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10 oct 2009
Diary
Titulo: Diary
Autora: nïn@
Parejas: HoMin
Levanté la mano temblorosamente, posándola en la manecilla de la puerta y cerré los ojos mientras mi mente inventaba mil excusas, todas peores que la anterior para salir huyendo de allí.
Tenía que escapar.
Pero la curiosa voz de Jae me sobresaltó.
-¿Vamos a entrar antes de que anochezca? Vamos abre- Inspiré profundamente antes de abrir la puerta y sentir como era empujado por mis compañeros. Que entraron entre risas y dejando un montón de regalos encima de la cama.
-¡hyunggg!- Junsu se tiró a los brazos del líder, que gimió un poco entre sorprendido y adolorido aún.
-Vamos, no te hagas la víctima que sólo ha sido una gripe intestinal- Rió Yoochun palmeando su hombro.
Yunho me dedicó una mirada helada; que me hizo enrojecer de vergüenza y desviar la mía.
Odiándome más que nunca.
Tenía que dejar de ser un niño. Un niño al que le podía la rabia, el odio, los celos.
-¿No te alegras de verlo bien Changminnie?- Preguntó Jae, dándome un golpe en la espalda que me sacó de mi ensimismamiento.
-Oh, claro- Traté de esbozar una débil sonrisa; sin atreverme a sonreír de verdad.
Sabiendo que Yunho lo sabía.
Sabiendo que ya no tenía escapatoria.
-Chicos… Podéis dejarme un momento a solas con Changmin por favor?
Escuché como pronunciaba mi nombre entero, ni Changminnie, ni Minnie, ni siquiera Min.
Junsu gimoteó aún aferrado al cuello del mayor y Jae y Chun intercambiaron una mirada de preocupación; pero todos acabaron por obedecer al líder y salir silenciosamente de la habitación.
-Dime que esto no fue más que una chiquillada- pidió antes incluso de que la puerta hiciera el ruido de cerrarse.
Lo miré sorprendido; no me esperaba un ataque tan rápido.
Tan letal.
Pero él tenía los ojos cerrados; y se acariciaba las sienes con expresión de preocupación.
-Dímelo- volvió a suplicar; abriéndolos ahora, mirándome directamente.
Sentí como las lágrimas empezaban a caer por mis mejillas.
Me había equivocado; una vez más.
-Dime que fue como cuando pusiste ortigas en la cama de Yoochun o cambiaste el azúcar por sal cuando Jae hizo el pastel para sus padres; o como cuando regalaste todos los juegos de Junsu a la caridad. Dime que simplemente se te ha escapado de las manos.
¿Sólo fui una víctima más no?- Ahora sus lágrimas también mojaban su rostro, demasiado pálido todavía.
-Yunho lo, lo siento- Gimoteé sabiendo que esto ya no servía. Que había cruzado el límite.
Ya no era ningún niño.
Mis hormonas daban fe de ello.
Mis suspiros, mis sonrojos, las palpitaciones alocadas de mi corazón.
Me senté en una silla, al lado de la cama; mirando como él observaba al infinito.
-Te pasaste esta vez- Sentenció; y a mi me cayó como una jarra de agua fría.
Deseé no haberlo espiado; no haber visto nunca como leía mi diario. No haberme puesto furioso. Y lo más importante. No haber empapado las lágrimas del cuaderno con aquel laxante demasiado potente.
Conocía su manía de lamerse el dedo índice cuando pasaba las páginas.
Aquella manía que me volvía loco; que me había servido para vengarme.
¿Quién iba a sospechar que podía llegar a ser tan grave?
- Lo que quería decirte era que…- Lo miré; sabiendo que ahora venía la parte dura; la parte en que me decía que me odiaba, que no volvería a confiar en mí o peor, que ya no quería que viviésemos juntos.
Me lo merecía; lo sabía. No podía ir por la vida envenenando a todo aquél que me molestaba; y lo peor, era que Yunho no era todo aquél. Yunho era todo mi mundo.
Mi hermano, mi amigo, mi… Mi, ni siquiera sabía como expresar lo que sentía por él. Lo quería; esa era la única verdad -Lo siento- Abrí los ojos casi asustado. No, aquello no era una buena señal… ¿Lo siento estás fuera del grupo? ¿Lo siento ya no volverás a verme? ¿Lo siento…?
-¿Lo siento…?- Atreví a preguntarle al fin.
-Lo siento, no debí leer tu diario-
Levanté la mirada todavía estupefacto. Aquello no podía estar ocurriendo. Me acerqué más a la cama; arrodillándome encima de esta, muy cerca de Yunho y posé una mano sobre su frente. No podía ser de otro modo. Tenía que estar todavía enfermo. Quizás bajo el efecto de los calmantes.
-¿Estás aún drogado?- Pregunté sin poder morderme la lengua.
-Changmin; no tienes nada por lo que disculparte tú?- Me preguntó con media sonrisa; haciendo que mi corazón saltara de alivio en mi pecho.
-Yunho siento mucho haberte envenenado- El líder hizo una mueca ante la expresión que había utilizado; para después mirar al techo.
Me removí inquieto a su lado; ahora que parecía que la tormenta había pasado, aparecía un sentimiento nuevo; fuerte y aplastante.
Agaché la mirada convencido de que no tendría otra oportunidad la mitad de buena.
-Y… ¿Qué leíste en mi diario?- Pregunté jugueteando con las sábanas; sin atrever a mirarle a los ojos.
-Miércoles 13 de julio. Hoy hemos tenido un fan meeting y una fan se ha tirado encima de Yunho. La odio. La odio. La odio.
No está bien odiar a las fans Changmin ah…- Culminó sonriendo. Lo miré boquiabierto y asustado.
Lo sabía. Lo sabía todo y se estaba burlando de mí.
Supongo que lo tenía merecido; que Yunho estaba sacando a relucir su parte malvada; aquella que todos desconocían.
No pude pronunciar palabra; demasiado azorado, pero él siguió con su malvado discurso.
-Jueves 14 de julio. Yunho me ha abrazado en una entrevista, he sentido como mi cuerpo temblaba, y no era por el aire acondicionado. ¿Será de leer tanto yaoi? Tengo que dejar de pensar en él-
Sentí el sudor caer por mi rostro, por mi espalda, por mis manos. Mientras yo no era capaz de mover ningún músculo.
Tocado y hundido.
Y Tan hundido.
-Esto… Esto no es lo que…-
-Crees?- Culminó él con una voz extraña; pero no pude levantar la cabeza para observar su rostro.
Sólo deseaba que un meteorito cayera encima de mí y me aplastara.
Shin Changmin; buen hijo, buen estudiante; buen compañero; te echaremos de menos.
-¿NO es lo que creo Changmin ah?- Repitió acercándose un poco más a mí; dejándonos a pocos centímetros, podía sentir su calor, su respiración; a pesar de que mantenía la mirada baja aún.
Changmin, sé un hombre. Me dije mientras alzaba la cabeza con dificultad.
Se habían acabado las chiquilladas.
-Sí que es lo que crees- Estaba. Lo había dicho. Y tenía miedo, pero me sentía liberado al mismo tiempo.
A la deriva en un mar que sólo una persona podía controlar.
-¿Sabes?- Susurró acercándose demasiado a mi oído; tanto que pude sentir cada una de sus inspiraciones, su leve risa -Voy a contarte un secreto…-
-¿Qué… Qué secreto?- Tartamudeé atragantándome con el aire que entraba pobremente a mis pulmones.
-Yo también temblé con ese abrazo- Lo miré sintiendo por segunda vez en ese rato como todo parecía demasiado extraño y a la vez demasiado perfecto para ser real.
¿Era lo que me imaginaba? ¿O sólo una burla más?
Me levanté entre molesto y triste. Sabía que lo merecía; todo lo que él pudiese hacerme, sería poco contra todo lo que yo había ocasionada ya.
-¿Por qué me haces esto hyung?- Pregunté decepcionado; antes de notar como sujetaba mi muñeca y me detenía.
-Así nos sentimos nosotros todo el tiempo- Lo miré asustado; no estaba preparado para aguantar un nuevo ataque.
Sabiendo que a pesar de eso, quería escuchar todo lo que nuestro líder tuviese para decirme.
-Cuando te burlas de nosotros; Min, ¿Cómo crees que nos sentimos?- Min. Me había llamado Min. No Changmin. Min de nuevo. Me relajé un poco más; a pesar de que al concentrarme en sus palabras me sentí mal de nuevo.
Yo hacía que él se sintiese mal.
Yo provocaba que sufriese.
-Lo siento- Volví a susurrar; a pesar de que sabía que eso no arreglaba nada. Era todo lo que podía decirle. Las únicas palabras sinceras que era capaz de dedicarle.
