos, y sonreiremos como siempre lo hacíamos, porque estoy seguro que Jaejoong comprenderá mis razones…-

Kanu se separo de el y comenzó a dar vueltas en la cama, para luego acercarse divertidamente hacia Kibum y rozar su hocico en el pecho del fotógrafo quien reía ante la muestra de afecto del hermoso animal…-ven aquí…-lo atrajo hacia el y le dio un beso…-hoy veras a tu Appa…-el can mostró su alegría rodando su cola a todos lados y ladrando, lo que hizo que Kibum riera enternecido…-seguro que lo has extrañado mucho no es así? Espero no se muera de un infarto cuando veas todo lo que has crecido…-en can saltó de la cama y con una de sus patas empezó a raspar ruidosamente la puerta…-ya va…en un segundo te doy de comer…-abrió la puerta y ambos salieron a la sala, donde con mesura se dedico a llenar un tazón que decía Kanu con alimento canino; inmediatamente vio como su “hijo” comía desenfrenadamente el contenido del tazón, rió ante la escena y antes de dirigirse nuevamente a su habitación acaricio el pelaje del animal, quien le daba las gracias moviendo su cola en círculos. De nueva cuenta se encontraba en su habitación, peinó sus no tan largos cabellos, solo llegaban en desmedida hasta un poco menos de sus hombros, perfumo su ropa y por ultimo colocó sobre su rostro una fina capa de crema exfoliante con olor a rosas, la que siempre utilizaba cuando salía a lugares importantes, la que le daba sin duda un aspecto brilloso a su tostada piel…

Estaba a punto de mirar el reloj cuando escuchó el timbre de entrada, el cual sonó dos veces, corrió hacia la entrada pero tardo un poco en abrir para no parecer TAN desesperado, se tomó su tiempo para respirar profundamente unas dos veces y colocar su mano en la manija de la metálica puerta, y sin dudarlo abrió.

Dos miradas se cruzaron al mismo tiempo y parecía que el tiempo se halla detenido de repente, solo se miraban como transmitiendo con esta un sinnúmero de sentimientos encontrados, ninguno de los dos articulaba ni palabras ni movimientos, solo se miraban. El modelo observaba detentadamente al menor, trataba de grabar en su memoria cada detalle de su cuerpo, cada milímetro de su hermosura, Kibum hacia lo mismo, todavía no caía en cuenta de que Donghae estudiara allí, frente a el, dispuesto a remendar los errores del pasado.


El letargo de ambos fue quebrado cuando Donghae sintió como un peso con gran impulso lo tiraba de lleno al suelo, y luego como una gran lengua lamía desenfrenadamente todo su rostro, mojándolo completamente. Tomó al animal por el hocico y lo separó un poco de su cuerpo, para contemplarlo con lucidez y darse cuenta de quien era el causante de todo…

-Kanu!!.-el animal comenzó a ladrar contento, el modelo lo atrajo a su pecho y comenzó a acariciar cariñosamente su sedoso pelaje, no podía creer que estuviera frente suyo, una alegría inmensa recorrió cada rincón de su cuerpo, una felicidad que creyó haber perdido.-amigo como has estado!! No puedo creer lo grande que estas!!.- el animal solo se dedicaba a mover su cola y lamer el rostro del pelinegro.-jajajaj…me has extrañado?-

-no te imaginas cuanto…-inquirió Kibum para sorpresa del mayor, que se quedo mirándolo embelesado…-los primeros meses tuve muchos problemas porque este glotón no quería comer, estaba deprimido…-le dio la mano para que Donghae pudiera incorporarse, este la estrecho sintiendo como una corriente eléctrica se propagaba por su espina dorsal, desfilando por cada músculo de su anatomía por el contacto, lo mismo que le sucedió al menor.

-así que le has causado problemas a tu umma?..-regaño al can, quien lo miraba fingiendo dolor.-

-este ángel no puede darme problemas.-se agachó para acariciarlo y dedicarle una bellísima sonrisa, el mayor lo miraba atónito, esa sonrisa, la cual creyó no volver a ver, hacia que cada célula de su ser se estremeciera…

-el ángel eres tu…-ambos se quedaron mirándose, el silencio reino nuevamente en el sitio.

-ven, pasa…-le señaló el interior del departamento para que el modelo entrara, luego hizo que Kanu también lo siguiera para poder cerrar la puerta, no percatándose de que a poca distancia alguien en un auto totalmente negro con vidrios polarizados los observaba, este había seguido al modelo sin que pudiera darse cuenta; el joven contemplaba la escena confundido, es por ello que decidió tomar su móvil y hacer una llamada.

