25 jul. 2009

Look at me (one-shot)

Titulo: Look at me
Autora: LIV;
Pareja: Yoosu
Género: Romance


Otro día más, otro día en que los murmullos no paraban, los rumores sobre su persona siempre eran constantes, y él los odiaba, en definitiva, odiaba la escuela.

“¡Yah! ¿Junsu estás seguro de que no quieres ir?”

Asiente con la cabeza y acomoda sus lentes que se resbalaban de su nariz.

“¿Hasta cuándo vas a dejar de ser un antisocial para ir conmigo a las fiestas?” el sonrojo de Junsu es evidente por lo que baja el rostro con su mirada fija en el suelo.

“Eunhyuk, déjalo en paz” Su otro amigo intenta una vez más, defender al chico tímido, Junsu siempre había sido de esa forma.

“Changmin…” Junsu levanta un poco la mirada para ver al más alto.

“Vamos, tenemos clase” Changmin lo toma de la mano y lo guía por el salón de clases hasta sus lugares, en el fondo del lugar, en dónde Junsu se siente seguro y no puede sentir la mirada de los demás, por contrario, solo ve sus espaldas.

Unos cuantos minutos más y los murmullos que parecían lejanos se iban haciendo cada vez más audibles, seña de que ya venían…

Tres chicos entran al ahora ruidoso salón, siempre era lo mismo, su entrada triunfante, los gritos desenfrenados de toda la populación femenina del aula, y su séquito de admiradores que los seguían a todos lados, esperando llamar su atención y compartir si quiera un saludo de su parte.

Changmin suspira profundamente haciendo que Junsu voltee.

“En verdad ¿Acaso no habrá algún día en que puedan llegar sin hacer tanto alardeo?” Junsu voltea hacia el frente y por un segundo su vista choca con las orbes chocolatosas de uno de ellos, Park Yoochun. “Son muy molestos, ¿no crees Junsu?”

“¿eh? S...si” El chico tímido vuelve a bajar su vista hacia su pupitre antes de observar de reojo como Yunho, Jaejoong y Yoochun se sientan en sus respectivos lugares.

La molestia en el rostro de Changmin no cesa y Junsu se pregunta por qué el odio de su amigo. Si bien era verdad que los tres chicos eran los más populares de la escuela y destacaban en cualquier deporte, concurso académico o cualquier cosa, era sabido que el trío no era el típico grupo que molestaba a las personas ni las hacía sentir menos, al contrario, siempre cargaban una sonrisa en sus rostros.

Y dentro de él, Junsu los admiraba, eran todo lo que el no era y no sería. El tipo de persona con el que te gustaría estar, mas bien los demás lo consideraban el chico extraño que nunca hablaba y no destacaba en nada. En el fondo era porque Junsu así lo quería, pasar desapercibido.

&&&

Todo había comenzado con un accidente, luego de que Changmin y Eunhyuk se hubieron despedido de él, Junsu estaba listo para volver a su casa después de otro tormentoso día escolar. Pero al caminar tan deprisa con la cabeza baja tropezó con Choi Siwon, el capitán del equipo de baloncesto y lo hizo caer al suelo junto con el.

Ahora los dos chicos que acompañaban al capitán lo golpeaban en el suelo, y Junsu no se defendía, no porque no quisiera, si no que no podía, en lugar de eso, usa sus brazos para protegerse tanto como puede, pero el dolor y las lágrimas son irreversibles.

Uno de los chicos se apoya con una rodilla en el suelo para estar a su nivel y observa el labio sangrado de Junsu, sonríe de medio lado y lanza un puñetazo en una de sus mejillas mientras lo sujeta por el cuello de su uniforme. Sus lentes caen de su rostro seguido de un ‘crash’.

“Yah! ¿Qué creen que están haciendo?” Junsu escucha la voz de una cuarta persona, pero está tan cansado por los golpes que continua con sus ojos cerrados, y aunque los abriera sus lentes estaban rotos.

Por segundos no escucha nada más que unos pasos que se alejan rápidamente, supuso que sus agresores se habían marchado. Intentó incorporarse fallidamente y al abrir lentamente los ojos distinguió una figura borrosa que al parecer le tendía la mano para ayudarlo.

“¿Estas bien?” Junsu tembló, reconocía la voz aunque no pudiera verlo con claridad. “Déjame ayudarte” El joven lo levantó en brazos al no recibir respuesta por parte de Junsu y pensó que estaba muy lastimado para hacerlo.

Lo llevó cargando unos minutos por la escuela hasta que este se detuvo y aún sin intercambiar palabras Junsu se dejó hacer.

Sintió como lo colocaba en algo cómodo y después de eso, todo se oscureció…

“¿Qué le pasó?” Pregunta la enfermera de la escuela

“Lo golpearon”

“¿De nuevo? Es la tercera vez esta semana…” Lo que pareció tan común para la enfermera, para el joven no lo era. ‘Eso explica porque siempre parece que tiene miedo’ pensó.

“Sus lentes…” Le extiende unas cuantas piezas de plástico que quedaron de las agresiones.

La enfermera la extiende una tarjeta ‘Óptica Mirotic’

“Dale su nombre al dependiente y les conseguirá otro par, solo que tendrán que esperar un día mas porque ya cerraron”

“Ya veo… ¿hay algo más que pueda hacer?”

“Solo esperar a que despierte, esos chicos lo golpearon con fuerza” El joven asiente con la cabeza.

&&&

Su cabeza da vueltas, y su pecho siente una opresión, luego recuerda que hacía unos momentos estaba tendido en el suelo, pero su cuerpo siente que está en una cama, con sus manos lastimadas, talla sus ojos y la difusión sigue ahí.

“¿En… dónde… estoy?” Pregunta a lo que parece distinguir una persona con un vestido blanco.