-Bueno- Levanté la mirada al escucharle -¿Lo has entendido no?- Suspiré creyendo que por fin se había acabado la charla.
Me di la vuelta dispuesto a marcharme un poco más tranquilo de lo que había entrado; aunque abatido de todos modos; con un nudo en la garganta.
Tendría que hacer algo para compensarlo.
-¿Aunque sabes algo?- Me giré una vez más. Ya no venía de aquí. Un último ataque para acabar de hundirme. ¿Qué diferencia había?
-¿Qué?- Pregunté con desánimo.
-Si no fueses malo no serias tú- rió mientras se levantaba de la cama y se acercaba a mí. Me acerqué un poco, no estaba bien aún; no debía levantarse.
-Hyung…- Pero él sonrió irresistiblemente acercándose un poco más.
-Y me reí mucho cuando Yoochun se pasó dos días rascándose- Me reí con él; recordando el momento y sobretodo sintiéndome muy aliviado por como había derivado la conversación.
Sentí como mi corazón palpitaba con fuerza y las lágrimas se deslizaban por mis mejillas al sentir como sus brazos rodeaban mi cintura, y me apretaban contra su pecho.
Sentía como su pecho se movía por su respiración relajada. ¿Cómo podía estar tan tranquilo? Si yo casi no podía mantenerme en pie.
-Es cierto lo que he dicho antes- Levanté la mirada apenado porque se hubiese acabado aquél momento mágico.
-¿El qué?- Pregunté tratando de sonreír.
-Temblé con ese abrazo- Abrí mucho los ojos; sin poder creerme lo que me acababa de decir.
Viendo como acercaba su rostro hacia el mío; con los ojos cerrados.
Los cerré yo también por inercia; tratando de grabar ese momento a fuego en mi mente. ¿Qué más daba el resto del mundo?
Pero volví a sentir el odio al escuchar como alguien abría la puerta con fuerza.
- Perdonad- Me giré enfadado, encontrándome con una enfermera de blanco en la puerta. La miré con odio, mientras me separaba de Yunho que sonreía amablemente.
-El paciente está débil todavía; y la hora de visitas ha terminado- La repasé, imaginando una docena de venganzas para ella.
El Changmin malo volvía a apoderarse de mí.
Un apretón en la mano me desconcentró; y sonreí al mirar a Yunho a los ojos.
-Ni lo intentes- Traté de hacer un puchero para que me dejara llevar a cabo mi plan. Pero él negó con la cabeza y después besó mi frente con delicadeza.
Volví a cerrar los ojos. Sí; el me controlaba ahora.
-Vamos- me apremió la chica inconsciente del peligro que corría -Que el paciente todavía estará aquí mañana- Lo miré con pena; mientras él soltaba una leve risita. Solté su mano sin quererlo; susurrando un adiós bajito; para que sólo él lo escuchara.
-¿Vendrás mañana?- Le sonreí guiñándole un ojo.
No iba a vengarme de la chica; pero los planes imaginativos aún formaban parte de mí; y no pensaba esperar una noche entera para verlo de nuevo.
Fin
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Aquellos momentos que son sólo nuestros
Titulo: Aquellos momentos que son sólo nuestros
Autora: Replaced Memory
Parejas: HoMin
DBSK por fin gozaba de un día libre en su apretada agenda, casi siempre repleta de largas y cansadas actividades que resultaban algo tediosas y agotadoras. Por eso, todos los miembros pensaban aprovechar ese día al máximo, ya que últimamente los días libres parecían ser cada vez más escasos.
Hero, se puso a practicar sus técnicas culinarias y a hacer ejercicio en el GYM para no perder la figura. Junsu salió a jugar futbol con su amigo de Super Junior, EunHyuk. Yoochun se fue de compras con su nueva novia Park Bom (2Ne1 lol). Max aprovechó para estudiar un poco y adelantar algunos trabajos que tenía pendientes para la universidad. Y , Yunho se encontraba en el estudio que compartía con Junsu, por lo visto tratando de componer una nueva canción, pero estaba teniendo algunos problemas.
-Aish… no…¡así no se escucha bien!- se quejaba el líder en voz alta, borrando una parte de la melodía que estaba tratando de componer. Segundos después el editor de música que estaba utilizando se congeló, haciendo que Yunho se quedara estático.
-Dios…no…¡no!- subió la voz desesperado mientras observaba un mensaje de error que aparecía en el monitor de su PC.
TODO el trabajo de un mes se había ido al caño así nada más.
Yunho tiró un poco de sus cabellos, tratando de aliviar la frustración que sentía en esos momentos. Respiró hondo, intentando que su cabeza se enfriara para poder pensar en alguna solución.
Entró a la carpeta “Mis Documentos” para checar sí de pura casualidad algún registro de su trabajo se había auto-guardado.
Scroll Down…. Y nada.
Sus ojos buscaban algún indicio de aquel trabajo que tanto esfuerzo le estaba costando…pero no encontraban absolutamente nada.
De pronto, las orbes oscuras del líder se posaron en un archivo en específico.
Era un video… que raro, no recordaba haber guardado algún video en aquella carpeta.
Y lo que más le llamó la atención era que el nombre del video decía “Rompamos la cama”.
¡¿Qué demonios significaba eso?!
Tal vez no debería saberlo…tal vez era algo “privado” de alguno de los miembros y habían olvidado borrarlo ó guardarlo en dónde debían, así que como el responsable y prudente líder que Yunho era, tomó la decisión más coherente.
Por ningún motivo abriría aquel video.
No. Jamás. Debía respetar la privacidad de los miembros.
Con esto en mente, el moreno soltó el Mouse y se quedó mirando a la pantalla ensimismado.
¡Pero el mugroso video seguía llamándolo!
Sus ojos parecían ser atraídos por aquél archivo muy fácilmente y, cuando Yunho se dio cuenta, ya había dado doble click para abrir el video.
Maldita curiosidad….
Segundos después, se abrió el reproductor de Windows Media Player.
“Aún puedo cerrar la ventana del reproductor” pensó el Líder. Pero, cuando estaba a punto de presionar el botón de cerrar, el video comenzó. Y al parecer ya no había vuelta atrás porque los ojos de Yunho permanecían pegados como un chicle al monitor.
Todo lucía normal, parecía una película como cualquiera. En la primera toma salía un chico un poco más alto que él promedio y delgado, con una cara muy bonita, caminando por las calles de Seúl, al parecer buscaba alguna dirección en específico porque lucía como sí mirara para todos lados, mientras sostenía una tarjetita en su mano derecha.
“Bueno, si es una película, por lo menos me servirá para despejarme un rato.” Pensó el líder, mientras seguía observando el monitor de su computadora.
El chico de cara bonita parecía haber encontrado por fin su destino. Sonrió y tocó a la puerta de un departamento que se encontraba en el tercer piso de un condominio de clase media. Pasaron unos cuantos segundos cuando la puerta ya comenzaba a abrirse.
La cámara hizo un close-up al habitante de aquel apartamento y responsable de que la puerta estuviese ahora abierta. Su rostro también era muy apuesto, pero sus rasgos eran mucho más masculinos y agresivos que los del otro chico, además lucía mayor y más maduro.
Entonces Yunho se preguntó “porqué será que jamás había visto a aquellos actores” y le pareció algo extraño. Pero bueno, tal vez eran nuevos en la industria.
-Llegaste- dijo la voz profunda del habitante del apartamento mientras sonreía ampliamente.
-Claro- respondió el más bajo con una sonrisa igual de amplia, no sobra decir que tenía una sonrisa muy bonita -Te dije que lo haría Seung Hyun-
Los dos muchachos se miraron a los ojos por unos momentos y sin más palabras el dueño del apartamento tomó firmemente la mano del más bajo, jalándolo para que entrara.
El chico de cara bonita se dejó hacer y permitió que el más alto lo llevara hasta su habitación.
-Habrá que recuperar el tiempo perdido…- dijo el chico de rostro masculino, con un deje que parecía ser de malicia. Acto seguido cerró con seguro la puerta de la habitación en la que se encontraban.
Yunho frunció el entrecejo. “¿Qué habrá querido decir con eso?”
El chico alto se relamió los labios lascivamente, estaba hambriento, pero no precisamente se trataba del hambre que relacionamos con los alimentos. No, él tenía hambre de una personita en específico.
-Hace años que no hacemos esto- murmuró el cara bonita con una tímida sonrisa.-Te extrañé mucho, T.O.P.-
El más alto cambió su gesto lascivo por uno muy dulce y melancólico.
-Y hace años que nadie me llamaba así, Ji Yong…ó debería decir, “G-Dragon”- respondió, mientras con un suave empujón, hizo que el más bajo callera boca arriba en la cama.