-si? Que sucede Siwon?...-

-Heechul, conseguí algo…-

-averiguaste algo sobre Donghae?...-

-lo seguí hasta un departamento muy lujoso un poco alejado del centro, Donghae vino solo…pero me sorprende una cosa…-

-que paso?...-

-del interior del departamento apareció Kibum…no puedo creerlo, hace dos años que no logramos verlo y ahora aparece así como sin nada, sin decirnos…-

-Kibum!! Kibum esta en corea?! Ohhhh eso es muy bueno!! No puedo creer que este bien!!.-se notaba su alegría.

-y mejor de lo que imaginas…te das cuenta de lo que esto significa?.-

-si…me parece que con el a llegado la solución a todos los problemas de Yunho y Jaejoong…-

-cierto, esperemos que Kibum logre cambiarlo nuevamente, como logró hacerlo hace 2 años atrás…-

-después de marcharse no supimos nada de el, pero según lo que he averiguado la culpa la tuvo Donghae, claro que no logre enterarme de cual fue el verdadero problema.-

-seguro que pronto lo descubriremos, no veo la hora de que aparezca en la academia, es el mejor fotógrafo y se nota que hace mucha falta…-

-de eso ni hablar, aunque llamaré a Yukari para ver si ella sabe algo de el, nosotros no nos aparecemos hace dos días así que capaz que Kibum ya se halla aparecido por allá.-

-tienes razón, ella es la primera que debió enterarse, es su colega.-

-después la llamare, tu ya has hecho mucho, gracias, esto le servirá de mucho a Yunho y Jae…-

-creo que no es conveniente que le avisemos, dejemos que las cosas pasen, confío plenamente en Kibum, Donghae lo ama con toda su alma, eso lo sabemos todos, por el será capaz de hacer cualquier cosa, de eso estoy seguro…es un desgraciado, pero no siempre lo fue…-

-esta bien…Siwon…-

-mh?...-

-muchas gracias, se que estamos muy acopados últimamente y yo que te mando a vigilar a Donghae, perdón…-

-sabes que por ti haría cualquier cosa, sin mencionar que hay que hacer esto por el bien de Yunho, Jaejoong y Yoochun, ellos no la están pasando muy bien, hay que ayudarlos…-

-cuando hablas así…me gustas mas…-

-estas solo en casa?...-

-quieres venir?...tu novia no se enfadara?.-embozó una sonrisa.

-ella no existe para mi…solo tu me haces sentir pleno…-

-odio a nuestras familias…-

-jajajaj...parece que todos tenemos la misma maldición, pero no te preocupes, esto pronto acabara.-

-te amo…-

-y yo aun mas…-

-……..-

-en unos minutos estoy allí…-

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-veo que has conseguido muchas cosas en Japón.-decía mientras observaba todo el departamento sentado en el sillón rojo pasión del centro del hall con Kanu en su regazo, ciertamente la casa de Kibum era bellísima, todo era decorado con rojo, desde sus muebles hasta la minúscula decoración de accesorios que acompañaban las paredes, simplemente todo estaba perfecto.

-es el fruto del sacrificio.-le acercó al pelinegro un vaso con jugo, para luego sentarse en el mismo sillón, procurando que haya distancia entre ellos…

-no tienes algo mas fuerte?.-frunció el seño denotando con esto su descontento con el baso de jugo.-

-sabes que no bebo. Estas en mi casa, acostúmbrate a mis reglas.-sonrió triunfante al callar las palabras del modelo.

-OK. No me quejare.-le sonrió.-me gusta que no hayas cambiado tu carácter.-

-no te equivoques, he cambiado en muchas cosas.-

-eso es cierto, ahora estas aun más hermoso que antes.-

-no es precisamente a mi belleza a lo que refiero, pero da igual…-bebió un gran sorbo de jugo…-

-Kibum…gracias.-dijo para luego bajar el rostro y quedar prendado del oscuro color del pelaje del can.

-porque lo dices.-no se inmuto, solo miraba de soslayo al mayor.