“En la enfermería” Le responde acercándose a su lado y coloca una mano sobre su frente para saber si no le ha dado fiebre, pero la retira al sentirlo normal.

“¿Enfermera Bae?” Estaba un poco confundido, no sabía cómo había llegado allí.

“Si te preguntas como llegaste aquí, puedes agradecerle a este joven” Junsu giró su cabeza y su mirada se posó en otra persona. Intentó reconocerlo, y finalmente al enfocar su vista se sorprendió.

“¿Park... Yoochun?” El nombrado se acercó hasta su cama y acercó su rostro al de Junsu.

“¿Estas bien?” Las mejillas de Junsu hirvieron, pero como siempre bajó su rostro.

La enfermera finalmente lo dejó irse a su casa con unas cuantas advertencias y luego de haber desinfectado sus heridas.

“Gracias por todo” Junsu se puso de pie y se inclinó con respeto.

“No tienes por que, mejor agradécele a Yoochun” Le respondió la enfermera y Junsu hizo lo mejor que pudo para tener el valor de mirarlo a los ojos.

“Gra...gracias” Yoochun le sonríe y seguido lo toma de la mano.

“Vamos” Lo jala hasta la puerta y se gira para sonreír a la enfermera “Muchas gracias”

Su mano es cálida, se siente bien, desearía sostenerla por siempre y no dejarla ir.

Sin darse cuenta ambos se encuentran caminando por las calles, ambas mochilas descansan en el hombro de Yoochun.

El cielo se tiñe de un rojo anaranjado, la tarde estaba avanzando y casi se perdía en el tiempo. Había pasado unas cuentas horas dormido.

“Yoochun sshi” Junsu habla para llamar su atención “Debo ir a mi casa” esto último hace que Yoochun suelte su mano y pierde su calidez.

“Te acompañaré” Fue la respuesta del chico popular.

“Esta bien, puedo llegar solo” Yoochun mira fijamente sus ojos como buscando algo.

“Ni siquiera puedes distinguirme” Junsu encoge los hombros avergonzado “Vamos, antes iremos a comer algo, seguramente debes estar hambriento”

No hubieron mas palabras, el mayor volvió a tomar la mano de Junsu entre la suya, guiándolo por el camino correcto, y cuidándolo de algún tropiezo. Cualquiera diría que parecían una pareja disfrutando de una tarde de viernes libre.

Yoochun sostuvo la puerta del local con una mano y con la otra ayudó a Junsu a entrar sin estrellarse con algo. Con un brazo rodeó su cintura para llegar hasta una mesa disponible y el rojo carmesí en las mejillas de Junsu subió, al igual que la rapidez de sus latidos.

“¿Te gustan las hamburguesas?” Junsu quien estaba sentando frente a Yoochun asintió con la cabeza. “Bien” le dedicó una de sus más encantadoras sonrisas.

Mientras comían, Yoochun intentaba obtener mas que monosílabas de la boca del menor, y entre tantas preguntas descubrió un par de cosas como que tenía un hermano mayor, su afición por el canto, que su mejor amigo era Changmin desde los seis años y su singular gusto por los delfines.

Al terminar ambos regresaron a las tranquilas calles de Seúl, no estaban muy lejos de la casa de Junsu por la dirección que le había dado, y Yoochun en ese momento agradeció que su auto aún siguiera en el taller para disfrutar de su compañía, de alguien que no tratara de ganar su atención. Sonrió para si mismo.

Cuando llegaron a la puerta de su casa, el sol estaba a punto de esfumarse y la luna de hacer su aparición. Había sido una encantadora tarde a pesar de todo, y así como Yoochun había aprendido algo sobre el otro chico, Junsu había comprendido porque Yoochun era tan popular, siempre sonriendo y siendo amable, su novia debía ser una chica muy afortunada.

“¿Junsu?” Yoochun se preocupó al ver que el chico se había quedado divagando así que lo hizo volver a la realidad.

“¿S-sabes… mi… nombre?” Preguntó con suma sorpresa. Ciertamente Junsu conocía perfectamente el suyo, así como cualquier estudiante de la escuela SM, pero lo que si era muy extraño era que Yoochun conociera el suyo, y a aunque estuvieron todo el día juntos, el otro no lo había preguntado ni mencionado.

“Claro, te sientas en la esquina del salón de clases con tu amigo Changmin” Respondió con tranquilidad. “Te he estado viendo”

“¿eh?” El rostro confundido de Junsu fue evidente.

“Te amo Kim Junsu” Yoochun sacó una caja de plástico de su chaqueta y se la extendió. “Me hubiera gustado haberte comprado otra cosa para decírtelo, pero… no contaba con que tus lentes fueran a destruirse así que…”

Junsu aún no podía comprenderlo. ¿Park Yoochun enamorado de el? ¿De él que no tenía nada de especial, que nunca había destacado en nada? El cielo debía estar jugándole una broma, y si lo era, que nadie le dijera la verdad. En la caja distinguió el nombre de alguna óptica seguido de ‘lentes de contacto’. Su mirada borrosa hizo contacto con la del popular.

“Tus ojos son hermosos” Levantó su barbilla con su mano “Y no quiero que los escondas tras esas gafas” Y los ojos de Junsu brillaron de felicidad, juró que por un momento pudo ver el rostro de Yoochun con claridad mientras sus labios se fundían con los suyos.

Con esa acción Yoochun supo la respuesta de Junsu “Yo también”

En definitiva Junsu al fin iba a dejar de odiar ir a la escuela, ahora tenía una razón por la cual despertar cada día.

----

1 ♥Comentarios♥ :

Anónimo dijo...

:-D

:a   :b   :c   :d   :e   :f   :g   :h   :i   :j