-Oh…no…- murmuró Yunho para sí, mientras, con ojos abiertos por la sorpresa, seguía mirando la pantalla del ordenador…- Es mi idea…ó estoy viendo….-
-Ahora, baby…- T.O.P. se abalanzó sobre G-Dragon, susurrando en su oído con una voz más profunda que un abismo – Rompamos la cama- finalizó, mientras mordisqueaba con fuerza el lóbulo del más bajo.
Yunho tragó saliva en completo shock.
-¡No era mi idea!- exclama- Sí estoy viendo…porno gay…- dice esto último en un murmuro y mientras, observa fijamente como T.OP. se come a besos a G-Dragon (literalmente).
El líder trata de cerrar el video, en verdad trata. Pero no podía moverse, estaba estático, sólo mirando la pantalla y prestando atención a todos los movimientos y sonidos que hacían los jóvenes de aquel video.
Lo pero era que estaba comenzando a sentirse…excitado.
“No, Yunho…no te puedes poner así viendo porno gay..” se decía una y otra vez, mientras trataba de despegar sus ojos de la pantalla, pero nunca lo lograba.
Gemidos de placer comenzaban a resonar por todo el estudio y esto no ayudaba para nada al bulto que crecía cada vez más en los pantalones del líder.
“Por lo menos el estudio es a prueba de sonido.”
Pensó, mientras trataba de no tocarse. Sería una gran vergüenza masturbarse mirando Pornografía gay.
Los gemidos en el video se fueron intensificando y los dos protagonistas intercambiaban palabras sucias y caricias…profundas.
Yunho ya no podía más, miró hacia el bulto de su pantalón y, dudando un poco, abrió el cierre de éste, sacando su miembro erguido y doloroso.
Lentamente comenzó a tocar de arriba abajo y de abajo a arriba, apretaba los dientes, no quería gemir y perder el orgullo que le quedaba.
Y de pronto, mientras Yunho seguía ensimismado en su auto placer, la puerta se escuchó abrirse.
-Hyu…- dijo una voz a medias- ¿Hyung?-
Yunho miró a la persona que había entrado al estudio y hasta entonces fue que recordó. ¡No había puesto el seguro!
Volteó a ver a su dongsaeng, que seguía parado en la puerta con rostro estupefacto. El líder Se pateó mentalmente como veinte mil veces, mientras trataba de cubrir su erguida hombría.
Se sentía expuesto. Expuesto y totalmente humillado. ¿Ahora con qué cara vería a su dongsaeng?
-Min….yo….eeemm…- trató de explicarlo, pero no encontró palabras.
Changmin se fue acercando lentamente y su rostro de sorpresa cambió por uno de sorna y malicia.
-Aaaah….veo que encontraste mi video…- canturreó acercándose cada vez más a dónde el líder se encontraba sentado.
-¿Tú video?- cuestionó el líder algo sorprendido.
-Así es…quería probar algo nuevo, hyung…- respondió el menor, sonriendo de medio lado.-¿Y…lo disfrutaste?- hizo una pausa mirando fijamente las manos del líder que trataban de cubrir su miembro excitado-Bueno…parece que la respuesta es obvia…- constató soltando unas risitas burlonas.
-No…yo…no lo estaba viendo…- mintió, sin poder evitar que todo los colores se le subieran al rostro.
Changmin rió a carcajada suelta.
-Seguro que no, hyung- dijo con sarcasmo y se colocó uno de sus dedos en el mentón- Mmmm…pero, no sé porque te da tanta pena…- hizo una pausa y miró fijamente a Yunho, con unos ojos que sugerían tantas cosas menos inocencia-Sabes…me gustaría intentarlo…hablo de…tener sexo con otro hombre-
Y entonces Yunho sintió como si le echaran un balde de agua fría.
-Bro…¿Bromeas?...- pregunta en shock, sin creer lo que acababa de escuchar.
-Nunca he sido muy bromista, eso se lo dejo a Junsu Hyung- responde el menor seriamente.-Y creo que el mejor candidato para experimentar….eres tú Yunho hyung- afirmó con malicia, acercándose tanto que su cara quedó a meros centímetros de la del líder.
Yunho tragó saliva y un sudor frío lo recorrió entero. Se repitió una y otra vez que al que tenía enfrente era a su dongsaeng, su gran amigo….pero….¿Por qué sentía tan tremendas ganas de besarlo? Demonios…y esa excitación en su miembro no le ayudaba para nada.
-Hagámoslo, hyung. Nadie tiene que saberlo.- susurró Changmin, rozando los labios de Yunho mientras hablaba de manera sensual – Te prometo que lo disfrutarás- los labios del menor chocaron con los de Yunho y los dos compartieron un beso fogoso, que al principio fue iniciado por Changmin, pero finalmente los dos daban y recibían de igual forma.
La cabeza de Jung Yunho se había vuelto un caos. No sabía que pensar y todo estaba repleto de neblina. Así que decidió, por una maldita vez en TODA su vida, no pensar, ni razonar, ni buscar razones ó coherencia. Simplemente se dejaría llevar.
-Ah…hyung…- gimió Changmin, después de aquel apasionado beso que habían compartido- Así es…no pienses mucho…sólo bésame, acaríciame, tómame- le dijo con una voz que podría derretir a cualquiera, su lengua lamía los labios de Yunho con ahínco y sus manos acariciaban salvajemente los cabellos del líder.
-No sabía que podías ser…tan sensual…- comentó el mayor, con los ojos nublados por el deseo. Sus fuertes manos tomaron las de Changmin y le dio otro salvaje beso, haciéndolo gemir y producir esas notas altas que tanto admiraba de él en los conciertos. Pero había una diferencia, ahora aquellas notas altas decían su nombre y sólo eso.
-Ahh tú no sabes…lo caliente que me pones…en los ensayos siempre te observo Ahh..- confiesa entre gemidos, mientras siente que las manos furtivas de Yunho le quitan la playera y comienzan a jugar con sus pezones.
Yunho, al escuchar esto, sintió como si fuertes corrientes de electricidad lo recorrieran entero. Él siempre había pensado que Min era muy atractivo pero, nunca se imaginó que esos pensamientos llegaran más allá de la admiración ó compañerismo. Sin embargo, ahora que lo tocaba y lo sentía, se daba cuenta de la gran química que había entre ellos y de la inmensa atracción que sentía por el menor.
-Bájate los pantalones y échate en el piso- le dijo el líder al menor, con un rostro excitado.
Changmin se separó de Yunho e hizo lo que le pedía. Lentamente se bajó los pantalones.
-Ropa interior también…- le ordenó el líder, relamiéndose los labios y observándolo atentamente de arriba abajo.
-Parecía que no querías hacer esto y de repente te pones muy demandante- recalcó el menor con una sonrisa irónica mientras se bajaba la ropa interior y revelaba su excitado y duro sexo.
-Al piso, Minnie…- le recordó Yunho, comenzando a tocar su miembro sin darse cuenta. Le excitaba tanto la visión que tenía de Changmin.
Changmin se recostó en el piso boca arriba, estaba frío, pero su cuerpo ya se había vuelto tan caliente, que ni le molestaba la temperatura ambiente.
Yunho se acercó a Changmin, hincándose en el piso frente a él sin dejar de mirarlo por un segundo.
-Me encantan tus piernas…- comenzó a decir el líder mientras separaba las piernas del menor y las acariciaba de arriba a abajo hasta llegar a sus bien torneados muslos- Son tan largas y tan sexys…- Yunho se agachó y comenzó a recorrer con sus labios y lengua las piernas morenas del menor, mientras éste último gemía excitado.-Me imagino estas piernas, amarradas a mi cintura mientras tú me gritas por más- susurró, dándole otro beso apasionado, en él que sus lenguas danzaban la una con la otra.
-Ahh…no tienes sólo que imaginarlo…hyung…- musitó el menor entre gemidos y, con un movimiento algo brusco, entrelazó sus piernas a la cintura del líder.- Vamos, cabálgame y deja de lado las riendas- dijo con voz profunda, mirando al líder a los ojos mientras chupaba uno de los dedos de éste último.
Yunho, sintió como el líquido pre eyaculatorio comenzaba a escurrir por su miembro, que ya estaba rojo por tanta excitación.
Necesitaba liberarse y eso era justamente lo que él menor le ofrecía de aquella manera tan sensual.
-Dámelo ya, no importa que duela un poco al principio. No importa sí vez que suelto alguna lágrima, sólo dámelo duro y fuerte- imploró Changmin, moviendo sus caderas para que su entrada virgen estuviese más cerca del miembro del líder.
Yunho soltó un gemido, al sentir como la piel del menor rozaba la punta de su sexo.
Tomó ambas manos del menor, entrelazando sus dedos y colocándolas en el piso, a los costados de la cabeza de Changmin.