-gracias por volver, me hace feliz el solo saber que te encuentras bien.-

-………..-

-estuve todo el día pensando en lo que sucedió ayer, el volver a probar tus labios movió mi mundo…-Kibum se sonrojó ante el comentario, Donghae todavía no levantaba el rostro para mirarlo, solo hablaba entre suspiros.-siento como mi corazón vuelve a latir después de tanto tiempo…Kibum...quiero…-levantó el rostro permitiéndole ver al menor sus cristalizadas orbes, lo que pareció quebrar su dureza, la dureza que estaba tratando de construir para disimular sus sentimientos frente al modelo. Apartó a Kanu de su regazo, el que inmediatamente corrió hacia una gran casa de madera que estaba en el espacio continuo al hall, e inmediatamente comenzó a acercarse a Kibum, quien lo miraba con cierto temor en sus ojos…-quiero que cures mi corazón, por favor sálvame de esta espesa oscuridad, no quiero continuar con el modo de vida que llevo, siento que pronto moriré si sigo así…-ya las lagrimas corrían libremente sin tapujos, no le daba vergüenza llorar frente al menor, es mas, jamás lloro frente a alguien, Kibum era el único que podía contemplar sus lagrimas, solo el.

-Donghae…no llores…-no podía decirle que no, no podía hacerle daño, trataba con todas sus fuerzas de omitir esos deseos de besarlo, tocarlo, pero ellos se intensificaban a cada instante, era cierto que el modelo era su cruel debilidad, tenia el manejo de todo su ser a su disposición, jamás podría privarlo de su amor, un amor que nació y moriría con el y para el.-…no llores frente a mi…sabes que a pesar de todo…-no podian despegar sus miradas, Kibum solo se dedicaba a remover con sus pulgares las lagrimas.-me hace daño verte llorar.-

-no es justo…-acercó sus frentes.-soy un egoísta al querer que permanezcas a mi lado, yo no merezco que me ames, pero…-miro las profundas orbes de Kibum.-si no te tengo a mi lado, nada vale la pena…aunque no lo merezcas, por favor quédate junto a mi.-fue el detonante para que la coraza del menor terminara por resquebrajarse. No podía seguir fingiendo frente a el, no cuando su único amor lloraba por el, no cuando la única persona que necesitaba a su lado le pedía perdón de rodillas, perdón para que pudieran amarse nuevamente como lo hicieron alguna vez en el pasado.

-juro que he tratado de olvidarte…-separó sus rostros, tomando esta vez con sus manos el frágil rostro del modelo, el cual solo escuchaba las palabras de Kibum con profunda tristeza.-pero fue imposible, te amo demasiado, tanto que ni la distancia ni el tiempo pudieron apagar la llama de tu amor.-y sin mas acercó su rostro al del mayor para acariciar sus labios, necesitaba demasiado ese contacto, necesitaba sentirlo.

Donghae no caviar en lo que sucedía, solo notó lo que estaba pasando cuando sintió como la hábil lengua del menor buscaba desesperadamente entrelazarse con la suya, buscaba invadir su cavidad con deseo y pasión; no quedándose atrás tomo el control del beso, sorprendiendo a Kibum cuando enredo su cintura con los brazos. Era un contacto esperado por ambos, nada podía superar lo que sentían en ese momento, unas cosquillas que rondaban por sus estómagos, un poderoso ardor que renacía en sus gargantas, las cuales emitían pequeños e imperceptibles jadeos del puro placer con tan solo un beso.

Lo único que querían era perderse en esa burbuja de amor y olvidarse de todo, simular como que si el tiempo haya vuelto a retroceder justo en la época en que ellos se profesaban su mutuo amor, ese tiempo que los lleno con una felicidad verdadera. Deseaban que esa sensación no haya desaparecido por tanto tiempo, lograr recuperar todo lo se había desecho con lo sucedido, su separación. El beso traía consigo tanto amor, tantos sentimientos perdidos y olvidados, tristura, amor, dolor, felicidad, pasión, lujuria…no obstante los lívidos de ambos estaban a punto colapsar, por sus mentes atravesaban como bólidos un sinfín de cosas por hacer, preguntar, confesar, mas no podían perder ese hermoso contacto, se convirtieron en esclavos de esa caricia.

El modelo sujetaba con delicadeza a Kibum por sus caderas, comenzando a subir una de sus manos para despojar al menor del saco negro que traía sobre su cuerpo, el cual le estorbaba en demasía; por su parte la mente del moreno no lograba razonar con claridad, decidió dejar de lado esa pequeña parte de su mente que le decía que no debía hacerlo, que no debía doblegarse tan fácilmente ante Donghae, ¿pero a quien trataba de engañar? Era lo que mas deseaba, que nuevamente esas manos que tanto adoraba volvieran a recorrerlo como ellas solamente sabían hacerlo, hundió sus manos en el cabello del modelo, tomándolo de la nuca, profundizando aun mas el beso, decentándose mas aun con el sabor embriagante de esa boca que tanto entrañaba, el sabor que no encontró en ningún otro lado…