-Si duele, sólo dime…- le recordó mientras le daba un casto beso en los labios.
-Si duele no importa, porque si eres tú hyung, no me interesa lo que me hagas sentir. No me importa si me brindas dolor, placer ó tristeza. Sólo deseo que todas estas emociones vengan de ti y sólo de ti- el menor sonrió con cariño, entrelazando aún más fuerte sus dedos con los de U-know.
Yunho sonrió conmovido por las palabras de Changmin y sintió cómo su corazón comenzaba a latir cada vez más rápido. Fue entonces que se dio cuenta de que esto no era sólo simple sexo, ni simple placer carnal. Era algo mucho más importante, mucho más profundo y significativo.
El líder lo besó una vez más, ahora de manera dulce, casi como azúcar. Los dos estaban conectados mejor que nunca.
-Relájate, iré lento primero- susurró el líder, tomando su miembro y empezando a introducirlo en la apretada entrada del menor.
Changmin trató de no hacerlo, pero soltó un gritito de dolor. Yunho lo miró preocupado y Max sólo lo alentó a seguir, negando con la cabeza, informándole que nada andaba mal.
Yunho se adentró aún más con lentitud, sintiendo como las paredes internas de su dongsaeng lo apretaban de manera tortuosa.
Se detuvo unos momentos, buscando que los dos se ajustaran bien a aquella apretada sensación y, cuando lo consideró prudente, comenzó a sacar poco a poco su miembro, pero no del todo, sólo lo necesario para volver a introducirlo en el menor.
Unas pequeñas lágrimas brotaron de los ojos entreabiertos de Changmin, deslizándose luego por sus sonrojadas mejillas.
Yunho lamió cada una de las lágrimas con dulzura, mientras seguía moviéndose dentro del menor.-No entiendo porqué…- comenzó a decir el líder bajo su aliento- Siempre terminan cortando las escenas HoMin….- hizo una pausa y apretó el agarre que tenía de las manos del menor- Siempre me ha molestado eso…- frunció un poco el entrecejo.
-Ahh…es…mejor así…- respondió Max con voz entrecortada, ya comenzando a sentir el placer cada vez que el duro miembro de Yunho se restregaba contra sus paredes internas-Guardemos todos los momentos hermosos….que…ahh…pasamos juntos….sólo….paahhraa….nosotros…ahh..- finalizó con una sonrisa y unas mejillas coloradas que le encantan a Yunho.
-Tienes razón, atesoremos también este momento, que sea sólo de nosotros, mi pequeño Min- secundo el líder con una sonrisa de medio lado y unos ojos que no reflejaban más que profundo cariño y deseo.
-Ahhh…síiiii…Yunnie…mmm…se estaaah…..se está comenzando a sentir tan bien….ahhhnnn- gritó Changmin extasiado, comenzando a percibir con sensibilidad cada movimiento de la hombría de Yunho- Muévete….ahhh….más…rápido…..- demandó deseando sentir mucho más, regocijarse del placer que le brindaba la persona que amaba.
-Ahh…tú…también te sientes delicioso…- gimió el líder acelerando sus embestidas, su miembro podría explotar en cualquier momento con tanto ajetreo.
-Ahhhmmm…sí….así….hyung….asíiiiii …Ahhh…..dámelo todo….ahhhn…Yunhooooo…- gimió de nueva cuenta el menor, su voz cada vez era más fuerte y ya había llegado a un punto en el que realmente no podía reprimirla, y no le importaba.-Tócame….ahhhh….tócame mientras me llenas de ti…..mmmmm…..quieroh….sentir tus manos….en mí…..ahhh…-
Yunho soltó una de las manos de Changmin para poder acariciar la hombría de éste último. La acariciaba al ritmo de sus embestidas, logrando que Changmin gritara más cada vez.
-Me voy a venir….ahh…Min….me vengoo..- el líder trató de suprimir los gemidos, pero no pudo. Aquél éxtasis extremo jamás lo había experimentado con ninguna mujer.
-Yunnie….ahhh….vente….dentro….ahhh….quiero que….ahhmmmnn….me llenes de ti…-alentó el menor entre gritos de placer.
Yunho siguió penetrándolo cada vez más fuerte, hasta lograr derramarse dentro de Changmin, quien gimió extasiado al sentir los jugos de su hyung dentro de él.
Yunho lo besó de forma hambrienta y lasciva, mientras que con su mano seguía acariciando con fuerza el miembro pulsante del menor, que, entre gemidos y resoplidos, llego a su tan deseado clímax momentos después.
******A*F*T*E*R*T*H*E*S*E*X*Y*M*O*M*E*N*T**********
-Ahhh…todo parece ser tan bueno…- suspiraba Changmin a manera de ensueño, mientras se acurrucaba en el pecho de su amado líder.
Yunho sonrío felizmente, acariciando los cortos cabellos de su dongsaeng.
-Sí…- comenzó a decir el mayor - sólo hay una cosa que me preocupa…-
Changmin alzó las cejas a manera de pregunta.
-¿Qué es?- cuestionó el menor.
-Es sólo que…bueno….¿Recuerdas esa nueva canción en la que he estado trabajando desde hace semanas enteras?-
-Sí-
-Bueno, pues acabo de perderla toda. Realmente pensaba que esta canción podría estar en el próximo disco, ya todos han hecho aportaciones en los discos pasados, pero mis composiciones nunca son aprobadas. Verdaderamente tenía mis esperanzas puestas en esta canción y ahora….ya no tengo nada- confesó Yunho, con un tono triste.
Changmin no dijo nada, simplemente se levantó del suelo y fue (así desnudo XD) al ordenador que Yunho utilizaba. Yunho le pregunto que qué estaba haciendo, pero el menor no se molestó en responder. Hizo un Click aquí y otros más por allá.
-Listo- anunció Max con una sonrisa triunfal.-Aquí está tu canción. Hyung-
-¡¿En verdad?!- preguntó Yunho emocionado y al ver que su dongsaeng asintió con la cabeza, se levantó como un resorte del suelo (pues sí, lo hicieron en el piso….lo siento por arruinar el romance T__t)
Se acercó corriendo a la computadora, y miró el monitor con rostro iluminado. ¡Ahí estaba su canción!
-¡Minnie hermosooo, gracias!- exclamó Yunho más feliz que nunca, mientras apretaba al menor entre sus brazos.
-No hay de qué, hyung- respondió Min sonriendo, aún entre los brazos del líder.-¿Y… cómo se llama tu canción?-
Al escuchar esto Yunho se separó un poco de Min y con un de sus manos comenzó a acariciar su mejilla derecha.
-Aún no tiene nombre…pero ¿Sabes?- el líder hizo una pausa acercándose a los labios de su dongsaeng- Lo que dijiste hace unos momentos…”Guardemos todos los momentos hermosos que pasamos juntos sólo para nosotros” me ha dado una gran idea-le dio un dulce beso – La canción se llamará “Aquellos momentos que son sólo nuestros”- constató con una tierna sonrisa mientras, de nueva cuenta, estrechaba a Changmin entre sus brazos.
Aquellos dulces momentos que compartimos con la persona amada, son grandes tesoros que debemos proteger y guardar con recelo. Las tiernas palabras de amor susurradas al oído, las sonrisas cómplices que llevan consigo profundos sentimientos, los silencios mutuos dónde sólo canta el viento. Aquellos momentos que son sólo nuestros.
FIN
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27 sept 2009
Evergreen
Titulo: Evergreen
Autor: Yoohee
Pareja: HoMin
La melodía sigue fluyendo mientras mis dedos continuaban tocando expresando todos mis mas secretos pensamientos.
“¿Cuándo llegara el día en que pueda amarte sin esconderme?
¿Cuándo llegara el día en que comprendas que cuanto me acerco a ti no son simples juegos, ni bromas…si no que hay algo detrás de todo eso?
¿Cuándo llegara el día en que me sonrías como me lo merezco?
¿Y no reciba de ti una mordaz respuesta?
¿Cuándo llegara el día…
…En que veas que estoy totalmente y desesperadamente enamorado de ti?”
Suspiro, dejando de tocar al instante sintiéndome estúpido conmigo mismo.
¿Por qué cuando tocaba las teclas de un piano, tocaba la maldita melodía que le había compuesto?
¿Por qué no dejaba de hacerlo?
¿Por qué simplemente no podía dejar de tocar “su canción”?
¿Por qué en mi cabeza se había formado ya la letra?
Preguntas sin respuestas resonaban en mi cabeza, dejándola en un profundo caos.
Volví a suspirar abriendo por fin los ojos enfocando la libreta que había registrado el proceso de “su canción”.
Agarre la libreta con odio intentando arrancar la pagina donde las letras escritas allí, me apuñalaban como dagas.
-No lo hagas.
Me detuve en el aire, mientras mis pulmones se iban vaciando de aire, mis músculos se tensaron y mi mente se nublo, casi emborrachándome de su presencia.
Me desquiciaba sentirme así…
Incontrolable ante mi cuerpo…
Asustado por su presencia…
¿Acaso era un niño pequeño que se asustaba del coco?
No!
El era Jung Yunho.
Líder y integrante de Dong Bang Shin Ki.
¿Cómo un hombre como el, podía tener miedo a un mero chiquillo que no había alcanzado ni un tercio de su madurez?
Alce la vista clavándola en los ojos cobrizos sin entender por que ese color se le hacia tan endemoniadamente atrayente.
-¿Qué haces aquí?-Pregunte sin poder creerme que Changmin estuviera aquí.-Creo que habías dicho que te ibas una semana haber a tus padres.
-He cambiado de opinión-Sentencio Changmin recargándose en la pared siguiéndome contemplando sin medir palabra.
-Creí… que habías dicho que era el único día que podías ir a visitar a tus padres-Volvió a decir incapaz de moverme.
-Tenia una cosa pendiente que hacer en Seúl, no podía dejarla.-Agrego Changmin sin dejar de examinarme-¿Y esa canción?
-¿Qué? Oh!-Farfulle mientras intentaba esconderla sin éxito alguno.-Solo son…notas. Si, notas!.
-¿Notas?-Changmin arqueo las cejas haciendo que un deseo irrefrenable se instalara dentro de mi, nuevamente.-¿Puedo leer tus “notas”?
-Iba a tirarlas
-Me gustaría leerlas-Volvió a insistir dejándome muy claro que no aceptaría un no por respuesta.
Antes de que pudiera esconderlas detrás mío, Changmin fue mas rápido y me las arrebato de la mano.
Intente tenerle solo para conseguir quedarme a unos milímetros de sus labios.
Esos labios que le habían atormentado por las noche...
Esos labios que siempre había ansiado probar…
Esos labios que estaban tan cerca a los suyos…
Solo un milímetro mas y podía rozarlos y degustarlos…
Trague dificultosamente saliva mientras seguía el recorrido de los sensuales labios de Min, incapaz de moverme.
Hazlo!
Incapaz de reprimir el deseo de tantos años y haciendo oídos sordos a mi “supuesta” conciencia, cerré los ojos concentrándome solo en la dulce fragancia a fresas que desprendía Min.
Quieto
Abrí los ojos de golpe dándome cuenta de lo que estaba a punto de hacer o… de lo que iba a hacer.
Dios!
Había estado a punto de besar a Changmin.
A nuestro bebe Changmin.
Retrocedí con miedo mientras mis manos temblaban y mi cuerpo me traicionaba mientras veía a Min con los ojos cerrados…
Esperándome…
No!
Debo alejarme de el
Changmin abrió los ojos fijándolo en los míos bastante…¿Decepcionado?
-¿Qué pasa..?
-Debo irme-Le interrumpí antes de que pudiera decir algo mas, antes de que su dulce voz inundara mis sentidos dejándome totalmente indefenso.
Tenia que huir aun cuando me quedasen fuerzas, si me quedaba en la misma habitación que Changmin iba a hacer una locura.
Y una locura no muy buena.
-Per…
-Puedes leer la canción, igualmente iba a tirarla hoy mismo-Volví a interrumpirle mientras pasaba por su lado enganchándome a la pared para no rozarle.
Por que sabia perfectamente que con solo tocarle esa tersa piel iba a caer en la locura…
Y con el…Min.
Changmin me cogió del brazo haciéndome quedar enfrente de el.
Ojos con ojos, nariz con nariz, boca con boca y…
Cuerpo con cuerpo.
-Hyung…Yo…
-En serio Changmin tengo mucha prisa-Murmure intentándome deshacerme del agarre de Changmin que me estaba poniendo cada vez mas nervioso.
-Yunho...Yo de verdad te…
Antes de que pudiera acabar la frase me deshice de su agarre y comencé a alejarme de el, sabiendo que si volvía a tocarme iba a perder el control de mi cuerpo…
Y el de mi mente.
Sabría que seria el final de tantos años aguantando…
Que seria el fin tanto de Min como el suyo propio.
Y Min tenia un futuro muy prometedor por adelante y el no seria el que estropease ese futuro tan brillante.
-ERES UN COBARDE!-Grito Min con todas sus fuerzas, me detuve en seco al momento que me giraba y lo veía parado con los ojos llorosos.-¿De verdad no te importa esta canción?
Me mordí el labio sabiendo que debía negarme aunque eso no fuera del todo cierto.
Quería demasiado a esa canción tanto como mi vida.En ella había expresado todos sus deseos, anhelos, sueños con Min…
Hasta hoy…
-No me importa en absoluto-Conteste intentando sonar sereno, aunque en ese momento solo querría acortar los dos metros que me separaban de Min y abrazarlo para nunca dejarlo ir.
Para que se quedara con el…
Para siempre.
-BIEN!-Volvió a gritar mientras estrujaba la hoja entre sus manos, todo eso a mi atenta mirada-Esto es el final-Acto seguido lanzo la hoja en la papelera con rabia.
Abrí los ojos mientras miles de fragmentos de la canción pasaban por mi mente y todo ellas acompañando a una imagen sonriente de Changmin.
Recordándome cada día como me había llegado a enamorar de el.
De cómo llegue a esta situación.
De que…ya había acabado…todo...
-Ni siquiera has leído la letra-Agregue con los ojos puestos en la hoja en la papelera-Ni siquiera la has leído…
-¿Te encanta ser un gran cobarde no?-Pregunto Changmin quitándose las lagrimas con la manga del jersey-Continua siéndolo!
Paso por mi lado. Indiferente. Con los ojos llorosos…
Sabiendo que iba a ser mi ultima oportunidad…
Que Min no me estaría esperando toda la eternidad…
Y de que a mi me concernía la ultima decisión.
Dejarle ir o…
-No te vayas!-Implore casi con miedo de darme la vuelta y ver que ya se había ido…
Que había desparecido de su vida…-Por favor…Quédate conmigo!
Cerré los ojos fuertemente deseando que Changmin lo hubiera escuchado…
Que cuando me diese la vuelta estuviera detrás mío con una sonrisa dulce…
Que cuando me diese la vuelta estaría con los brazos abiertos esperando mi abrazo…
-Por favor…Por favor…-Repetí incapaz de darme la vuelta para encontrarme el sitio vacio.
Antes de darme cuenta unos brazos cálidos me rodearon la cintura y note la cabeza de Min sobre mi espalda.
Sonreí aun con ojos cerrados, centrándome en la deliciosa sensación que Changmin me brindaba.
Demasiado bueno para ser verdad…
-Hyung. ¿Me enseñaras mi canción?-Pregunto la inocente voz de Min en mi oreja, haciendo que miles de escalofríos me estremecieran de arriba a abajo.
Arrastre los brazos de Min hasta ponerlo enfrente mío dedicándole una sonrisa.
Instintivamente Min cerro los ojos con las mejillas encendidas sabiendo lo que vendría a continuación y no pensaba decepcionarle.
No esta vez…
Lo beso. Lo beso con todo el amor que había estado guardado siempre disfrutando de la placentera sensación que los labios de Min le proporcionaban.
-Solo si hay recompensa-Susurre entre sus labios haciendo que Min riera mientras sus brazos me rodeaban el cuello profundizando el beso.
Ahora sabia que nunca iba a dejarle escapar.
Ni ahora…
Ni Nunca…
Fin
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Drabble
Titulo: Drabble
Autor: Yoohee
Pareja: Homin
El menor del grupo estaba enfrascado en una de sus infalibles estrategias, persiguiendo al líder del grupo con el tierno puchero made in Junsu, ya que los demás habían decidió salir dejándolos solos.
Aunque en un principio este se había negado en redondo. ¿Porque? Demonios! ¿era mucho pedir una limonada a las nueve de la mañana? ¿Verdad que no?
Quizás los demás pensaran que era un chico mimado e inocente y que se pasaba los días sin enterarse de nada, pero estaban totalmente equivocados. Si supieran lo que había cada noche en el ordenador...
Así que después de mucho de insistir el líder acepto más porque había comenzado a marearse, por querer ir en realidad. Pero Changmin ya estaba contento con eso.
Así que después de despedirse del líder con una sonrisa totalmente llena de inocencia, que no tenia, se fue rumbo a la habitación donde no más entrar se encerró en ella, sonriendo al ver a su preciado portátil azul encima de su cama.
Se subió a la cama abriendo la tapa del portátil comenzando a teclear en el portátil, notando que las paginas se le cargaban con lentitud.