Y así continuaron, besándose apasionadamente, omitiendo el tiempo, ignorando el hecho de que “Supuestamente” tenían planes, los que cambiaron radicalmente. La tarea del modelo continuaba, y logro hábilmente despojar al menor de la estorbosa prenda, lo que se le había hecho realmente difícil, dicho que el beso se llevaba casi todas sus fuerzas, las que perdía al tratar de tomar oxigeno; ambos sumidos en su burbuja de placer, volviéndose adictos a las sensaciones que los invadían por completo, era seguro que la razón dio lugar al deseo, ya que esa entupida pregunta de ¿Por qué soy tan débil ante el? Ya No rondaba en la cabeza del fotógrafo.

Eternos minutos, siniestra falta de aire por parte de ambos hizo que perdieran aquel contacto, se separaron un momento para poder recuperar el oxigeno que necesitaban, mirándose fijamente, con la respiración levemente entrecortada. Sus labios fuertemente dilatados denotaban la pasión que entregaron en ese beso…

-Donghae…yo…-no podía decir lo que realmente cruzaba por su mente, quería llegar mas lejos, quería entregarse a el, era lo único que necesitaba, ya no le interesaba nada, la calidez del cuerpo del pelinegro le daría lo que realmente le hacia falta, amor. Pero esa inquietud todavía no lo abandonaba por completo, todavía quedaban vestigios en su cuerpo, que no quería que Donghae conociera. Un escalofrió atravesó su cuerpo, recordó levemente lo que le había sucedido el día de la violación, lo que le habían hecho, quedaba claro que esas marcas jamás desaparecerían.

-bumi…-tocó su rostro delicadamente, comenzando a acariciarlo, captaba lo que el rostro de Kibum transmitía, seguramente que todavía no lo había superado completamente.-…te amo…-juntó sus labios en un nuevo roce, nada mas que esta vez el único que llevaba el control del beso era el, rozando con ternura sus labios con los del menor, el que traía los ojos cerrados, disfrutando completamente de ese acercamiento. –no se como he podido vivir todo este tiempo sin ti…-Kibum aun no respondía al beso, el recordar le había alterado considerablemente, se sentía sucio.

-aun…no lo he superado…-una minúscula lagrima escapo de sus orbes.-esas imágenes vuelven a mi…-Donghae lo abrasó con fuerza, todo lo que le pasaba a Kibum era por su culpa.-me duele aquí…-dirigió una de las manos del modelo hacia su pecho, haciendo que la apoye sobre su corazón.-me duele demasiado.-sin consuelo las lagrimas volvieron a invadir sus ojos.

-mi niño…-lamió esas lagrimas, repartiendo besos por todos lados, terminando la sesión de besos con uno en la boca del menor.-esto es culpa mía, todo es culpa mía.-

-por que nos paso esto?...no logro entenderlo, yo te amo, y tu me amas, porque nos cuesta tanto estar juntos?...porque no puedo olvidarme de todo tan fácilmente, porque esas despiadadas imágenes regresan a mi mente...dímelo…¿no podemos ser felices?.-decía ente lagrimas y sollozos, lo que rompía el corazón del modelo.

-por culpa de mis errores, yo soy el culpable de cuesta infelicidad, todo lo que me ronda es penumbra…-inquirió con los ojos aguados, las lagrimas pugnaban por salir, pero no se sentía con derecho.-…cúrame, y deja que yo también lo haga con tu corazón.-

-…..-no respondió, solo hundió su rostro en el cuello del pelinegro, llenándose con ese aroma embriagador que lo caracterizaba, dejándole mas fácil al modelo acariciarle los cabellos…-

-no te preocupes por mi padre, el…-

-tu padre sabe que regrese a corea?!...-

-yo mismo se lo he dicho, sabe que ya nada logrará separarme de ti…-

-el…el me odia…-se aforró aun mas al otro cuerpo.

-no me interesa, si tengo que abandonar a los tigres blancos lo haré, me iré lejos contigo, así los dos podremos vivir de nuestro amor.-

-piensa las cosas antes de hablar, no afirmes con promesas de las cuales después te arrepientas.-Donghae tomo el mentón del moreno para levantar sus rostros y que ambas miradas se encuentren.

-jamás mentiría con algo así, estoy dispuesto a abandonarlo todo por ti, te perdí una vez, no lo haré de nuevo.-la expresión del moreno cambio a una de completa felicidad, comprobaba mirando los oscuros ojos del modelo que no mentía en lo que le decía.