Cerro todos los programas notando que había una ventanita media escondida en la pantalla del portátil, acepto aquella pantallita con curiosidad, ya que el único que había ido a su portátil había sido Yunho esta mañana.
Se le abrio un archivo de texto leyendo el titulo en voz alta.
-Concurso de Homin’s by: Blanquita-Se quedo un momento procesando las palabras, hasta que sin darse cuenta ya estaba bajando la pagina con el ratón inalámbrico, llevado por la curiosidad.
Changmin parecía desnudarlo con la mirada a cada movimiento que el otro hacia comenzando a incomodarlo, Yunho intento no prestar atención al menor del grupo, aunque casi le era imposible si continuaba con aquella mirada puesta en el.
Continuo realizando aquel baile de Mirotic que ya se sabia de memoria, pero de alguna manera le había cogido especialmente cariño aquel trozo de coreografía
Hasta que Changmin lo abrazo por detrás, sabia que eso era normal entre ellos, es mas el siempre estaba abrazado a Jaejoong o a Yoochun. Sabían que el era muy cariñoso, pero Changmin no lo era...Por lo menos el pensaba que no lo era.
Así que simplemente se dejo abrazar restándole importancia al asunto, después de todo Changmin casi nunca le abrazaba.
-¿Te preocupa algo?-Le pregunto con preocupación, esperando la respuesta del menor porque su abrazo parecía estar torturándolo mas de la cuenta.
-Nada, Yunnie. Solo quería abrazarte...Trabajas mucho y solo quería darte un poco de cariño-Aquellas palabras le calaron muy dentro, se dio la vuelta correspondiendo al abrazo del menor. Siendo el quien lo estrechara entre sus brazos con fuerza
-Gracias Changmin
Siempre había pensando que el menor no se enteraba de nada, pero estaba totalmente equivocado, el menor sabía mucho a simple vista, aunque nunca lo decía en voz alta. Otra de las cualidades de Changmin.
-¿Quieres un masaje? He oído que es la mejor técnica para relajar los músculos-Argumento el menor con aquella sonrisa que siempre daba cuanto quería algo. Y Yunho no se negó a aquello, se sentía totalmente cansado, ya sea por las fans, los conciertos, por las interminables reuniones junto a Lee Soo Man y su manager...Todo se amontonaba. Así que se dejo hacer.
Changmin le hizo tumbarse en banco, pidiéndole que se relajase completamente. Yunho hizo casi a las exigencias del menor, cerrando los ojos esperando que empezara el esperado masaje.
Sintió como su camiseta era retirada por aquellos dedos, sintiendo un quemazón a cada lugar donde los dedos de Changmin le rozaban.
Dejo de prestar atención cuando Changmin coloco las manos en su desnuda espalda comenzando el masaje lentamente que hizo que dejara escapar un suspiro de satisfacción. Debería haberse dado cuenta que el menor tenia aquel don en aquellas manos...
-¿Te gusta?-Escucho que le murmuraba Changmin cerca de la oreja, asintiendo a aquella pregunta con un ronroneo totalmente inesperado, escuchando después la risa del menor muy cerca consiguiendo un inesperado latido por eso.
¿Era el o comenzaba a hacer mucha calor?
Las suaves manos de Changmin continuaban recorriendo aquella base, hasta que le acaricio el torso, no pudiendo evitar moverse incomodo ya que parecía que las manos del menor estaban descendiendo bastante y aquel lugar precisamente no le gustaba que le tocasen.
Se removió cada vez más, pero solo conseguía que el menor bajara la mano cada vez. ¿Que pretendía?
-¿Qué haces?-Pregunto con nerviosismo ya que el menor estaba acariciando el contorno del lumbago con demasiada sensualidad, notando que comenzaba a formase un problema entre sus piernas por culpa de aquellas manos.
-¿No te duele? Solo te masajeo.
-No!-Medio grito ya que Changmin estaba jugando a un juego peligroso y el no estaba dispuesto a jugar con el. Ya era suficiente sentir como aquellas caricias estaban haciendo efectos en el. Por no decir que aquellas manos eran las de Changmin, las de un hombre. Las de un hermano para el… Y a el le estaba gustando.
Intento levantarse pero las manos de Changmin se lo impidieron, el menor se había puesto en una mala postura, a horcajadas sobre su cintura. En una postura muy…sugerente.
-¿Sabes? Hay otros modos de relajación-Explico el menor pasándole la lengua por su lóbulo, dejándolo estupefacto, de lo que ya estaba.
Cerro los ojos fuertemente sintiendo como el menor iba dejando un rastro sinuoso de besos y lamidas por toda su espalda, consiguiendo que el mayor dejase escapar un gemido involuntario.
-Changmin...para...-Intento que el menor le hiciera caso, ya que si esto iba a continuar...iba a terminar con todo su autocontrol.
El menor no le hizo caso, o por lo menos hizo oídos sordos a su suplica porque vio como intentaba desabrochar sus pantalones y le acariciaba los muslos por encima la ropa.
Su autocontrol se esfumo cuando el menor consiguió meter, no sabiendo como, la mano dentro de los pantalones, acariciándole el miembro por encima la tela del calzoncillo, pero eso fue suficiente para encenderlo.
Empujo el menor al suelo con agresividad mientras el mismo se quitaba aquellos estorbosos pantalones.
El mismo había intentando que aquello no pasase de un simple masaje, pero el menor había tenido que comenzar aquel juego de seducción, donde el estaba perdiendo todos los papeles.
Vio como el menor se relamía los labios con demasiada sensualidad de la que nunca pensó que tuviera. Se tumbo encima suyo comenzando a desnudarlo rápidamente, sin reparar en nada que no fuera la piel del menor expuesta para el.
Se deshizo de los pantalones y la camisa en un abrir y cerrar los ojos tirándola fuera del alcance del menor mientras lamia el contorno de la mandíbula y el cuello de Changmin mientras su mano viajaba por el pecho desnudo de este.
Bajo igual que había hecho el menor con el, siendo el quien jugaba con el menor a ese juego tan conocido y viendo que ahora el es quien estaba perdiendo la paciencia y la razón.
-Hazlo ya...-Protesto comenzando a auto complacerse el mismo, Yunho lo detuvo de un manotazo llevándose la protesta con un beso mientras su mano envolvía la hombría del menor
Llevo su otra mano a la retaguardia de Changmin introduciendo un dedo en aquella cavidad tan estrecha, escuchando como el cuerpo del menor se retorcía bajo suyo, dejando escapar un quejido.
Se tumbo haciendo que sus miembros se rozaran haciendo que Changmin olvidara la incomodad de aquel segundo dedo que entraba dentro el.
Siguió besándole y lamiendo aquellos apetitosos labios mientras introducía el tercer dedo en aquella cavidad escuchándolo gemir entrecortadamente.
Changmin había cerrado los ojos fuertemente y Yunho comenzó a introducirse en aquel cuerpo, igual que el, musculoso y atlético.
Yunho se introdujo totalmente dentro de aquel cuerpo, esperando que el menor se acostumbrara a él, aunque le iba a costar un poco.
Así que comenzó a moverse en un vaivén lento, escuchando los gemidos de Changmin, asegurándole que lo estaba haciendo bien.
Comenzó a aumentar el ritmo escondiendo su cara en el hueco del hombro del menor, embistiéndole con fuerza llegando profundamente dentro de el.
Hizo falta unas cuantas embestidas para que ambos acabaran, Yunho dentro del menor con un gemido ronco y Changmin con un grito dejando la espalda del mayor llena de arañazos.
Changmin cerró el documento aun con los ojos abiertos, no pudiendo creer que Yunho hubiera escrito "esto" con ellos de personajes principales. Aunque no sabia porque no le desagradaba para nada lo que había leído, es mas...le había encantado, mas de lo hubiese pensando.
No pudo pensar más por que el ruido de la puerta le interrumpió las intensas cavilaciones en las que se encontraba. Sonrió con maliciosa mientras una idea pasaba por su cabeza.
-Yunho. ¿No querrás una masaje verdad?
FIN
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Don't let me go
Título: Don't let me go
Autor: Kelyh
Pareja: HoMin
Intento proseguir con el ritmo habitual de vida, intentando que nada de lo que empiezo a sentir me afecte, pero es del todo imposible pues siento que poco a poco, va a acabar desbordándome del todo.
Dormir, levantarme, desayunar, ensayar, volver a casa, ducharme, cenar, acostarme… todo es igual durante demasiado tiempo, sin poderlo evitar. Sé que todos tienen los ojos puestos en mí, porque soy el pequeño, porque siempre sonrío y hoy no lo hago, pero no lo puedo evitar. Te veo al lado de Jaejoong, sonriendo y haciéndole carantoñas, cosa que no puede evitar ponerme celoso del todo pues sé cuánto lo quieres a él, y no creo que sea de la misma manera en la que yo te quiero a ti de verdad.
Me siento en mi lado del sofá, entre Yoochun y tú, pero no pareces darte cuenta pues estás totalmente embobado acariciándole el pelo a Jae mientras él se recuesta encima de tu pecho, jugando con tus pulseras, haciendo tú lo mismo con ese colgante que dices que le queda tan bien.
Después, miro de reojo y veo como Yoochun y JunSu también se hacen carantoñas. Sé que, al ser impares, siempre me toca sobrar en alguna cosa, y desde hace unos meses, sobro en las dos parejas del grupo: el simpático YooSu y el sexy y dulce JaeHo. Y Changmin se queda totalmente solo… solo para cualquier cosa que requiera participación de cuatro, pues sé perfectamente que vosotros sois los preferidos de todas las fans.
Decido levantarme de donde estoy pues solo me siento incómodo, marchándome luego a tirarme encima de la cama, sin escuchar ningún tipo de movimiento a mis espaldas, ya que ninguno de los cuatro os habéis dado cuenta de que me he ido a dormir. Puede ser que continuar compartiendo habitación con vosotros me haga más daño, pero no puedo dejar que sospechéis de mí de ninguna manera, así que continuaré durmiendo en esta habitación.
Poco rato después de estar tirado en la cama, tratando de dormir, escucho murmullos en el salón. Sonrío tristemente para mi mismo, sintiendo que poco más os importo a los demás pues solo habéis notado que faltaba después de 15 minutos. No sé quien de los cuatro aparece en la habitación hasta que le escucho hablar: JunSu.
-¿Changminnie?-pregunta susurrando por si duermo, quedándome quieto en la cama para que no note nada. Poco después, oigo pasos acercándose a mi cama, y a JunSu sentarse en ella.-No me engañas… sé que estás despierto…
-Déjame… vuelve al salón con los demás, ¿quieres?
-Minnie…-susurra tristemente. Puedo notar su mirada clavada en mis ojos cerrados, pero no quiero abrirlos… sé que le estoy haciendo daño, pero soy incapaz de comportarme con normalidad pues odio quedarme solo.
-Vuelve con ellos, Su… por favor… quiero… quiero estar solo…-digo mientras abro los ojos, mirándolo directamente para que vea lo que necesito, sintiendo como las lágrimas quieren correr por mis ojos pero, como soy tan orgulloso, no las dejo pasar tan fácilmente.
-Changmin… tú odias estar solo… lo sabemos…-susurra intentando hacerme cambiar de opinión.
-Pues he cambiado de opinión, vale?? ¡¡Lárgate!!-chillo mientras lo miro ahora furioso a los ojos, apartándolo con la mirada de la que es mi cama.
-Lo… lo siento… buenas noches…-susurra tristemente mientras sale de la habitación. He podido notar la tristeza en sus ojos, en su voz, y sobretodo, he notado las ganas de llorar que tenía delante de mí. Sé cuánto me quiere JunSu, y yo lo quiero a él, pero estoy pagando mi cabreo con él, y aunque sé que no es justo, no puedo evitarlo.
Vuelvo a acomodarme en mi cama, acurrucándome como un niño mientras escucho sollozos en el salón y la voz de Yoochun tranquilizando a su niño. Nadie sabe lo que daría yo por poder estar entre los brazos del que es nuestro líder. Ni siquiera yo mismo sé cuándo he empezado a sentirme así de atraído por él, pero es algo que no puedo evitar…
Cuando vuelvo a abrir los ojos, el molestoso sol de la mañana entra por la ventana, así que me siento perezosamente en la cama, echando un vistazo en la habitación: JunSu durmiendo con Yoochun, así que supongo que el berrinche que le cause la noche anterior no tuvo que sentarle bien; Yoochun abrazando fuertemente a JunSu para que descanse tranquilo; Jaejoong durmiendo en su cama, con la misma cara que un niño pequeño, y mi YunHo… mi dulce YunHo duerme abrazado a un peluche que alguna de las fans de Cassiopeia le regaló después de un concierto. Me arranca una tierna sonrisa, provocando que aparezca un ligero sonrojo en mi rostro, haciendo que no pueda apartar la mirada de su persona, cautivándome. Poco después, me doy cuenta de la realidad. No puedo hacer nada para cambiar todo esto puesto que tendré que convivir con lo que siento durante mucho tiempo dentro de mí, sin poder hacer nada para dejarlo salir en ningún momento.
Después de un rato, miro y me doy cuenta de que todos empiezan a despertarse, así que vuelvo a acomodarme en mi cama para que ninguno sospeche que he estado despierto antes que los demás. Cierro los ojos, pero puedo escuchar como todos van despertando, así que empiezo a prestar atención a las conversaciones que puedan ir tomando lugar en la habitación semi soleada.
-Buenos días, Yunnie.-oigo que dice Jae, suponiendo que está sonriendo pues siempre lo hace por las mañanas cuando despierta.
-Buenos días, Joongie…
Después la habitación se queda en silencio, así que supongo que Yoochun y JunSu todavía no han despertado. Me extraña mucho, porque JunSu siempre es de los primeros que se levanta, armando jaleo… pero poco después, escucho la voz de Yoochun hablar, aunque algo afligido.
-Su… despierta, amor…
-Mhhh… tengo sueño… déjame Chunnie…
-Pero… JunSu… tenemos que levantarnos… venga…
Al escuchar todo esto, opto por abrir los ojos, sonriéndoles a todos mientras me siento en la cama y me revuelvo el pelo para intentar colocarlo en su sitio, como acostumbro a hacer casi cada mañana.
-Buenos días, Changmin.-dice Jae sonriéndome, sentado todavía en su cama.
-Buenos días, hyung.-contesto sonriendo, bostezando un poco y frotándome los ojos de cansancio.- ¿Todavía no ha despertado JunSu?
-No.-contesta Yoochun algo cortante, mirándome con lo que creo que es rabia reflejada en sus ojos.-Parece que continua teniendo sueño. O quizá sea que anoche alguien lo trató mal… quien sabe.
-Ya vale, Yoochun.-dice YunHo algo serio, viéndolo a los ojos, mirándome luego a mi.-Changmin, después tenemos que hablar tú y yo.
-Vale…-contesto mientras me levanto algo apenado, sabiendo la razón por la que JunSu está así, por qué Yoochun me odia en este momento, y por qué YunHo quiere hablar conmigo.
Mientras me acerco lentamente al armario, puedo sentir la mirada rabiosa de Yoochun clavada en mi espalda, a Jae y a YunHo conteniendo la respiración, y a JunSu sollozar bajo las sábanas. Suspiro y me doy la vuelta lentamente, mirándolos a todos.
-Lo siento, vale? No quería contestarle así a JunSu anoche.
-Pues lo hiciste, y está realmente dolido por tu culpa.-replica Yoochun mirándome bastante mal, y pudiendo comprenderle.
-Ya he pedido perdón, no? ¿Por qué estás tan enfadado conmigo? ¿Qué te he hecho a ti?
-¿¡Que qué has hecho!? ¡¡Has herido a MI novio!! ¿¡No te parece ese motivo suficiente de enfado!?
-¡¡Ya... ya basta!!-dice JunSu por debajo de las sábanas, sentándose mientras deja que las lágrimas sigan cayendo por sus ojos, viéndome a mi mientras se aferra a Yoochun.-Yoochun, cariño, déjalo, yo puedo arreglarlo solo.
-Pero JunSu…
-Shh, yo puedo hacerlo, de verdad. Confía en mi, vale? Por favor… dejadnos solos chicos.
Veo como todos salen de la habitación, con Yoochun algo reticente ya que no quiere dejar a JunSu conmigo, pero al final terminamos quedándonos solos en la habitación. Cierran la puerta a su paso, así que me alejo del armario y me siento en mi cama, dejando que las camas de los hyungs nos separen.
-JunSu… lo siento mucho… anoche… no quería contestarte así, de verdad.
-Tus razones tendrías, Changmin…-dice con una triste sonrisa mirándome a los ojos.-Tengo que decirte que me sentó fatal como me trataste anoche… pero puedo entender que tengas un mal día, así que no importa.
-Pero... JunSu… ¿vas a perdonarme así? Quiero decir… no es que esté desconforme con que me perdones… pero… pensé que, después de la contestación que te di anoche… no sé… ibas a tratarme de forma distinta…
-En eso tienes razón… pero sabes? Te quiero mucho, así que no me saca de nada estar enfadado contigo. No le hagas caso a Yoochun… luego hablaré con él, pero no te preocupes más, vale? Quedas perdonado del todo, así que… ¿me das un abrazo?