Sentía como por inercia las lagrimas surgían, enterró su rostro en el cuello del modelo para ocultar sus lagrimas, pero estas no cesando su caída, se perdían ahora en esa deseable piel.-…no quiero…separarme de ti.-dijo en un susurro, el que llego a oídos del mayor alegrándole el alma que renació en el momento que esas palabras retumbaron en sus tejidos auditivos.

-demuéstrame que no te he perdido…-suplicó.

-siempre he sido tuyo.-e inmediatamente después de decir esas palabras acerco sus labios, deleitándose nuevamente con esa dulce cavidad que le pedía a gritos ser profanada. Comenzaron nuevamente con esa danza, transmitiéndole al cuerpo acompañante el calor que el mismo despedía, haciéndole entender el deseo que los apresaba.

Con ligereza, Donghae levanto el frágil cuerpo de Kibum para que este quedara exactamente sobre el, para la sorpresa del menor, que solo se dedicaba a saborear apasionadamente la húmeda cavidad del pelinegro. Fueron eternos minutos los que le dedicaron a esa caricia, cada uno sintiendo como de pronto un calor refulgente emanaba de su interior, encendiendo sus cuerpos a niveles insospechados para ambos, el deseo que los invadía era tremendo, como si todo ese amor que sentían el uno por el otro emanara de sus cuerpos como calor, ese mismo que los quemaba poco a poco; las manos sobre sus mejillas, esas manos que tanto adoraba, el modelo parecía desfallecer, no encontraba las palabras para definir lo que sentía, tenia una ganas inmensas de seguir llorando debido a su felicidad, y …Kibum realmente lo amaba, se lo estaba demostrando con hechos, con las mas dulces caricias que jamás pudieron entregarse; esas manos, las mismas que siempre adoro, acaricio, esas que le hacían tocar el cielo, cabalgar por las estrellas, nada reemplazaría a la suavidad de esas manos, las que traviesas se fueron adentrando por debajo de su camisa blanca, las que recorrían con timidez la piel de su pecho, era el cielo.

-Ki…-trataba de hablar, solo que la pasión del beso no se lo permitía…-Ki...bum.-hizo que el menor lo mirara, tenia sus ojos entreabiertos, totalmente extasiado al igual que el, sus labios fuertemente dilatados, una delicia para los ojos.- si seguimos así…no…no voy a poder controlarme…-dijo con la respiración entrecortada, con su cabeza apoyada en el respaldo del gran sofá, abrasando celosamente la cintura de Kibum, el cual se encontraba sobre el, con las manos sobre su pecho.

-no e dicho que te detengas…-acaricio sus mejillas, acercando su boca al oído del mayor…-por favor sigue, no…aguanto mas…-y si pensaba haber tocado el cielo con lo que estaba sucediendo entre ellos, ahora, con esas simples palabras, definitivamente trascendió a la espiritualidad, las cadenas que apresaban su deseo por el moreno fueron rotas.

-Kibum…perdóname, no entiendo como es que todavía me a…-el intenso besos calló sus palabras, el moreno atacó sus labios con hambre de amor y lujuria, necesitaba que surgiera un contacto mas intimo entre ellos, ya no podía detenerse.

Se besaban como si fuera lo ultimo que harían en su vida, las manos del modelo sin restricciones se adentraron bajo el suéter negro, perteneciente al menor, quien solo gemía en su boca, extasiado completamente por sentir el contacto entre sus pieles; ahora las intrusas palpaban con firmeza su pecho, rozando por todos lados, hasta detenerse en sus tetillas y comenzar a acariciarlas. Los gemidos no se hicieron esperar, ambos gemían descontrolados, inclusive la erección en sus miembros comenzaba a tornarse dolorosa, la locura se apoderaba de ellos, solo disfrutaban de cada acercamiento entre sus cuerpos. Le encantaba ver como el menor se movía desenfrenadamente sobre el, haciendo que sus miembros rocen el uno con el otro, deseando el instante en que se encuentren libres de tapujos. Ya las manos de Donghae no se encontraban en el anterior lugar, ahora bajaban lentamente hasta posarse sobre el trasero del menor, adentrándose una en el Jean, acariciando por donde pasaba, haciendo se Kibum se aferre aun mas a sus labios, jadeando desesperadamente; esos sonidos lo incitaban aun mas, le pedían que siga recorriéndolo, que lo profane completamente. Su erección dolía tremendamente, necesitaba aliviarse, es por ello que el moreno comenzó a desabotonar su propio pantalón para tocarse, era asfixiante, pero debía hacerlo. Cuando el modelo vio las acciones de este, no pudo más que dirigir una de sus manos allí para ayudarlo, aparto la mano del moreno e inmediatamente comenzó a introducir la propia bajo la tela, para tomar el sexo de Kibum y comenzar a acariciarlo…

Simplemente no podía controlar sus gemidos, la sensación de ser nuevamente envuelto por las manos de Donghae le hacían experimentar algo sumamente maravilloso; miraba las orbes del modelo, mientras trataba de asimilar las caricias que este le propiciaba, escuchando extasiado los propios jadeos que expulsaba las garganta del mayor al estar masturbándolo. Sus manos seguían moviéndose de arriba hacia abajo, unas veces mas lentas, otras mas rápidas, buscando un ritmo que llenara de placer al menor; le encantaba ver como su niño suspiraba entrecortadamente, como mantenía los ojos entreabiertos, le fascinaba observar esas gotas de sudor que rodaban por ese bellos rostro, solamente suyo, Kibum era solo suyo.

-ahhhhh…ahhh…Dong…hae…mmm…-trataba de articular palabras mas esto se le hacia imposible, el modelo cada ver apresaba mas su miembro en su mano, estrujándolo a su antojo, haciéndole desfallecer.

-quieres que siga?...-dijo acercándolo mas a su cuerpo, acelerando el movimiento de la masturbación sobre su miembro, besando sus labios. Omitiendo el ardor en su entrepierna.

-por….favor no te detengas…ahhhhh…así…mas…-seguía musitando, con los ojos fuertemente cerrados, preso en ese delicioso delirio.

El modelo sin detener su movimiento fue recostando a Kibum en el sillón, apoyando su cuerpo en la totalidad del cómodo mueble. Le encantaba ver las reacciones del menor, sus suspiros, las suplicas, todo…cuando este estuvo a su disposición, dejo de masturbarlo, lo que apasiono una leve queja por parte del moreno; ahora delicadamente pasaba sus manos por sus muslos por debajo del Jean, marcando territorio con sus manos, disfrutando de la suavidad infinita de esa piel. El menor comenzó a gemir aun mas fuerte mientras sentía como esas manos que antes atendían su palpitante miembro, ahora recorrían ansiosos sus muslos, acariciándolos, penetrando levemente en su estrecha cavidad, la cual rogaba por atención, y no precisamente de las manos del modelo, quería a su miembro en el, deseaba que lo penetraba como lo hacia antes, de una manera ruda y enloquecedora. El Jean abandonaba lentamente su cuerpo, junto con los bóxers, deslizándose en cámara lenta por esas torneadas piernas que se levantaban para permitirle ser despojado de ella, gustoso por ver lo que el mayor hacia con el. Palpaba sus nalgas, estremeciéndose completamente por volver a hacerlo, su instinto salvaje estaba despertando, pero no quería poseerlo de una manera ruda, su reencuentro debía ser inolvidable, como aquella primera vez que aun permanecía en su memoria, como si hubiera sucedido hace solo segundos…

-mi amor…-susurro mientras terminaba de sacar la prenda y tirarla tras el sillón…

-mmm…ahhhhhh…que…sucede…-le preguntó con dificultad tratando de recobrar sus sentidos después del sin numero de sensaciones que este le brindaba, sentándose nuevamente a horcajadas sobre el, para tener mas contacto con el modelo.

-te acuerdas de nuestra primera vez?...-subió para posicionarse frente al rostro del moreno y robarle un suave beso, lleno de ternura para este…

-es imposible olvidar la primera vez con la única persona que pudo poseer mi cuerpo…-lo tomó de sus mejillas y las acarició, sonriéndole mientras esas palabras salían de su boca, como la confesión que guardo solo para el…porque era cierto, Donghae fue el único que pudo tocar su piel, con el único, con el cual se adentro en ese mundo de deseo y pasión, el mundo que solo ellos dos conocían.

Donghae se quedo mirándolo fijamente sin articular palabra, realmente le había sorprendido en demasía lo que acababa de escuchar, es decir, el tenia una fija idea de que kibum había formado otra pareja en Japón para poder olvidarse de el, y ahora, esa simple frase le dio pie para pensar que ellos en realidad eran el uno para e otro, estaban destinados a amarse.

-júrame que nadie mas te ha tocado…-seguía delineando las curvas del menor.

-sabes a lo que me refiero…lo de la violac…-no pudo seguir, en profundo beso callo sus palabras.