Sonreí, me levanté corriendo de la cama y me tiré encima de él, abrazándolo fuertemente mientras me estiraba con él. Al menos ya tenía arreglado uno de mis dos problemas, aunque todavía tenía que tener valor para hablar con YunHo.
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Al volver de los ensayos, nos vamos derechos a casa puesto que ya todo ha terminado por hoy. Jae se mete derecho en la cocina cuando llegamos, JunSu corre para ir a ducharse mientras Yoochun se tira en el sofá a leer un rato, YunHo se encierra en el cuarto de trabajo, y yo me quedo sin saber bien dónde ir.
A pesar de todo, decido armarme de valor e ir a donde está YunHo. Sé que todavía tenemos una charla pendiente, así que llamo a la puerta, espero la respuesta y después entro pues sé que no le gusta que le molesten.
-Hyung… creo que tenemos una charla pendiente…-susurro mientras me acerco a él sigilosamente para no molestarle, viendo que está trabajando en el próximo single, haciendo algunos arreglos a las letras.
-Lo sé. Siéntate por donde puedas, esto está siempre hecho un asco.
Cojo la silla y me acerco a él, sentándome a su lado, pudiendo leer algo de la letra mientras sonrío para mi mismo. Como casi siempre, Jae es quien compone las baladas más bonitas, y la partitura del piano acostumbra a hacerla Yoochun.
-Changmin… lo que hiciste anoche con JunSu no está bien.-dice mientras aparta la mirada de la hoja, clavándola en mis ojos mientras agacho un poco la cabeza pues me siento algo avergonzado.
-Ya lo sé, hyung… pero estaba irritado, eso es todo…-contesto mientras me muerdo un poco los labios, sabiendo que no puede imaginarse la razón de todo lo que me está pasando.
-Sabes que si algo te pasa, puedes contar conmigo, Changmin. No es necesario que le chilles a nadie, y menos a JunSu, que se sintió especialmente afectado por tu forma de hablarle.
Cuando me dijo aquello de que podía contar con él, me pregunté si de verdad era cierto que podía contarle todo lo que me pasaba, incluso si tenía que ver con el amor. Me atreví a preguntarle, aunque quizá lo que recibiera fuera una respuesta algo negativa, y quizá hiriente.
-Entonces… puedo contarte… que me estoy enamorando?
-Claro que sí, Changminnie.-dice sonriéndome, sin tener ni idea de qué o de quién estoy hablándole.- ¿De quién se trata?
-No… no querrás saberlo…
-Claro que sí!! Dímelo.
Suspiro y trago saliva antes de contárselo, preparándome para cualquier respuesta que pueda herirme, y mucho.
-Eres… eres tú, hyung…-contesto tímidamente mientras le miro a los ojos, sabiendo que no va a gustarle nada de nada saberlo. Inmediatamente después, tracto de llevar la situación hacia otro lado.-Pero tranquilo!! Sé que estás con Jae hyung desde hace tiempo, así que no necesito respuesta!! Es solo que como me has preguntado pu….
Me vi silenciado al tener sus labios sobre los míos, sintiendo como me estaba besando. Nadie sabía mejor que yo las ganas que tenía de que YunHo me besara, aunque no fuera por amor. Me daba igual si me quería utilizar; yo solo quería sentir sus besos.
Cuando nos tuvimos que separar por falta de aire, lo miré a los ojos y me pareció ver el brillo que tenían JunSu o Yoochun al ver que estaban enamorados el uno del otro. Me aparté un poco por si no era así, provocando después que el líder me abrazara y me pegara a su cuerpo con ganas, susurrándome al oído.
-Yo… no estoy con Jae… te lo puedo asegurar…-susurraba dulcemente, haciendo que me estremeciera un poco-Solo… tenemos esa actitud cariñosa, pero porque lo quiero mucho… sin embargo…por ti siento algo especial… te lo prometo…
-Algo… algo como qué…?-pregunté con algo de miedo, aferrándome a él, deseando que hiciera conmigo lo que quisiera.
-Algo como… amor…-contestó dulcemente en mi oído todavía, haciendo que me volviera loco prácticamente.-Te amo, Min… estoy enamorado de ti… desde hace algún tiempo…
Tuve que mirarle a los ojos para terminar de creerme aquello, pero cuando vi su sonrisa tan sincera, y aquellos ojos de amor, fui capaz de decirme interiormente que tenía el amor del líder, por lo que me acerqué a él y empecé a besarlo desesperadamente en los labios, pasando las manos por su nuca.
-Min… para… aquí… aquí no hay cama…-jadeó cuando dejé de besarlo, viendo como se mordía los labios, pensando que aquello lo hacia más sexy.
-Pues… vamos a la habitación… deprisa…
Lo cogí de la mano y tiré de él, arrastrándolo a la habitación pues lo necesitaba demasiado. Cuando entramos, lo tiré encima de la cama y me senté encima de su cadera, empezando a devorar sus labios con desespero mientras le levantaba la camiseta. Podía notar como él también estaba a gusto con aquello pues empezó a hacer lo mismo conmigo, así que luego le mordí ligeramente la oreja, arrancándole gemidos pequeños de placer.
-Mhhh… hazlo tú… -jadeó mientras volvíamos a besarnos, viendo que ya me faltaba la camiseta y pudiendo notar lo excitado que ya estaba.
-A eso… voy…-susurré entre besos, quitándole la camiseta del todo mientras empezaba a acariciarle el pecho.-Te amo…
Vi como sonreía ante aquello, así que me di por satisfecho, empezando así a tocarlo por encima del pantalón suavemente, escuchándolo gemir más, sin importarme si los demás podían oírnos o no.
Me estiré encima de él, sin dejar de devorar sus labios mientras le quitaba el pantalón como podía, metiéndole directamente la mano en el boxer y empezando a acariciar su miembro, escuchándolo empezar a gemir más alto y haciendo que me volviera loco.
-Ahhh… más… quiero más… Min… te amo…
Volví a sonreír y le quité la única prenda que le quedaba en el cuerpo, estremeciéndome después al sentir como él también empezaba a desnudarme por la parte de abajo, gimiendo después al sentir como me tocaba directamente, dándome ganas de hacerlo directamente.
Empecé a masturbarle suavemente, escuchándolo gemir, dejándome escuchar por encima de sus gemidos también pues la masturbación era mutua, sintiendo que si no lo hacia pronto, iba a terminar en su mano ya que era la primera vez y estaba demasiado excitado. Hice que apartara sus manos de mi miembro, y así empecé a lamer un dedo, introduciéndolo lenta y suavemente en él, escuchando como dejaba escapar un ronco y sonoro gemido, viendo como buscaba mis labios con desesperación.
-Ahhhh… Chang… Minnie… más… te… te necesito… quiero más… ahhhh… sí….
Hice caso a lo que me pidió, retirando el dedo y empezando a penetrarlo lentamente para no hacerle daño, quedándome quieto un momento para no empezar de golpe. Cuando sentí que todo estaba más o menos bien, empecé a moverme lentamente en su interior mientras empezaba a masturbarlo de nuevo, besándolo en sus labios con desespero y pasión a la vez, metiéndole toda la lengua en la boca, llegando todo lo hondo que podía.
Sentí como empezaba a moverse por las caderas, lo que me dio más indicaciones para que pudiera continuar adelante, incrementando el ritmo de mis embestidas pues llevaba tiempo deseando hacerlo mío igual que lo estaba haciendo ahora. Nuestros gemidos casi hacían una perfecta melodía a la par que mi mano se movía más rápido sobre su miembro, y mis embestidas llegaban más hondo de su ser, aferrándome ahora a las sábanas con fuerza para no hacerle daño.
-Si… ahhh…Minnie… terminaré… terminaré pronto… ahhhh…
Cuando le escuché gemir aquello, tuve la urgencia de hacer más rápidas mis embestidas, terminando después dentro de él, llenándolo de todo mí ser, sintiéndome demasiado feliz de haber podido tener aquel momento con él. Poco después, mientras continuaba besándolo, sentí como terminaba en mis manos, así que sonreí satisfecho y salí lentamente de él, dejándome caer sobre la cama de nuevo, a un lado suyo.
-Te… te amo… Yunnie…-susurré sonriendo, intentando volver a normalizar mi respiración pues estaba algo agitada, tapándonos a los dos con una sábana.
-Yo también, Changminnie… y mucho…-susurró mientras veia como cerraba los ojos. Me reí y le mordí un poco la oreja pues no iba a permitir que se durmiera antes que yo.-¿Qué haces?
-No voy a dejar que te duermas antes que yo ^^-dije sonriendo acurrucándome a su lado mientras lo abrazaba por la cintura, quedándome dormido lentamente-No… no me dejes…
-Nunca…-escuché que susurraba tiernamente, sintiendo después como me rodeaba por la cintura y se quedaba dormido
Fin
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