-por favor no lo digas, esa fue la causa de nuestra separación, de estos años de sufrimiento, yo se que eres solo mío, me lo has demostrado, y me haces el hombre mas feliz del mundo.-tomó con ambas manos el rostro de Kibum, sorprendiéndolo en demasía al juntar sus labios e introducir descaradamente su lengua en su boca, asfixiándolo con el contacto; lo recorría como si fuera la ultima vez, su lengua se movía rápidamente en esa boca, rozando su paladar, llegando a lo mas profundo, haciendo que el menor emita leves quejidos del mas puro placer; el menor solo trataba de responder al beso por mas que eso se le haga casi imposible, lo único que podía hacer era sentir como la lengua del mayor llegaba hasta su garganta, produciéndole un leve cosquilleo en la boca del estomago, hace años que nadie lo besaba de esa manera, era un experto, tanto que estaba comenzando a ver borroso, los movimientos de la cabeza del modelo, acelerados, infrenables, lo descolocaban totalmente, su labio inferior ardía, sentía como en sus bocas se esparcía un sabor metálico, seguramente la sangre que surgían de ellos…

-ahhhh…mmm….ang!!...ahh…Dong...hae...-era imposible hablar, el modelo lo besaba cada vez con más pasión, lo enloquecía, enloquecía con la manera de poseerlo que tenia, quería que siguiera, ya era demasiado tarde para detenerse. El modelo por fin alejo sus rostros, respirando aceleradamente, tratando se recuperar oxigeno; lamió la sangre de sus propios labios para luego pasar lascivamente la lengua por los labios de Kibum, removiendo los restos de sangre de ellos.

-perdona…-dijo con la mirada fija en los ojos de kibum, quien comenzó nuevamente a moverse sensualmente sobre sus caderas, agitado a causa de la excitación, desabotonando desesperadamente el pantalón del pelinegro, lamiéndose los labios cuando pudo divisar bajo la tela la prominente erección de este, muy hinchada, húmeda y palpitante. El mayor solo recostó su cabeza sobre el respaldo del sillón, cerrando los ojos fuertemente al sentir como los dedos de Kibum sacaban la ereccion dentro de sus boxers, tomándola con confianza; jadeó, era impresionante, el remolino de placer lo volvía loco, y el dolor en su sexo necesitaba aliviarse.

-ahhhhhhhh…por…favor…-decía entre gemidos, suplicando al menor.-tócame…ahhhhh…no aguanto mas…-movía su cuerpo bajo el de kibum insistentemente, para que sus miembros se rozaran, la espera lo estaba matando.-…ahhhh!!...-

-bésame…-ordeno el menor, embozando una sonrisa al ver el estado de Donghae, y comprobar que no solo el estaba necesitado.

Sin oposición el mayor se apoderó de sus labios, tomando una de sus manos y dirigirla a su entrepierna liberada, guiando el movimiento de la mano de kibum, haciendo que este lo masturbe a sus gusto. Los gemidos por parte de ambos no se hicieron esperan, roncos por el deseo explotaban en el oído ajeno, hacían que sintieran mas deseos. Una mano de Kibum masturbaba deliciosamente el sexo del mayor, mientras que la otra lo hacia con su propia erección, y de esta manera sentirse mas extasiado; ya no distinguían los minutos de los segundos, solo gemían y gritaban, se besaban como locos, reían ante las sacudidas de sus propios cuerpos. El mayor finalmente tomó la erección del moreno, le acariciaba los testículos, para después tomar ese trozo de carne con la totalidad de su mano y comenzar un movimiento acompasado, de arriba hacia abajo, mas rápido, mas lento, sin detenerse, por momentos paraba y con un dedo tocaba la punta, acariciando que sonidos mas potentes salgan de la garganta de kibum, jadeando ya que el moreno hacia lo mismo con su sexo, produciendo que las primeras gotas pre seminales escapen de sus miembros.

-ahh!! Si…mas…rápido…ngh!!...ahhhhh…mas…-susurraba en el oído del mayor, incitándolo a que acelere los movimientos de sus mano.

-ahh…ahhh…ahhhhhh!!.- la presión en su propio miembro lo enloquecía, la piel de este subiendo y bajando gracias a la mano de kibum, hinchándose aun mas.

Un nuevo beso dio inicio para callas los fuertes sonidos que salían de sus gargantas, ahora esos sonidos se perdían en la cavidad del otro. Sentían como el clímax estaba cerca, el modelo atrajo aun mas al menor a su cuerpo, masturbaba con mas velocidad, y con aprovecho para introducir unos de sus dedeos dentro de la estrecha cavidad anal de Kibum, masajeando esa zona que pronto seria invadida por su erección.

-mnghh!!...-un quejido escapó de los labios del menor al sentir los inquietos dedos de Donghae colarse en su entrada, moviéndose lentamente, para adquirir mas intensidad he introducirse mas profundo, dilatando su pasaje. Poso su lengua en el cuello del mayor, lamiéndole la piel, haciendo que sus gemidos se intensifiquen, mordiéndolo, respirando agitadamente sobre dicha parte, enloqueciendo con sus propias acciones.

Los movimientos que sus manos desempeñaban sobre sus miembros eran cada vez mas frenéticos, el orgasmo estaba cerca, así que continuaron con los movimientos acelerados sin detenerse, besándose al sentirlo, respirando en sus bocas, sintiéndose desfallecer cuando el espeso liquido con ese blanco característico embarduno sus manos y sus ropas…

-ahh…ahhhhhh!!...-exclamaron al unísono, el menor recostó su cabeza en el hombro del modelo, sintiendo esas punzadas pre orgásmicas que se acoplaban en su bajo vientre y en todo su ser. El pelinegro libero la entrada de kibum para poder tomarlo con esa mano de la cintura, acariciando después la totalidad de su espalda…

-fue….ahhhhh…muy bueno…-recitaba con los ojos aun cerrados, pegando al menor cada vez mas a su piel, acariciándole los cabello, removiendo su mano que aun estaba sobre el sexo de kibum, para depositarla en su boca, y comenzar a lamerla, saboreando el semen del menor, degustándolo a medida que este descendía por su garganta…-me encanta….-

Kibum volvió a mirar las acciones del modelo, tentándose aun mas por lo que sus ojos contemplaban, Donghae lamiendo su mano embardunada con su propio semen representaba una escena realmente erótica, sus deseos volvían a aflorar….-mmm…-ronroneaba felinamente mientras sus dedos se colaban en su boca, experimentando el mismo placer que el mayor al lamer su semen…-mira…como quedaron nuestras ropas…-inquirió al mirar sus ropas manchadas con el residuo de su deseo…-

-no es de suma importancia…-lo besó, entremezclando sus sabores, probando de su propia esencia, encantado por el gusto agridulce.-ahh…dime lo que sientes…-

-no puedo explicarlo…pero…Dios….por favor sigue Donghae…-imploró mirando las orbes del pelinegro, quien sin esperar mas, comenzó a despojarse de su ropa, para continuar con las de kibum. En unos instantes el mayor quito la camisa y el suéter de sus cuerpos, tirándolos al suelo, no importándole el destino de las mismas, sus manos vagaban por el torso desnudo del otro, delineando cada centímetro de piel con los dedos, acordándose de esas curvas que siempre fueron suyas…Kibum, estaba totalmente desnudo a merced del modelo, así que cambiando de posición se irguió frente al mayor, para luego arrodillarse frente a el y quitar sus pantalones; lo hizo lentamente, sin apuros, relamiéndose los labios al visualizar en su mente las miles de cosas que quería hacer con este, finalmente fue despojado de su oscuro pantalón y boxers, viendo atentamente las acciones del menor que permanecía arrodillado frente suyo, expulsando alaridos del mas puro placer cuando este acerco la boca a su entrepierna y se dedicaba a lamerla, jamás pensó volver a sentir eso, jamás pensó siquiera en volver a sentir ese húmedo hueco apresando su sexo, masturbándolo maravillosamente, succionando su semen hasta no dejar rastro de el…lo volvía loco…realmente se estaba perdiendo en una nube de placer.

-ahhhhh…mh…Ki…ahhhhhhh!!...-gemía desesperado, la fricción que la boca del menor ejercía sobre su prominente erección salía de toda expectativa, realmente el sexo oral que estaba experimentando era el mejor, nadie podía ocasionar eso en el, nadie fue capaz, después de Kibum, de arrancarle tales gritos, tantos gemidos juntos, tanta excitación. Agarró posesivamente el cabello del moreno, enterrándose en esos hilos negros mojados por el sudor provocado por la entrega a la cual se ofrecían, los cuales caían por las armoniosas líneas del rostro de su niño, haciéndole ver angelical, guiaba su movimientos, gemía al compás en que el menor metía y sacaba la erección de su boca, muy rápido por momentos, demasiado lento por otros, buscando el ritmo perfecto de la felación. -mmm…bumi…ahhhhhh…sigue…así…ah…mas rápido- cerró los ojos imaginando su miembro enterrado en el moreno, haciéndole gozar como nadie, embistiéndolo mordazmente como lo hacia antes.

Estaba muriendo en su propio delirio…





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Capitulo 11




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